Junji Ito es uno de los grandes mangakas de terror, reconocido por sus historias siniestras que fusionan elementos orientales y occidentales con un estilo único y sorprendente. Nacido en Japón en 1963, su carrera de más de treinta años en el cómic de horror lo ha consolidado como una figura imprescindible del manga. La reciente adaptación de varias de sus obras en Netflix, "Junji Ito Maniac: Relatos japoneses de lo macabro", ha revitalizado el interés en su obra, presentando diez historias perfectas para descubrir a este maestro del miedo.
Como amante del terror, considero que su obra es ineludible. Ito mismo ha afirmado: "Si alguien quiere escribir historias de este género, tiene que leer y ver muchas obras de terror". Su influencia se extiende a través de generaciones, y aunque se le ha comparado con Edgar Allan Poe, H. P. Lovecraft y Stephen King, Junji Ito posee una voz inconfundible.

El Estilo Único de Junji Ito
El terror en el manga, y particularmente el de Junji Ito, no sería lo que es hoy sin grandes maestros que abrieron camino y sorprendieron con la excentricidad de sus historias. Obras que se atrevieron a arriesgar más y empujaron los límites de lo narrativo y lo estético. El propio Ito, con sus inusuales historias, ha sido definido en alguna ocasión como el Stephen King o el Lovecraft japonés. Pero su toque es diferente, tanto por su propio medio de expresión como por la estructura de sus relatos.
El autor ha citado a algunos compatriotas célebres como influencias, como Kazuo Umezu, Hideshi Hino, Furuka Shinichi o Yasutaka Tsutsui, pero igualmente entran en esta categoría ilustres escritores occidentales como Edgar Allan Poe y H.P Lovecraft. Precisamente, Ito aún aspira a capturar algo de las obras del natural de Providence, cuyo terror cósmico parece, a priori, tan alejado del que él mismo plantea.
La maestría de Ito por combinar la belleza y la fealdad está presente desde el primer momento. En sus adaptaciones que ha realizado de otros autores, Junji Ito es capaz de agregar su visión sobre los clásicos, demostrando su capacidad para añadir su propio estilo a obras dispares como la de Osamu Dazai y la de Mary Shelley.
El manga bebe mucho de lo visual, y esa importancia es mayor si se trata de aterrorizar o repugnar a un lector. En esto, Junji Ito es un maestro. Su método de trabajo es rígido desde hace décadas: tiene un estudio en su propia casa en Chiba, donde trabaja después del mediodiodía hasta la noche, regresando a su estudio para dibujar hasta las tres de la mañana, aproximadamente. Cada par de meses se desplaza a casa de sus padres para mantener las mismas rutinas en otro estudio.
Al principio, Ito era muy consciente de dibujar a personajes bellos, ya que Gekkan Halloween era una publicación mayoritariamente dirigida a chicas. Esa característica quedaría fijada en su obra posterior. En cuanto a sus protagonistas, el mangaka no presenta ningún interés aparente en mantenerlos con vida. Si debe hacerlo, por exigencias editoriales o de la propia historia, no piensa a priori en cómo hacerlo; simplemente se deja llevar por la situación.
Es precisamente esa situación, ese fenómeno extraño, ese planteamiento en el que el protagonista se ve envuelto en una historia incoherente, en lo primero que Ito centra su atención. Su propia consciencia del escenario en el que se desarrolla la trama le lleva a dibujar con mayores nociones de extrañeza o misterio que de terror.
Otra arista fundamental para entender su forma de guionizar es la aparente ausencia de desenlace como tal. Rompe totalmente el esquema tradicional de planteamiento-nudo-clímax-desenlace. Muchas veces, porque se ciñe al espacio que quiere que ocupe el relato en cuestión, que le impide el poder finalizarla. Es una especie de bloqueo físico que extrapola a su propia mente, en la que deja esa historia en el clímax, a propósito o no. Sus relatos autoconclusivos y cortos son muy dados a este tipo de falsos cierres.
Obras Destacadas de Junji Ito
Uzumaki (Espiral)
La primera obra que leí del autor y la que me adentró en su fascinante y macabro mundo. La obsesión con unas extrañas espirales desencadenará la locura. Una obra digna de H. P. Lovecraft. Uzumaki sigue siendo la gran obra de Junji Ito, perfecta también para los que deseen empezar a leer al autor japonés. Muchos consideran esta obra su obra maestra, adentrándose de lleno en el ámbito del terror psicológico.

