¡El Emperador Pirata llega a tu colección! ¡Prepárate para la figura definitiva de uno de los piratas más legendarios de One Piece! Megahouse es una destacada empresa japonesa especializada en la creación de figuras y juguetes coleccionables de alta calidad, reconocida mundialmente por su atención al detalle y su fidelidad a los personajes originales.
Fundada en la década de los 60, Megahouse se ha consolidado como un líder en la industria del entretenimiento, ofreciendo productos que van desde réplicas exactas de personajes populares de anime y manga hasta juegos de mesa innovadores. La compañía es particularmente famosa por sus líneas de productos como la serie G.E.M., Portrait of Pirates (P.O.P), y Variable Action Heroes, entre otros, que capturan la esencia y el espíritu de cada personaje representado.
Edward Newgate (エドワード・二ューゲート Edowādo Nyūgēto?), más conocido como Barbablanca (白ひげ Shirohige?), fue el capitán de los Piratas de Barbablanca y el histórico rival de Gol D. Roger. Ese hombre es... El único que podía pelear al mismo nivel que Gold Roger...
Barbablanca era anormalmente grande, para un ser humano (alrededor de cinco veces el tamaño de un adulto normal). También tiene la cabeza cubierta por un pañuelo. Hace veinte años, todavía lucía una copiosa melena rubia (que quizá se fuera desluciendo, hasta desaparecer del todo debido a los efectos de la edad y agravado por su delicado estado de salud) cubierta por un típico tricornio pirata con el mismo símbolo que porta su capa.

En la Guerra de Marineford, fue uno de los instigadores principales, posicionándose directamente en contra del Gobierno Mundial y liderando el bando pirata. En dicha batalla, el entonces almirante, Akainu, le vaporiza una porción del rostro de un solo golpe magmático, perdiendo su ojo izquierdo y el extremo izquierdo de su bigote. Fue asesinado por un último ataque en grupo, perpetrado por todos los Piratas de Barbanegra (salvo el capitán y Wolf), después de que éste se lo ordenara, momentos después de irrumpir en el escenario de la batalla, presentándose como el precursor de la Nueva Era.
Si bien no en la batalla, en sus otras apariciones más recientes, Barbablanca permanecía unido a numerosos tubos y catéteres conectados a máquinas y equipos médicos que contribuían a su tratamiento, debido a los múltiples problemas de salud que acarreaba, a consecuencia de los duros enfrentamientos que había protagonizado con el paso del tiempo y a su avanzada edad.
Aún cuando sabía que moriría, jamás se rindió... Aún cuando perdió la mitad de su cara... Él continuó derribando a sus enemigos...
Su reinado del océano, su increíble poder y su gran reputación lo llevaron a confiar bastante en sí mismo, y parecía no preocuparle nada. De este modo, no se alarmaba, ante ninguno de los sucesos espectaculares de los que tenía conocimiento (como al enterarse de la pelea entre Barbanegra y Shanks), rehusaba escuchar avisos o advertencias (como en el caso de las advertencias y recomendaciones de sus propias enfermeras, a quienes les decía: «Si quiero beber, beberé... Eso no le hará mal a mi cuerpo.»). También parecía disfrutar rememorando el pasado, como demuestra durante su encuentro con Shanks, a quién le habla acerca de cómo eran los mares. Y como el mayor legado de su orgullo, está la marca de su espalda, la cual, en toda su vida, como pirata...

Newgate mostrando su amor paternal a Squard, pese a haberlo apuñalado. Un rasgo distintivo de la naturaleza de Barbablanca era sus altos estándares morales. Dicha actitud la demostró de varias formas distintas, tales como prohibir la venta de esclavos en sus territorios, bajo destitución de quien lo permitiera, apoyar económicamente a su isla natal con sus andanzas, a pesar de no poseer más lazos con dicho lugar o que nunca perdonara la muerte de un miembro de su tripulación y creyera que un hombre no podía vivir sin cierta forma de código moral. La prueba definitiva de su inquebrantable sentido del bien y el mal, vino cuando declaró la guerra al Gobierno Mundial, para salvar la vida de Ace. Otro ejemplo era el tratar de acabar con Barbanegra, con el fin de vengar a Thatch, a pesar de que, en ese momento, estaba cerca de la muerte. Sin embargo, estaba dispuesto a ir en contra de su código moral en ciertas circunstancias, como cuando le ordenó a Ace que no fuera tras Barbanegra porque tenía un mal presentimiento acerca de la situación.
