En el mundo de Berserk, el destino de la humanidad parece estar entrelazado con seres superiores como la Mano de Dios, quienes designan la fortuna de los hombres.
La caza de otoño en Midland inicia con la presencia de nobles, el rey, Julius y la Banda del Halcón como sus guardias. El rey, excusándose por su edad, se mantiene como espectador. Por otro lado, Julius observa a Griffith y a un ballestero, quien le hace un gesto, todo parte de un plan.
Guts ahuyenta a unos zorros, quejándose de la labor y prefiriendo blandir su espada. Corcus le recrimina, señalando que es un privilegio que hayan sido invitados a una labor que solo los nobles Caballeros del Dragón Blanco realizaban. Casca observa a un Guts desanimado hasta que nota la presencia de la princesa Charlotte.
Mientras la princesa observa disgustada la cacería, Griffith le pregunta si no le agrada. Ella responde tímidamente que es su primera vez en tales actividades y se queja de lo cruel que es la caza, así como la guerra. Griffith toma una hoja, produciendo un sonido, y la princesa lo imita, divirtiéndose. Casca, cabizbaja, se retira, algo que Guts y Judeau notan.
Unos nobles persiguen a un jabalí, el cual huye hacia la princesa, asustando a su caballo. El animal huye despavorido y sin rumbo. Griffith sigue a la princesa, mientras Julius indica al ballestero que actúe. El caballo de la princesa se dirige al río, siendo tranquilizado por Griffith, quien lo calma.
La princesa abraza desesperada a Griffith, agradeciéndole. Sus compañeros se reúnen preocupados. Guts, alterado, pregunta a la princesa la dirección de la flecha, a lo que ella, llorando, responde que no lo sabe. El ballestero, escondido, se regodea del aparente éxito del plan, confiando en que el veneno mataría a Griffith, incluso si la flecha no lo hiciera.
Sin embargo, Griffith no es afectado, aunque reconoce la potencia del veneno. Casca le pregunta cómo sobrevivió, y Griffith intuye que su Behelit lo protegió. Judeau considera el colgante un amuleto de buena suerte, mientras Corcus jocosamente lo atribuye al diablo, inquietando a Guts.
La princesa, sollozando, pide disculpas a la Banda del Halcón. Más tarde, en el castillo de Wyndham, Julius reprende al ballestero por su fallo, frustrado por la versión de los hechos que exculpa a Griffith como salvador de Charlotte al recibir un ataque de un infiltrado de Tudor. Julius pide al hombre retirarse, mientras una criada lo vigila oculta.
Julius recuerda nervioso la mirada de Griffith, presintiendo que lo ha descubierto. Ya en la noche, Guts se dirige a la oficina de Griffith, quien se encuentra escribiendo. Guts observa la cantidad de libros, preguntando si los ha leído. Griffith responde que ha leído varios, ya que en la guerra la fuerza no lo es todo, explicando que hay todo tipo de libros.
Guts toma un libro y se sienta, preguntando por qué lo llamó. Griffith le pregunta si podría asesinar a alguien por él. Más tarde, Guts, encapuchado, se dirige al señorío de Julius, recordando la conversación con Griffith. El Halcón afirma que Julius intentó asesinarlo, presentando tres pruebas: la dificultad de acceso al veneno, que el último comprador fue un ballestero de los Caballeros del Dragón Blanco, y que una sirvienta espió a dicho hombre, quien estaba siendo reprendido por Julius.
Haciendo caso omiso de la confidencia, Guts acepta la propuesta como una orden más. El narrador comenta que cada hombre tiene un sueño y anhela perseguirlo, que los sueños dan sentido a la vida, y que nadie puede permitirse abandonarlo, incluso si termina destruido por él.
En este mundo...

La secuencia de fondo muestra a Guts encapuchado saltando entre tejados, observando algo y luego a un Guts niño llorando ante la presencia de Zodd. El jabalí es perseguido por caballeros no identificados en lugar de nobles.
En el manga, Casca no pregunta a Griffith cómo sobrevivió, y Guts no muestra interés en los libros hasta que se le muestra uno erótico.
El episodio 92 del manga, "Niño demoníaco", apareció en 1996. Guts y el Caballero de la Calavera se dirigen a donde está Casca. Guts compara la velocidad del caballo del Caballero con el viento y pregunta por qué es la segunda vez que monta su caballo. El Caballero responde que fue él quien los llevó desde ese mundo de tinieblas, y que su encuentro tiene una conexión.
El Caballero se presenta como enemigo de los inhumanos y explica que los trajo a esas montañas, un lugar seguro habitado por elfos con fuerte energía, ideal para esconderse de las tinieblas. El Caballero añade que lo que los salvó fue el polvo de alas de elfo que Rickert traía consigo, un medicamento difícil de conseguir.
