Kentaro Miura se toma con mucha calma la publicación de su obra magna. Berserk es, por muchísimas razones, uno de los mejores mangas jamás escritos. Su dibujo se encuentra a años luz de cualquier otro. Es hiper detallado, extremadamente realista, y sorprende porque la mayor parte de series de este estilo (bien por duración o bien por lo complicado de sus escenas), acaban simplificando su dibujo. Esto al señor Miura no le ocurre. Cada nuevo tomo que ha ido saliendo a lo largo de tantísimos años es mejor que el anterior en lo que a dibujo se refiere, llegando ya en los últimos tomos a tener una obsesión por el detalle casi enfermiza.
En cuanto a la historia, a simple vista, si alguien te enseña un trozo del manga, puedes pensar… ¡Oh, vaya sorpresa, sangre y tetas, que original!…Eso es a simple vista. Si el dibujo es magistral, la historia de venganza y desesperanza de Guts es de las mejores escritas. Lo único que hace su historia es aumentar su volumen, tomo tras tomo, hasta alcanzar una envergadura tal que no puedes hacer otra cosa que leer sin parar.
Y en cuanto al gore extremo, lo macabro, lo sexual y demás temas «polémicos», decir que en Berserk tienen sentido porque están perfectamente justificados. Todo lo que muestra lo exige la propia historia. No hay un solo desnudo o desmembramiento gratuito, que sea una simple oda a la violencia. Todo está justificado por lo que ocurre durante su narración. Y eso pocos mangas lo consiguen porque muchas obras tienden a destacar por su gore extremo, o sus escenas sexuales desmedidas; pero Berserk, siendo mucho más brutal que todas ellas en todos los sentidos, consigue algo inaudito: que recuerdes el manga no por esos momentos, sino por todo lo demás.
A mi me ha marcado muchísimo este manga. Es por todo esto que me parece indignante lo mal que hacen todos los productos basados en esta obra y que Miura, ante tan malos productos, no diga nada. Lo único que consiguen los subproductos que se hacen sobre la obra es desvirtuar algo magnífico. Pero aún así duele. Duele ver lo que le hacen a tu obra favorita.
Duele ver como después de tantísimo años esperando a un nuevo anime, ya que el anime de 1997 dejó la historia en su principal punto de inflexión, en donde comienza realmente la trama y la mejor historia de venganza cruel y visceral de todos los tiempos; que en el año 2016, después de un esperadísimo regreso, hayan hecho no solo el peor anime en cuanto a lo técnico que he visto en mi vida (con una animación CGI que es vergonzosa y cutre a más no poder). Es que además se han reído de su historia, cogiendo y quitando cosas de aquí y allá para hacer una de las peores adaptaciones que yo he tenido la desgracia de ver en mi vida. Y todo esto tiene un mayor delito porque lo que adaptas no es My Little Pony.
Y ahora vuelven a hacernos lo mismo. Llegados a este punto no hace falta decir que soy un fan absoluto de Berserk. Y cuando anunciaron un juego sobre él, abarcando casi todos los arcos del manga, pues la esperanza vuelve a tu corazón. Pero sobre ese sentimiento existe otro aún mayor, forjado por años de desamparo y de catástrofe. Es el miedo. Miedo a que vuelvan a cagarla.
¿Y que ha ocurrido? Omega Force ha desarrollado un juego malo. ¿Os mola? Es aburrido, repetitivo y yo lo compré esperando una gran sorpresa que no ha llegado más allá de decir la primera vez que utilicé a Guts….Pues oye mola el modelado. Fuera de eso no hay nada más (Es guay el ver a diferentes apóstoles, o al Skull Knight en un juego, pero fuera de eso nada pasa de aceptable). Misiones y más misiones largas e insustanciales.
Es juego de género musou y sabía a lo que me iba a enfrentar al comprarlo, pero esperaba más. Lo único bueno que puedo decir es que en el juego sí se respeta la trama de la obra original y eso me ha gustado. Al menos aquí no se han decidido a cortar nada.
Y es que para más inri está súper censurado el juego. Aparece un PEGI +18 en la portada pero está censurado. Hay sangre claro, pero en ningún momento se llega ni a apreciar lo que podría haber sido de parecerse remotamente al manga. Mucho rojo en la pantalla y alguna cabeza volando. Sinceramente para Berserk es quedarse muy corto, viendo el material original. Y es que hay escenas que son de chiste. Kiasca y Griffith….No diré más. Esa escena es de coña.