Al igual que Gol D. Roger, Barbablanca era conocido por su lealtad absoluta a su tripulación y aliados, queriéndolos a todos por igual como a sus hijos. Según Capone Bege, la principal razón de que sea considerado una leyenda viviente, era porque jamás traicionaría a uno de los suyos. También fue un hombre extremadamente terco y determinado, poseyendo una voluntad inquebrantable e inhumana, demostrado, cuando en la guerra de Marineford, a pesar de haber recibido cientos de heridas por sus enemigos, a pesar de su deteriorado estado de salud (e incluso tras perder la mitad de su rostro), Barbablanca continuó luchando, derrotando a sus oponentes que estaban al frente suyo y jamás retrocedió, e incluso tras haber fallecido a manos de Barbanegra y su tripulación, su cuerpo se mantuvo en pie como un testimonio de su increíble fortaleza mental. Aún así, la mayor prueba de su determinación y coraje estaba en su espalda, la cual no poseía ni una sola cicatriz, dejando en claro que, nunca en toda su vida, se retiró de un combate, ni huyó hasta vencer.
Como uno de Los Cuatro Emperadores, y siendo considerado el más fuerte de ese grupo, él era también muy orgulloso y se negaba a recibir apoyo en combate, declarando abiertamente que él jamás la necesitaría por ser quien es y también se molestaba con aquéllos que osaran desafiarlo sin ser conscientes de sus actos, como cuando se le vio furioso, cuando Luffy lo encaró y le dijo que no podría detenerlo de ir a salvar a Ace, aunque esto podría deberse a que no quería que cometiera una locura que le costaría muy caro.
Barbablanca era muy selectivo, a la hora de aceptar a un nuevo tripulante para su tripulación, fijándose en su personalidad y naturaleza. Al igual que otros personajes, Barbablanca tiene una risa distantiva, que es: «Gurarararara». Barbablanca cree que, cualquier amigo que mata a uno de sus compañeros, debe ser castigado. Barbablanca se basa en su creencia de que cualquier persona que entre en su tripulación, sin importar lo estúpido o metepatas que sea, se convierte en su hijo. Sin embargo, tiene en muy alta estima a todos sus tripulantes; hasta el punto de que, aunque la vida de Ace esté en peligro, debe cumplir con su deber de castigar a Barbanegra. Por descabellado que parezca, esta lealtad no es ciega: Barbablanca es muy consciente de las consecuencias, y está dispuesto a ir a guerra contra la Marina y los Siete Guerreros del Mar, para rescatar a Ace.
“No vayas, Ace. Tengo un mal presentimiento acerca de esto. Déjalo estar...”
Sentía un gran afecto por Ace; hasta el punto de intentar convertirlo en el «Rey de los piratas», ya que él no estaba interesado en este título, aunque, en un principio, Ace lo intentó matar varias veces, incluso mientras dormía, él lo quería como a un hijo más, pasando por alto esas tentativas de asesinato, hasta tal punto que dejó todo para iniciar una guerra contra el Cuartel general de la Marina para su rescate y derrotó brutalmente al ex-almirante Akainu, cuando vio morir a su «hijo», delante de sus ojos.

Como comandante de Barbablanca, Marco, probablemente, el más cercano a su poder. Tenía total confianza en su capitán, y fue de los pocos que no dudó ni por un instante, cuando Squard le acusó de poner en peligro deliberada la vida de sus aliados y de utilizarles como señuelo, ante la Marina para salvar a Ace. Intentó hacer recapacitar a éste, ya que admira a Barbablanca. Jozu es el tercer comandante de Barbablanca. Es muy fiel.
Newgate vio a Kozuki Oden, en un principio, como a una persona que no se dejaría mandar, por lo que se refused rotundamente a dejarle unirse a su banda. Aún así, viendo su determinación, lo puso a prueba, viendo una parte más amable y fiable de éste.
