Batalla de Roncesvalles en el Cómic: Un Análisis Histórico y Artístico

La Batalla de Roncesvalles, un episodio medieval que ha inspirado innumerables poemas épicos a lo largo de la historia, cobra vida en el mundo del cómic gracias a obras como "Roncesvalles" de Antonio Hernández Palacios y la serie "Crónicas de Roncesvalles" de Juan Luis Landa. Estas representaciones ofrecen una visión detallada y apasionada de esta gesta bélica, centrándose tanto en el rigor histórico como en la maestría artística.

La obra de Antonio Hernández Palacios, con sus cuarenta y siete páginas de belleza insuperable, es una auténtica obra maestra. Su enfoque innovador se centra en gran medida en la perspectiva vasca del conflicto, una gesta protagonizada por el emperador Carlomagno y sus tropas de élite contra los diferentes pueblos de la frontera navarra de los Pirineos. Antiguamente, este episodio se conocía principalmente a través de las crónicas de historiadores carolingios y sajones, quienes enfatizaban el valor de los paladines francos caídos y denigraban a los atacantes. Sin embargo, los hechos históricos son más prosaicos.

La batalla, que probablemente ocurrió el 15 de agosto del 778, fue una emboscada orquestada por centenares de montañeses navarros contra la retaguardia del ejército franco, compuesto por 20.000 soldados. El ejército de Carlomagno, lento y dividido, no pudo repeler el asalto, ya que los atacantes se dispersaron rápidamente por los bosques y montañas circundantes.

Mapa de la Batalla de Roncesvalles

Palacios concibió "Roncesvalles" como un poema épico estructurado en dos grandes cantares. El primer cantar narra la travesía de las tropas de Carlomagno hacia Zaragoza y su sangrienta retirada, durante la cual arrasarán Pamplona. El afán por respetar el rigor histórico lleva a Palacios a describir con todo detalle el recorrido del ejército carolingio, su composición étnica, armamento, carruajes y armas de asalto. A pesar de la riqueza de estos datos, el autor logra mantener la atención del lector centrada en varios personajes, dotando a la historia de un enfoque humano.

Entre los personajes destaca Carlos, rey de los francos, un personaje que combina su faceta de gran general y brillante estratega con la de un rey impetuoso e irascible, capaz de cometer grandes errores de cálculo que cuestan la vida a miles de sus soldados. Por otro lado, Palacios presenta al joven cazador Ochoa y a la pastora Askoa, quienes representan a la población vasco-navarra, arraigada a su tierra, supersticiosa y valiente. Ellos vengarán con ferocidad la cruel e inútil matanza perpetrada por las tropas francas en la ciudad de Pamplona.

Antonio Hernández Palacios, nacido en Madrid en 1921, estudió en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando. Tras la Guerra Civil, se dedicó a ilustrar carteles cinematográficos y a la publicidad gráfica. Su inquietud artística le impulsó a dedicarse al mundo del cómic, comenzando en 1961 con la serie "Doc Savage". En 1971, presentó a la revista "Trinca" dos series que lo consagrarían: "El Cid" y "Manos Kelly". Su calidad gráfica atrajo la atención de editoriales francesas, como Dargaud, que le ofreció participar en la serie "Mac Coy". A lo largo de su carrera, publicó obras como "Los Cantos de Maldoror", "Drako de Gades", "Los Gazules de Sevilla" y "El libertador".

El dibujo de Palacios es incomparable, influenciado por la ilustración y la pintura, y formado en el cartelismo cinematográfico y la ilustración publicitaria. Compone sus páginas como un conjunto unitario, donde las viñetas son parte de un todo. A menudo utiliza estructuras arquitectónicas o muralísticas, dividiendo la plancha en pocas viñetas. Sus figuras humanas son densas, escultóricas e imponentes, con un entintado exuberante y barroco. El uso del color es otro aspecto destacado, componiendo su paleta con tonos básicos (verde, rojo, azul y naranja) para diferenciar escenas y planos.

