Christopher Reeve: Más allá de Superman, un legado de lucha y activismo

Christopher D'Olier Reeve (Nueva York, 25 de septiembre de 1952-Mount Kisco, 10 de octubre de 2004) fue un actor, director de cine y activista estadounidense.

Reeve estudió en Princeton, donde trabajaba de ayudante del director de la orquesta del instituto.

Tenía 13 años, esta experiencia le sirvió de base para estructurar su personaje en la polémica película Bump in the Night (1991), donde el mismo interpretó un pedófilo.

Tras debutar en Broadway en 1976, en la obra A Matter of Gravity junto a Katharine Hepburn, Reeve obtuvo el rol del villano Ben Harper en la novela For Love or Life y un papel menor en la cinta Gray Lady Down, en 1976.

Se dedicó a trabajar en obras de Broadway que lo satisfacían como actor, pero no mucho económicamente, por lo que pensó en dejar la actuación y trabajar junto a su padre.

Siendo un deportista, excelente nadador, aficionado al hockey sobre hielo y la equitación, piloto licenciado, gracias a su físico de 1,93 metros de estatura y una apariencia de chico lozano y bonachón cuyos rasgos se parecían asombrosamente al héroe del cómic, se enteró de la realización de esta película y decidió presentarse al casting.

Con su ocupada agenda y aprovechando la fama mundial que había adquirido luego de rodar la primera película de Superman, ese mismo año Christopher se convirtió en activista y trabajaba por causas sociales.

Apoyó y contribuyó en las Olimpiadas especiales, asistía como invitado a conferencias, reuniones y daba charlas sobre los problemas sociales, enfermos, discapacitados y personas con parálisis que necesitan ayuda.

Trabajó por el medio ambiente y también visitaba hospitales de niños enfermos cuyos últimos deseos eran conocerlo.

Se reunió varias veces con el presidente de Estados Unidos en ese entonces durante la ceremonia de las Olimpiadas de niños especiales.

Y desde 1982 ya contribuía con los pioneros de la "Fundación Americana de Parálisis", sin imaginarse que 13 años después él tendría la misma condición de quienes defendía.

En noviembre de 1987, viajó sorpresivamente a Chile para solidarizar con 77 actores y actrices que habían recibido amenazas de muerte por parte de un grupo de extrema derecha durante la dictadura de Augusto Pinochet.

Reeve participó en un acto público en Santiago, donde leyó una carta de apoyo en representación de artistas estadounidenses.

Unos meses después, previo al Plebiscito de 1988, manifestó su apoyo a la opción No, que buscaba terminar con la dictadura en Chile, apareciendo en la franja electoral de la campaña.

En 2004 fue condecorado por el Gobierno de Chile con la Orden Bernardo O’Higgins por su compromiso con los derechos humanos.

En 1979, actuó junto a Jane Seymour en Somewhere in Time, estrenada en 1980, que si bien no fue un éxito de taquilla, se convirtió en una película clásica de culto y con muchos fans.

Aunque recibió buenas críticas por su trabajo en Las Bostonianas, de James Ivory, y por su interpretación del conde Vronski en Anna Karenina, gran parte de sus esperanzas estaban cifradas en Street Smart, donde interpretaba a un reportero sin escrúpulos que inventaba noticias para ganar fama.

Reeve se compró una nueva casa que ocupó con su pareja, la agente de modelos británica Gae Exton, a quien conoció durante el rodaje de Superman, comenzando una relación en 1978.

El actor se separó a principios de 1987.

Meses después, el 30 de junio de 1987, en Williamstown, Massachusetts, en un bar nocturno, Dana Morosini estaba actuando y cantando durante el Festival de Teatro de Williamstown.

Christopher estaba sentado en una mesa delante y se presentó a Dana después del espectáculo.

Su noviazgo comenzó poco tiempo después de que se conocieran, y cinco años más tarde, el 11 de abril de 1992, se casó con la actriz, en una boda al aire libre en una tarde, en su granja en el sur de Williamstown, Massachusetts.

Fue una boda pequeña, con sólo la familia y unos 45 invitados.

Ambos escribieron sus propios votos de la boda e intercambiaron anillos de oro simples entre sí.

Dana llevaba el anillo de matrimonio de Christopher alrededor de su cuello.

No tuvieron una luna de miel porque Dana estaba actuando en una obra de teatro en Nueva York, y Chris estaba promoviendo una nueva película.

De ese matrimonio nació su tercer hijo, Will (1992).

Adquirieron una casa de campo del siglo XIX con siete acres cerca de Bedford Village, Condado de Westchester, Nueva York.

Dana Reeve se convirtió en su fiel e incondicional compañera hasta el final.

En 1985 Reeve presentó el documental televisivo Dinosaurios, que el canal CBS emitió en Estados Unidos en noviembre de 1985.

En 1991, protagonizó la polémica película Bump in the Night, junto a la actriz Meredith Baxter.

