Edward Newgate: El Rey de los Piratas y Símbolo de Lealtad

Edward Newgate, universalmente conocido como Barbablanca (Shirohige), ostentó el título de capitán de los Piratas de Barbablanca y fue el legendario rival de Gol D. Roger, el único hombre capaz de enfrentarse a él en igualdad de condiciones.

Barbablanca era una figura de tamaño descomunal, superando con creces la estatura de un ser humano promedio, llegando a medir aproximadamente cinco veces más que un adulto normal. Su cabeza estaba cubierta por un pañuelo, y en el pasado, lucía una abundante melena rubia que, con el paso del tiempo y debido a su delicado estado de salud, se fue desvaneciendo hasta desaparecer, coronada por un característico tricornio pirata con el mismo emblema que adornaba su capa.

Retrato de Barbablanca en su juventud

Su presencia en la Guerra de Marineford fue crucial, erigiéndose como uno de los principales instigadores y liderando el bando pirata en contra del propio Gobierno Mundial. Durante este épico enfrentamiento, el almirante Akainu le infligió una herida devastadora, vaporizando parte de su rostro con un único ataque de magma, lo que resultó en la pérdida de su ojo izquierdo y el extremo izquierdo de su icónico bigote.

Finalmente, Barbablanca sucumbió a un ataque coordinado y masivo por parte de la tripulación de Barbanegra, un asalto que él mismo ordenó en sus últimos momentos de vida, justo después de irrumpir en el campo de batalla como el heraldo de una Nueva Era. A pesar de las múltiples dolencias que mermaban su salud, producto de innumerables enfrentamientos y su avanzada edad, Barbablanca jamás se rindió. Incluso tras perder la mitad de su rostro, continuó combatiendo con una ferocidad inquebrantable, derribando a sus enemigos uno tras otro.

Un Poder y una Reputación Inigualables

Su reinado sobre los océanos, su poderío formidable y su gran reputación le otorgaban una autoconfianza desbordante, pareciendo ajeno a cualquier preocupación. No se alteraba ante los acontecimientos más espectaculares, como la noticia de la pelea entre Barbanegra y Shanks, y solía desestimar advertencias, incluso las de sus propias enfermeras, a quienes respondía con un desafiante "Si quiero beber, beberé... Eso no hará daño a mi cuerpo".

Disfrutaba de rememorar el pasado, compartiendo anécdotas sobre cómo eran los mares en antaño, como demostró durante su encuentro con Shanks. Su máximo legado, como muestra de su orgullo, reside en la marca de su espalda: impoluta, sin una sola cicatriz, testimonio de que jamás en su vida como pirata se retiró de un combate.

La espalda de Barbablanca sin cicatrices

Un Código Moral Inquebrantable y un Amor Paternal

Un rasgo distintivo de la naturaleza de Barbablanca eran sus elevados estándares morales. Esta actitud se manifestaba de diversas maneras, como la prohibición de la venta de esclavos en sus territorios bajo pena de destitución, el apoyo económico a su isla natal a pesar de no tener lazos directos con ella, y su férrea creencia de que un hombre no podía vivir sin un código moral. Consideraba que la muerte de un miembro de su tripulación era imperdonable.

La prueba definitiva de su inquebrantable sentido del bien y el mal se evidenció al declarar la guerra al Gobierno Mundial para salvar la vida de Ace. Otro ejemplo de su moralidad fue su intento de acabar con Barbanegra para vengar la muerte de Thatch, a pesar de encontrarse él mismo al borde de la muerte. Sin embargo, estaba dispuesto a comprometer su código moral en circunstancias extremas, como cuando advirtió a Ace que no persiguiera a Barbanegra debido a un mal presentimiento.

Al igual que Gol D. Roger, Barbablanca era célebre por su lealtad absoluta hacia su tripulación y aliados, a quienes amaba como a sus propios hijos. Según Capone Bege, su estatus de leyenda viviente se debía a que jamás traicionaría a uno de los suyos.

