Batman: Asilo Arkham - Un Viaje a la Locura y la Psique Humana

Saludos, queridos lectores. Hoy hablaremos de la locura. La simple y más pura locura. Locura, la ausencia de cordura.

Allá por 1989, Grant Morrison escribió esto para Karen Bergen. Bueno, realmente no para ella, pero ya nos entendemos. La historia principal nos cuenta que tras un motín en el manicomio más famoso de DC, los reclusos (liderados por un guasón llamado Joker) se las arreglan para chantajear-convencer-engañar a Batman para que vaya con ellos. Durante esa visita-juego-duelo mental veremos diferentes aspectos de nuestro murciélago y de sus enemigos y rivales.

¿Pero de qué trata esta historia? Realmente, de muchas cosas y a la vez de nada. Actúa en realidad como un enorme conjunto de manchas de tinta de Rorschach. Es el lector el que deberá interpretar los múltiples mensajes y las alusiones que aparecen en estas páginas. Después de todo, estamos explorando el interior de una mente. Muy básicamente el Joker quiere enloquecer a Batman. O que Batman reconozca estar loco. Como si de un oscuro y retorcido poema se tratase, tendremos lo que el autor nos da y a la vez lo que nosotros veamos. No como un espejo para nuestros miedos, sino más bien como un lienzo donde nuestros ojos interpretan lo que ven según nuestras experiencias. Podremos ver en un personaje al triste, rencoroso y amargado héroe de una película de Charles Bronson.

Una obra maestra que hay que disfrutar. Una obra que ha inspirado videojuegos, películas y también infinidad de secuelas y que, casi 40 años después, sigue siendo una obra de arte que sorprende e impacta.

La historia se divide en dos líneas temporales diferentes que finalmente confluyen en el presente: la de Amadeus Arkham, el fundador del asilo, y la actual protagonizada por Batman y sus enemigos. Pero ambas líneas temporales tienen una temática común, ambas son un viaje hacia la locura que recuerda a Alicia en el País de las Maravillas (referencia muy reconocida de esta obra) pero también a la mítica película Apocalipsis Now (1979) y a su referente literario El corazón de las tinieblas de Joseph Conrad. Esta última referencia no la he encontrado en análisis anteriores de la novela gráfica pero, a mi entender, es un referente claro, ambas obras son un descenso progresivo hacia la demencia. Tanto en la película de Coppola como en el cuento de Conrad hay un desarrollo espacial mucho más amplio pero comparten con la novela gráfica la temática más general de un progresivo descenso al horror y la locura (también se puede apuntar como referente la película Aguirre, la ira de Dios de Werner Herzog).

El guion de Morrison es muy complejo, también incorpora referencias a la mitología cristiana (el Arcángel San Miguel y el dragón, el mismo Jesucristo, etc.), a la simbología del Tarot, a la magia, a Jung, a Aleister Crowley, etc. Incluso veo una pequeña referencia al mismísimo Spiderman cuando Amadeus Arkham rechaza ayudar a la policía en la búsqueda de «Perro rabioso» Hawkins que ha escapado, las consecuencias serán fatales para su familia (muy similar a lo que le pasa a Peter Parker con su tío Ben). Aunque aquí no se incide demasiado en el tema de la culpabilidad.

También hay que añadir que aparece una amplia galería de villanos de Batman con una visión muy personal del guionista: el Espantapájaros, Clayface, el Doctor Destiny, Croc (relacionado por Morrison con el dragón cristiano), el Sombrerero Loco (personaje ya inspirado en el de Alicia en el País de las Maravillas), Zeus (convertido aquí en el Dios del castigo eléctrico y señor de la terapia electro-compulsiva), etc.

En otra línea se encuentra el arte de McKean. Cuando realizó esta obra acababa de terminar la carrera de Bellas Artes y solo deseaba experimentar, así que mezcló todo tipo de estilos y volcó en la historia que le presento Morrison un sin fin de talento. Collage, fotografías, pintura, dibujo… una explosión de creatividad que da como resultado un intenso tratamiento visual de la historia. McKean compone impresionantes páginas, sobrecogedoras imágenes que acompañan perfectamente a las ideas más perversas de Morrison, y convierte esta novela gráfica en un auténtico cómic de terror.

Batman: Asilo Arkham está ilustrado por Dave McKean. Y cuando digo ilustrado quiero decir eso. Más que un cómic, tenemos a veces un libro ilustrado. Unas láminas donde el texto de Morrison toma la forma de las voces de los personajes. Integrado no es la palabra exacta, puesto que parece formar parte del dibujo. Un dibujo-collage-fotografía que se sumerge de lleno en ese plano onírico-surrealista donde las leyes de la física no siempre existen. Un dibujo a veces fantasioso, a veces detallado, a veces grotesco y a veces repulsivo.