Tomie
Una de las primeras obras del japonés, donde comenzó a demostrar su talento con la extraña Tomie, una hermosa joven que todo el mundo desea matar. No es de extrañar que la considere su personaje favorito. Su primera historia me parece uno de los mejores inicios de la historia del cómic. Tomie es uno de los mangas más famosos de Junji Ito e incluye historias espectaculares. El crítico de manga Nobunaga Minami dijo que Tomie encarna a Eros y Thanatos (instintos de vida y muerte) en su forma más extrema. Tiene elementos ninfomaníacos, e invita a la muerte instintivamente. Es la mujer bella, pero sus recuperaciones milagrosas muestran su lado grotesco, que juega con ese componente sensorial presente en toda la obra de Ito. El psiquiatra y crítico de manga Yukihiro Abe resaltaba una sensación cutánea de Tomie, a la que asemejaba con un moho mucilaginoso, un ser con un ciclo de vida que no es animal ni vegetal.
Gyo
Una invasión de seres acuáticos con extrañas piernas mecánicas que son propulsados por gases parece una premisa rocambolesca. Y lo es, pero Junji Ito es capaz de generar terror mediante el weird. Pese a su extrañísima premisa, el manga consigue momentos muy buenos. En Gyo tenemos la máxima representación del olor como terror sensorial dentro de la obra de Ito. El olor (desagradable, por supuesto) tiene una importancia capital, y es Kaori quien carga con esa sensación en buena parte de la obra. Kaori y su novio Tadashi comienzan unas vacaciones en Okinawa cuando un incidente se convierte en el pistoletazo de salida de una obsesión que comenzará siendo individual de la chica, para finalmente extenderse a todo el mundo. Los peces parecen querer salir del mar para poblar la tierra, contando todos con unas extrañas patas artificiales que les propulsan. El problema es que esos peces están, en su mayoría, muertos y descomponiéndose. Aunque en un primer momento se apunta a este proceso como el originario del nauseabundo aroma, posteriores revelaciones señalan a unas bacterias muy especiales, que formaron parte de unos experimentos secretos del ejército japonés y que ahora parecen querer colonizarlo todo. La pobre Kaori se siente perseguida por el olor putrefacto, llegando incluso a ser infectada y parasitada por esas bacterias.

Hellstar Remina
Un científico descubre un planeta y decide ponerle el nombre de su hija. El problema es que resulta que ese planeta destruirá la Tierra. La gente, enloquecida, decide sacrificar a la joven. Moraleja de Hellstar Remina: nunca llames a un planeta malévolo como a tu hija. La idol como personaje que sufre, como luego mostrará en otro de sus mangas largos, Hellstar Remina.
Black Paradox
Un grupo de desconocidos se reúne para suicidarse. Mientras van en coche hasta el lugar donde acabarán con sus vidas, se cruzan con otro coche de vuelta… Los que van en él les resultan conocidos. Son ellos mismos. Algunos estudiosos de Ito dicen que parte de la gracia de tu trabajo está en que nunca sabes adónde te va a llevar. Eso se cumple en Black Paradox. En Black Paradox, al igual que en otros relatos, subyace el profundo miedo que Ito siente por la idea del doppelgänger, un reverso de uno mismo que quizá le devuelva una imagen que no le gustaría ver o conocer.
El Muerto Enfermo de Amor
Una leyenda urbana lleva a los jóvenes hasta un cruce donde se topan con alguien que les revelará algo inesperados de sí mismo, algo que acabará haciendo que se suiciden. Macabro cuento situado en una de las mejores épocas de Ito. ¿Cuál es el precio de descubrir una terrible verdad?
Diario Gatuno de Yon y Mû
El horror có(s)mico en escala gatuna. Si Poe tenía al gato negro y Lovecraft a sus propios felinos, Junji Ito no iba a ser menos y aprovecha este diario para reírse de sí mismo. En el Diario Gatuno, Junji Ito despliega todo su humor y se ríe de sí mismo.
Aula Demoníaca
Manga que mezcla humor y terror por partes iguales. Los hermanos Azawa llegan a un nuevo instituto. El mayor no deja de pedir perdón y la gente a su alrededor no deja de fundirse. Uno de los mangas donde Junji Ito mezcla terror y humor por partes iguales.
Fragmentos del Mal / Voces en la Oscuridad / Relatos Terroríficos
Tres títulos acaparan en este puesto porque son colecciones de cuentos rebosantes de grandes premisas y macabros desenlaces. Estupendos para iniciarse con Ito. En los cuentos cortos, Junji Ito demuestra gran parte de su habilidad. En historias mayores, aunque siempre marcadas por el formato del relato, tiende a perderse un poco, como el bueno de Stephen King.
Indigno de Ser Humano / Frankenstein
Incluyo aquí ambas obras porque son adaptaciones de novelas. Junji Ito demuestra su capacidad para añadir su propio estilo a dos obras dispares como la de Osamu Dazai y la de Mary Shelley.
Los Globos de la Horca y La Ciudad sin Calles
Abe elegía en su texto dos relatos cortos del autor que ejemplifican esa sensación de estar atrapado de forma especialmente acertada: Los globos de la horca y La ciudad sin calles. Ambas son dos de los más celebrados por sus seguidores, y el primero se haya entre las cinco historias cortas favoritas del propio autor. La segunda parte de ideas mas sutiles para acabar presentando un escenario agobiante, formado por calles que no llevan a ninguna parte, en la que las casas se superponen unas con otras y en las que la privacidad no existe. Precisamente, esta historia sirvió como inspiración para la ambientación de uno de los juegos de terror más celebrados de la historia: Silent Hill 2.