Voluntad Inquebrantable y Determinación Férrea

Era un hombre de una terquedad y determinación extraordinarias, poseedor de una voluntad inhumana e inquebrantable. Esto quedó patente en la Guerra de Marineford, donde, a pesar de sufrir cientos de heridas y de su deteriorado estado de salud, incluso tras perder la mitad de su rostro, Barbablanca continuó luchando con fiereza, derrotando a sus adversarios y sin dar un paso atrás. Incluso después de fallecer a manos de Barbanegra y su tripulación, su cuerpo se mantuvo erguido, un testimonio de su increíble fortaleza mental.

La mayor demostración de su determinación y coraje se reflejaba en su espalda, que permanecía intacta, sin una sola cicatriz, confirmando que nunca huyó de un combate hasta la victoria.

Barbanegra luchando contra Barbablanca en Marineford

Orgullo, Selección y un Legado de Protección

Como uno de los Cuatro Emperadores, y considerado el más fuerte de este selecto grupo, Barbablanca era también inmensamente orgulloso, negándose a recibir ayuda en combate y declarando abiertamente que no la necesitaba. Se molestaba con aquellos que lo desafiaban sin comprender la magnitud de sus actos, como se evidenció cuando Luffy se enfrentó a él para ir a salvar a Ace, aunque esta reacción podría deberse a su deseo de evitar que Luffy cometiera una imprudencia con consecuencias fatales.

Barbablanca era muy selectivo a la hora de aceptar nuevos tripulantes, prestando especial atención a su personalidad y naturaleza. Su risa distintiva era un sonoro "Gurarararara".

Su creencia fundamental era que cualquier amigo que matara a uno de sus compañeros debía ser castigado. Barbablanca se regía por la convicción de que cada persona que se unía a su tripulación, sin importar su torpeza o sus errores, se convertía en su hijo. Sin embargo, valoraba enormemente a todos sus tripulantes, hasta el punto de que, a pesar del peligro que corría Ace, estaba obligado a cumplir con su deber de castigar a Barbanegra.

Esta lealtad, aunque pudiera parecer ciega, no lo era: Barbablanca era plenamente consciente de las consecuencias y estaba dispuesto a iniciar una guerra contra la Marina y los Siete Guerreros del Mar para rescatar a Ace. Sentía un profundo afecto por Ace, hasta el punto de querer que él se convirtiera en el "Rey de los Piratas", título que él mismo no ambicionaba. A pesar de los intentos de Ace por matarlo, incluso mientras dormía, lo amaba como a un hijo más, pasando por alto estas tentativas y llegando a iniciar una guerra contra el Cuartel General de la Marina para su rescate. Derrotó brutalmente al ex-almirante Akainu al presenciar la muerte de su "hijo" ante sus ojos.

Marco, como comandante de Barbablanca, era probablemente el más cercano a su poder. Confiaba plenamente en su capitán y fue uno de los pocos que no dudó de él, incluso cuando Squard lo acusó de poner en peligro deliberadamente la vida de sus aliados y utilizarlos como señuelo para salvar a Ace. Marco intentó hacer recapacitar a Squard, a quien admiraba profundamente.

Jozu, el tercer comandante de Barbablanca, era extremadamente fiel. Barbablanca vio inicialmente a Kozuki Oden como una persona rebelde, negándose a permitirle unirse a su banda. Sin embargo, al observar su determinación, lo puso a prueba, descubriendo en él una faceta más amable y confiable.

Squard conoció a Barbablanca en el pasado, cuando este era un pirata renegado y alcohólico. En una ocasión, mientras vagaba por las calles anunciando a gritos su deseo de retarse contra Gol D. Roger, Barbablanca apareció. Squard fue el primero en dudar de la lealtad de su capitán durante la Guerra de Marineford, provocando una situación que sin duda interfirió en el resultado final de la contienda. Fue engañado por Akainu, quien le aseguró que la batalla era una farsa orquestada por Barbablanca para proteger a Ace y asegurar su ascenso como próximo "Rey de los Piratas". Cegado por la mentira, Squard atacó a su propio capitán, sembrando el pánico en medio de la batalla. Al descubrir la verdad, Squard, avergonzado, suplicó a su capitán que le quitara la vida, pero este lo perdonó en ese mismo instante y no mostró el menor rencor hacia él hasta el final de sus días.

