El Zanpakuto de Ikkaku Madarame: Shikai y Bankai

Ikkaku Madarame es el Teniente de la 11ª división, al mando de Kenpachi Zaraki. Es un hombre alto y completamente calvo, lo cual se presta para situaciones graciosas en la trama de la serie, ya que detesta que le digan calvo, pero muy especialmente por su teniente Yachiru Kusajishi, quien a menudo le apoda "bola de billar". Tiene 2 manchas rojas pintadas a lado y lado de los ojos, muy seguramente esto sea pintura de guerra aunque no se ha especificado exactamente el por qué las lleva pintadas en sus ojos. Otra de sus particularidades es que a diferencia de otros Shinigami, él no usa medias con sus sandalias reglamentarias en su Hakama. En términos de actitud, Ikkaku es el típico miembro de la Undécima División: violento, amante de las batallas y rudo.

Tiene una personalidad parecida a la de Kenpachi; se divierte luchando, siempre trata de obtener la mayor diversión posible en cada pelea, llevándolo esto a límites peligrosos, siempre está sonriendo mientras lucha, muy parecido a lo que hace su Capitán. Él posee un gran manejo de las herramientas, al ser capaz de ponerle ruedas a la Zanpaku-tō sellada de Yachiru. A pesar de ser el 3er oficial en la Undécima División, las habilidades de Ikkaku están por encima de la mayoría de los Tenientes de las demás divisiones.

Ikkaku es un hombre alto y de complexión delgada. Es calvo, un hecho que es objeto de burlas por parte de muchas personas, especialmente la Teniente de la 11ª División, Yachiru Kusajishi, quien lo llama "bola de billar", "cabezacromada" o "cabeza de pinball". Su cráneo calvo es muy reflectante bajo el sol, lo que provocó que los miembros de la 8ª y 11ª División lo confundieran con una luna llena en un momento dado, para su disgusto. Sus ojos tienen cada uno una pequeña marca roja en la esquina exterior. Ikkaku tiene una cicatriz, que obtuvo mientras luchaba contra Ichigo Kurosaki durante la Invasión Ryoka, que recorre el lado izquierdo de su pecho. Viste el shihakushō estándar de Shinigami, con la excepción de no usar tabi con sus sandalias.

La Naturaleza de las Zanpakuto

Una Zanpakuto (斬魄刀, literalmente "Espada Cortadora de Almas"?) es el arma principal de los Shinigami, Visored y Arrancar. Su habilidad y forma reflejan directamente el alma de su Shinigami. Los Shinigami las usan en batalla, como reflejo de su corazón y sus almas. Liberadas, pueden demostrar un poder asombroso. Son una con el Shinigami. Comparten la convicción del Shinigami. Las Zanpakuto tienen su propia personalidad y forma de comportarse, si bien es cierto que al ser parte del alma del Shinigami, en ocasiones comparten su mismo carácter. Aún así, son lo suficientemente independientes como para considerarse un organismo aparte, un compañero del Shinigami en la pelea. No obstante, por no ser unas armas comunes, las Zanpakuto no pueden ser reemplazadas, y en caso de que rompan habrá que esperar a que se regeneren ellas solas, en un proceso que es bastante lento.

El tamaño de una Zanpakuto es directamente proporcional al poder de su portador, pero sólo hasta cierto punto, ya que los Shinigami de mayor nivel son capaces de controlar el tamaño e incluso la forma de su Zanpakuto en su estado sellado para evitar que, debido al enorme reiatsu que pueden desplegar, sus Zanpakuto lleguen a tener el tamaño de edificios enteros y su manejo sea muy complicado. Aún así, independientemente de lo grande o pesada que pueda ser una Zanpakuto, sostenerla no le supondrá ningún problema a su usuario, ya que es parte de su propia alma. La mayoría de las Zanpakuto tienen el aspecto de una katana, con ligeras variaciones entre ellas sobre todo en la forma de la guardia o en los colores del mango.

