Bleach (ブリーチ, romanizado BLEACH en Japón) es una serie de manga escrita e ilustrada por Tite Kubo. La serie narra las aventuras de Ichigo Kurosaki, un adolescente que accidentalmente absorbe los poderes de una shinigami -personificación japonesa del Dios de la muerte- llamada Rukia Kuchiki. Una vez que Ichigo obtiene estas habilidades es obligado a orientar a las almas buenas después de la muerte y defenderlas de los hollows, espíritus malignos que tratan de devorarlas.
La obra está basada en un one-shot que Kubo había realizado para la revista Shōnen Jump después de la cancelación de su primer manga, Zombie Powder. El manga comenzó a publicarse el 7 de agosto de 2001 por la editorial Shūeisha en la revista semanal japonesa Shōnen Jump, hasta agosto de 2016, llegando a publicarse un total de setenta y cuatro volúmenes en formato tankōbon. Posteriormente, el manga fue adaptado a una serie de anime producida por el estudio Pierrot.
El anime se emitió en Japón desde el 5 de octubre de 2004 hasta el 27 de marzo del 2012, por la cadena televisiva TV Tokyo, y alcanzó un total de 366 episodios, divididos en dieciséis arcos argumentales. Su secuela es Bleach: La guerra sangrienta de los mil años. Además, Bleach ha dado lugar a dos animaciones originales, cuatro películas de animación, una película de acción real, siete musicales de rock, dos novelas ligeras, cuatro artbooks y numerosos videojuegos, así como llevó a la comercialización de muchos tipos de mercancías relacionadas con los personajes de la serie.
Las versiones en español del manga son publicadas por la editorial Editores de Tebeos -antiguamente conocida como Ediciones Glénat- en España, por Grupo Editorial Vid (fuera de impresión) y más tarde, en 2015 por Panini Cómics en México, y por Editorial Ivrea en Argentina. En Latinoamérica las dos primeras temporadas del anime se estrenaron por Animax Latinoamérica y la tercera temporada fue estrenada en Chile el 2 de noviembre de 2015 por el canal ETC.
Tanto el anime como el manga han alcanzado un gran éxito dentro y fuera de Japón. En el año 2005, el manga obtuvo el premio Shōgakukan en la categoría shōnen, uno de los premios más prestigiosos que se entrega anualmente en Japón.
El universo de Bleach
La serie tiene lugar en un universo de ficción en el que los personajes están divididos en distintas razas ficticias. Todas estas razas son los seres humanos, que en el momento en que murieron, pudieron o no descansar en paz. Las almas que logran descansar en paz son enviadas a la Sociedad de Almas por un shinigami, en la que viven durante mucho tiempo hasta resucitar en un nuevo cuerpo. Mientras que las que no descansan en paz, son en ocasiones devoradas por los hollows, quienes después las llevan a Hueco Mundo para transformarlas en uno de ellos.
Además, algunos de los personajes humanos de la serie poseen habilidades sobrenaturales, ya que tienen un alto nivel de reiatsu (霊圧?) -energía espiritual-. En Bleach, además de los seres humanos que son personas normales que no pueden ver o interactuar con los espíritus, existen cuatro tipos de razas principales:
- Shinigami (死神? lit. «dios de la muerte», aunque conocidos como «segadores de almas» en el doblaje al español): quienes se encargan de proteger a las almas buenas de los hollows, y para ello emplean hechizos denominados kidō (鬼道? lit. «magia demoníaca») o utilizan zanpakutō para purificarlos y a su vez enviar a las otras almas a descansar en paz; otros artefactos como los gigai (義骸? lit. «esqueleto de la justicia»), le permiten a los shinigami tener un cuerpo temporal mientras están en el mundo humano.
- Hollows (ホロウ horō?, lit. «hueco»): son espíritus corrompidos que viajan al mundo humano para alimentarse de las almas que se han quedado allí.
