El Eclipse: El Sacrificio de la Mano de Dios

"El momento eterno" (永遠の刻 Eien no Toki?), titulado igual en el doblaje español; "Tiempo de eternidad" en el doblaje hispanoamericano; y "El momento de la eternidad" en los subtitulos de Anime Onegai) es el episodio 25 del anime Berserk.

Fue estrenado el 31 de marzo de 1998. Adapta los episodios del 79 al 87 (salvo el 83) del manga. Será que en este mundo el destino de la humanidad es controlado por seres superiores, como la Mano de Dios, que designa la fortuna de los hombres.

Los ahora marcados integrantes de la Banda del Halcón son devorados y descuartizados por los apóstoles. Casca mira el panorama atónita, preguntándose si es real y por qué están ahí. Guts observa aterrado desde lo alto del altar-mano el paisaje.

El altar de la Mano de Dios durante el Eclipse

El ángel del cerebro explica a Guts que lo que ha sido marcado en sus cuerpos es "el Estigma del Sacrificio" y que las vidas de quienes lo poseen son ofrecidas a los seres demoníacos. Añade que hasta la última gota de sangre, ellos se convertirán en comida para el "nuevo hijo de las tinieblas".

Guts intenta penetrar el altar apuñalándolo, asegurando al Halcón que le salvará. El ángel del cerebro le comenta que es inútil y que ningún ser humano puede hacer algo al respecto. El ángel diminuto se mofa, aclarando a Guts que se equívoca pensando que le salvará, ya que el mismo Halcón deseó eso. La ángel le recalca que debió haber escuchado lo último que dijo el Halcón.

Furioso, Guts exige que se callen, afirmando que él jamás diría algo como eso. Al romperse su cuchillo, una brillante masa circular dentro de los rostros se hace visible ante Guts, notando que Griffith se encuentra allí en posición fetal, con su cuerpo deshaciéndose. Abrumado, Guts se derrumba y se pregunta si acaso eso era lo que el Halcón quería.

Al disiparse la visión, Guts voltea a ver, estando a escasos metros de él una horda de apóstoles que claman "sacrificio". Guts se levanta y enfurece, estando dispuesto a luchar.

Por otro lado, un apóstol que devoraba a un integrante de la Banda del Halcón frente a Casca intenta devorarla también, pero Pippin arremete contra este, urgiendo a Casca que huya. Pippin logró herir al apóstol y resiste sus ataques, urgiendo nuevamente a Casca a huir al dudar en abandonarle.

Judeau se aproxima en caballo, tomando a la fuerza a Casca, alejándose del lugar pese a la insistencia de Casca de volver donde Pippin. Casca vuelve a insistir preguntando si dejarán morir a Pippin, respondiendo Judeau que es inútil y que ella es su líder ahora y debe sobrevivir, ya que con ella aún no están acabados, exclamando si piensa que él dejará que todo termine así.

Corcus llora horrorizado al ver cómo por poco era devorado de no ser por sus compañeros que estaban delante suyo. Corcus intenta huir, pero un apóstol le rasguña la espalda, lo que le hace caer dando vueltas. Al aterrizar, se topa con un apóstol devorando a uno de sus compañeros frente suyo, retomando su huida.

De algún modo, Corcus logra perderlos de vista, adentrándose a un espacio oscuro. Apenas pudiendo caminar, Corcus pierde la compostura riendo, asegurándose a sí mismo que debe ser un sueño, que Midland y la Banda del Halcón son un sueño, considerando que fue demasiado bueno para ser cierto. Destrozado emocionalmente, Corcus clama riendo que todo fue un sueño y que pronto despertará y volverá a ser nadie.

De repente, una atractiva mujer desnuda aparece ante Corcus. Incrédulo de que una mujer tan atractiva se encuentre en medio del infierno, reafirma que está soñando, dudando que un tipo como él pueda tocarla. Mientras Corcus, desconsolado, toca y postra su rostro en los pechos de la mujer, esta siendo realmente una apóstol, desata su forma maligna.

