El cómic vive un momento extraordinario en Galicia, con dibujantes y guionistas de diferentes generaciones y estilos que coinciden en sus orígenes en pequeñas revistas (algunos en los 70) y que ahora deslumbran e incluso apuestan por nuevas fórmulas creativas como el audiovisual o los videojuegos.
Miguelanxo Prado: La Gran Bandera de Galicia para el Mundo
El cómic de los últimos cuarenta años en Galicia, en España y también en buena parte de Europa no se puede entender sin la figura de Miguelanxo Prado (A Coruña, 1958). Es el gran símbolo del noveno arte, pensado y ejecutado desde Galicia. Su talento es inmenso. Reconocido en festivales como Angulema (el más relevante en Europa), ha trabajado también para el mercado de los superhéroes en Estados Unidos, y cualquier lanzamiento bajo su firma es un acontecimiento. Padre también de Viñetas desde o Atlántico, su trabajo ha permitido darle una nueva dimensión cultural al tebeo.
El, hoy internacional, autor Miguelanxo Prado (A Coruña, 1958) comenzó su carrera artística publicando sus primeras historietas a finales de los años 70 en diversos fanzines gallegos. A partir de 1980, coincidiendo con su traslado a Barcelona, colaboró de manera asidua con la influyente cabecera Zero, que había logrado reunir a un grupo de autores convertidos en referentes actuales. En estos momentos, entra en contacto con el editor Toutain quien publicó algunas de sus primeras historias, en las que ya se dejan ver algunos de los rasgos de su personalidad artística. Durante la segunda mitad de los años 80, el autor da salida a un nuevo registro que también demostró dominar, la comedia, con Crónicas Incongruentes (Norma Editorial, 1990) y, sobre todo, con Quotidianía Delirante, recopilada por Norma Editorial en un solo tomo integral. Editorial con la que había empezado a trabajar en 1988, con la publicación de Manuel Montano, con guiones de Fernando Luna. Pocos años después, en 1992, aparece su primera historia larga, la multipremiada Trazo de tiza. En los años siguientes el autor desarrolla su faceta como ilustrador para libros y revistas, además de realizar importantes trabajos en publicidad y animación. Prado volvió a dedicarse durante los años siguientes a su nuevo proyecto, que salió a la luz bajo el nombre de De Profundis, como película de animación (2006) y libro ilustrado (Norma Editorial, 2008). Posteriormente, en 2012, publica la que será su novela gráfica más ambiciosa, la multipremiada Ardalén, una poética reflexión sobre la memoria que fue galardonada con el Premio Nacional de Cómic de 2013. La curiosidad de este autor por la realidad que le rodea y su relación con el individuo continúa presente en sus últimas obras, como en Presas fáciles (Norma Editorial, 2016), donde Prado crea un policíaco a partir de la realidad social y económica que atravesaba la España sacudida por la crisis.
Premio Nacional de Cómic en 2013 por “Ardalén”, su novela más poética e intimista, Miguelanxo Prado se ganó el pasaporte a su libertad creativa, tal y como él mismo señala, con “Trazo de tinta”, obra más premiada de un autor español a nivel internacional, publicada en 14 idiomas. Tras “El pacto del letargo”, prepara la segunda parte de “Presas fáciles”, protagonizada por la pareja de inspectores Olga Tabares y Carlos Sotillo. Saldrá en castellano en la editorial Norma y en gallego en Retranca. Aunque su obra, la primera estructura y cómo prepara el proyecto es en gallego, las primeras ediciones de los libros de Prado son en francés y castellano. “Me tiré muchos años con obra publicada en catorce idiomas y ninguno de ellos era gallego, hasta hace unos doce años. Y es que el mercado gallego es lo que es en cuanto número de lectores”, explica.
Respecto a sus metas, comenta que “mi mayor aspiración es revalidar el pacto con mis lectores porque cada libro es una botella que tiras al mar y yo no cuento con sagas de personajes que fidelicen al lector”.