- Arrancar (アランカル arankaru?): son aquellos hollows que han conseguido quitarse parte de su máscara y de esta forma obtienen poderes similares a los de un shinigami.
- Quincy (滅却師 kuinshī?, lit. «destructor»): un clan de seres humanos que a lo largo de muchos siglos se han convertido en seres espirituales para poder defenderse de los hollows.
Además, en el desarrollo de la serie se van revelando nuevos seres: los visored (仮面の軍勢 vaizādo?, lit. «soldados enmascarados»), un grupo de shinigami que ha logrado conseguir los poderes de un hollow; las almas modificadas (改造魂魄 kaizō konpaku?), que son almas artificiales creadas por los investigadores de la Sociedad de Almas; y los bount (バウント baunto?), un grupo de entes espirituales que tiene poderes especiales, aunque estos últimos fueron incluidos solamente en el anime en una saga de relleno. Asimismo, existen personas como los fullbringer, quienes poseen poderes especiales a través de una herramienta llamada fullbring (完現術(フルブリング) Furuburingu?, lit.
Los shinigami habitan en el Seireitei (瀞霊廷? lit. «corte de las almas puras»), situado en el centro de la Sociedad de Almas (尸魂界 Sōru Sosaeti?), mientras que las almas que mueren son enviadas al Rukongai (流魂街? lit. «ciudad de los espíritus vagos»), compuesto por ochenta distritos.

Personajes principales
- Ichigo Kurosaki (黒崎一護 Kurosaki Ichigo ?): es un estudiante de preparatoria que tiene la habilidad de interactuar con espíritus. Una noche, se topa con un ente que no había conocido antes, una shinigami -personificación japonesa del Dios de la muerte- llamada Rukia Kuchiki, quien se sorprende de que pueda verla y de su poder espiritual latente. Sin embargo, su conversación es interrumpida por la aparición de un hollow, un espíritu maligno que deja malheridos a la familia Kurosaki y a la propia Rukia al tratar de proteger a Ichigo.
- Rukia Kuchiki (朽木ルキア Kuchiki Rukia ?): es una shinigami enviada a la ciudad de Karakura para eliminar a todos los hollows de ese lugar.
- Orihime Inoue (井上織姫 Inoue Orihime ?): es una compañera de clases de Ichigo, vinculada a él gracias a su amiga Tatsuki Arisawa. Es huérfana y fue criada por su hermano mayor, Sora. Sin embargo, este murió en un accidente automovilístico, dejándola completamente sola. Inicialmente carece de poderes espirituales, pero en el transcurso de la serie desarrolla su conciencia espiritual, obteniendo así habilidades únicas. Aunque no es una shinigami, tiene poderes de sanación en un área corta y puede crear escudos medianamente fuertes. Está enamorada de Ichigo, y en una ocasión va a su habitación y se le confiesa, aunque este duerme.
- Uryū Ishida (石田雨竜 Ishida Uryū ?): es un quincy, descendiente de una línea de cazadores de hollows.
Orígenes e influencias
Bleach se originó a partir del afán de Tite Kubo de crear un shinigami vestido con un kimono, visualización que sirvió de base para diseñar a los shinigami de la serie. La historia original se presentó en la revista semanal Shōnen Jump como un one-shot, poco después de que a Kubo se le cancelara su primer manga, Zombie Powder. Aunque el one-shot fue rechazado, Akira Toriyama -el creador de Dragon Ball- leyó la historia y le escribió una carta de aliento a Kubo. Más tarde, Bleach fue publicado en Akamaru Jump. Luego, fue aceptado para una publicación en Shōnen Jump por un breve período de tiempo e inicialmente fue destinado a ser una serie corta, con una longitud máxima de serialización de cinco años.
