Autores Franceses de Cómics de Ciencia Ficción

La bande dessinée (popularmente conocida como BD) es la manera en que los países de lengua francófona llaman al cómic, tebeo o historieta en general.

Los Inicios de la Bande Dessinée

El inicio oficioso de la BD lo podemos situar en 1903 cuando los hermanos Offenstadt publican el semanario L’Illustré, más tarde Le Petit Illustré, a precios populares. En 1925, Alain Saint Ogan crea Zig et Puce y Hergé publica en 1929 la primera aventura de Tintín. Pero es tras la Segunda Guerra Mundial cuando la BD se expande de manera exponencial.

A caballo entre dos escuelas de artistas y editores; la de Marcinelle y la de Bruselas se articula una industria potente llena de obras memorables incluidas casi siempre en dos revistas fundamentales, Spirou y Le journal de Tintin. Una tercera vía la encarna la editorial Vaillant con series de aventuras y de humor.

La Revolución Cultural de los Años 60 y 70

En la décadas de los 60 y 70 se produce una revolución cultural, la BD se dirige a un público culto e informado y se popularizarán numerosas revistas mensuales para adultos como Pilote, Charlie Mensuel, Métal Hurlant, Circus, (A Suivre), Hara-Kiri, Fluide Glacial y otras.

¡Los cómics franceses revolucionaron el mundo del cómic a partir de los años 70, redefiniendo el cómic como un arte adulto, experimental, de autor y con nuevos lenguajes visuales! La bande dessinée (cómic franco-belga) se convirtió en los años 70 en la corriente de publicación de cómics más influyente del mundo.

En 1974, Philippe Druillet, Moebius, Bernard Farkas y Jean-Pierre Dionnet crearon la revista 'Métal Hurlant' y en ese momento cambió todo. El objetivo de la revista era publicar obras de autores diferentes, que crearan historias adultas, con temáticas filosóficas, existencialistas, políticas e, incluso, abstractas o surrealistas. Un verdadero movimiento e impulso cultural, que además debía venir acompañado de nuevas formas de experimentar visualmente el cómic, explorando nuevos lenguajes visuales (con composiciones rotas o asimétricas; con nuevos colores, más ácidos o más sutiles; escenarios barrocos, góticos, desérticos...), lo que significó el comienzo de un nuevo tipo de obra: el cómic de autor. La influencia llegó a todos los lugares (cómic británico, italiano, americano...) y a todos los espectros culturales (cine, novelas, música...).

Portadas de revistas como Métal Hurlant y Pilote

Hergé y las Aventuras de Tintín

Las aventuras de Tintín es pura narrativa. El gran mérito de su creador Hergé (1907-1983) y del magnífico equipo de colaboradores que le asistía radicó en ofrecer al público mayoritario un producto de una sofisticadísima estructura argumental pero con un lenguaje sencillo, diáfano y preciso.

Todos tenemos una aventura de Tintín favorita. Para unos puede ser Las joyas de la Castafiore por su aguda reflexión de los medios de comunicación de masas, para otros El loto azul y su descripción de los mecanismos que emplean los paises colonizadores. En El secreto del Unicornio encontramos una de las secuencias más maravillosas de la historia del medio cuando se entrelazan con precisión matemática y quirúrgica el vehemente relato del Capitán Haddock sobre su antepasado luchando contra los piratas y el flash-back de la batalla; son 14 páginas asombrosas, de una magia y sabiduría expositiva sin precedentes.

La serie nació en el semanario Le Petit Vingtième en enero de 1929. Durante su historia, esta saga se publicó también en revistas como Coeurs Vaillants, L’Écho Ilustré, Le Soir jeunesse y, a partir de la historia El templo del Sol, en Le Journal de Tintin.

Ilustración de Tintín y Milú

Tintín va siempre acompañado de un perrito blanco llamado Milú curioso, entrometido y valiente que le sirve de confesor y confidente. El capitán Haddock, un marino retirado borracho, colérico, leal y de gran corazón, es el contrapunto ideal al joven periodista de corazón puro y grandes ideales que protagoniza la serie. Los policías Hernandez y Fernandez, torpes e ingenuos, el profesor Tornasol es un científico brillante pero fuera de este planeta, la exuberante diva de la ópera Bianca Castafiore o Nestor el mayordomo de modales británicos, todos constituyen una suerte de familia que aparecen y desaparecen según lo demande el guion.

La influencia de esta serie en todo el cómic posterior es descomunal. Una corriente del cómic franco-belga nace del estilo de dibujo aplicado en esta serie y se llamó línea clara.

Astérix el Galo: Humor y Crítica Social

Estamos en el año 50 antes de Jesucristo. Toda la Galia está ocupada por los romanos… ¿Toda? ¡No! Una aldea poblada por irreductibles galos resiste al invasor. Y la vida no es fácil para las guarniciones de legionarios romanos en los reducidos campamentos de Babaorum, Aquarium, Laudanum y Petibonum… En aldea viven Astérix y sus amigos que resisten gracias a la fuerza sobrehumana que les otorga la poción mágica de Panorámix el druida.