A él se le debe que David Rubín haya podido publicar alguno de sus nuevos trabajos en su idioma madre.
El festival no crea autores, pero sí genera un caldo de cultivo fundamental e hizo accesible para dos o tres generaciones parte del cómic que no sería visible si no se desplazaran a Barcelona o a Angoulême”, dice Miguel Anxo Prado, director del certamen.
Das Pastoras: Irreverencia del Fanzine a los Superhéroes
Cuenta Julio Martínez Pérez (Ribeira, 1956) que fueron los trabajos de Moebius los que le marcaron desde niño para dedicarse a lo que viene haciendo con maestría desde mediados de los años 70: cómics. Su estilo se asemeja al gran maestro francés, pero ha sabido encontrar su propio estilo, irreverente, voluptuoso, nacido en los fanzines, y que fue perfeccionando en revistas como El Víbora o El Jueves. Su personaje del Kafre, ese misionero extravagante, lo convirtió en un referente del tebeo desde mediados de los ochenta. Pero no se quedó ahí.
Los referentes gallegos del momento, Miguel Anxo Prado o Daspastoras (Julio Martínez) trabajaban fuera o para fuera.
Emma Ríos: Imaginación que Desborda los Marcos
Es muy complicado encajar a Emma Ríos (Vilagarcía, 1976) en algún estilo concreto del cómic porque desde que se inició en esta disciplina ha sabido dejar claro que el suyo no iba a ser un camino convencional. Su último trabajo, Anzuelo, es una experiencia larga, intensa y de varias lecturas alrededor del miedo, el apocalipsis y la amistad. Conviene leer con tiempo sus obras, y en la industria editorial hay quien ha sabido tener paciencia con esa narrativa compleja. Ha colaborado con otras autoras en obras como Bella Muerte, la que le valió primero una doble nominación en los premios Eisner, los más importantes en Estados Unidos, y un galardón después.
Justo tres años después del primer Viñetas desde O Atlántico nace el colectivo Polaqia. En sus diez años de vida (2001 a 2011) acogió nombres como Kiko Benlloch, Bernal Prieto, Diego Blanco, Hugo y Sergio Covelo, José Domingo, Álvaro López, Emma Ríos, Brais Rodríguez, Roque Romero, David Rubín y Luis Sendón. De él salieron tanto guionistas como dibujantes.
Existía un referente, Emma Ríos, pero ahora existen nombres como el de Laura Suárez, ganadora del XIX Premio Castelao de Banda Deseñada 2024.
Bea Lema: Dibujo, Bordado y un Nuevo Discurso
Bea Lema (A Coruña, 1985) es una de las más hermosas sorpresas del cómic de los últimos años. El cuerpo de Cristo nació como un proyecto premiado con el Castelao de Banda Deseñada y ha acabado siendo traducido a varios idiomas, reconocido en España con el último Nacional de Cómic y distinguido también en Europa, convertido en puerta para la entrada de nuevos lectores de novelas gráficas. Es un trabajo íntimo, alrededor del desarraigo, la salud mental y la familia (con referencias a Galicia y a su propia experiencia), ejecutado con dibujo y bordado, con un mimo asombroso.
Hay muchos más como Bea Lema o Begoña García-Alén.
David Rubín: El «Enfant Terrible» que Deslumbra por Página
David Rubín (Ourense, 1977) deslumbró hace veinte años con su intimista El circo del desaliento, un trabajo en blanco y negro que hoy contrasta enormemente con la explosión de color y tensión narrativa de sus últimos trabajos, como El fuego. Conocido por no morderse la lengua, y reconocido en el mercado de Estados Unidos con varios trabajos compartidos, tiene una enorme habilidad para generar páginas impactantes, con escenas casi imposibles.
