De la magia de Peyo, el inmortal creador de los Pitufos y de Johan y Pirluit, nos llega ahora otra de sus entrañables creaciones: Benito Sansón, el niño dotado de una prodigiosa superfuerza que, al contrario que los demás superhéroes, no necesita llevar una doble personalidad ni vestir un uniforme de malla para llevar a cabo sus heroicas hazañas.
Pero como muchos de ellos, Benito también tiene su talón de Aquiles: cuando está resfriado, pierde su fuerza y se convierte en un muchacho como los demás. Este primer volumen recoge las dos primeras aventuras, Los taxis rojos y La señora Adolfina, en las que Peyo contó con la colaboración de otros grandes maestros del cómic belga: Franquin, Will y Roba.

El Nacimiento de un Héroe Inusual
La primera aparición de Benito Sanson tuvo lugar en el número 1183 de la revista "Spirou" el 15 de diciembre de 1960. Sus aventuras se publicaron regularmente tanto en la revista como en formato álbum. En un primer momento la serie duró hasta 1978 cuando el éxito de Los Pitufos impidió a Peyo trabajar en sus otros personajes. Tras su muerte en 1992, su hijo Thierry Culliford junto con el dibujante Pascal Garray retomaron la serie.
Benito Sansón es un chico rubio que siempre lleva boina, una bufanda azul, chaqueta roja y pantalones cortos negros. Es educado, honesto y amable, estudia mucho y le gusta ayudar a la gente. Odia el crimen, la injusticia y las armas de fuego. Lo que le hace realmente excepcional son sus habilidades físicas, que son versiones enormemente mejoradas de las habilidades humanas normales (es decir, no posee habilidades sobrenaturales como volar o proyectar rayos de energía): una gran fuerza sobrehumana, saltos increíbles y gran velocidad. Ocasionalmente ha demostrado otras habilidades, como un super-soplo no muy diferente al de Superman. También parece poseer cierto grado de invulnerabilidad (en Les Douze Travaux de Benoît Brisefer, se cayó de un avión en vuelo y aterrizó bruscamente en el suelo haciendo un agujero, pero resultó ileso).
Sin embargo, su debilidad es el resfriado; si lo agarra, pierde su fuerza y se convierte en simplemente el "niño bien educado que todo padre querría tener." Vive en un pequeño pueblo de Vivejoie-la-Grande. No hay ninguna mención sobre sus padres o tutores. En la última aventura escrita por Peyo aparece una mujer llamada Madam Minou, quien se hace cargo de la casa aunque vive en el otro extremo del pueblo.
Las Primeras Aventuras: "Los Taxis Rojos" y "La Señora Adolfina"
Este primer volumen de Benito Sansón, publicado por Dupuis entre 1962 y 1965, recoge las dos primeras aventuras de este peculiar héroe: "Los taxis rojos" y "Madame Adolphine". En ellas, Peyo contó con la valiosa colaboración de otros grandes maestros del cómic belga como Franquin, Will y Roba, lo que se refleja en la calidad del dibujo y el guion.
La lectura, ya de adulto, no fue lo mismo que la de los que conocí de pequeño, pero me despertó la nostalgia por aquel muchachito rubio de la boina que estaba dotado de una fuerza prodigiosa, y hasta era capaz de volar a grandes saltos. Hay escenas que me dejaron un imborrable recuerdo, como todo el principio de los taxis rojos, bañado de misterio al más puro estilo de Peyo. El extraño comportamiento de la Señora Adolfina, al cual no sabremos dar una explicación hasta más adentrados en la historia, era intrigante y te obligaba a seguir leyendo; me recuerda a otra historia de Peyo: El anillo de los Castellac de Johan y Pirluit.
Al inicio de cada uno de los primeros álbumes siempre se nos solía explicar, por si algún lector no había leído las anteriores entregas, que Benito era un niño dotado de unas cualidades físicas extraordinarias, que curiosamente perdía cuando se resfriaba. En esta introducción dábamos una vuelta por la tranquila Villalegre la Mayor, esa pequeña ciudad retratada con cuidado por Peyo, con un estilo que recuerda al Champignac de Franquin.

Personajes Secundarios y Colaboraciones
El taxista Arístides (a veces llamado Dussiflard) acompañaba a Benito en varias de las historias, pero sin saber de sus prodigiosos poderes. Porque Benito los utilizaba siempre para buenos fines, pero discretamente, sin hacer gala de ellos. Además, en las pocas ocasiones en que se proponía explicarlo a alguien, en ese momento estaba resfriado y, claro, no le creían.
Como suele suceder en este tipo de comics, la casualidad hacía que nuestro pequeño héroe se viera continuamente en peligro y enfrentado a malhechores de la peor especie. Como si de un galo con la poción mágica recién ingerida se tratara, Benito les daba su merecido sin que se le moviera siquiera la boina, dejandoles de lo más sorprendidos, además de fuera de combate.
Un rasgo característico de Benito que daba juego a Peyo para crear gags en sus aventuras era el hecho de que, al intentar contar a la policía u otro adulto alguna de las increíbles aventuras que acababa de sucederle, lo hacía como cualquier niño, atropelladamente y sin aparente coherencia, lo que, unido a lo increíble de sus relatos, hacía que ningún mayor le creyera…
Otros Personajes Destacados:
- Arístides (o Dussiflard): Amable taxista y mejor amigo de Benito. Tiene el pelo blanco y bigote. Antes de conducir su viejo coche azul, tocó en una orquesta de jazz durante mucho tiempo. Le encanta la aventura a menudo, a pesar de él mismo, esté en el origen de ella.