Squard le conoció en el pasado, cuando tan sólo era un pirata renegado y alcohólico, una noche en que vagaba armando follón por las calles, anunciando a gritos que quería retarse contra Gol D. Roger. Fue, en ese momento, cuando llegó Barbablanca, quien acababa de perder a su tripulación, a manos de Roger. Sin embargo, Squard fue el primero en dudar de la lealtad de su capitán, durante la Guerra de Marineford, y quien provocó una situación que, sin duda, interfirió en el resultado final de dicha contienda. Se dejó engañar por Akainu, quien le aseguró que aquel baño de sangre no era otra cosa que una patraña ideada por Barbablanca, que tenía como única guiar a Ace como a su protegido y asegurarse de que fuese el próximo "Rey de los piratas". Cegado por dicha mentira, Squard atacó a su propio capitán y sembró el pánico, en medio de la batalla. Pero la verdad cayó por su propio peso, y Squard se dio cuenta de que había sido vilmente engañado. Squard, profundamente avergonzado, suplicó a su capitán que le quitara la vida (cosa que no sucedió). A pesar de todo, Barbablanca perdonó a Squard, en el mismo momento en que se descubrió la mentira, y de entonces al momento de su muerte, no dio la más mínima muestra de sentir rencor hacia su camarada.
Newgate parecía tener algún tipo de respeto por Luffy, después de oír hablar de él tanto de Ace como de Shanks: Ace había mostrado emoción de que Luffy estuviera en Grand Line, y Shanks había declarado que había renunciado a su brazo en una «apuesta en la Nueva Era», refiriéndose a Luffy. Después de demostrar su tenacidad feroz, Luffy había logrado ganar el respeto de Barbablanca. A medida que avanzaba la guerra, su respeto por Luffy aumentó, después de ver el verdadero potencial de Luffy. Barbablanca decidió ordenar a todas sus fuerzas que apoyaran plenamente a Luffy con toda su fuerza (una decisión que incluso sorprendió a sus propios hombres). Esto también marca la primera vez que Barbablanca lo llamó por su nombre, Sombrero de Paja Luffy, en lugar de «mocoso», demostrando que Barbablanca vino a reconocerlo y su fuerza, a lo largo de la guerra.
Debido a que fue el protector de la Isla Gyojin, Barbablanca era un héroe para muchos gyojin (sobre todo, para Jinbe). En repetidas ocasiones, Jinbe había expresado su gratitud hacia Barbablanca y se negó a participar en la guerra contra Barbablanca, aunque perdiera el título de Señor del Mar y fue encarcelado en Impel Down.
A diferencia de otros Emperadores Pirata, como Big Mom, que exige un pago por su protección; de no ser así, la isla será destruida y Kaido que usaba a una de sus islas para crear armas (de ahí, a tener a Scotch protegiéndola y de tener a un país sumido en la miseria), él no tiene a sus islas sometidas y únicamente quedan bajo su bandera y protección, sin ningún impedimento a los habitantes de ñestas a seguir su vida normal. A su muerte, en consecuencia, estos territorios se volvieron vulnerables. Al menos, otro de los Cuatro Emperadores, Big Mom, habían tomado el control de la isla Gyojin, ya que mientras Foodvalten cayó a manos de Barbanegra.
Roger, Garp, Sengoku... Como ninguno de los Cuatro Emperadores está aliado con otro, cualquier otro Emperador Pirata, es una amenaza para él y su tripulación.
La primera vez que aparece, recibe una carta de Shanks por medio del nuevo integrante de los Piratas del Pelirrojo: Rockstar. Sin embargo, antes incluso de leerla, Barbablanca la desecha diciendo que, si Shanks tiene algo que decirle, que se lo diga en persona. Ha hecho también muchos enemigos, a lo largo de los años.