Mientras Judeau y Casca intentan huir, un apóstol con forma de pollo los persigue pero Judeau lo derriba clavándole un cuchillo arrojadizo en el ojo. Al instante, Casca avisa a Judeau que esté atento a su derecha, siendo mordido su brazo derecho por otro apóstol.

Casca observa preocupada el destrozado brazo de Judeau, pidiendo que regresen, pero Judeau se niega. Casca estalla, explicando que da igual si huyen ya que de todas formas los alcanzarán, añadiendo que siquiera saben si hay una salida. Entonces pide en llanto que por lo menos luchen todos juntos hasta el fin, pero Judeau le grita que se calle porque se morderá la lengua.

Judeau expresa que luche, que siga luchando hasta el final y que no abandone su empeño, pues luchar sólo para morir es un despropósito, preguntando si acaso no es lo que diría Guts. Repentinamente, Judeau y Casca se desprenden de su caballo, resultando este devorado por un apóstol por el que pasaron por encima.

Al instante que aterrizan un apóstol plano y oscuro empieza a atacarlos con látigos-cuchillas que salen de su boca-cabeza. Judeau se abalanza hacía Casca, recibiendo los múltiples latigazos del apóstol. Casca suplica a Judeau que se detenga, que a ese paso él... observando que dos látigos-cuchillas han atravesado el pecho de Judeau al abrir los ojos.

Resistiendo, Judeau sonríe a Casca, alejándose un poco para arrojar un cuchillo a un ojo del apóstol, permitiendo así que Casca tome uno de sus machetes y corte el abdomen al apóstol, matándolo. Casca toma al derribado Judeau, preguntando este si su "último cuchillo" dio en el blanco. Casca le dice que sí y miente con que él lo mató.

Entonces, Judeau le dice que huya, pero Casca se rehúsa, preguntando furiosa si acaso no fue él quien dijo que lucharían hasta el final. Casca lo levanta y afirma que lo llevará así sea arrastrándolo. Judeau sonríe, aceptando acompañarla así se arrastre, confesando que no debió haber dicho eso.

Luego de una breve interacción, Judeau empieza a perder la vista, pensando que él creía ser buen conversador, pero al final no pudo decirle esa cosa importante a Casca. Judeau comenta a Casca que si sabía que llora mucho, siendo esas palabras sus últimas. Al fallecer Judeau, Casca es rodeada por más apóstoles.

Furiosa y triste, Casca arremete contra uno, pero el machete es mordido y destruido por el apóstol al que atacó. Por su lado, Guts es herido por un hombre apóstol con su cuerpo sobre una bestia con forma de dinosaurio. Guts arremete contra él, cortando uno de sus cuernos, utilizándolo como arma contra la horda de apóstoles.

Guts luchando contra apóstoles durante el Eclipse

La ángel elogia la hazaña de Guts, pareciéndole irónico que entre más fuerte sea su fuerza vital y más dure su angustia y agonía, más se convertirán en valioso alimento para la nueva vida de las tinieblas.

Los ángeles de la Mano de Dios desean dulces sueños a su próximo miembro, comentando que hasta ese momento él ha vívido en un sueño llamado "Griffith" y que cuando termine, despertará en otro sueño del que nunca podrá despertar, en una noche interminable.

El cuerpo de Griffith, rodeado de lo que parecen venas, ha empezado a mutar con aspectos propios de un ave. En algún lugar, el alma de Griffith se hunde en lo profundo de la oscuridad. De repente, imágenes de sus camaradas siendo destrozados se manifiestan, traspasando su alma y quedando en shock.

Su alma se hace pedazos mientras piensa que él deseó eso, que él los mató, pero aún así no siente nada, hundiéndose aún más profundo. Ya en lo más profundo, Griffith presencia una gota congelada alrededor de lo que parece un charco. Preguntándose qué es, una entidad responde que es su última lágrima cristalizada. Explica que cuando alguien afronta un sufrimiento tan profundo que le desgarra, su corazón se congela.

Varías gotas con rostros gritando suben a la superficie, preguntándose Griffith si son beherits.