En esta película, Reeve interpreta a un pedófilo que es un ex profesor universitario, que intenta seducir a su víctima, quien en la ficción es hijo de Baxter, una periodista divorciada y alcohólica, quién hará todo lo que está a su alcance para dar con su hijo.

Según el Diario "Los Angeles Times" del 5 de enero de 1991 "el elemento de casting sorpresa es Christopher Reeve...sin duda (su) papel más desafiante...hasta la fecha, y la conducta amable, la superficie intensa y la obsesión enfermiza de su personaje son totalmente convincentes".

En propias palabras de Reeve en una entrevista para The Washington Post (Sun-Sentinel) el 5 de enero de 1991, manifestó: "Esta es una película para que la vean los adultos, no para los niños. Uno de los mensajes es dar cuenta del tiempo de los niños. No permita que su hijo se le escape".

En 1994, actuó en la comedia Speechless junto a Geena Davis y Michael Keaton, siendo para muchos curiosa la reunión en la pantalla grande de los intérpretes de Superman y Batman.

Ese mismo año actuó en el filme de HBO Above Suspicion, donde de manera irónica encarnó a un detective que queda inválido tras recibir un disparo.

El 27 de mayo de 1995, la vida del actor cambió para siempre.

Durante un concurso de equitación con salto de obstáculos en Culpeper (Virginia), al intentar superar un obstáculo cayó de cabeza de su caballo, lo que le provocó la fractura de dos vértebras cervicales y le seccionó la médula espinal.

Quedó sin poder respirar, perdiendo al mismo tiempo la movilidad total de su cuerpo, y desde entonces permaneció en una silla de ruedas, con respiración asistida.

Tras ser sometido a una peligrosa operación, sólo pudo recuperar la movilidad de los dedos de su mano izquierda, que consiguió articular con mucho esfuerzo.

Los médicos salvaron la vida de Reeve, pero anunciaron que la lesión era de carácter irreversible.

El actor no se ocultó de los medios, y gracias al apoyo y amor incondicional de su esposa, se sobrepuso y no dejó que su autoestima cayera.

Siguió trabajando y continuó su labor como activista social, colaboró con asociaciones como la Unesco, para contribuir por causas similares a la suya.

Su esposa Dana fue apoyo fundamental para que Reeve pudiese recuperarse emocionalmente en los primeros difíciles momentos de esta dura etapa de su vida.

Ella permaneció como incondicional compañera hasta su deceso, ganándose la estima, el respeto y la admiración por su abnegación y coraje.

El actor asumió la presidencia de la fundación y colaboró junto con su esposa con programas de becas que otorgaron más de $16 millones de dólares a organizaciones que ayudan a las personas que viven con parálisis.

Dana adecuó la casa en la granja para la nueva situación de su marido y dejó en segundo plano su carrera.

Christopher Reeve, gracias a los cuidados y amor de ella, logró asumir su condición antiguamente clasificado como discapacitado, siendo su movilidad reducida lo que le hizo empatizar con muchas otras personas en la misma situación.

En 1997, dos años después de su accidente, Reeve debuta como director con el filme para TV "In the Gloaming", que narra el drama de un joven enfermo con sida quien va a pasar sus últimos días en compañía de su familia.

Al año siguiente protagoniza "La Ventana de Enfrente", junto a Daryl Hannah, una adaptación del clásico de Alfred Hitchcock "La Ventana Indiscreta" para la televisión.

En 1997 el club de fans del actor y de la película Somewhere in Time encabezaron el proyecto "A star for Christopher Reeve", pagaron y Reeve obtuvo su estrella en el Paseo de la fama de Hollywood.

En este libro él escribió que poco tiempo después del accidente le sugirió a su esposa: “Tal vez deberías dejarme y tal vez yo debería suicidarme, a lo que ella respondió: «Te diré una cosa, te apoyaré en todo lo que quieras hacer, porque es tu vida y tu decisión. Pero quiero que sepas que estaré contigo para siempre, toda la vida, hasta el final. Sigues siendo tú y te amo»”, Christopher dijo: “Esas fueron las palabras que salvaron mi vida”.

Reeve no renunció a la lucha y sus conferencias fueron un ejemplo de su lucha contra la adversidad.

Continuó realizando charlas e incluso apoyaba a su esposa en varias actividades de índole profesional.

Siempre estuvo a la vanguardia como estandarte de los estudios para la cura de la parálisis de la médula espinal.

Reeve incluso llegó a ofrecer su cuerpo para experimentos de neurotransmisores; en uno de ellos le implantaron celdas electrónicas que generaban pulsos eléctricos que estimulaban la reacción refleja y que le hacían mover sus extremidades de manera robótica.

Reeve seguía sometiéndose a tratamientos y continuaba su labor de activismo, asistiendo y dando conferencias, ya que a pesar de no poder moverse, podía hablar perfectamente y respirar con ayuda de respiradores en una sección de su cuello.

En 2002 publica otro libro llamado Nothing is Impossible: Reflections on a New Life, publicado en España en 2003 con el título Todo es posible en el que expuso asimismo sus experiencias tras su accidente y los factores que lo llevaron a seguir adelante.