- Madame Adolphine: Una encantadora e inofensiva anciana, que siempre está ofreciendo caramelos. Sin que ella lo supiera, sirvió como modelo para un inventor, el Sr. Vladlavodka, que quería construir un robot con la apariencia, el comportamiento y la voz de una persona humana.
- Lady d'Olphine / Madame Adolphine Robot: Un robot creado por Vladlavodka tomando como referencia a la señora Adolfina. Debido a un problema al unir dos circuitos, el robot se vuelve malvado llevando a cabo todo tipo de fechorías. Un gag recurrente en las historias que aparece es que siempre consigue escapar una última vez antes de ser detenida. Luego regresa como la líder de una pequeña banda de bandidos que dominan la ciudad de Monte San Sone en Lady Adolfina y luego en Un asalto de película, donde cae al mar mientras intenta huir de Benito y compañía con el oro del banco que roba.
- Tío Plácido: Tío de Benito Sansón, miembro del servicio de Protección A Todas Aquellas Personalidades Afamadas Foráneas (o P.A.T.A.P.A.F. según sus siglas), sirviendo de guardaespaldas para personas famosas o influyentes. Aparece en el cuarto álbum de la serie, el Agente Especial. Residente en el campo, recibe a su sobrino que viene a pasar las vacaciones de verano. Plácido tiene todas las características de un guardaespaldas: una imponente constitución atlética muy útil en las peleas, experto tirador, perfecto conocimiento de pilotaje de cualquier tipo de aparato... Es el único miembro directo de la familia de Benito que conocemos, y con quien se lleva mejor. Como la mayoría de los adultos en la serie, Plácido no cree en la extraordinaria fuerza de su sobrino.
- Señor Bodoni: Director de un humilde circo que lleva su nombre, el cual Benito ayuda a salvar de la ruina usando su fuerza al no conseguir espectadores tras visitar Villagrande. Posteriormente se asocia con su adinerado competidor, Choesels, tras intentar timarle este para conseguir a Benito para su negocio en señal de arrepentimiento. Aparece por primera vez en el quinto cuento titulado El circo Bodoni, luego al comienzo del séptimo cuento titulado El fetiche. En la primera parte, Benito lo ayuda mientras su circo está al borde de la quiebra. En el segundo, informa, por error, a la malvada Lady Demona sobre su paradero.
- Eglantine: Una niña pelirroja de la misma edad que Benito la cual posee su misma fuerza sobrehumana. Aparece por vez primera en El Secreto de Eglantina, donde cuenta que adquirió su fuerza tras tomar por accidente el abono energético inventado por su padre, Jacinto Pepín. Inicialmente se muestra bravucona y bruta, usando su fuerza contra quienes se burlan de ella o para salirse con la suya, pero se hace amiga de Benito y sus compañeros tras ser salvada por Alexandre. Al igual que Benito, tiene un punto débil: una gran alergia a las rosas.
- John-John: Hijo de un célebre actor que el Tío Plácido protege de los paparazzis. Aparece por primera vez en la historia con su mismo nombre por título. Se hace amigo de Benito mientras están en las montañas de Fingerspitze lejos de los fotógrafos, siendo después capturado por bandidos por mandato de un promotor inmobiliario que quiere construir complejos de lujo en el lugar de un pequeño pueblo.
Trayectoria Editorial y Legado
Libro de historietas encuadernado en cartoné a modo de album europeo de 144 páginas interiores en color más cubiertas que contiene la traducción de los libros originales Benoît Brisefer 1. Les taxis rouges y 2. Madame Adolphine publicado por Dupuis entre 1962 y 1965 para el mercado francobelga.
En España, la serie tuvo varias ediciones. Editorial ARGOS la publicó como "Benito Sansón" con los títulos: "Los taxis rojos", "La señora Adolfina" y "Los doce trabajos de Benito Sansón". Más tarde, Editorial Casals la editó en castellano como "Valentín Acero", incluyendo títulos como "Los taxis rojos", "La señorita Josefina", "El circo Bodoni" y "El agente especial". Curiosamente no se reeditó el número 3 de la colección aunque estaba anunciado.
La verdad es que no conozco los álbumes posteriores a los que he mencionado. Tras la muerte de Peyo, la serie ha conocido continuación, pasando de la editorial DUPUIS a LE LOMBARD. Es una asignatura pendiente para mí acercarme a estos álbumes; sin embargo, algo me dice que será difícil que igualen esa magia de los primeros, creados en esos años en que Peyo estaba en vena y no había sido absorbido aún por el arrollador éxito de los pitufos.
Tebeografía de Benito Sansón:
- Les taxis rouges (Dupuis, 01/1962)
- Madame Adolphine (Dupuis, 01/1965)
- Les 12 travaux de Benoit Brisefer (Dupuis, 01/1968)
- Tonton Placide (Dupuis, 01/1969)
- Le cirque Bodoni (Dupuis, 01/1971)
- Lady d'Olphine (Dupuis, 01/1973)
- Le fétiche (Dupuis, 10/1978)
- Hold-Up sur pellicule (Le Lombard, 11/1993)
- L'île de la désunion (Le Lombard, 05/1995)
- La route du Sud (Le Lombard, 06/1997)
- Le secret d'Eglantine (Le Lombard, 06/1999)
- Chocolats et coups fourrés (Le Lombard, 08/2002)
- John-John (Le Lombard, 11/2004)
A www.peyo.cat le debemos el espléndido collage que ponemos por aquí con la portadas de los álbumes.