Kubo comentó que las influencias para idear los elementos de Bleach provienen de otras series manga, la música, las lenguas extranjeras, la arquitectura y el cine. A la hora de escribir el argumento o cuando aparecían dificultades en la creación de un nuevo material, el autor comentó que empezaba pensando en nuevos personajes, a menudo varios al mismo tiempo, y releyendo los volúmenes anteriores de Bleach. Señaló además que le gusta crear personajes que tengan una apariencia externa que no coincida con su verdadera naturaleza, un elemento que aparece en muchos de los personajes de Bleach, puesto que el mangaka se siente «atraído por las personas con esa aparente contradicción» y se encuentra con «ganas de crear personajes así cuando trabaja».
La terminología usada en Bleach tiene una variedad de inspiraciones y cada tipo de personaje tiene un estilo lingüístico diferente; por ejemplo, la mayoría de los nombres para designar las zanpakutō y los hechizos usados por los shinigami se inspiran en la literatura japonesa antigua. Las técnicas de los quincy son en alemán, como «heißen», que significa «calentar»; mientras que las de los arrancar y los hollow son en español, como «resurrección», «hierro» o «sonido», además de la utilización términos en inglés para los fullbringers, como «dollhouse» -trad. "casa de muñecas"-.

Éxito y premios
En 2005 el manga obtuvo el premio Shōgakukan en la categoría shōnen, uno de los premios más prestigiosos que se da anualmente en Japón. En 2008 fue el quinto manga más vendido, siendo solamente superado por One Piece, Naruto, 20th Century Boys y Katekyō Hitman Reborn! respectivamente, pero para 2009 fue el tercero. Sin embargo, en 2011 Bleach redujo considerablemente sus ventas, ocupando esta vez el octavo lugar. Del primer volumen se vendieron más de un millón de copias. Además, durante 2008 se vendieron 870 000 ejemplares del volumen 34, convirtiéndose en el duodécimo volumen mejor vendido de Japón.
Adaptaciones y contenido adicional
También, se ha creado dos animaciones originales de la serie. La primera, Bleach: Memories in the Rain, se emitió en 2004 en Jump Festa y está basada en los episodios ocho y nueve del anime, aunque con versiones modificadas. El doblaje en español tiene dos versiones diferentes: una en México para su transmisión en el resto de Hispanoamérica y otra, en España.
La primera película, Bleach: Memories of Nobody, se estrenó en Japón el 16 de diciembre de 2006, y su versión en DVD fue difundida el 5 de septiembre de 2007. La película se centra en la aparición de un extraño grupo de entes espirituales que se hacen llamar «Dark Ones», los cuales fueron expulsados de la Sociedad de Almas y ahora tratan de destruirla junto con el mundo real. Esta película fue seguida por Bleach: The DiamondDust Rebellion, estrenada el 22 de diciembre de 2007, y cuya versión en DVD fue lanzada el 3 de septiembre de 2008. En esta ocasión, un artefacto valioso conocido como el «Sello del Rey» es robado mientras lo trasladan a la Sociedad de Almas. Tōshirō Hitsugaya, el capitán de la décima división, a quien se asignó para transportar el sello, lucha contra el líder del grupo de ladrones y poco después desaparece misteriosamente, quedando él como el culpable.
Más tarde, la tercera película, Bleach: Fade to Black - Kimi no na o yobu, se estrenó el 13 de diciembre de 2008 en Japón. Se revela el pasado de Rukia en esta película y la «verdad» que estaba encerrada dentro de sus recuerdos. La película fue difundida en DVD el 30 de septiembre de 2009. Por último, Bleach: Jigoku-hen, se estrenó el 4 de diciembre de 2010 y su producción fue supervisada por el propio Kubo. En el tráiler, Ichigo aparece frente a la Puerta del Infierno, que es el lugar donde son enviados los hollows que cometieron fechorías mientras eran seres humanos. Por otro lado, en marzo de 2010 Warner Bros.
Álbumes como Bleach: Best Tunes también han sido lanzados a la venta; similar a Bleach: The Best, este contiene otros doce temas de apertura y de cierre. Por otro lado, ocho CD drama han sido producidos para la serie, los cuales fueron interpretados por varios de los seiyū del anime.