Guts, que ahora se ve más herido y sin su armadura, ataca a varios apóstoles hasta que en un punto cae. Varios apóstoles esperan que aterrice en sus fauces, pero Guts logra maniobrar para esquivarlos y saltar del altar-mano. Guts se aferra de espaldas al altar pero se choca su pie con un rostro y pierde el equilibrio, cayendo rodando. Al aterrizar sobre un río de sangre viendo restos de sus compañeros, Guts pierde la compostura gritando horrorizado.

Desesperado preguntándose si nadie sigue con vida, llama a Judeau, Pippin, Corcus y su tropa de asalto. Estando Guts a punto de llamar a Casca, Gastón -quien tiene el estigma en su hombro derecho, y apenas puede moverse y ver- llega y le pregunta si es su capitán. Guts corre a verlo, tomándolo de los hombros preguntándole si está bien, lo que Gastón responde con honestidad que no.

Guts le pregunta qué ha sido de los demás, pero Gastón responde no saberlo, ya que estaba muy ocupado huyendo. Preguntándose qué está pasando, Gastón pregunta a Guts qué piensa de ello y comenta que le parece irreal, como si estuvieran en la pesadilla de alguien. De repente, Gastón empieza a retorcerce de dolor. Guts, preocupado, pregunta que pasa, pero el rostro de Gastón estalla, revelándose que un pequeño apóstol con forma de pulpo lo había parasitado.

Guts toma la espada de Gastón e intenta matar al apóstol, pero este huye rápidamente. Llorando la muerte de su compañero, Guts divisa a Pippin sobre el rostro-colina detrás suyo. Pippin se muestra de pie y en forma, pero callado ante la llegada de Guts y sus preguntas.

Llegando Guts frente a Pippin, este último cae, resultando que su cadáver estaba siendo elevado por un apóstol babosa, el cual instantáneamente intenta devorar a Guts. Guts retrocede y cae al charco de sangre, aterrándose al ver muchísimos más es rodeándolo. La imagen de los apóstoles con restos de integrantes de la Banda del Halcón en sus mandíbulas y brazos perturba a Guts. Entre estos, el apóstol babosa muerde la parte delantera de Pippin y la mujer apóstol la de Corcus.

Ante las risas y burlas sádicas de los apóstoles mientras exhibían miembros atravesados en sus garras o brazos, Guts les grita e insulta con fuerza. Sin embargo, divisa a Casca inconsciente y desnuda, atada por los tentáculos de un apóstol. Estos tentáculos tienen garras en sus puntas, garras con las que hace cortes en distintas partes de su cuerpo. Ante esa escena, Guts enfurece y enloquece por completo, lanzándose de frente contra los apóstoles, cortando, cercenando y despedazando a unos cuantos a pesar de ser cada vez más herido.

BERSERK: Toda La Historia Después del ECLIPSE en 1 VIDEO

Mientras que Guts se dirige al apóstol que somete a Casca, este acomoda su postura para penetrarla con la garra y punta de su cabeza. Guts es atacado ferozmente por varios apóstoles, siendo sometido por uno tetrápodo que muerde su brazo izquierdo.

Los apóstoles contemplan el nacimiento del nuevo ángel de la Mano de Dios, a quien llaman el quinto rey bendito, el nuevo rey demonio. El ángel del cerebro proclama a su nuevo semejante su nombre: "Alas de Tinieblas, Femto".

Guts observa atónito cómo Femto emerge repleto de sangre, con el casco que portaba Griffith ahora actuando como parte de su cuerpo. Acto seguido, Femto vuela desde el gran charco de sangre del altar, descendiendo frente a Guts. Femto observa fijamente a Guts, quien confundido se pregunta si es Griffith. Los apóstoles quedan inmóviles en silencio, intentando Guts decir algo a quien fue Griffith, pero Femto le mira fríamente sin decir una palabra.