David Rubín (Ourense, 1977) lleva 20 años como dibujante y autor de cómics, compaginando la primera década ese trabajo con el audiovisual y desde 2010 , por fin, en exclusiva, porque “el cómic me da la libertad creativa que no me da el audiovisual, donde lo que llega al público es una idea adulterada de lo que concebiste en un principio”. Nominado en la primera edición del Premio Nacional del Cómic el año en que ganó Max, triunfa en el mercado estadounidense y ha estado nominado en cuatro categorías a los Eisner, los Óscar del mundo del cómic. Autor de sagas como “El héroe”, que le posicionó en el mercado español tras haber publicado fuera, o de “Beowulf”, es dibujante de títulos estadounidenses que han sido hits a nivel internacional, como “Black Hummer” y “Ether”, una serie que triunfó gracias a la apuesta de los libreros americanos, que lo mantuvieron en sus vitrinas y recomendaron a sus clientes, obligando a la editorial a continuar con la saga. Precisamente con los guionistas de estos dos últimos títulos, prepara su próxima obra, la segunda parte de “Cosmic Detective”, a través de un exitoso proyecto de crowdfunding que estos tres autores consagrados decidieron emprender “para volver a nuestros orígenes, cuando íbamos a las imprentas, y como manera de tener un contacto más directo con nuestros lectores”.
La constancia es el principal ingrediente de su éxito, según dice. “Desde que empecé saco uno o dos libros al año, lo que genera un colchón de lectores y hace que alguien te descubra en cualquier momento y se interese por anteriores trabajos, ya que todos mis libros están en stock y algunos siguen reeditándose 15 o 16 años después”, comenta. En su esfuerzo por fidelizar lectores y aprender de sus fallos ha conseguido un estilo reconocible. “Al ver el dibujo, la gente ya sabe que es mío y que le va a satisfacer lo que le voy a contar”. El acierto al escoger proyectos es otra de las claves de sus triunfos: “No elijo la senda fácil, intento no aburrir al lector y que cada libro, que me llevará de medio año a dos de trabajo, sea algo que me llene, que al acabarlo me sienta mejor persona y mejor autor”.
Justo tres años después del primer Viñetas desde O Atlántico nace el colectivo Polaqia. En sus diez años de vida (2001 a 2011) acogió nombres como Kiko Benlloch, Bernal Prieto, Diego Blanco, Hugo y Sergio Covelo, José Domingo, Álvaro López, Emma Ríos, Brais Rodríguez, Roque Romero, David Rubín y Luis Sendón. De él salieron tanto guionistas como dibujantes.
Gracias a este certamen muchos editores comenzaron a buscar talentos en Galicia y autores como David Rubín, Emma Ríos o José Domingo empezaron a tener oportunidades de publicar también en castellano y trabajar para editoriales estadounidenses.
David Rubín / Ana Rodríguez
Portada de “Los héroes siempre vuelven”, una saga de éxito de David Rubín en el mercado español. / Ana Rodríguez
Manel Cráneo: Un Agitador de la Banda Diseñada
A Manel Cráneo el móvil le suena bastante, y por varios motivos a la vez. Desde hace unos años está al frente de Viñetas desde o Atlántico. También lleva su propia editorial, Demo (con tienda en A Coruña además), es dibujante, y al mismo tiempo se las ingenia para participar en el Elemental de La Voz. Figura imprescindible como impulsor de nuevos nombres de la cultura y como defensor del cómic en gallego.
“Existía aquella idea de 'cómics son cosas para niños' y no se pensaba en lo que más tarde sería la novela gráfica” dice Cráneo. Y es que la novela gráfica (“esos cómics gordos que leen los adultos”) fue una apuesta de muchos y muchas autoras, apunta cráneo.
“El problema está en no saber gestionar la Inteligencia Artificial, porque esto puede llevar a que alguien sin ninguna noción pueda crear una historia con unos cuantos parámetros” describe Cráneo.
El terreno para el cómic en gallego se ha ampliado tanto como el número de personas que desean vivir de él. Aún así, es posible que en cinco años, apunta Manel Cráneo, la creación se vea invadida de propuestas generadas por IA.