Queridos Ancestros
Hay una última obra que merece una mención especial dentro de este apartado y que no suele estar entre las más mencionadas, tanto por el autor como por sus lectores. Se trata de Queridos ancestros, en la que Shûichi y su novia Lisa son personajes que están atrapados, aunque en lugares diferentes: en la propia mente y en la jerarquía familiar, respectivamente. La presentación muestra al chico acompañando a casa a su novia, que parece desorientada. Al parecer, Lisa no recuerda nada, aunque los médicos no detectan ningún daño cerebral en las pruebas a las que la someten. Shûichi se muestra comprensivo, mientras la chica sufre horribles pesadillas en las que ve una oruga gigante.
El Disco de Segunda Mano
En el especial de 2017, Ito seleccionó sus cinco obras favoritas de las publicadas hasta entonces. La primera de ellas fue El disco de segunda mano, que apareció por primera vez en el número de diciembre de 1990 de Gekkan Halloween. “¡Lalalá! ¡Dubidubá!”. La melodía que se oye en un disco de vinilo sin portada ni nombre comienza de repente, sin acompañamientos, y acaba con la voz de la cantante apagándose poco a poco, como si se quedara sin fuerzas. La historia se desarrolla en torno a la obsesión por poseer ese vinilo, que lleva a los distintos personajes a robarlo, perseguir a su portador o directamente asesinarlo.
Sueños Largos
La tercera historia destacada por Junji Ito es Sueños largos, una de las que más poso moral y filosófico tiene tras de sí, a pesar de tener un componente aparentemente material. Una chica ingresada en un hospital con un miedo atroz a morir asiste a la aparición de una persona de aspecto demacrado a la que llama “la parca”.
Otros Maestros del Terror en el Manga
El terror en formato manga no sería lo que es hoy en día sin grandes maestros que sembraron camino y sorprendieron por la excentricidad de sus historias. Autores que se atrevieron a arriesgar más y empujaron los límites de lo narrativo y lo estético.
Hideshi Hino
Uno de ellos fue Hideshi Hino, cuya bibliografía ha sido publicada en gran parte por La Cúpula. En sus obras se adentra en los miedos más profundos de la psique humana, deformándola y exagerándola para crear paisajes y escenas absolutamente desoladoras.
Suehiro Maruo
Junto a este, es justo nombrar a Suehiro Maruo. Maruo no esconde en sus obras su gusto por lo explícito en muchos sentidos. Tanto es así que su lectura no es recomendable para todos los públicos. En sus historias hace gala de un gusto por las pasiones más instintivas y bajas del ser humano, plasmándolas sin tapujos ni cortapisas. Abusos de todo tipo, mutilaciones, humillaciones, esclavitud… Maruo se sumerge en la psicología humana y la disecciona a veces literalmente.
Shintaro Kago
Y hablando de cosas explícitas, vamos a dar un paso más allá. Podríamos decir que Shintaro Kago casi inventó un género propio dentro del terror. Si bien es cierto que el ero-guro no necesariamente nació con él, sí es el autor que lo llevó más allá y profundizó en él hasta límites insospechados. Desde luego, sus obras no dejan a nadie indiferente. Asquean, horrorizan y fascinan a partes casi iguales. Kago es único y brillante a la hora de deformar la historia y nuestra realidad para meternos en situaciones imposibles y rocambolescas.

Masasumi Kakazi
Otros autores, algo más actuales, conciben el terror desde muchas otras vertientes. Así, por ejemplo, tenemos a Masasumi Kakazi. En su bibliografía ha explorado distintos géneros y temáticas, pero su paso más cercano al terror fue la escalofriante Hideout. En solo un tomo logra componer una historia siniestra, intensa y adictiva. Todo ello con un grafismo inquietantemente realista y detallado que logra sobrecoger y poner los pelos de punta.
Shuzo Oshimi
Por contra, otros prefieren ver el terror en el comportamiento humano, especialmente en una etapa tan complicada y cambiante como la adolescencia. Los personajes de Shuzo Oshimi son de esos que necesitarían unas buenas sesiones de terapia psicológica. Son generalmente jóvenes, consumidos por algún tipo de obsesión o anhelo. Así, por ejemplo, en Las flores del mal, hace un retrato del amor adolescente sucio, descarnado y lleno de manipulación. En otra de sus obras, Rastros de sangre, el autor se introduce en el tema de la sobreprotección maternal. Se nos presenta a una madre que hará literalmente lo que sea para proteger y cuidar a su hijo, llegando a extremos tremendamente preocupantes.
Mimika Ito
Para finalizar, destacar también a Mimika Ito, que bebe de sus propias experiencias personales con lo paranormal para compartirlas con nosotros. Pequeñas historias cortas que, precisamente por saber que están basadas en hechos reales, resultan especialmente perturbadoras.
El horror cósmico de Junji Ito
Con estos autores, seguro que tenéis más que suficiente para adentraros en historias escalofriantes. Estos maestros del terror sabrán cómo impactaros y dejaros temblando con sus portentosas, y preocupantes, imaginaciones.