¡TODAS las TRANSFORMACIONES de ICHIGO KUROSAKI! ¡De la mas DEBIL a la mas FUERTE! #bleach
El final del manga y la esperanza de adaptación
Aunque hayan pasado casi diez años desde que llegó a su final, Bleach sigue siendo uno de los animes más relevantes de la actualidad gracias a la grandísima adaptación de su última temporada por parte de Studio Pierrot. A través de su blog personal, el mangaka Tite Kubo reveló que, para la última tanda de episodios del anime, había creado un personaje totalmente nuevo, nunca antes visto en el manga. "Por el momento, para la temporada final, solo hice una cantidad muy pequeña de diseño de personajes. Solo queda esperar al estreno de esta última parte del arco final de la serie original, que llegará este mismo verano, para comprobar si Kubo ha decidido ampliar su universo más allá del manga. No son pocas las veces que los autores han anunciado la llegada de personajes inéditos que, al final, resultan ser luchadores irrelevantes, alivios cómicos o incorporaciones mucho menos impactantes de lo que prometían."
El famoso manga de Tite Kubo fue uno de los protagonistas de una explosión de series shounen exitosas y que marcarían una generación entera en el mundo del cómic japonés. Junto a Naruto y One Piece, Bleach comenzó una nueva gama de shōnen que siguen la línea clásica del género pero planteados de formas innovadoras. En el caso particular de Bleach nos trajo personajes profundos, batallas emocionantes y un excelente diseño, pero no todo puede durar para siempre y con su final aquí nomás te diremos las razones por las cuales extrañaremos Bleach.
Arte y diseño
Al principio del manga y durante su desarrollo, Bleach gozaba de un arte excelente que no tenía nada que envidiarle a su competencia. Actualmente este aspecto del manga ha decaído un poco. Aún así el estilo de Kubo se reconoce y se hace notar.
Argumento
Aunque la idea de un adolescente que mágicamente consigue tener superpoderes o alguna habilidad especial no es particularmente algo novedoso, Bleach nos trajo una mezcla de interesantes elementos: fantasía, ganas de conseguir una meta, mitología y humor, todo en una misma historia. Bleach nos da una idea ficticia de cómo puede tratarse “la vida después de la muerte” y eso es algo que nunca está de más. De la misma forma hay muchas dudas que aún no se resuelven en el manga, como tener nuevos capitanes para los escuadrones de Azien y Gin.
Personajes
Además de tener una gran variedad de personajes, muchos de estos van creciendo y desarrollándose en la historia. En lugar de caer en muchos clichés, Bleach se tomó su tiempo para profundizar en cada personaje y darle una razón de existencia. Personajes como Genryūsai marcan una diferencia que solo Bleach pudo lograr, haciendo que un personaje al estilo "Maestro Roshi" obtuviera su propia individualidad y tonalidad.
Batallas emocionantes
Como todo buen shounen, Bleach ha tenido sus batallas épicas e inolvidables que han estremecido a sus seguidores. Extrañaremos la manera en que cada personaje tiene su forma única de pelear marcada por su personalidad y su nivel de destreza.
Popularidad
De seguro extrañaremos Bleach porque fue uno de los títulos que marcó para muchos un regreso épico del género shounen, logrando millones de fans en todo el mundo. La historia de Ichigo Kurosaki hoy está muy lejos de parecerse a como inició, pero siempre recordaremos el impacto que tuvo en el género.