Dave McKean utiliza todo lo que tiene a mano, y cualquier técnica que se nos pueda ocurrir; desde el mix media al collage, pasando por múltiples tipos de pintura y materiales hasta el uso de fotografías retocadas. Una obra tan aclamada como esta, ha pasado por múltiples ediciones de todo tipo; sin ir más lejos, en España fue publicada incluso en formato Absolute por Planeta DeAgostini. En el americano tenemos tanto un trade paperback (TPB) como una edición a tamaño oversized, en tapa dura. En el español, hasta hace poco teníamos únicamente el tomo de la línea de Grandes Autores dedicado a esta obra de Grant Morrison, que también recogía el guión original anotado y múltiples bocetos del propio Morrison.

La edición de lujo que ECC nos trae dentro de la línea Etiqueta Negra, o Black Label. Lo más interesante es el guión que acompaña al tebeo. Que viene con anotaciones sobre el propio guión y los cambios sufridos. Pero hay aún más extras. Tendremos el boceto en viñetas creado por el guionista. Y un breve artículo escrito por… Santa Karen Berger (que dirían algunos Torteros muy fans suyos 🙂 ).

Una integración perfecta de dibujo y texto. Algunas escenas nos resultarán escabrosas y perturbadoras. Un reflejo intenso de las locuras que puede haber dentro de una mente. Lleno de detalles y referencias donde cada lector verá reflejada su propia mente.

Es una de esas novelas gráficas que se reeditan regularmente y cuentan con decenas de reimpresiones, cosa que nos parece estupendo y necesario para que siempre haya una edición disponible. Son ese tipo de obras que deben estar accesibles en las librerías. Una de las últimas ediciones en llegar de esta obra es la lanzada dentro de la colección Grandes Novelas Gráficas de Batman, para lo que ECC Ediciones se ha valido de las ediciones aniversario, de cuando la obra cumplió 25 y 30 años. Eso quiere decir que la presente edición incluye los extras que allí se encontraban, aumentando el valor de la publicación todo lo que lo puede aumentar un artículo de Karen Berger, la mítica editora de la Línea Vertigo… así como unas notas del propio Grant Morrison, el borrador del guión y los bocetos que el propio Morrison dibujó para orientación de Dave McKean. Es decir, que los extras que incluye este volumen son una delicatessen.

Los peligrosos dementes que ocupan Arkham se han amotinado y han tomado el control. Liderados por un desatado Joker se han atrincherado en su interior y retienen a muchos rehenes, a los que torturarán y asesinarán si los de fuera no aceptan su única condición: que Batman entre, solo, en el psiquiátrico. Contra todo consejo y sin dudarlo nuestro héroe decide entrar y allí debe enfrentarse a la locura y los peligros que le tienen preparado. Y, al mismo tiempo, conoceremos el diario recién descubierto de Amadeus Arkham, el propietario original del edificio. Su historia tiene mucho que ver con lo que representa esa institución (Arkham) y correrá paralela a la aventura, al descenso a la locura, que va a experimentar Batman.

El Joker psicoanalizando a Batman.

Joker psicoanalizando a Batman en Arkham Asylum

La locura es el tema principal de la historia, pero ¿qué es la locura? ¿qué es la normalidad? ¿está loco Batman? El propio héroe dice, antes de marchar hacia allá, que «Me asusta que el Joker pueda tener razón sobre mí. A veces me… pregunto si mis actos son racionales. Pero no se trata únicamente de la locura de Batman y Amadeus Arkham, Morrison se detiene especialmente en analizar la psicología de Dos Caras y el Joker. Para ello utiliza el personaje de la psicoterapeuta Ruth Adams que evalúa a ambos y al propio Batman más tarde.

La psicoterapeuta dice que ha sido un éxito pero el pobre Harvey Dent no puede decidirse ni para ir al baño. El mismo Batman le dice a Adams que ha destruido su personalidad a lo que ella responde «A veces tenemos que destruir algo para reconstruirlo, Batman. Así es la psiquiatría». La psiquiatría se muestra como una ciencia inútil para curar a los pacientes, por esto mismo el bienintencionado Amadeus Arkham acaba alienado y encerrado en su propio Asilo.

El análisis que expone la psicoterapeuta de la psicología del Joker es todavía más interesante «Es bastante posible que sea una especie de supercordura. Una nueva y brillante alteración de la percepción humana. Más adaptada a la vida urbana a finales del siglo XX.» Opina que está más allá de todo tratamiento y que no es correcto definirle como un «loco». El Joker no tiene ningún control sobre la información sensorial que recibe del mundo exterior, se deja llevar por los estímulos exteriores. El Joker acaba siendo un espejo oscuro de nosotros mismos. «Se ve como el rey del caos, y al mundo como teatro del absurdo» dice Ruth Adams. Al final volvemos al viejo conflicto: el caos y la anarquía frente al orden (Batman). Desde luego el Joker es más libre que cualquiera de nosotros, no tiene límites morales pero su libertad interfiere con la de sus víctimas. Al mismo tiempo carece de todo sentido (concibe el mundo como un teatro del absurdo). Desde luego no se detiene ante lo políticamente correcto como se puede comprobar en su acoso sexual a Batman. Morrison acentúa la homosexualidad del Joker pero, como acabamos de ver, se trataría de un mero espejo inverso de la propia figura asexual de Batman.

