Melody: Un Viaje Íntimo al Mundo del Striptease en Blanco y Negro

El mundo del cómic es vasto y diverso, ofreciendo múltiples caminos hacia el éxito sin que ninguno deba ser juzgado como inadecuado. En este contexto, la obra "Melody. Diario de una stripper" de Sylvie Rancourt emerge como un ejemplo de cómo un estilo aparentemente sencillo puede cautivar profundamente al lector.

Sylvie Rancourt, una autora autodidacta, nos sumerge en "Melody. Diario de una stripper" a través de un estilo de dibujo que, si bien puede calificarse de básico, se convierte en una de las claves para engancharnos a la historia. La vida de una bailarina exótica, lejos de ser sencilla, se presenta como una vía de escape económico en momentos de necesidad, pero también como una fuente de incomprensión y problemas de diversa índole, afectando incluso a las relaciones de pareja. Rancourt manifiesta estas dificultades de manera clara y contundente.

El dibujo sencillo de la autora, lejos de ser una limitación, aporta una ingenuidad que desborda toda la obra, generando la empatía necesaria para conectar con la protagonista. La narrativa de Rancourt se caracteriza por una aparente inocencia que envuelve los eventos. Melody inicia su camino en los clubes nocturnos de forma casi casual, aceptando una propuesta de su jefe con naturalidad, observando a su marido involucrarse en negocios turbios como si fuera la opción más fácil, y entablando relaciones con sus compañeras como si fueran amistades de juventud.

Esta ingenuidad, que en realidad actúa como una coraza, protege al lector del lado más oscuro de esta realidad. Melody se transforma en una heroína que navega las adversidades, enfrentándose principalmente a un marido tóxico, cuya influencia es más perjudicial que el propio ambiente del club donde baila por dinero.

Lo más asombroso de "Melody" reside en la forma en que se presentan situaciones extraordinarias, que desde otra perspectiva serían impactantes, pero que en el cómic se sienten cotidianas. El estilo de dibujo de Rancourt es idóneo para su relato: no sexualiza a Melody de forma explícita, pero a la vez subraya la importancia de su cuerpo en la narrativa. Esta paradoja funciona como un arma narrativa eficaz.

Viñetas de cómic en blanco y negro mostrando a Melody bailando.

Todo en blanco y negro, el estilo refuerza la sensación de sencillez que Rancourt busca. De esta manera, el desnudo femenino se presenta como algo a la vez sexual y sensual, incluso en los ambientes sórdidos que retrata. El estilo de "Melody" remite directamente al cómic independiente americano, validado por la introducción de Chris Ware, lo que facilita la inmersión en el turbio mundo de la protagonista, haciéndolo parecer cotidiano.

A pesar de la aparente quietud de sus figuras, estas evolucionan junto con Melody, quien perfecciona sus habilidades como bailarina y su capacidad para sortear situaciones complejas. Un cómic que comprende tan bien un mundo tan específico es, sin duda, una obra bien ejecutada. "Melody: Story of a Nude Dancer" fue editada originalmente por Drawn and Quarterly en agosto de 2015.

La película "Sin City" (2005), dirigida por Robert Rodriguez y Frank Miller, basada en la novela gráfica de Frank Miller, fue un éxito de taquilla y destacó por su uso particular del blanco y negro con toques de color. Una de las escenas más memorables es el baile de Nancy Callahan, interpretada por Jessica Alba, en un club de striptease.

Cartel de la película Sin City.

Jessica Alba, a pesar de interpretar a una stripper, se negó a aparecer desnuda en pantalla, aplicando una cláusula de "no desnudez" en su contrato. La actriz ha declarado su firmeza en este tema, buscando evitar que su familia vea escenas de desnudo. Aunque esta decisión molestó a algunos fans, su espectacular actuación convenció a la mayoría, convirtiendo la escena en una de las más recordadas del filme. Para prepararse, Alba visitó clubes de striptease, aunque encontró que las bailarinas se centraban más en conseguir propinas.

El cómic "Melody. Diario de una stripper" recopila las historietas publicadas por Sylvie Rancourt (conocida como Melody) entre junio de 1985 y septiembre de 1986. Este cómic autobiográfico narra sus vivencias como stripper en Montreal, y fue inicialmente vendido como fanzines fotocopiados entre los clientes del local, quienes se identificaban con las viñetas.

Con un trazo sencillo y una óptica ingenua, "Melody" retrata un mundo sórdido y vicioso. El ambiente está poblado por personajes como clientes, el portero, el jefe y su novio Nick, siempre metido en trapicheos. En contraste, las compañeras de profesión de Melody, con quienes establece vínculos afectivos, así como su tía y sobrina, representan un apoyo.

La obra, firmada por una autora autodidacta, es un documento valioso y valiente que ha ganado reconocimiento con el tiempo. La edición en castellano, presentada en formato rústica en blanco y negro, incluye un prólogo de Chris Ware, quien elogia el trabajo de Rancourt y narra cómo descubrió el cómic, destacando su ascenso a clásico del cómic underground.

Portada del cómic

La fotógrafa Susan Meiselas, conocida por su enfoque en temas sociales y políticos, también exploró el mundo del striptease en su proyecto "Carnival Strippers". Entre 1972 y 1975, Meiselas retrató en blanco y negro a las mujeres que actuaban y a los hombres que las observaban en carpas itinerantes. Adoptó una técnica de "mosca en la pared", ganándose la confianza de las personas para poder trabajar.

Este trabajo se complementó con más de 200 horas de entrevistas con las mujeres, quienes veían en su actividad una forma de vida. Meiselas las escuchaba hasta encontrar un momento de apertura para fotografiarlas, sin asumir un derecho a retratarlas o a que le contaran sus historias. Su mirada respetuosa extrajo belleza y dignidad de un mundo sórdido, realizando un análisis sociológico sin juicios morales.

mélody 1985 (interview)

Meiselas, formada en pedagogía y fotografía, y apasionada por la antropología, utilizó la fotografía como herramienta para enseñar a leer y escribir a adolescentes, invitándoles a explorar el mundo que les rodeaba. Su trabajo más reconocido es el documental "Nicaragua" (1981), donde capturó la icónica imagen de "The Molotov Man".

Durante los ochenta, Meiselas utilizaba dos cámaras, una para blanco y negro y otra para color, aunque Magnum distribuía la mayoría de sus fotos en blanco y negro, ya que los periódicos solían publicarlas en este formato. También ha cubierto conflictos en El Salvador, Colombia, Chile y la situación de los emigrantes en la frontera de México y EE. UU.

Otro de sus trabajos notables es "Pandora's Box", que documenta el ambiente de un club neoyorquino para sadomasoquistas, visto como un análisis de la evolución de la industria del sexo.

Meiselas, miembro de la agencia Magnum, dedica tiempo a formar a fotógrafos de diversas partes del mundo, reconociendo la necesidad de reinvención de la agencia. Reflexiona sobre el papel de la fotografía en conflictos como el de Ucrania, donde las imágenes sirven como prueba de crímenes de guerra, aunque la conciencia de la impotencia ante el sufrimiento sea abrumadora.

tags: #blanco #y #negro #comic #americano #club