Solo unas pocas de las Zanpakuto de los Shinigami tienen formas diferentes, generalmente de espadas de distintos tamaños a los de una katana. Todas las Zanpakuto de Shinigami y Visored tienen la capacidad de enviar a los Plus a la Sociedad de Almas mediante el Konsō y de purificar a los Hollows, e incluso de transformarse y adquirir otros aspectos más elaborados y poderosos, en las llamadas liberaciones de la Zanpakuto.

Ilustración de diferentes tipos de Zanpakuto

El Camino hacia el Shikai

El Shikai (始解, lit. Liberación Inicial?) es la primera forma "con más poder y mejoras" de una Zanpakuto. Para activarlo, el Shinigami necesita aprender el nombre de su Zanpakuto. Esto no es tan fácil como bautizar el arma al antojo de su usuario, ya que el espíritu que habita la Zanpakuto ya tiene un nombre, y es el Shinigami el que debe llegar a conocerlo. Para ello, el Shinigami ha de ser capaz de comunicarse con su Zanpakuto de forma efectiva, siendo capaz de hablar con el espíritu en su mundo interior. El conocimiento del Shikai es una muestra del control de una Zanpakuto y aporta un manejo, una efectividad y un poder adicional mucho mayor que el proporcionado por la espada en su forma sellada.

Después de aprender el nombre de la Zanpakuto, el shikai puede ser activado tantas veces como se desee simplemente diciendo un comando de activación seguido del propio nombre de la Zanpakuto. Estos comandos son únicos para cada Shinigami, y pueden ser desde verbos en su forma imperativa hasta poemas cortos. El paso de recitar un comando o una frase para mostrar el shikai puede ser eludido por los Shinigamis de más alto nivel, aquéllos que han alcanzado el Bankai, y pasar de forma automática de la forma sellada al shikai. Una vez que se ha activado el shikai, la Zanpakuto cambia de forma para acceder a las habilidades especiales que son capaces de realizar.

Ikkaku libera su Shikai en su combate contra Ichigo Kurosaki. Tras chocar sus espadas, intercambian cortes y se presentan. Ikkaku revela el nombre de su Zanpakuto y su comando de liberación: "¡Corta!" (散れ, Shire!). Su Shikai, Hōzukimaru (鬼灯丸, "Linterna de demonio"), se transforma en un báculo de tres secciones con una hoja en cada extremo y una cadena en el centro. A pesar de su poder, Ikkaku a menudo limita sus habilidades para prolongar las peleas, usando su Bankai solo como último recurso.

Ikkaku Madarame en Shikai con Hōzukimaru

El Poder Oculto: Bankai Ryūmon Hōzukimaru

El Bankai (卍解, lit. Liberación Completa?) es la segunda y definitiva evolución de una Zanpakuto. Para alcanzarlo, el Shinigami debe ser capaz de materializar el espíritu de su Zanpakuto en el mundo real y subyugarlo, dándole así al portador todo el dominio posible sobre el poder de la Zanpakuto. Mientras que el shikai se basa en la comunicación entre Shinigami y Zanpakuto, en el bankai se requiere un control de uno sobre otro. El entrenamiento para adquirir el bankai es largo y muy duro, requiere muchos años de experiencia en el combate.

El bankai es raro entre los Shinigamis, y se halla exclusivamente limitado a los trece Capitanes del Gotei 13. Solo Ichigo Kurosaki y Kisuke Urahara han conseguido sus respectivos bankai empleando un método mucho más corto, pero también más peligroso, consistente en forzar al espíritu de la Zanpakuto a materializarse en el mundo real y sometiéndola en un plazo máximo de tan sólo tres días. Además de Ichigo, solo cuatro Shinigamis más han logrado acceder al bankai sin ser Capitanes de división, Chōjirō Sasakibe, Renji Abarai, Ikkaku Madarame y Rukia Kuchiki.

Ikkaku posee la habilidad de usar el Bankai, pero lo mantiene oculto de los demás. Solo lo revela a las personas en quienes más confía, pues teme que por esto pueda ser promovido u obligado a convertirse en capitán de otro escuadrón. Además, su honor como guerrero le empuja a enfrentarse a sus rivales sin usar el máximo de su poder, como se vio en su pelea con la Fracción de la Segunda Espada. La razón por la que Ikkaku quiere permanecer en la Undécima División es su lealtad a su capitán Kenpachi Zaraki.