A pesar de haber sido rival de Gol D. Roger, le procesaba un gran respeto. Se batieron en múltiples combates y, en uno de ellos, acabó en un amistoso intercambio de regalos entre sus tripulantes, tras tres días de batalla. En esa ocasión, Roger y Barbablanca entablaron una conversación, a la que se sumó Oden, estando a gusto con él. No mucho antes de morir, Roger se reunió con Barbablanca, en una isla, para beber amistosamente, con Roger ofreciéndole decirle en dónde está Laugh Tale, y cuando Barbablanca le preguntó sobre la La voluntad de D., Roger se lo explicó.
Barbablanca se hizo muchos enemigos, a lo largo de los años, aparte del resto de Emperadores y el Gobierno Mundial. En el pasado, después de ser uno de los Señores del Mar, Crocodile sufrió una aplastante derrota, a manos de Barbablanca, en el Nuevo Mundo, frustrando su ambición de convertirse en el "Rey de los piratas", durante tiempo. Crocodile fue uno de los muchos convictos de Impel Down que buscaron vengarse de Barbablanca. Aunque intentó matarlo en Marineford, Luffy se lo impidió. Crocodile estaba decepcionado por la merma del poder de Barbablanca por la edad, mencionando que no se parecía en nada al hombre que lo derrotó, años atrás.
Barbablanca respetaba tanto a Monkey D. Garp como a Sengoku, siendo mutuo. Consideraba que eran de los pocos que conocían los mares de la época de Roger. Por otro lado, consideraba a los demás marines más jóvenes como "niños pequeños" y no los respetaba, incluso a los poderosos almirantes.
Marshall D. Teach fue un antiguo miembro de los Piratas de Barbablanca, desde que se unió a la tripulación, cuando tenía doce años. Cuando Teach dijo ser huérfano y no tenía a dónde ir, Barbablanca dejó que se uniera a ellos, por compadecerse de él. Se desconoce si Barbablanca sabía que era el hijo de Rocks D. Teach se convirtió en el mayor enemigo de Barbablanca por haber capturado a Thatch y haber capturado a Ace, y por ende, ocasionar su ejecución. Barbablanca afirmó que era el único al que nunca lo consideraría como a un hijo, Barbablanca intentó matarlo, antes de morir, diciendo que era un idiota arrogante indigno de haber sido miembro de su tripulación. Justo antes de morir, Barbablanca le dijo a Teach que no era digno de ser el sucesor de Roger. En su último pensamiento, se arrepintió de haber consentido que Teach hiciera daño a su familia. Tras la muerte de Barbablanca, Teach robó los poderes de su fruta del diablo, ocupó sus territorios y suplió su puesto como Emperador.
La Historia Completa de EDWARD NEWGATE "SHIROHIGE" en 1 Video
Durante sus numerosos combates contra los Piratas de Roger, Barbablanca se fijó en Shanks y se familiarizó con él, cada vez que lo veía, junto a Buggy, durante sus batallas. Con los años y al convertirse en uno de los Emperadores, se consideraban enemigos. En su primera aparición, Barbablanca recibió una carta de Shanks, que fue entregada por un miembro de su tripulación: Rockstar. Antes de leerla, Barbablanca la tiró, alegando que Shanks debería personarse y llevar sake caro, si quería hablar con él. A pesar de ser enemigos, Shanks respetaba mucho a Barbablanca, impidiendo que el Emperador Kaidou fuera a por Barbablanca y que así pudiera ir a Marineford.
En el pasado, fueron parte de los Piratas de Rocks y, al principio, se llevaban bien. Kaidou tenía envidia por la Fruta Gura Gura de Barbablanca y éste le aconsejó que fuera cuidadoso, a la hora de escoger una fruta del diablo, ya que es algo de por vida. Tras el Incidente de God Valley, se separaron para formar a sus propias tripulaciones y se convirtieron en Emperadores. Kaidou no tiene una muy buena opinión de Barbablanca, afirmando que era demasiado débil, a pesar de su poder. Aún así, reconoce que el que fue el hombre más fuerte del mundo, murió en lo más alto. En circunstancias normales, no se buscaban el uno al otro. Sin embargo, Kaidou vio ocasión de matar a Barbablanca, antes de la Guerra en la Cumbre de Marineford y no dudó en intentarlo.

Shiki y Barbablanca discuten sus planes de Shiki, después escapar.