Si eres seguidor de Bleach seguro estarás ansioso y triste por conocer el final de esta famosa serie. Bleach, manga creado por Tite Kubo y publicado por primera vez en agosto del 2001, gozó de una inmensa popularidad durante años convirtiéndose en uno de los tres mangas más prolíficos del mundo hasta que, recientemente, finalizó de forma triste y abrupta. Kubo-sensei, el genio artístico detrás de esta obra, se encargó de crear un universo único y extenso con razas, estructuras políticas, creencias religiosas, fuentes de poder... un sinfín de características distintivas que hicieron única su historia. Pero a pesar de la inmensa creatividad vista en el desarrollo de todos los elementos antes mencionados, la riqueza narrativa no era su principal arma -es más, por momentos, sus tramas resultaban repetitivas-, en lo que realmente destacaba realmente era en su arte.
Evolución en el diseño de personajes a través de los años
En sus primeros tiempos, los diseños de Kubo poseían vida propia: simples, pero genuinos. Cada trazo reforzaba el concepto detrás del personaje; Kubo es un experto en dar unicidad a sus creaciones: Ichigo y su rebeldía, Byakuya y su honor, Urahara y su excentricidad, Rukia y su talento artístico... Con el correr del tiempo, su calidad como dibujante (complementada por sus asistentes) creció, permitiéndole realizar trazos más estilizados y elevando el nivel de su trabajo; pero, como pasa con todo artista, su obra reflejaba su estado interno, y sus propios dibujos gritaban que algo no estaba bien. Durante los dos primeros arcos de Bleach el entusiasmo y la genialidad de Kubo se veían plasmadas en cada una de las páginas. El detalle de los fondos era clara demostración de esto: escalas de grises expresivas, minuciosa descripción del ambiente, acción acompañada con trazos de movimiento, fluidez en los paneles. Pero unos años más tarde, cuando comenzó el declive de su obra, los fondos eran nulos, prácticamente vacíos; y aunque, por momentos, la ausencia de colores (o la predominancia del negro) servía como recurso de expresión, en la mayoría de los casos, se trataba del automatismo de Tite, de los vestigios de una creatividad muerta... asesinada.
Pero ¿qué pasó?
Bleach puede analizarse fragmentándola en dos etapas de 5 años: desde su inicio hasta la derrota de Aizen, y desde Ichigo recuperando sus poderes hasta la "Guerra sangrienta de los mil años". En sus primeros 5 años de existencia, Bleach lo tuvo todo: éxito en ventas, una impresionante historia y el apoyo de sus fans. El arco de "La sociedad de almas" fue absolutamente brillante; la personalidad de Ichigo y su afán por proteger a sus amigos eran inspiradoras y reales, tenía una motivación y un propósito. Las decenas de personajes introducidos a partir de dicha saga fueron tan interesantes como complejos; y la inesperada traición de Aizen se elevó como uno de los plot-twist mejor elaborados en la historia del manga moderno. Tite estaba llevando su obra justo adonde quería y como quería. Pero la popularidad tiene sus costos; no olvidemos que el manga, al igual que casi toda obra de consumo popular, es un negocio.
Ichigo y sus amigos se involucrarían en una sociedad adulta y hostil para recuperar a su amiga, desafiando con sus ideales y juventud la estricta opresión reinante en el Gotei 13. No había enemigos reales, era un confrontamiento de ideas y una batalla por honor. Pero este conflicto era una pantalla; una distracción que ocultaba a los verdaderos villanos: Aizen y su equipo. A partir de allí, un villano a la altura de los grandes villanos del manga como Madara o Freezer se levantaba: Aizen. Derrotarlo se convirtió en el principal objetivo del Shinigami substituto y el Gotei 13, pero, como parte del plan maestro de Aizen, otra amiga de Ichigo fue raptada y los jóvenes héroes debieron involucrarse en una sociedad adulta y hostil para recuperar a su amiga, desafiando con sus ideales y juventud la estricta opresión reinante en... Hueco Mundo. Sí, exactamente a lo ocurrido en el arco anterior.