Barbablanca parecía sentir cierto respeto por Monkey D. Luffy, tras haber oído hablar de él tanto por Ace como por Shanks. Ace expresaba su emoción por la presencia de Luffy en la Gran Line, y Shanks había declarado que había renunciado a su brazo en una "apuesta en la Nueva Era", refiriéndose a Luffy. Tras demostrar su tenacidad, Luffy se ganó el respeto de Barbablanca. A medida que la guerra avanzaba, este respeto creció al ver el verdadero potencial de Luffy. Barbablanca llegó a ordenar a todas sus fuerzas que apoyaran a Luffy con toda su fuerza, una decisión que sorprendió incluso a sus propios hombres. Este momento marcó la primera vez que Barbablanca se refirió a él por su nombre, "Sombrero de Paja Luffy", en lugar de "mocoso", demostrando el reconocimiento que había alcanzado el joven pirata a lo largo de la guerra.

Barbablanca y Luffy en Marineford

Como protector de la Isla Gyojin, Barbablanca era un héroe para muchos gyojin, especialmente para Jinbe. Jinbe había expresado en repetidas ocasiones su gratitud hacia Barbablanca y se negó a participar en la guerra contra él, a pesar de perder su título de Shichibukai y ser encarcelado en Impel Down.

A diferencia de otros Yonko, como Big Mom, que exigía tributos por su protección, o Kaido, que utilizaba una de sus islas para fabricar armas, sumiendo a su país en la miseria, Barbablanca no subyugaba a sus islas. Estas solo ondeaban bajo su bandera y recibían su protección, sin interferir en la vida normal de sus habitantes. Tras su muerte, estos territorios se volvieron vulnerables, y mientras Foodvalten cayó en manos de Barbanegra, la Isla Gyojin fue tomada por Big Mom.

Relaciones con Otros Poderosos

Roger, Garp, Sengoku... Como ninguno de los Cuatro Emperadores estaba aliado con otro, cualquier otro Emperador Pirata representaba una amenaza para él y su tripulación. La primera vez que apareció, recibió una carta de Shanks a través de Rockstar, un nuevo miembro de los Piratas de Shanks. Sin embargo, antes incluso de leerla, Barbablanca la desecha, afirmando que si Shanks tenía algo que decirle, debía hacerlo en persona.

Gol D. Roger y Barbablanca mantenían una relación de profundo respeto mutuo, a pesar de haber sido rivales. Se enfrentaron en múltiples combates, y en una ocasión, tras tres días de batalla, el enfrentamiento culminó en un amistoso intercambio de regalos entre sus tripulaciones. En esa ocasión, Roger y Barbablanca compartieron una conversación, a la que se unió Oden, sintiéndose a gusto en su compañía. Poco antes de morir, Roger se reunió con Barbablanca para beber amistosamente. Roger le ofreció revelarle la ubicación de Laugh Tale, y cuando Barbablanca le preguntó sobre la Voluntad de la D., Roger se la explicó.

Barbablanca se ganó numerosos enemigos a lo largo de los años, además de los otros Yonko y el Gobierno Mundial. En el pasado, Crocodile sufrió una aplastante derrota a manos de Barbablanca en el Nuevo Mundo, frustrando sus ambiciones de convertirse en el "Rey de los Piratas" durante un tiempo. Crocodile fue uno de los muchos convictos de Impel Down que buscaron vengarse de Barbablanca. Aunque intentó matarlo en Marineford, Luffy se lo impidió. Crocodile expresó su decepción por la merma del poder de Barbablanca debido a la edad, señalando que no se parecía en nada al hombre que lo había derrotado años atrás.

Barbablanca sentía un gran respeto por Monkey D. Garp y Sengoku, un sentimiento que era mutuo. Los consideraba de los pocos que conocían los mares de la era de Roger. Por otro lado, veía a los marines más jóvenes como "niños pequeños" y no los respetaba, ni siquiera a los poderosos almirantes.

Marshall D. Teach, también conocido como Barbanegra, fue un antiguo miembro de los Piratas de Barbablanca desde los doce años. Barbablanca lo acogió en su tripulación por compasión al saber que era huérfano y no tenía a dónde ir. Se desconoce si Barbablanca era consciente de que Teach era hijo de Rocks.