Guts no comprende por qué Casca corre peligro. El Caballero responde que quizás salió y que si no quiere que se aproximen, debe permanecer en la mina. Advierte que al anochecer o en un bosque oscuro, estos seres la rodearán.
Espíritus rodean a Casca sin atacarla. Guts corre hacia ella, preguntando si está bien. Casca, angustiada y dolorida, se aferra a él mientras sufre un intenso dolor. En ese instante, Casca da a luz a una diminuta y deforme criatura, pareciendo un feto abortado.
Guts observa horrorizado su aspecto inhumano. La criatura le devuelve una mirada fija. Aterrorizado, Guts intenta pisotearla, pero Casca instintivamente cubre a la criatura. Guts exige a Casca que se haga a un lado, cuestionando su actuar.
El Caballero de la Calavera explica que Casca estaba embarazada y que el feto fue contaminado por el mal, probablemente por el encuentro sexual con el nuevo miembro de la Mano de Dios. Al ser tomado por la naturaleza demoníaca, es un niño maldito y lo mejor sería matarlo.
Guts, figurándose el parentesco del bebé, exige al Caballero que se calle y arrebata al bebé de los brazos de Casca. Ella se desespera y Guts mira detenidamente al ser. Casca toma el brazo de Guts, mordiéndolo, mientras Guts, abatido por el deseo de Casca, piensa que el ser es un demonio como los que mataron a sus compañeros.

Al amanecer, el bebé desaparece junto con los espíritus. Casca grita y llora su pérdida, mientras Guts se muestra impotente y triste. El Caballero comprende que el bebé es hijo de ambos, explicando que no murió y se encuentra en un lugar cercano al mundo astral. Añade que todos los niños quieren a sus padres, y los demonios también a su manera.
Al aproximarse Rickert y Erica, el Caballero de la Calavera se despide, asegurando que se volverán a encontrar pronto. Advierte a Guts que su camino es oscuro y que al encontrarse con seres que acechan en la oscuridad, él se envolverá en la misma.
El episodio 37 del manga, "El Caballero de la Calavera", apareció en 1994. Un día después de abandonar la Banda del Halcón, Guts se encuentra solo en un bosque. Siente una presencia inhumana y hostil, comparándola con Zodd. La misteriosa entidad se presenta como un jinete con armadura de esqueleto.
El jinete afirma que "los engranajes han empezado a mover" y advierte que dentro de un año, la luna se pondrá sobre el sol. Ese mismo día, él, sus compañeros y "su mitad", un "rey sin corona", se reunirán en un mismo lugar, en una tempestad de muerte. Agrega que ha desafiado la muerte desde que nació de un cadáver.
Guts, confundido, pregunta por qué sabe eso sobre él. El jinete se marcha recitando un presagio incompleto. Guts lo toma por alucinación hasta ver las pisadas de su caballo, refiriéndose al jinete como el "Caballero de la Calavera".
En Wyndham, la princesa Charlotte observa la lluvia, deprimida por la muerte de familiares. Griffith aparece en la ventana, preguntando si puede pasar. La princesa se aferra a él, diciéndole que lo ha extrañado y que solo han ocurrido tragedias desde que partió a su última batalla.
El tercer episodio de la nueva serie animada de Berserk se estrenó el 15 de julio. Continúa la huida de Guts con Farnese, seguidos por Sérpico. La pareja llega a una antigua mansión abandonada, rodeados por perros-demonio y un guardián maquiavélico. Farnese ve desmoronarse su fe ante la existencia de un submundo monstruoso.
Al día siguiente, Sérpico recoge a Farnese, quien manifiesta su deseo de matar a Guts. Este episodio adapta parte del tomo 17 del manga, pero no es completamente fiel. La escena del caballo poseído por un espíritu maligno fue acortada en la versión posterior, siendo más fiel al manga. El capítulo es entretenido, pero las comparaciones con el manga revelan diferencias de intensidad y orden.
En el capítulo anterior, Guts muerde la espada de Griffith. Caen colina abajo, y Guts agarra la mano de Griffith, quien suelta el arma. Ruedan por la colina, y Guts golpea a Griffith, preguntándole por el sabor de su propia sangre. Guts utiliza argumentos típicos de un mundo dominado por hombres, criticando a Griffith por su apariencia.
Griffith sonríe mientras exige a Guts que se rinda. Cuando le ofrece someterse o dislocarse el hombro, la mirada de Griffith es intensa, utilizándose en situaciones donde va a imponer su voluntad por la fuerza. Guts no se rinde y sonríe. Guts acaba con el hombro dislocado, y la Banda del Halcón celebra la victoria de Griffith.