Ahora bien, ¿esta repetitividad era un problema? Estadísticamente, al principio, sí. Pero Kubo supo conquistar a esos fans que prejuzgaron su historia con batallas, dibujos y tramas épicas. Grimmjow, Ulquiorra, Nnoitra, todos los "Espadas"; convirtieron este arco en uno de los más oscuros y profundos, además de atar los cabos de muchas de las pistas que Kubo fue arrojando. Al finalizar la invasión al Hueco Mundo, nos dábamos cuenta de que el plan de Aizen era mantener a Ichigo lejos de sus asuntos, y que, en ese preciso momento, él invadía la Tierra; aunque, para nuestra fortuna, el Gotei 13 (con la ayuda de otros aliados/enemigos) estaría allí, esperando a Ichigo y defendiendo la ciudad de Karakura. Más batallas, más revelaciones y más cabos que se ataban; todo dirigiéndose a un único lugar: el enfrentamiento entre Ichigo y Azien. Resumiendo, luego de varios power-up, Aizen e Ichigo pelean. Aizen es derrotado, pero Ichigo pierde sus poderes para lograr esto.
En fin, ¿por qué estoy relatando todo esto? Porque es magnífico y coherente; es todo lo que Tite Kubo quiso hacer, y como todos los fans repetimos hasta el cansancio: Bleach debió terminar con la derrota de Aizen. Un final dramático, caballeresco... trágico. El héroe sacrificaba todo por proteger a sus seres queridos; el poder que lo definía era el precio para la salvación de millones. Ichigo ya no podría ver el mundo espiritual, mucho menos ser un Shinigami, y por muy doloroso que nos resulte, era un final bellísimo. Pero como siempre, el dinero pudo más.
El trabajo de un mangaká es insalubre. Según una popular fórmula publicada por un popular artista del manga, la cantidad de horas semanales que le restan a un mangaká para su disfrute son cuatro. Un manga semanal demanda el sacrificio diario de su creador y equipo de producción, algo que de extenderse por un par de meses podría resultar tolerable, pero cuando se transforma en una rutina de años, termina convirtiéndose en una pesadilla. Contra todo pronóstico, la creatividad de Kubo sobrevivió 5 años, aunque tras la derrota de Aizen surgió otro problema: la presión editorial. La influencia de los editores en el trabajo de los mangaká ha sido desde siempre uno de los cánceres en dicha industria; y aunque esto no quiere decir que los editores de manga son perjudiciales (el nacimiento de Cell, en Dragon Ball, es responsabilidad directa de uno), el editor vela por los intereses económicos e institucionales de la editorial, y si esta exige más páginas, más fans... más dinero, el editor pondrá esto por encima de cualquier necesidad artística. Así fue que Kubo fue sometido a un proceso de aceleración que sofocaba lentamente su espíritu creativo: ¡Haz algo con los Quincies! ¡Cuenta la historia de la mamá de Ichigo! ¡Muéstranos a Ichigo con sus tres naturalezas! Y un sinfín de elementos que bien podrían haberse mantenido en las sombras por años, o quizá podrían haber sido tratados desde otras plataformas: novelas ligeras, juegos, cine, etc.
Kubo es un artista puro; lo único que desea es dibujar y contar historias a través de su arte. El ritmo de productividad que su editorial demandaba era algo que lo estaba matando por dentro, y debido a esto, muy de a poco, sus dibujos comenzaron a palidecer, sus fondos ya no poseían detalle y sus historias solo servían como pantalla de lo que una institución pensaba que era lo que los fans querían. 5 años después, Bleach era forzado a finalizar con la derrota de su máximo villano, quien, en comparación con Aizen, no era más que un chiste. A pesar de todo esto, Tite demostró el afecto hacia sus fans regalando momentos únicos, como el Bankai de Yamamoto o el de Hitsugaya, pero más no podía hacer; Bleach estaba desahuciado, y, lamentablemente, jamás podremos saber qué habría sido de una historia con tanto potencial. Así que aprendamos de esto. Si tienes algo que contar, algo que crear o algo en qué creer, no dejes que los intereses ajenos o la opinión pública maten al artista que hay en ti.