El capítulo 376 del manga Berserk, titulado "La superficie oscilante acuática y la sombra de la guerra" (揺らぐ水面と戦火の影 Yuragu Suimen to Senka no Kage?), marca un punto crucial en la saga Fantasia. Este episodio fue publicado el 25 de abril de 2024 en los números 9-10 de la revista Young Animal.
En el plano etéreo, el cuerpo luminoso de Guts es arrastrado por un intenso flujo. A pesar de la aparente falta de control, Guts logra percibir su entorno y ejercer una mínima influencia sobre su forma astral. En este estado, se da cuenta de la formación de una entidad cercana. Sorprendentemente, se trata de Schierke, quien desciende hacia él con una sonrisa enigmática y le tiende la mano, guiándolo de vuelta al mundo material.
Tras su regreso, Guts se encuentra desorientado y esposado en un calabozo, despojado de su equipo. Mientras tanto, en otro lugar dentro de un palacio, Rickert, acompañado por los tapasa y Silat, se dirige hacia una zona específica. Rickert confronta a Silat sobre el cautiverio de Guts, a lo que Silat responde con agotamiento, preguntando si Guts es realmente el Espadachín Negro. Silat afirma que Guts es bien conocido y su peligrosidad es innegable, por lo que liberarlo está fuera de toda discusión, argumentando que es por el bien de todos.
Rickert intenta replicar, pero Dhaiva interrumpe, invitándolos a seguirlo. Ingresan a un palacio donde los refugiados rodean la cama donde yace Schierke. Ivalera expresa su preocupación, comentando que Schierke está completamente fuera de sí y que el tiempo transcurrido desde el amanecer sin que despierte es alarmante. En su desesperación, Ivalera lamenta que su estado la ha llevado a las capas más profundas, calificando su inactividad como una torpeza inusual.
Isidro, Serpico y Farnese también muestran su inquietud. Rickert reflexiona sobre el hecho de que incluso Schierke arriesgó todo por Guts. Por otro lado, Dhaiva se sienta entre los grandes gurús de Elfhelm, maravillado por la capacidad de la joven para proyectar su cuerpo luminoso y por el apoyo que el "chatria de Durga" (Guts) le brinda. Considera el potencial marcial de los hechiceros y brujas de Elfhelm, y piensa en la posibilidad de comandarlos.
Roderick, pidiendo disculpas, menciona que estaban siendo guiados al lugar cuando Silat lo interrumpe, pidiéndole que se tranquilice y reconociendo que fueron rudos. Silat declara tener asuntos que discutir con ellos y expresa su comprensión de que provienen de una lejana isla élfica que se disolvió como espuma en el mar en una sola noche, comparándolo con un cuento de hadas. Los habitantes de la isla, así como uno de los tapasa, se muestran abrumados ante sus palabras.
Ante la reacción, Silat afirma que los bakirakas comprenden la sensación de perder un hogar y vagar sin rumbo, pidiendo disculpas. Silat observa a Schierke y comenta que es ella quien controla a la bestia. Dhaiva ríe, confesando que, como general de Ganishka, solo tuvo un combate parejo y que lo sorprendió la fuerza de Guts, a pesar de sus hordas de daka y pisacas. Rickert se asombra y se pregunta si Dhaiva y Guts llegaron a pelear.
Dhaiva se dirige a Silat, mostrando gran interés por aquellas personas con conocimiento de las artes oscuras y preguntando si podría tomarlos bajo su protección. Silat lo considera por un momento, pero finalmente accede a que haga lo que desee.

Mientras Silat, Rickert y sus guardaespaldas se retiran, Roderick los sigue, pidiéndoles que se detengan. Silat le indica que si tiene asuntos con ellos, envíe un mensajero. Roderick agradece la hospitalidad y la garantía de seguridad, pero pregunta a qué se refería Silat con entregarlos a Dhaiva. Al percibir que Roderick no comprende la situación, Silat le explica que su barco quedó a la deriva en territorio kushano tras naufragar en mares turbulentos, lo que significa que su viaje ha terminado y ahora son refugiados. Por costumbre, ahora servirán al ejército kushano.
Dhaiva reflexiona sobre cómo, a lo largo de muchas lunas, la distorsión de la razón ha llevado al mundo al borde del abismo. Señala que ellos, que estaban destinados a ser el entretenimiento de los demonios, ahora se encuentran reunidos allí, considerando que esto no es otra cosa que buena fortuna, y que esas personas deberían poder escucharlos por su propia condición.
Silat suspira y ordena retomar el camino, seguido por el resto de los refugiados.

Puck, con algo de ansiedad, pregunta a Isidro qué cree que está sucediendo. Isidro responde con fastidio y molestia que no lo sabe. Puck le reprocha su actitud negativa, y el joven le pide que se calle. Rickert se acerca a ellos, pidiendo un minuto. Saluda a Puck, expresando que sabía que era él y que está encantado de verlo. Rickert le recuerda quién era, mencionando que no lo había visto desde que estuvo en la casa de Godo. Puck se muestra algo serio y confuso, pareciendo no recordarlo ni reconocerlo. Isidro pregunta si se conocen, disculpándose y afirmando que el elfo es así, preguntándole avergonzado si realmente no lo recuerda.
Dejando eso de lado, Rickert pregunta a Puck por qué no ha visto a Casca en ningún lado. Le pregunta si acaso no se habían ido a su hogar, la isla de los elfos, con ella, y además, se pregunta qué hay de Guts. Sin embargo, al ver la reacción del joven, Rickert, avergonzado, dice que lo dejen así. Rickert asume que tuvo que haber sido Griffith, preguntándose cómo y por qué.
Mientras continúan su camino, Silat confiesa que, dadas las circunstancias, les dirá la cruda verdad: el Imperio Kushan está reclutando tropas y acumulando armamento porque irán a la guerra. Roderick pregunta, algo confundido. Silat reafirma que es así y sospecha que sabe contra quién: el Halcón de la Luz y Falconia. Silat declara que el Halcón tiene el poder de cambiar el mundo y romper sus principios fundamentales. Además, lidera a la Banda del Halcón, con la cual elimina demonios y expande su territorio. Silat informa que han recibido reportes de que las fuerzas de vanguardia del Halcón se han posicionado en la frontera occidental del imperio.
Preguntando si saben lo que eso significa, Silat afirma que el Halcón teme a todo aquello que se encuentra más allá de su razón, más allá de lo demoníaco, señalando que por ello la isla fue destruida y que el siguiente objetivo son ellos. Expresando que no hay tiempo que perder, Silat proclama que se moverán contra el Halcón.
GUTS PRISIONERO y GRIFFITH en GUERRA | Berserk 376 análisis, teorías y opinión