Manel Cráneo recuerda que en los 2000 seguía siendo difícil publicar hasta que se consolidaron herramientas electrónicas dentro de Internet que hicieron posible el enviar trabajos a través de la red. Pero no nos adelantemos.
Manel Cráneo / Ana Rodríguez
Xulia Vicente: Picar Piedra y Llegar al Mercado Americano
Xulia Vicente (Cariño, 1993) forma parte de la hornada de últimas creadoras gallegas de la banda diseñada, como Bea Lema, Xulia Pisón (Microalgas e Irene, la portera), Aldara Prado (Nimue) o Paula Mayor (Rosalía oculta). Con su segundo trabajo, Duerme pueblo, junto a Núria Tamarit, se dio a conocer entre el gran público, y ha seguido picando piedra para lograr publicar también a nivel internacional, que le ha valido de paso llevarse algún galardón en Estados Unidos.
Fran Jaraba: Pionero de las Revistas de Cómic hace 40 Años
El nombre de Fran Jaraba (Pontevedra, 1957) se asocia a finales de los años 70 al de Miguelanxo Prado como promotor de Xofre, una de las primeras revistas de cómic en Galicia. Cuarenta años después de aquello, este dibujante sigue en primera línea explorando ahora una narrativa que le lleva más hacia el terreno histórico que a la experimentación. Hace un año puso en el mercado Rosario Goya, alrededor de Goya y de una supuesta hija de este. Anteriormente firmó División azul y hasta tres trabajos alrededor de Cuba y diferentes peripecias en la isla.
Martín Romero: Apuesta por el Cómic Juvenil desde el Fanzine
Ilustrador, director de animación, publicista, pero por encima de todo, creador de cómic. Se dio a conocer en la primera década del siglo XXI con su participación en fanzines, y entrada la segunda década comenzó a publicar sus primeros largos. Suyos son Las fabulosas crónicas del ratón taciturno, Episodios Lunares, o La deuda, que también fueron traducidos al francés. En los dos primeros Martín Romero (Boiro, 1981) exhibió una creatividad difícil de etiquetar. La tercera ya tenía un mayor poso de realidad y de madurez. Después llegó la actividad más vinculada al audiovisual, sin perder la vista el cómic.
Alberto Vázquez: De Llevar la Psicodelia al Cómic a Coleccionar Premios Goya
Alberto Vázquez (A Coruña, 1980) es uno de los gallegos que más premios Goya puede presumir de tener, cuatro nada menos. ¿Por qué aparece en esta selección de influyentes en el cómic? Porque sin el tebeo no se explica el éxito que ha tenido este creador en el sector audiovisual. Y porque suya es una de las obras más disruptivas del género en España en los últimos veinte años, Psiconautas. Editado en el 2006 y traducido a varios idiomas, en ese tebeo está todo el mundo imaginario que ha levantado el coruñés posteriormente en la animación. Un entorno destructivo de adicciones, pandemias, contaminación y sueños truncados.
La animación española y el cine de Alberto Vázquez
Kiko da Silva: Dibujante, Editor y Promotor de una Nueva Generación de Autores
Es imposible disociar el tirón del cómic en Galicia en los últimos 25 años sin atender al nombre de Kiko da Silva (Vigo, 1979). Y no porque su obra creativa sea especialmente extensa o premiada, sino por todo lo que ha ido promoviendo paralelamente para difundir el género, poco a poco, desde unos inicios como modesto editor de fanzines. Como creador, ha ido sabiendo combinar su estilo, desde el más formal como ilustrador hasta el disparatado de la serie infantil Fiz.
Kiko da Silva gana con 16 años gana el Premio Ourense de Banda Deseñada. A partir de ahí empieza una carrera tanto como dibujante como ilustrador y creador de viñetas para la prensa diaria. Formando parte de 'BD Banda' gana el premio al mejor fanzine en el Salón del Cómic de Barcelona en 2005 (el primer fanzine en ganar este premio redactado en un idioma que no era el español). Entre tanto, aparecía la revista 'Golfiño', un referente que tuvo dos épocas pero que permitió acercar la ilustración en gallego a los más pequeños.