La serie Astérix el Galo nos narra las aventuras y viajes de Astérix, Obélix y su perro Ideafix, tan diferentes entre sí como inseparables. Astérix es bajito, delgado, inteligente, frio y siempre piensa antes de actuar. Obélix en cambio es alto, gordo, simple, sensible y primero golpea y después pregunta.

Ilustración de Astérix y Obélix

Uno de los puntos fuertes de la serie son los personajes secundarios que siempre son brillantes, ya sean personajes fijos como los habitantes de la aldea (el bardo Asurancetúrix, Abraracúrcix, Karabella, Ordenalfabetix, Esautomátix y Edadepiédrix) o de fuera (los piratas, que son un homenaje la serie Barbarroja, o la tripulación fenicia), además de algunos históricos (Julio César o Cleopatra) o los que solo aparecen en un álbum como los jefes de los campamentos romanos o las personas que conocen en su viajes.

En los nombres de estos personajes vemos el enorme talento que tenía Goscinny para los juegos de palabras, aunque algunos se pierden en la traducción, lo mismo que algunos chistes. Además, los álbumes están plagados de personajes que son caricaturas de personas famosas, además en Astérix en Bélgica vemos homenajes a otros cómics.

Los álbumes de la serie se pueden dividir en dos tipos los que se desarrollan en la aldea y en los que los protagonistas emprenden algún viaje. Los que desarrollan en la aldea, les sirven a sus autores para criticar diferentes aspectos de la sociedad como el capitalismo salvaje, el turismo, la codicia, la manipulación de los medios y por regla general son un poco más adultos. En los que los personajes viajan, los autores hacen una sátira de los tópicos, aunque resulten anacrónicos, de esos lugares (España plagada de procesiones y toros, en Inglaterra siempre beben té y son muy educados, los alemanes belicosos, etc.) pero también lo hacen con las distintas regiones de Francia que visitan así que no es una serie que resulte chovinista.

Albert Uderzo es un dibujante excepcional brillante en todos los aspectos. Sus personajes son creíbles, expresivos y con unos diseños que reflejan su personalidad. Cada uno de los edificios, trajes, armas y barcos están construidos a la perfección y son históricamente consistentes. Los guiones de René Goscinny son originales, brillantes, divertidos y tan actuales que resisten mil relecturas. Cualquiera de los álbumes guionizados por Goscinny es una buena opción para empezar, pero si me tuviera que decantar por alguno seria por La residencia de los dioses o por Obélix y compañía. Su muerte marcó el declive de la serie que nunca más recupero su nivel, ya que, Uderzo aunque es un excelente dibujante, carece de la mordacidad y capacidad de su compañero. Los nuevos autores hacen álbumes que no pasan de correctos, pero sin brillo y con personajes olvidables. Por suerte los 24 primeros siguen siendo joyas atemporales.

El Teniente Blueberry: El Western en Cómic

El western en forma de cómic tiene su máximo exponente en la serie El teniente Blueberry de Jean-Michel Charlier (1924-1989) a los argumentos y Jean Giraud (1938-2012) al arte. Esta obra marca como pocas el paso de la bande dessinée para adolescentes a la dirigida a los lectores adultos. En su trayectoria podemos apreciar el cambio que su protagonista, un teniente de caballería del ejército de los Estados Unidos, realiza pasando de ser un joven pendenciero, valiente y altruista a convertirse en un rebelde maduro, cínico pero comprometido.

Viñeta de El Teniente Blueberry

En la etapa final de la serie Mike S. Blueberry es expulsado del ejército y se une a una tribu india desalojada de sus tierras, confinada en una reserva inhabitable y de la que escapan hacia un mejor destino. La serie principal se compone de 28 álbumes divididos en varios ciclos argumentales. Las primeras 23 historias están escritas por Charlier y dibujadas por Giraud. A partir del álbum 24 el dibujante se encargará tanto de escribir como de dibujarlas debido al fallecimiento del guionista. El álbum 28, titulado Apaches (2007) es un remontaje de varias historias anteriores con el añadido de escenas inéditas realizadas por Giraud y está considerado como un apéndice de la serie principal. En algunas fuentes separan los 5 álbumes finales de la colección original y los consideran como una segunda colección que bautizan como Mister Blueberry. La primera lleva el título genérico de La juventud de Blueberry compuesta por 8 ciclos de los que el primero está realizado por los creadores originales, el segundo está escrito por Charlier y dibujado por Colin Wilson.

El teniente Blueberry destaca por sus argumentos originales, por los desarrollos rocambolescos y por las conclusiones amargas que reflejan una concepción del mundo más acorde con la realidad de los adultos que la del público juvenil a la que en principio estaba destinada. Desde un punto de vista narrativo y artístico, la parte central de la serie - que va del sexto álbum titulado El caballo de hierro al 20 de título La larga marcha - suponen uno de los momentos más brillantes de la historia del cómic donde un inspiradísimo Jean Giraud demuestra todo su talento como narrador clásico e incorpora hallazgos formales de su otra encarnación artística conocida como Moebius.