Barbanegra se convirtió en el mayor enemigo de Barbablanca por haber capturado a Thatch y posteriormente a Ace, lo que condujo a su ejecución. Barbablanca afirmó que Teach era el único al que nunca consideraría como a un hijo e intentó matarlo antes de morir, calificándolo de "idiota arrogante indigno de haber sido miembro de su tripulación". Justo antes de su muerte, le dijo a Teach que no era digno de ser el sucesor de Roger. En su último pensamiento, se arrepintió de haber permitido que Teach hiciera daño a su familia. Tras la muerte de Barbablanca, Teach robó los poderes de su fruta del diablo, ocupó sus territorios y lo suplantó como Yonko.

Durante sus numerosos combates contra los Piratas de Roger, Barbablanca se fijó en Shanks y se familiarizó con él, viéndolo a menudo junto a Buggy durante sus batallas. Con el tiempo, al convertirse ambos en Yonko, se consideraron enemigos. En su primera aparición, Barbablanca recibió una carta de Shanks, entregada por Rockstar. Antes de leerla, Barbablanca la desechó, alegando que Shanks debería presentarse personalmente y llevar sake caro si quería hablar con él.

A pesar de ser enemigos, Shanks respetaba profundamente a Barbablanca, llegando a impedir que Kaido fuera a por él, permitiendo así que pudiera ir a Marineford.

En el pasado, Barbablanca y Kaido fueron parte de los Piratas de Rocks y, al principio, se llevaban bien. Kaido envidiaba la Fruta Gura Gura de Barbablanca, y este le aconsejó que fuera cuidadoso al elegir una fruta del diablo, ya que es una decisión para toda la vida. Tras el Incidente de God Valley, se separaron para formar sus propias tripulaciones y se convirtieron en Yonko.

Kaido no tenía una muy buena opinión de Barbablanca, considerándolo demasiado débil a pesar de su poder. Aun así, reconocía que fue el hombre más fuerte del mundo y que murió en la cima. En circunstancias normales, no se buscaban, pero Kaido vio la oportunidad de matar a Barbablanca antes de la Guerra en la Cumbre de Marineford y no dudó en intentarlo.

El Más Fuerte en el Mar「AMV」BARBA BLANCA

El Verdadero Potencial de Barbablanca

Se argumenta que el Barbablanca visto en la guerra no era el mismo pirata que destacaba por su altísimo nivel en la era de Roger. Era un pirata viejo, afectado por la edad y su deteriorada condición física, la cual empeoró al suspender su medicación para poder luchar. Los Almirantes representan a los personajes más poderosos del bando de la Marina, al igual que los Cuatro Emperadores lo son en el bando pirata.

Si Barbablanca fue capaz de demostrar todo lo que se vio en su estado de vejez, enfermedad y múltiples heridas graves, se puede imaginar su potencial en plena forma física años atrás. Contra Aokiji, no se le vio demostrar todo su potencial porque Jozu interrumpió la pelea y pidió encargarse del Almirante, permitiendo que Barbablanca continuara. Contra Kizaru, no se le vio vencer porque, además de no haber un enfrentamiento directo completo, Kizaru estaba ahí principalmente para obstaculizar y detener el avance de Barbablanca mientras este se preocupaba por que Luffy llegara hasta Ace. Podría decirse que Barbablanca tenía otras preocupaciones en mente mientras enfrentaba a Kizaru, o que ambos llegaron a un empate temporal. Finalmente, contra Akainu, Barbablanca lo derrotó en todos los sentidos, aunque el ataque final fuera repentino y sin previo aviso.

Se señala que el Barbablanca del manga es considerablemente más capaz que el del anime. En el manga, al enfrentarse a Teach, no demuestra haber llegado a su límite sin poder seguir moviéndose, como sí ocurrió en el anime.

En cuanto a Marco, se desconoce todo lo que hizo en los momentos en que no se sabía de su paradero. Perfectamente pudo haber derrotado a muchos marines y vencido a algunos vicealmirantes durante la guerra. El hecho de no haberlo demostrado contra los personajes más importantes es diferente, pero el enfrentamiento con Kizaru no lo logra cualquiera, además de haber salvado la vida de Luffy en más de una ocasión.

Mapa del Nuevo Mundo destacando territorios de los Yonko

tags: #barba #blanca #one #piece #muerte #manga