Defensor a ultranza de publicar en gallego la primera edición de sus obras, Kiko da Silva es otro de los grandes veteranos de la banda diseñada. El creador del personaje Fiz y humorista gráfico prepara ahora su proyecto más largo, al que lleva nueve años dedicado, “Baixo á sombra das pedras flotantes”, una novela gráfica de realismo mágico para adultos que descubre al lector las maravillas del planeta en forma de piedras. “É o libro máis persoal e ao que máis esforzo vital lle adiquei; serán 180 páxinas das que me quedan 28 para rematala; xurdiu da lectura da novela “O xardín das pedras flotantes do meu amigo Manuel Lorenzo, aínda que non ten nada que ver co seu libro”, explica. Hecho a mano, en técnica tradicional de acuarela y gouache, la obra saldrá editada por Norma en Castellano y por Retranca en gallego. Para este proyecto ha recibido una beca de la Fundación Arte y Derecho.
Kiko da Silva (Vigo, 1980), uno de los impulsores de la llamada Nova Banda Deseñada Galega y defensor de que los autores publiquen originalmente su obra en gallego para así aportar ingresos al PIB de Galicia del mismo modo que en Francia la industria del cómic se sitúa por delante de la potente automovilística PSA, alude a varios factores determinantes en la exitosa evolución del cómic hecho por gallegos y lamenta que todo lo conseguido se deba a los esfuerzos de los autores. “Cando empecéi, a mediados dos 90, ningunha editorial galega publicaba BD (Banda Deseñada), máis alá da traducción de clásicos como Tintín ou Asterix, se non ías cunha subvención por diante. Os autores organizámonos por colectivos para publicar: nas Rías Baixas e Ourense fundamos a revista BD Banda e na Coruña Polaqia. Fomos os que puxemos en marcha a nova BD galega que viu demostrar que había unha potencialidade de autores e que se podían facer cousas en galego con repercusión fora. Proba diso foi o premio logrado polo facsímil en galego BD Banda no Salón do Cómic de Barcelona en 2005, un feito histórico porque nesequera os cataláns gañaran nada así na súa lingua”.
Kiko Dasilva / Ana Rodríguez
Escena de “Baixo a sombra das pedras flotantes, la próxima novela gráfica de Kiko da Silva (arriba) / Ana Rodríguez
Iniciativas como la publicación “Golfiños”, editada en un principio por Xerais, hizo que muchos autores se profesionalizaran. Más tarde la academia de cómic e ilustración O Garaxe Hermético, fundada y dirigida desde hace nueve años por Kiko DaSilva en Pontevedra, así como las editoriales Retranca y Do Demo contribuyen a la formación de nuevos profesionales y a que encuentren dónde publicar sus primeras ediciones en gallego.
Carlos Portela: El Guionista que Brilla Igual con un Clásico que con el «Noir»
Carlos Portela es un guionista influyente y con un puesto ganado a pulso después de casi 40 años en la profesión, capaz de meterse a remover todo un clásico del cómic como Esther y su mundo, de Purita Campos, dándole brío para las generaciones del siglo XXI; como de presentar uno de los mejores álbumes de los últimos años, Contrition, género negro alrededor de la culpa, los abusos y la condena en una sociedad en la que resulta difícil separar distopía de realidad. Portela (Vigo, 1967) está cómodo aportando en equipo, también como cofundador de Viñetas desde o Atlántico, junto a Miguelanxo Prado.