A principios de 2004, dirige The Brooke Ellison Story para el canal A&E, una película hecha para televisión sobre la vida del joven discapacitado Brooke Ellison, el primer tetrapléjico que se gradúa en la Universidad de Harvard.

El deterioro de su organismo se fue agravando con el paso del tiempo, propiciando la aparición de escaras, atrofia muscular por falta de uso así como una mayor suceptibilidad a sufrir infecciones.

Relacionado con esta última patología, en octubre de 2004 fue atendido por un problema de hipotensión causado por una sepsis.

A consecuencia del tratamiento con antibiótico para la infección, Christopher sufre un ataque cardiaco el día 9 del mismo mes de octubre, entrando en coma sostenido y llevado al Hospital North Westchester de Mount Kisco (Nueva York).

Cristopher Reeve fallecería dieciocho horas después, el 10 de octubre de 2004 a los 52 años de edad.

Aunque su esposa Dana tuvo que alejarse de Christopher por compromisos profesionales pudo llegar a tiempo antes del fallecimiento.

Un año después de su muerte, su fundación, creada en colaboración con la Universidad de California (EE. UU.), consiguió reparar lesiones medulares de ratones usando células madre provenientes del tejido nervioso de seres humanos.

Después de la muerte de su esposo, Dana asumió la presidencia de la fundación y dijo que la misión que su marido le había dejado era una lucha interminable e imperecedera, y así continuó trabajando.

Sin embargo, un año más tarde Dana fue diagnosticada de un tumor maligno en el pulmón, siendo no fumadora.

A causa de ello, falleció 17 meses después, en marzo de 2006.

El 11 de marzo de 2007, la Fundación anunció que cambió su nombre por el de Christopher & Dana Reeve Foundation en el primer aniversario de la muerte de Dana Reeve.

El cambio, según un comunicado de prensa de la Fundación, fue reflejar la "Asociación, el coraje y la compasión de los Reeve" ya que ambos lucharon y trabajaron por salir adelante ante la adversidad de sus enfermedades y ayudaron a las personas necesitadas a través de la fundación.

Peter T. Wilderotter, exvicepresidente de la Fundación de Desarrollo, fue nombrado su presidente en marzo de 2007.

Reeve medía 1,93 m (6' 4") y su verdadero color de cabello era rubio, él lo tiñó de negro, se puso lentes para cubrir sus ojos celestes y así presentarse al casting y que le vieran parecido a Clark Kent.

Durante su adolescencia tuvo problemas musculares debido a su altura, padeció asma y en ciertas épocas de su vida tuvo alopecia.

Tras separarse de Exton en el verano de 1987, Reeve conoció en el Festival de Teatro de Williamstown presentándose en la mesa a la joven Dana Morosini, una actriz y cantante de quien se enamoró y con quien contrajo matrimonio en 1992.

Siendo una persona bastante accesible y amistosa, mantuvo una gran amistad durante toda su vida con el también actor Robin Williams, quien fue compañero de estudios en Julliard y quien acompañó al actor hasta su muerte.

Asimismo mantuvo una larga amistad con su compañera de rodaje en Superman, la actriz Margot Kidder, el director Richard Donner y su coestrella de Somewhere in Time, Jane Seymour, quien bautizó a uno de sus hijos "Christopher" en homenaje al actor.

Su esposa Dana Reeve le sobrevivió dos años más, ya que se le diagnosticó cáncer de pulmón sin haber sido fumadora.

Luchó contra su mal hasta el 6 de marzo de 2006, fecha en la que falleció a los 44 años de edad.

Dana había ganado reconocimiento internacional con la fundación que había patrocinado, pero el gobierno de George W. Bush redujo ostensiblemente los fondos y prácticamente paralizó el tema del uso de células madre.

Christopher Reeve fue una persona muy amable toda su vida, un gran apasionado por colaborar con las personas que más necesitan y sobre todo con los niños especiales y personas enfermas, discapacitadas.

Fue un activista toda su vida.

-"Sigues siendo tú. Chris fue un activista durante toda su vida.

Al hacerse famoso interpretando a Superman, apoyó las Olimpiadas Especiales, colaboró con la fundación americana de parálisis, el medio ambiente, hacía trabajo social y visitaba niños y personas con enfermedades terminales cuyo último deseo era verlo en persona.

A finales de 1987, en Santiago, Chile, el dictador del país, Augusto Pinochet, amenazó con ejecutar a 77 actores, escritores y sindicalistas.

El escritor chileno Ariel Dorfman le pidió a Reeve que los ayudara a salvar sus vidas.

Reeve voló a Chile y ayudó a dirigir una marcha de protesta.

Luego apareció en un periódico una caricatura que lo mostr...

Christopher Reeve como Superman

La triste historia de "CHRISTOPHER REEVE" | El Superman que dejó de volar | CRONOS FILMS TV

La Fundación Christopher y Dana Reeve

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