Detalle de viñeta de Antonio Hernández Palacios

La edición de "Roncesvalles" por Ponent Mon es modélica, con impresión y tratamiento del color excelentes, papel adecuado y tamaño suficiente para apreciar la espectacularidad de cada página. Como extra, el álbum incluye la historia de dieciséis páginas titulada "Garín", creada en 1973 como prólogo de una serie que nunca se materializó. El encargo provino de la editorial francesa Vaillant, que desestimó el proyecto por razones desconocidas, publicando finalmente este episodio en 1977.

Por otro lado, la serie "Crónicas de Roncesvalles" de Juan Luis Landa, publicada por Yermo Ediciones, ofrece otra perspectiva histórica de los legendarios hechos de las canciones de Roldán. El primer número, "La Leyenda de Roldán", se sitúa en el año 778, cuando Carlomagno, emperador del Imperio Franco, busca establecer la Marca Hispánica al sur de los Pirineos para contener el avance del imperio islámico. Las tropas carolingias se dirigen a Zaragoza, pero en su camino someten Pamplona, tomando cautivos a la nuera y al nieto de Jimeno el Fuerte, un caudillo vascón. Este hecho presenta una discordancia con el "Cantar de Roldán", que sugiere la captura del hijo.

Juan Luis Landa realiza un trabajo magistral, diferenciando con detalle los distintos bandos: sajones, carolingios, musulmanes y vascos, en sus ropajes, armas y caballos. Las ciudades están muy bien representadas, con una genial presentación de Zaragoza. En cuanto a los recursos narrativos, Landa utiliza primeros planos para reflejar emociones y planos picados para representar caudillos arengando a las tropas. La distribución de las viñetas es variada, manteniendo la claridad narrativa, y el uso del color, con tonos predominantes ocre, verde y oscuro, es notable.

La Batalla de Roncesvalles, el Cantar de Roldán y el Camino de Santiago

"La Leyenda de Roldán" es el primer cómic de "Crónicas de Roncesvalles", presentando personajes y un contexto histórico complejo que desembocará en la Batalla de Roncesvalles. El cómic narra de forma épica y magistral los acontecimientos que precedieron a la derrota de Carlomagno y el ejército franco. El estilo realista de Juan Luis Landa, con influencias cinematográficas y el uso de técnicas manuales y digitales, aporta una personalidad propia a la obra, cuidando al máximo los pequeños detalles.

La obra tiene una gran potencia didáctica, mostrando la expansión del cristianismo, la religiosidad sajona y detalles del ropaje, vestimenta, fortificaciones y paisajes. El paso por Navarra, las llanuras aquitanas, el paso del Garona y los altos del Pirineo son una gozada visual. La narrativa y el apartado gráfico de "Crónicas de Roncesvalles" se combinan para crear una obra digna de la mejor novela de caballería, que avanza con fluidez y permite seguir el entramado político-religioso y a los numerosos personajes.

La corte de Carlomagno, los oficiales de su ejército, los musulmanes y los nobles navarros transitan con familiaridad por las páginas de Landa, dando consistencia a una narración que podría haber resultado farragosa. El apartado gráfico se convierte en un elemento narrativo adicional que apoya al guion, aportando una puesta en escena tan potente que en ocasiones no necesita palabras. "Crónicas de Roncesvalles" es un cómic recomendado para todo tipo de lectores: fanáticos de la Historia, buscadores de aventuras, adictos a la épica y amantes de las grandes ilustraciones.

Personajes Clave en la Batalla de Roncesvalles (según el cómic)
Personaje Bando Rol
Carlomagno Franco Emperador, líder militar y estratega
Roldán Franco Sobrino de Carlomagno, caballero valiente e impetuoso
Ochoa Vasco-Navarro Joven cazador, representa a la población local
Askoa Vasco-Navarra Pastora, representa a la población local
Jimeno el Fuerte Vascón Caudillo vascón, padre de la nuera y abuelo del nieto tomados cautivos
Suleimán ibn Yakzan ibn al Arabí Sarraceno (Al-Ándalus) Gobernador que pide ayuda a Carlomagno
Viñeta de la Batalla de Roncesvalles

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