El cómic “Subnormal” es la última obra publicada del dibujante Miguel Porto y el guionista Fernando Llor / Ana Rodríguez
De sus 13 obras publicadas con diez dibujantes diferentes, la más reciente y de mayor visibilidad mediática ha sido “Subnormal” (editada por Panini y con dibujos del también vigués Miguel Porto), que recrea la historia de acoso escolar sufrida por el exjugador de baloncesto Iñaki Zubizarreta. El libro fue un éxito de ventas, en dos meses se agotó la primera edición, actualmente está en las librerías la segunda y hay un proyecto para llevar la historia al cine. “Me sentí muy implicado con esa historia tan dura y con el proyecto editorial de hacer un cómic contra el acoso escolar”, comenta Llor, quien menciona como otra obra que le marcó “El espíritu del escorpión” (realizada con el dibujante Pablo Caballo), que se sitúa en el conflicto de los Balcanes y el genocidio de Srebenika. Tiene obra publicada en Francia, Portugal y Estados Unidos. En este último país salió el cómic “El último día” (dibujos de Miguel Bermuy), una historia de zombies que ocurre en Vigo. Sus próximas citas con los lectores serán en febrero, mes en que se publicarán “Plot Point”, la historia de un grupo de actores de series que raptan a la guionista para que les diseñe el atraco perfecto, y una historia protagonizada por un cómico divorciado que resulta ser un robot.
El Auge del Cómic en Galicia: De los Fanzines a la Novela Gráfica
El cómic español vivió una época muy creativa durante la Transición hasta los años 1990. Se produce entonces lo que algunos autores denominan el 'crack del cómic' en España que afectó tanto a editoras como autores y autoras, y esto dentro de ámbitos muy cosmopolitas y urbanos como eran Barcelona, Madrid, Sevilla o Valencia por mencionar algunos lugares. Sin embargo, existían lugares donde la presencia de creadores era anecdótica y la de editoras era inexistente y uno de esos lugares era Galicia. Inspirados por las creaciones relacionadas con la Movida Madrileña, A Coruña y Vigo vieron aparecer en los 80 fanzines como base para la creación de cómics vernáculos. En la siguiente década, según cuenta el creador Kiko da Silva, los fanzines sobre cómic dejaron de existir. Solamente la perseverancia, el trabajo duro y darse a conocer en plataformas como el Salón del Cómic de Barcelona, permitieron dar los primeros grandes pasos, entre ellos el 'Viñetas desde O Atlántico'. No solo eso, a partir de ahí se da una eclosión de autores y, sobre todo, autoras, porque pasar de una autora conocida, Emma Ríos, a tener varias en estos momentos, muestra cómo de corta y rápida ha sido la evolución dentro de la “banda deseñada” gallega que también ha dado el paso definitivo a la novela gráfica como otras lenguas.
Kiko da Silva recuerda que los años 1990 eran un erial después del 'crack del cómic español'. En el caso gallego, recuerda da Silva, en esa década ya ni existían fanzines monotemáticos sobre cómic. En esos momentos, si existía cómic en gallego al que se pudiese acceder eran traducciones sobre Asterix o Tintín.
En la época a la que nos referimos en el párrafo anterior había gente que sí deseaba vivir de la ilustración (aunque la ilustración en sí es otro género). El inicio de todo está en la creación de colectivos formados por personas que tenían los mismos intereses como 'BD Banda' o 'Frente Comixario'. Aún así, los referentes gallegos del momento, Miguel Anxo Prado o Daspastoras (Julio Martínez) trabajaban fuera o para fuera. El caso es que hubo que echarle esfuerzo e imaginación.
El punto de inflexión para muchos es 1998 cuando nace 'Viñetas desde o Atlántico' un salón de cómic para autores y público, un evento que tiene como director a Miguel Anxo Prado hasta 2023 y en 2024 toma el relevo Manel Cráneo. En ese momento los autores y autoras gallegas pueden hablar de tú a tú con creadores de otros lugares de España y de otras latitudes. Pero es que además, como apunta da Silva, “de dio un cúmulo de circunstancia, entre ellas la aparición de los colectivos que más tarde dieron paso a los autores y autoras ahora conocidos”.