El Bankai de Ikkaku se llama Ryūmon Hōzukimaru (龍紋鬼灯丸, "Linterna de demonio con dragón"). En esta forma, su Zanpakuto se transforma en tres grandes armas conectadas por una cadena: un gran báculo con una hoja en cada extremo y una gran bola con púas en el centro. A pesar de sus enormes proporciones, Ikkaku las maneja con facilidad. Lo usa por primera vez en su batalla contra Edrad Liones, un Arrancar, donde consigue herirlo gravemente, aunque el propio Ikkaku queda muy malherido y al borde de la muerte.

Representación del Bankai de Ikkaku Madarame, Ryūmon Hōzukimaru

Ikkaku en Batalla

Ikkaku es violento, amante de las peleas y rudo. Considera que las únicas batallas honorables son las que se libran uno contra uno. Incluso la amenaza de muerte no es una razón para ignorar este hecho, ya que cree que el ganador solo se determina cuando el otro muere. Ikkaku tiene un sentido de lealtad hacia Zaraki; se niega a ocupar el puesto de capitán de la 3ª, 5ª o 9ª División cuando Aizen y sus secuaces desertaron de la Sociedad de Almas, deseando permanecer bajo el mando de Zaraki hasta que muera. Al mismo tiempo, este deseo también lo hace bastante descuidado y terco.

En su combate contra Ichigo Kurosaki, Ikkaku se enfrenta a él tras huir Ganju. Tras un intercambio inicial, Ikkaku libera su Shikai, Hōzukimaru, que se transforma en un báculo de tres secciones. A pesar de herir a Ichigo, este último logra analizar sus movimientos y, recordando su entrenamiento con Kisuke Urahara, hiere profundamente a Ikkaku y rompe su Zanpakuto. Ikkaku se despierta extrañado de su supervivencia y comprueba que Ichigo le ha curado usando su coagulante. Responde acerca de la ubicación de Rukia Kuchiki y advierte a Ichigo sobre el poder de su Capitán, tras lo cual el joven shinigami se va.

Posteriormente, Ikkaku y Tetsuzaemon Iba mantienen una batalla despreocupada e interrumpida constantemente en descansos para beber sake mientras los demás pelean. El combate entre estos dos camaradas parece más una diversión que un combate a muerte y no se verá a ninguno sobresalir por encima del otro. Finalmente, se interrumpe cuando se hace patente la traición de Aizen.

Durante la invasión de los Arrancar a Karakura, Ikkaku se enfrenta a Edrad Liones. A pesar de que Edrad lo derrota rápidamente con su forma liberada, Ikkaku se ve forzado a liberar su Bankai, Ryūmon Hōzukimaru, con el que hiere y hace retroceder a su rival. Sin embargo, su oponente aún tiene fuerzas y se la juega a un último ataque. Ikkaku, por su parte, logra liberar todo el poder de su liberación completa mientras recuerda su vida en el Rukongai, y lo usa en un fulminante ataque. Al disiparse el humo, el bankai de Ikkaku está destrozado y cae desmayado, pero la parte derecha del cuerpo de Edrad ha sido pulverizada y este se alegra de saber el nombre de su rival justo antes de morir.

SHIKAI y BANKAI de MAYURI KUROTSUCHI | ANÁLISIS COMPLETO | Zangetsu15

Nombre del Shinigami Rango Zanpakuto (Shikai) Zanpakuto (Bankai)
Ikkaku Madarame Teniente (11ª División) Hōzukimaru (鬼灯丸) - Báculo de tres secciones Ryūmon Hōzukimaru (龍紋鬼灯丸) - Báculo de tres secciones con tres armas conectadas por cadena

La lealtad de Ikkaku hacia Kenpachi Zaraki es un pilar fundamental de su personaje, llevándolo a rechazar ascensos para permanecer a su lado. Su deseo de luchar y morir bajo el mando de su capitán es tan fuerte como el deseo de Renji Abarai de superar a Byakuya Kuchiki.

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