La tercera entrega del cómic "Pellizco en la nuca" irrumpe con fuerza, cargada de erotismo y la magia característica de la serie, ese gusto por lo onírico y lo fantástico enmarcado en la cotidianidad. La trama se encamina hacia su resolución, que culminará en el próximo número.
Continuamos siguiendo el devenir de Juan, su orondo protagonista, quien en esta ocasión se entrega a los placeres del tiempo libre recién conquistado. Juan persigue la estela de aquel misterioso hombre que le hizo experimentar el "pellizco en la nuca", mientras cultiva las relaciones con su entorno familiar y de amistades, incluyendo a su exmujer Adela y sus amigos Ángel y Bobby.
Bobby, propietario del bar donde se reúnen los personajes, protagoniza la portada de este nuevo número. Su popularidad entre los nuevos lectores de la serie no para de crecer.

El dibujo de José Manuel Hortelano-Pi sigue evolucionando hacia un esplendor deslumbrante. Las primeras páginas de este número son una escalada hacia la sensualidad desatada, enlazando planos narrativos, realizando virguerías con las transiciones entre escenas y cargando las tintas hasta alcanzar lo épico. La historia de Juan avanza sin pausa hacia su intrigante desenlace.
El nuevo número del cómic por entregas "Pellizco en la nuca" ya está aquí. Si no estás familiarizado con esta historia, puedes consultar el post dedicado al lanzamiento del primer número.
El dibujo de José Manuel Hortelano-Pi vuelve a ofrecernos escenas de gran sensualidad, mientras el guion de Manolo Dos se adentra en territorios donde el misterio y el erotismo van de la mano.
"Pellizco en la nuca" es un proyecto de cuatro entregas que, una vez finalizado, será recopilado en una novela gráfica. Este cómic atraerá a quienes busquen una buena historia protagonizada por hombres gays alejados de estereotipos, que viven su sexualidad con libertad y se enfrentan a cuestiones cotidianas.
Si aún no tienes tu ejemplar, puedes visitar su Instagram o su tienda online.
"Pellizco en la nuca" es un cómic que explora el homoerotismo y la sensualidad de la edad madura a través de la historia de Juan. Juan es un hombre al que le gusta tener relaciones sexuales con otros hombres, pero también es un padre divorciado, atrapado en un trabajo rutinario y deseoso de encontrar algo de emoción verdadera.
Juan parece haber vivido mucho y, sin proponérselo, cae presa de continuas ensoñaciones eróticas que lo alejan de su mediocre realidad. Este primer número de "Pellizco en la nuca" es una declaración de intenciones de sus creadores: el dibujante y pintor José Manuel Hortelano y el guionista Manolo Dos.
La cultura gay más extendida a menudo se alimenta de estereotipos. "Pellizco en la nuca" muestra una clara voluntad de romper con esta tradición, apostando por cuerpos y deseos fuera de la norma comercial.
Este cómic, de 36 páginas, es la primera entrega de un total de cuatro que se recopilarán en un solo tomo. Con un ritmo ágil, un dibujo de gran calidad y un refinado gusto por el detalle erótico, esta iniciativa se erige como una de las mejores aportaciones a la historieta gráfica gay reciente.

En otro orden de cosas, la publicación del cómic "Degeneración" (Ediciones La Cúpula, 2021) de Gengoroh Tagame ha generado revuelo. Este volumen recopila cuatro historias donde el autor da rienda suelta a su gusto por los roles de dominación/sumisión, con un detalle morboso que atraerá a quienes buscan emociones fuertes.
Las solapas del libro advierten: "Solo hay un gozo que supere al de la dominación, y es el placer de ser humillado. En estas páginas tienen lugar deseos atroces y deambulan matrimonios atormentados, se profesa el sadomasoquismo extremo y se dan encuentros inconfesables, mucho más que eróticos, basados en la pulsión obscena de explorar los límites de cuerpo, psique y masculinidad."
"Degeneración" se aleja de la candidez de otros mangas homoeróticos de Tagameh como "El marido de mi hermano", situándose en la línea de obras como "La casa de los herejes", donde explora los límites de la resistencia física en un contexto sadomasoquista.
Aunque quizás no sea del agrado de todos, el amor de Tagameh por los hombres grandes y robustos y su concepción personal del erotismo hacen de este volumen un festín para los habituales de la comunidad bear. Se agradece la labor de La Cúpula por recuperar estas historias extremas del maestro Tagameh en una bonita edición.

La factoría Marirecords presenta "Marjal", un proyecto erótico-festivo que homenajea lo local, el folklore y la cultura labriega de la huerta valenciana. Las maneras de este cómic son brutas, como la marca que deja la azada en la tierra.
Todo el mundo podrá disfrutar de su sentido del erotismo, pero quienes extraigan mayor placer serán aquellos que conozcan el ambiente rural que recrea. Con un trazo tosco y underground, "Marjal" narra el encuentro entre Pasqualet y el señor Vicent durante una jornada de trabajo en el campo.
Jota, autor del cómic, se recrea en lo escatológico y en el humor asociado a la "terreta". El resultado es un tebeo punk, cachondo y cerdo, cuyas páginas sucias se alimentan de una tradición con su propia idiosincrasia.
Esta colisión entre lo rural valenciano y el amor por los hombres grandes y gordotes adquiere la forma de un encuentro feliz e imprescindible. Si tienes un paladar refinado, este no es tu cómic. Si eres coleccionista de auténticas muestras de erotismo bruto asociado a la cultura Bear en su expresión más marginal, esto te proporcionará mucho gozo.
Pasqualet es un hombre de los que ya no quedan y "Marjal" es un golpe de realidad contra lo políticamente correcto. Es difícil explicar lo que ocurre en sus páginas sin desvelar gran cosa. Solo se recomienda no quedarse sin ejemplar.
"Marjal" está disponible en tres versiones (castellano, inglés y valenciano) en la tienda de Marirecords.

El debate sobre el trabajo en la industria del cómic también se hace presente, con reflexiones sobre la precariedad y la diferencia entre hobby y profesión. Se critica a aquellos que trabajan gratis para editoriales, devaluando el trabajo de los profesionales que sí viven de ello.
Se plantea la idea de que si el cómic es un hobby, el trabajo debería regalarse a amigos y familiares, no a editoriales que se benefician de ello. Se sugieren plataformas digitales donde los creadores pueden ofrecer su trabajo directamente al público.
La discusión se centra en la sostenibilidad del mercado y la importancia de valorar el trabajo profesional. Se compara la situación con las prácticas de estudiantes, pero se enfatiza que la aspiración final es vivir del oficio con dignidad.