Desde la infancia Amadeus Arkham ya conoció la existencia del lado oscuro, el de la magia y la locura. Se insinúa que su padre abusaba sexualmente de él: «Al final, mi padre viene a buscarme. Le ruego que no me lleve al túnel del amor». La alienación de su madre (impresionante la escena de su renacimiento al otro lado) marcó su vida que dedicó a «la prevención de sufrimientos como los de mi desdichada madre». Pero la muerte de su mujer y su hija a manos de uno de sus pacientes, «Perro rabioso» Hawkins, hace que pierda la razón y acabe ingresado en su propio asilo. Lo primero que hace al ver a su familia muerta es asumir el papel de su madre alienada «Poco a poco, metódicamente, me pongo el vestido de novia de mi madre y me arrodillo». Un año después quemará vivo a Hawkins en la mesa de electroshock. Comienza a pensar que forma parte de la casa que «es un organismo hambriento de locura», de esta forma se confirman las sospechas de su infancia sobre el encantamiento de la casa. A continuación decide enfrentarse al dragón (la sinrazón) y pierde: «No soy capaz de discernir donde acaba el dragón y donde empiezo yo». La revelación final es que lo que atormentaba a su madre era un murciélago (Batman) y que la locura de su madre es su herencia y su legado. También recuerda que degolló a su madre para liberarla. Finalmente comprende su destino «Debo contener las presencias que vagan por estas salas». En 1929 intentó matar a su corredor de bolsa y acabó internado en el asilo.

Amadeus Arkham y Batman entran en el asilo en sendas escenas que reflejan la una a la otra como si encontrasen ante las puertas de un infierno que únicamente está en sus cabezas. Escenas como estas, sumadas a un desarrollo extraño, en el que incomoda ver ese Batman tan frágil, y en el que se salta de situación como en un sueño, hacen de la lectura de Asilo Arkham una experiencia casi onírica, huyendo del realismo que Miller había marcado con sus obras incluso a nivel narrativo.

Morrison explicó que su caracterización de Batman en esta historia no era sino una crítica al personaje como se le había representado en los 80, violento, decidido y casi psicopático, pero que solamente era una versión, y no implicaba que posteriores trabajos suyos fuesen semejantes.

Es uno de los motivos por los que pienso que esta novela gráfica está infravalorada, especialmente en su sentido artístico. Vaya paradoja, una de las novelas gráficas más vendidas de todos los tiempos no obtiene el reconocimiento crítico que merece. Esperamos desde el blog Terrores poner nuestro granito de arena para que se empiece a comprender y valorar esta cumbre del arte popular de finales del siglo XX.

Batman: Asilo Arkham es un oasis dentro de la vida editorial de Batman, fuera de continuidad, que hasta el propio Morrison obvió cuando se hizo cargo de las aventuras de Batman hace ya unos años. Por que no hay que negar la dificultad que entraña su lectura, con múltiples referencias y guiños, que necesitan más de una lectura para descubrirlos y poder valorar su importancia dentro del juego que plantea Morrison con su guión, a pesar que entre página y página nos introduzca retazos del pasado del fundador del hospicio, cómo si de una historia de terror gótico se tratara. Pero si su parte escrita puede ser una dificultad palpable, el Arte, por que hay que definirlo con mayúsculas, de Dave McKean es la gota que colma el vaso. Preciosista, imaginativo, retorcido, asombroso, y más calificativos podemos dar a esta obra culme de McKean, pero no es para todos los públicos. Si con Morrison hay que entrar en su juego, con Dave McKean hay que tener la mente muy abierta y formar parte de su estilo único, complejo cuando el guión lo requiere y confuso cuando el artista quiere introducirnos dentro de la mente del protagonista.

No es una obra rápida ni sencilla de leer. El autor ha escogido unas tipografías que exigirán tiempo y calma.

En resumen, Batman: Asilo Arkham es una obra cumbre del cómic, una experiencia introspectiva y perturbadora que desafía las convenciones y invita a la reflexión sobre la naturaleza de la locura, la identidad y la propia psique humana.

¿Por qué Batman es tan popular después de 80 años? / Análisis Filosófico CORTO

Valoración:

  • Guión: Muy recomendable
  • Dibujo: Muy recomendable
  • Personajes: Muy recomendable
  • Historia: Muy recomendable
  • Edición: Muy recomendable

Valoración General: Una obra maestra que hay que disfrutar.

Portadas de diferentes ediciones de Batman: Asilo Arkham

Ediciones mencionadas:

  • Batman: Asilo Arkham (Grandes Novelas Gráficas de Batman). ECC Ediciones
  • Batman: Arkham Asylum USA. DC Comics

tags: #batman #arkham #asylum #comic #resena