Extendiendo Femto su brazo derecho, el apóstol que sometía a Casca se la entrega a él, aunque mantiene sus brazos sometidos. Femto posa su mano en el rostro de Casca de forma sugestiva, procediendo a agarrar sus pechos con su brazo izquierdo y posando el derecho cerca de su entrepierna. Casca, apenas consciente sólo reacciona involuntariamente al actuar de Femto.

Guts, desesperado y furioso intenta safarse del apóstol que retiene su brazo izquierdo. Femto voltea a Casca a su frente. Recobrando Casca la consciencia, pregunta confusa a Femto si es Griffith, pero este la interrumpe besándole la boca.

Con impotencia, Guts intenta zafarse del apóstol enterrándole la espada de Gastón, pero esta se rompe ante la dura piel del apóstol. Ante ello, Guts intenta arrancarse el brazo clavándose lo que queda de la espada. Los demás de la Mano de Dios disfrutan del suceso mientras Guts se muestra cada vez más desesperado. Al instante que Femto penetra a Casca, Guts se arranca finalmente el brazo izquierdo.

Sin embargo, Guts es sometido rápidamente por los apóstoles, aferrándoles la cabeza al suelo. Guts observa el acto con horror e ira. La ángel expresa que es hermoso y que le conmueve, al punto de llorar un poco, sintiendo amor, odio, dolor, placer, vida y muerte, todo junto, afirmando que eso es humano y malvado. El acto sexual prosigue y Guts no puede parar de llorar de impotencia.

Luego de un plano de una brasas, Guts viste una armadura negra y se equipa una enorme espada, cubriéndose con una capa negra. Estando a un lado de las brasas, Godo pregunta a Guts si se va. Este se retira sin responder en absoluto, diciéndole Godo que no se deje matar.

No se muestran desmembramientos cuando están masacrando a miembros anónimos de la Banda del Halcón al inicio de la ceremonia. Cuando Casca se pregunta por qué están ahí, se enfoca la mirada perturbada de Casca con sangre derramándose delante de ella. En el manga, se enfoca a Casca tocándose donde está su estigma, siendo visible un rostro despedazado, un brazo y una entraña. Como se apuntó en el artículo del episodio 23, Guts viste su armadura (sin la capa) en la serie en lugar de una franelilla gris y las vendas que lleva en el manga.

Al empezar a gestarse Femto, Guts puede ver a Griffith en una masa circular dentro de los rostros que forman el altar en el manga. Cuando Guts está por cuestionarse si Griffith quería que sucediera dicha matanza, Guts rememora por un instante el monólogo de Griffith sobre el "verdadero privilegio del hombre", el "valor de un hombre" y cuando pregunta a Guts si es cruel en el manga.

Como se apuntó en el artículo del episodio 22, Rickert no vuelve a aparecer en la serie desde su encuentro con apóstoles la noche anterior al Eclipse. Lo omitido en este episodio es a Rickert topándose con un enorme tornado en el punto donde se supone que se conseguiría con los demás. Allí divisa a Zodd combatiendo contra el Caballero de la Calavera.

Cuando Corcus es herido en la espalda mientras huía de unos apóstoles, Corucs intenta defenderse en el manga, cayéndose al retroceder de más en la colina compuesta de rostros en la que estaba. Al caer Corcus de la colina, aterriza sobre los cadáveres de varios de sus compañeros, viendo aterrado a varios apóstoles devorando a más de ellos en el manga. En la serie, Corcus no aterriza sobre ningún cadáver, asustándose al ver a un apóstol devorando frente suyo a uno de sus compañeros.

Cuando Corcus expresa que debe ser un sueño en la serie, apunta que Midland y la Banda del Halcón lo son también, considerando que fue demasiado bueno como para ser cierto.

Cuando Casca y Judeau huyen de los apóstoles a caballo, no se muestran los restos de miembros de la Banda del Halcón en el camino ni a apóstoles devorándolos. El apóstol que devora el caballo donde se movilizaban Casca y Judeau aparece de forma distinta. En la serie pasan por encima del apóstol sin darse cuenta, cayendo del caballo.

Comparativa manga vs anime del Eclipse

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