Griffith interviene para que dejen de hacer daño a Guts y se arrodilla frente a él, obligándole a sostenerle la mirada. En japonés dice: "con esto, eres mío". Griffith emplea "mono" para referirse a Guts, lo que podría significar "cosa", "persona" o algo más abstracto.
La escena cimenta el subtexto gracias al contacto físico y a que Griffith se arrodilla para estar a la altura de Guts. Al fin y al cabo, es aquí cuando los destinos de los protagonistas quedan entrelazados para siempre. Griffith es un manipulador que impone su voluntad a los demás.
El interés de Griffith por Guts va más allá de lo estratégico. Griffith es un ser humano planificado, creado para ser una fuerza imparable que se convierta en parte de la Mano de Dios. Griffith es un elegido del Karma, de lo predestinado.
Griffith necesita a alguien que le haga sentir cosas viscerales, que le haga perder el control. Si Guts se rebela contra el Destino, Griffith es su encarnación. Griffith no puede evitar desear a Guts, porque es el eslabón necesario para su caída en desgracia.
Casca se retira con evidente frustración. Guts se siente humillado, no tanto por haber perdido, sino por el ridículo vivido al ser traicionadas sus expectativas. No deja de pensar en la cara de muñeca de Griffith y cómo ha conseguido imponerse físicamente.
Guts escucha a Corkus arrastrar a sus compañeros para asesinarlo a sangre fría aprovechando que está herido. Su reacción es sonreír porque su mundo vuelve a estar bien organizado. Corkus y compañía son gente corriente.
La chica conoce lo suficiente a Corkus para olerse lo que iba a ocurrir, apareciendo para asegurarles que Guts puede matarlos incluso malherido y que hará como que no ha visto nada si se largan de inmediato. Los compañeros de Corkus aceptan la oportunidad.
Casca tiene una paciencia con Corkus que cuesta creerla. Gracias a que este hombre es un payaso, se muestra que Casca tiene autoridad, amenazando a Corkus con cortarle la cabeza y haciendo que este se bata en retirada.
Guts se retira a su tienda, intentando presentar una imagen de entereza. Se muestra una panorámica de un castillo, el bosque y el campamento enemigo. El objetivo de la Banda es sencillo: deshacerse de los suministros para obligarles a retirarse. La estrategia de Griffith es arriesgada, incluyendo pasar por medio de sus rivales.
Para Guts es una locura, pero la Banda del Halcón se lo toma con normalidad porque es una estrategia de Griffith y estas no suelen fallar. Es una tarea peligrosa pero de máxima importancia. Casca es una de las pocas personas de la Banda con un claro pensamiento estratégico.

Hay que vadear un río en plena noche, tirando de los caballos. Apenas hay luz, la corriente es muy fuerte y los riesgos son enormes, pero precisamente por eso Griffith ha escogido este camino. Judeau luce sus habilidades de pícaro al deshacerse de un soldado con cuchillas arrojadizas.
Miura dedica un panel a la reacción de Guts para dejar claro que las habilidades de Judeau no son comunes. Un guardia, que tiene que montar guardia solo, ve luces aproximarse. La atmósfera es increíble, con una impresión sobrenatural de fuegos fatuos, lo que bloquea psicológicamente al soldado.
Pronto se revelan como antorchas de un ejército que, al ser descubierto, carga al frente. Miura nos muestra lo que es mancharse las manos, sin perder el componente épico. Los enemigos están deshumanizados porque visten armaduras completas.
Los paneles ensalzan las habilidades de los personajes. Se observa que la Banda del Halcón emplea espadas largas al montar a caballo. Los enemigos no solo están perfectamente ataviados con sus armaduras a pesar de ser plena noche, sino que usan lanzas.
Miura comete pecados impresionantes como hacer que una flecha pueda atravesar la armadura de Griffith. Una ballesta tampoco puede atravesar armaduras como la de Griffith a menos que esté a muy corta distancia.
Me encanta que el único que tiene una armadura completa en la Banda sea Griffith. Casca, Judeau y Pippin llevan versiones más incompletas. Sin embargo, para cuando hagamos el salto temporal, muchos de estos elementos van a cambiar y Casca llevará una armadura bastante cara.
A pesar de que todos llevan casco, los enemigos llevan cascos aún más protectores. Son capaces de organizar de inmediato un contraataque con su propia caballería, lo que indica que ya estaban listos por si les atacaban por el frente.
Médico analiza la TORTURA DE GRIFFITH - BERSERK! ⚕️🩺
En el siguiente capítulo, volvemos a contar a mucha gente partida por la mitad. Con esto damos carpetazo al cuarto tomo de Berserk.