Es lógico que el hacer un juego basado en Berserk es realmente complicado, por lo que mi opinión es muy simple: para hacer algo a medias o algo malo, no lo hagas. Si lo que vas a sacar no está a la altura, ya no del público en general, sino de los fans como yo, entonces no sigas adelante. Seguro que el juego gustará a algunos fans, pero estoy convencidísimo de que el juego irritará a la gran mayoría. Por eso os recomiendo que os ahorréis el dinero y lo destinéis a mejores cosas.
Conclusión de todo esto. Pues que Kentaro Miura, siendo el creador del mejor manga de todos los tiempos, se está riendo de su propia obra (puede que no directa pero si indirectamente), dejando que la maltraten de esta manera tan burda. Salvo el manga y las ovas que dejando a un lado el tipo de animación CGI (que está bien aunque yo prefiero animación tradicional); el resto de productos que han salido de Berserk son una mierda auténtica y no es que no hagan justicia, es que parece que los hacen tan mal a propósito. Es lo único que se me ocurre para que algo tan bueno como el manga, una base tan magnifica, salga tan mal. Seré un fanboy radical, pero es como yo lo veo. Las ovas y el anime del 97. Eso se salva. El anime moderno y el juego tipo musou, para quien lo quiera.
Berserk and the Band of the Hawk me recuerda a aquella edad oscura en la que Electronic Arts se dedicaba a adaptar El Señor de los Anillos y Harry Potter. Es una adaptación de la obra de Kentaro Miura en la medida que los sucesos son parecidos a los del manga, todos los personajes tienen el mismo nombre y el mismo aspecto que en la fuente y se repiten algunas de las imágenes y escenas más conocidas de esta épica interminable, pero su interpretación de Berserk es una superficial. Como musou que es, cree que en el núcleo de este manga hay no una idea sobre el destino, la condición humana, la identidad o un estudio de uno de los personajes más interesantes que ha dado el manganime, sino hostias, espadazos, sangre, gore. El reloj siempre da la hora de las tortas y, con un arco de su arma, esa herramienta demasiado grande y pesada como para que alguien pueda llamarla "espada", Guts puede reventar a decenas de enemigos.
Me encuentro pensando en lo bien que encajan los mapas a la hora de hacer una analogía: son escenarios vacíos de sustancia pero llenos de enemigos que acuden en masa no a matarte, sino a morir. El juego imprime una falsa sensación del todo, como haciéndonos creer que somos una pequeña parte de algo mayor y que hay que estar atento a todos los frentes, pero estamos aquí para matar muy fuerte y mucho, y eso es todo lo que se hace de principio a fin. Avanza, mata gente, desbloquea la siguiente ruta, mata, avanza. Es un resumen de prácticamente cualquier videojuego de acción, pero Berserk and the Band of the Hawk lo aplica con la simplicidad de un título de hace dos generaciones y semejante falta de tacto que su artificio se hace claro desde el principio: esto no es tanto una adaptación o una representación del manga como un resumen interrumpido ocasionalmente por escenas de acción multitudinaria.
Al César lo que es del César: esas masacres satisfacen. Satisfacen no por profundidad o desafío, ni porque los distintos tipos de enemigos sean interesantes u obliguen a replantear el enfoque de la batalla. No, no satisfacen por su inteligencia o diseño exquisito o porque, al abrirme paso por ese ejército y salir victorioso contra todo pronóstico, me sienta bien. Satisfacen por las cifras, porque Guts da un sablazo o Schierke lanza un conjuro y el contador de cadáveres añade otros veinte a la lista, porque la barra de frenesí llega al límite, pulsas un botón y golpeas todavía más fuerte, con efectos especiales y ruidos aún más altos, porque estar rodeado por cientos de enemigos, lanzar tu ataque final y ver cómo todos esos idiotas ahora son cadáveres saca una parte básica de mí que no pide mejor sino más. Más muerte, más gente, más números. Es comer de una bolsa de patatas porque están ahí y no saben mal; sirven y satisfacen, y no tienes nada mejor que hacer con tu vida.
Te sientes bien porque, con el tiempo, olvidas que la armadura Berserk supone un peligro para la salud física y mental de Guts y que cada vez que la utiliza es porque no hay otro remedio y escoge arriesgarse a perder la cabeza por salvar lo poco que le queda. La armadura Berserk es el atajo para matar todavía más y más deprisa, sin apenas daño, como meter trucos y volverse loco. Pero fuera de eso, Berserk and the Band of the Hawk hace un flaco favor al medio y su fuente.