Quitando Complejos y Tirando Hacia Adelante
“Existía aquella idea de 'cómics son cosas para niños' y no se pensaba en lo que más tarde sería la novela gráfica” dice Cráneo. Y es que la novela gráfica (“esos cómics gordos que leen los adultos”) fue una apuesta de muchos y muchas autoras, apunta cráneo. Y al final resultó. Si pensar en cómicos como algo solo destinado a niños, otro complejo era el de que apenas había mujeres autoras de cómics. Existía un referente, Emma Ríos, pero ahora existen nombres como el de Laura Suárez, ganadora del XIX Premio Castelao de Banda Deseñada 2024. Hay muchos más como Bea Lema o Begoña García-Alén. “La aparición del manga sirvió para que las mujeres empezaran a leer cómic” señala da Silva quien también señala al cómic de origen japonés como la matriz de la novela gráfica.
Pero la aventura del cómic gallego es compleja a pesar de grandes avances. Uno de los grandes problemas es la falta de ayudas oficiales. Kiko da Silva crea su taller “Garaxe Hermético” arriesgando parte de su patrimonio y Manel Cráneo tiene su editora 'Demo' por su cuenta y riesgo. ¿Y las grandes editoras no ayudan? Sí, casi todas las editoriales en gallego tienen una línea de cómics o libros ilustrados o novelas gráficas. Actualmente, el cómic gallego tiene una buena salud con buenos y buenas autoras y excelentes trabajos. El número de creadores y creadoras ha aumentado, en parte gracias a Internet que permite el acceso a herramientas para mejorar la calidad del trabajo.
Treinta y siete años separan a Anémona de Río (pseudónimo de la viguesa Aldara Álvarez), premiada por la editorial Xerais por su obra “A gota de auga”, del coruñés Miguelanxo Prado, el autor gallego de cómic con más proyección internacional a lo largo de su dilatada carrera profesional. Entre ambos se sitúan numerosos creadores que han protagonizado la historia del auge de la novela gráfica hecha por gallegos y la conquista del mercado internacional. Seleccionamos en este reportaje a nueve de esos talentos que representan diferentes etapas de esa explosión creativa.
Kiko da Silva (Vigo, 1980), uno de los impulsores de la llamada Nova Banda Deseñada Galega y defensor de que los autores publiquen originalmente su obra en gallego para así aportar ingresos al PIB de Galicia del mismo modo que en Francia la industria del cómic se sitúa por delante de la potente automovilística PSA, alude a varios factores determinantes en la exitosa evolución del cómic hecho por gallegos y lamenta que todo lo conseguido se deba a los esfuerzos de los autores. “Cando empecé, a mediados dos 90, ningunha editorial galega publicaba BD (Banda Deseñada), máis alá da traducción de clásicos como Tintín ou Asterix, se non ías cunha subvención por diante. Os autores organizámonos por colectivos para publicar: nas Rías Baixas e Ourense fundamos a revista BD Banda e na Coruña Polaqia. Fomos os que puxemos en marcha a nova BD galega que viu demostrar que había unha potencialidade de autores e que se podían facer cousas en galego con repercusión fora. Proba diso foi o premio logrado polo facsímil en galego BD Banda no Salón do Cómic de Barcelona en 2005, un feito histórico porque nesequera os cataláns gañaran nada así na súa lingua”.
Miguel A. “Hoy en día cualquier autor que comience en el mundo del cómic puede decidirse por las vías más comerciales, tipo manga o superhéroes, o hacer algo de autor sobre los temas que le interesen. Cuando yo empecé a medidos de los 80 las opciones que te ofrecían los editores eran escasas: o hacías ciencia ficción, terror o lo que en aquel momento era underground, ligado a la movida pop”, explica Miguel Anxo Prado, cuya progresión personal hacia el cómic de autor ha sido similar a la que ha experimentado el noveno arte en España. En esa progresión “hubo un peaje a pagar: el cómic dejó de ser un medio de masas como lo fue en España con Bruguera o a nivel global con Tintín o Asterix”.
Miguelanxo Prado / Ana Rodríguez
Dibujo de portada de “O pacto do letargo”, última obra publicada de Miguelanxo Prado / Ana Rodríguez
Ingeniero naval de formación , dejó la profesión cansado de enlazar contratos temporales con etapas de desempleo y decidió probar suerte en lo que siempre había querido hacer: cómic. Alfonso Barreiro (Noia, 1980) forma parte de la primera promoción formada en O Garaxe Hermético, donde ahora imparte clases como profesor. Su primera obra, “Coruxa”, fue el resultado de ganar el premio fin de carrera en la mencionada academia en 2016. Dos años después publicó “Troglo y Dita” con Galaxia, de la que prepara su segunda parte. “De momento mis dos cómics publicados han ido bien; ahora quiero darme a conocer aquí (solo publicó en gallego) para luego tratar de entrar en el mercado español”, dice.
Alfonso Barreiro / Ana Rodríguez
Ilustración de “Troglo y Dita”, de Alfonso Barreiro / Ana Rodríguez
Pablo Prado, ponteareano nacido en Ourense de 33 años, terminó hace cuatro años su formación en O Garaxe Hermético, donde “empecéi a transformarme de consumidor de cómic en autor grazas a estar con mestres que admiraba e me animaron a facerme autónomo”. Dibujante desde su adolescencia como medio de autoterapia para expresar sentimientos y emociones, su primer trabajo fue “Os berros da motocicleta”, con Kiko da Silva, al que le siguieron “O derradeiro libro de Emma Olsen” (Galaxia), basado en la novela homónima de Berta Davila, y “O último festi”, editado por la Deputación de Pontevedra para el Armadiña Rock y a la venta en librerías. Residente en Madrid, en 2020 fue storyboard de “La Casa de Papel”, de Netfilx. “A día de hoxe o cómic non é a miña principal fonte de ingresos, pero un traballo chama a outro”, dice.
Pablo Prado, retratado por Xiana Quintas / Ana Rodríguez
Portada de la última obra del dibujante Pablo Prado / Ana Rodríguez
La más joven del grupo es Aldara Álvarez, que firma como Anémona de Río (Vigo, 1995), cuya primera obra publicada, “Tam”, fue premio fin de carrera de O Garaxe Hermético, donde se formó, y cuya segunda parte saldrá próximamente. Después vino “A proba de auga”, que en 2019 se hizo con la primera edición del galardón de Xerais que lleva el nombre de la escuela y más tarde el mini cómic “Cousas de nenos”, premio de un certamen en Cangas. Lectora de cómic japonés y seguidora de “Sargento Keroro” y de la obra de la autora Rumiko Takahashi, su estilo de dibujo recuerda a Pokémon, lo cual le halaga porque le encanta esa franquicia. “No me veo haciendo más cómics, al menos en un tiempo; me gustaría probar suerte intentando hacer merchandising”, comenta.
Aldara Álvarez, que firma como Anémona de Río / Ana Rodríguez
Ilustración de portada de “Unha pinga de auga”, de Anémona de Río, editada por Xerais.
| Autor | Origen | Obras Notables |
|---|---|---|
| Miguelanxo Prado | A Coruña | Ardalén, Trazo de tinta, Presas fáciles |
| Das Pastoras | Ribeira | El Kafre |
| Emma Ríos | Vilagarcía | Anzuelo, Bella Muerte |
| Bea Lema | A Coruña | El cuerpo de Cristo |
| David Rubín | Ourense | El circo del desaliento, El fuego, El héroe |
| Manel Cráneo | Viñetas desde o Atlántico (Director) | |
| Xulia Vicente | Cariño | Duerme pueblo |
| Fran Jaraba | Pontevedra | Xofre, Rosario Goya |
| Martín Romero | Boiro | Las fabulosas crónicas del ratón taciturno |
| Alberto Vázquez | A Coruña | Psiconautas |
| Kiko da Silva | Vigo | Fiz, Baixo á sombra das pedras flotantes |
| Carlos Portela | Vigo | Contrition, Esther y su mundo (renovación) |