Ese paralelismo con la vieja Electronic Arts no viene de que sea una adaptación, que de esas las hay buenas, sino que la definición que tiene este juego de "cinemática" es, literalmente, poner trozos de Berserk: La Edad de Oro. Cuando se termina ese arco y el juego se queda sin películas a las que acudir, la fiesta termina y volvemos a conversaciones estáticas y representaciones básicas. Sigue el guión, pero sin espíritu, y omite arcos, personajes y momentos para centrarse únicamente en lo que le importa, que es responder a una simple pregunta: "¿Cuándo se van a callar estos pesados para que pueda liarme a golpes con el mundo?".

Mecánicas y elementos del juego
Sólo decir para acabar que si no has leído Berserk, por favor hazlo. Tienes que hacerlo. Solo quedas tú en el campo de batalla, soldado. Se acercan enemigos por todas las direcciones. Saca hasta el último ápice de fuerza de voluntad que te queda en un último impulso hacia la victoria. Desata tu furia o muere. Enfréntate al peligro sin titubeos, ya que la única forma que tienes de avanzar es atacar a la izquierda o a la derecha. Te esperan enemigos más fuertes en los siguientes días de batalla, así que asegúrate de gastar el oro con el mercader nocturno para curarte, obtener armas y reliquias nuevas, y sobrevivir para luchar un día más.
Controles de combate únicos
La característica más distintiva del juego son los controles que permiten pulsar muchas teclas, lo que hace que las batallas sean más emocionantes. Cuantas más teclas pulses, mayor será el alcance del ataque. Sigue atacando para desatar un ataque poderoso capaz de eliminar una gran cantidad de enemigos de un solo golpe. Carga la barra de ataque especial para mostrar lo que puedes hacer en un alarde de poder mayor. También puedes jugar con mando.
Mercader
Un mercader solitario te venderá mercancía al final de cada día que sobrevivas. Cúrate las heridas, compra mejoras y adquiere objetos poco comunes para seguir luchando.
Elige tu personaje luchador
Sobrevive con personajes de diferentes momentos históricos y equípate con un amplio abanico de armas en la armería. Asegúrate de llegar a la noche usando espadas, katanas, hachas de dos manos y mucho más en tu aventura hacia la victoria.

Consejos de inicio:
- Pulsa más teclas para golpear a una cantidad mayor de enemigos.
El jugador controla un personaje de color verde, que representa un humanoide. Usando un joystick (y un botón de disparo para activar un arma láser), el jugador navega por un laberinto simple lleno de robots, que disparan láseres al personaje del jugador. Alan McNeil, un empleado de Universal Research Laboratories (una división de Stern Electronics), soñó una noche con un videojuego en blanco y negro en el que tenía que luchar contra robots. Berzerk fue el primer videojuego involucrado en la muerte de un jugador. En 1988 se lanzó la canción de acid house «Stakker Humanoid», que hacía un prominente uso de las frases «humanoid» y «intruder alert» y de los efectos de sonido de disparos láser del juego. Richard D. En la sitcom de televisión My Name is Earl, aparece el personaje «Crabman», que juega a Berzerk y consigue una alta puntuación. En el episodio de Futurama «Fear of a Bot Planet», los policías robóticos dicen las frases «Get the humanoid!» e «Intruder alert! Intruder alert!» del juego.
HABLEMOS DE BERSERK Y SUS ADAPTACIONES
Me pregunto si alguien habrá hecho un videojuego sobre La Casa de Bernarda Alba. Una aventura gráfica de las clásicas, pero con el guión de la obra de teatro. Haces un puzle y desbloqueas un cacho de la creación de Lorca que los personajes dicen quietos, en un sempiterno plano general, con una entonación que choca con el absoluto estatismo y las animaciones repetitivas de sus personajes. Nadie levanta siquiera una mano porque animar todo eso sería demasiado difícil, pero los puzles son graciosos. Al final, cuando Adela se ahorca y la Poncia corre a por un martillo para derribar la puerta, tienes que conseguir las llaves del armario donde se guarda la herramienta, pero para eso tienes que ir al establo para cogerlas, salvo que hay un caballo despotricado y para calmarlo hace falta que cojas un bote de azúcar, un gato y un retrato de la Virgen María. No quiero imaginar lo que viene después, pero seguro que es un puzle hilarante y muy difícil. O quizá podría ser una novela visual desde la perspectiva de Pepe el Guapo y tienes que escoger con cuál de las hijas de Bernarda te enrollas.