Valerian y Laureline: Aventura Espacial

En el siglo XXVIII, Valerian es el mejor agente del servicio espaciotemporal, una agencia de Galaxity (centro del imperio terrestre) encargada de velar por la seguridad de la Tierra y que nadie altere su pasado. En la serie Valerian y Laureline de Pierre Christin (1938- ) y Jean-Claude Mézières (1938- ), las tramas relacionadas con los viajes temporales pronto dejan paso a las historias más parecidas a la space-opera, aunque un cabo suelto, o falta de previsión, de la primera aventura larga provocará que la serie tenga que enfrentarse a una encrucijada durante los años ochenta. Que se solventará en los dos dípticos, publicados en esa década, que suponen el cénit de la colección (el primero formado por Metro Chatelet, dirección Casiopea y Estación Brooklyn, fin de línea el Cosmos y el segundo por Los espectros de Inverloch y Los Rayos de Hypsis).

Ilustración de Valerian y Laureline

Hasta este momento los álbumes se podían dividir en dos tipos: los que contenían viajes temporales y los que contenían viajes espaciales, es por eso que los recopilatorios de Norma tienen ese orden aparentemente tan extraño; siguieron el elegido por Christin y Mézières que separaron la serie entre historias espaciales y temporales, así en los dos primeros integrales no hay viajes temporales.

Valerian y Laureline es una serie brillante tanto a nivel gráfico como argumental. Christin crea una saga de aventuras espaciales que no son ajenas a los problemas de su momento de aparición, reflejando los problemas de esos años. Es una serie con múltiples capas de lectura. El otro punto destacado de la serie es como Christin y Mézières, con la ayuda de Évelyne Tranlé al color, se convierten en unos demiurgos que diseñan un universo tan variado como sorprendente. Cada planeta posee una flora y fauna únicas, al igual que las razas que los habitan o las ciudades que visitan. Nos regalan especies memorables como los Shinguz, el transmutador gruñón de Bluxte o los Glapum´tianos.

Su influencia no solo se puede ver en artistas europeo, sino que traspasa fronteras y autores americanos como Howard Chaykin, Gil Kane o Walter Simonson se «inspiran» en sus diseños. Su influencia llega incluso al cine donde George Lucas fusila sus diseños sin pudor en las tres primeras entregas de Star Wars, desde el Halcón Milenaria, hasta la carborita pasando por el bañador de Leia.

El motor de la serie es la relación entre Valerian y Laureline. Valerian en un primer momento se asemeja al prototipo de héroe de la BD más clásica, pero pronto vemos que es un héroe con los pies de barro. No es el más listo, ni el más valiente, tampoco es intachable ya que le vemos borracho o con otras mujeres, pero si es el más leal a su compañera. Laureline lejos del prototipo de la novia-rehén del protagonista se convierte en la heroína de la serie sin discusión. Es valiente, decidida, capaz de saltarse las ordenes si son injustas y es la voz de la razón de la pareja. Es uno de los primeros personajes femeninos de verdad de la BD.

Spirou y Fantasio: La Escuela de Marcinelle

Spirou es una palabra valona que significa ardilla, pero también significa listo y despierto lo que define al protagonista de la serie. Spirou y Fantasio es una colección que a lo largo de su longeva historia ha tenido varios autores, pero hay uno que brilla por encima del resto: André Franquin (1924-1997).

Ilustración de Spirou y Fantasio con el Marsupilami

La serie Las aventuras de Spirou y Fantasio fue creada en 1938 por Rob-Vel para la revista Le Journal de Spirou y se encargó de ella hasta 1943, cuando pasa a las manos de Jijé, que crea a Fantasio. Y llegamos al año 1946, cuando Jijé le cede la serie a un joven Franquin que la convertirá en una obra maestra y el gran referente del cómic de aventuras juvenil junto a Tintín y Astérix. Es una serie que en muchos sentidos es la competencia directa de Tintín ya que ambas eran las colecciones estrella de una revista y una editorial, además eran la cabeza visible de una corriente de dibujo: la escuela de Marcinelle, con un estilo más caricaturesco y desenfadado que se contraponía con la línea clara imperante en la revista Le journal de Tintín.

Los primeros episodios eran historias cortas y gags como en su inicio, pero todo cambia con Hay un brujo en Champiñac, la primera historia larga. Este álbum le dio el tono y el carácter a la serie, pero sin perder de vista los gags y el humor que lejos de desaparecer se vuelven más brillantes e ingeniosos. El lema de la serie con Franquin podría ser “Aprende a esperar lo inesperado”, con un maravilloso punto de locura fruto de la imaginación más desbordada. Así que puedes esperar que pase cualquier cosa, nada es imposible en esta serie, desde descubrir las descacharrantes ocurrencias de Fantasio, los locos inventos del Conde de Champiñac, los torpes y megalómanos planes de Zorglub, viajeros de Mesozoico hasta disfrutar el Marsupilami, la criatura más carismática y divertida que se ha creado en el cómic.

Las historias son básicamente aventuras humorísticas que se desarrollan por el mundo conocido y países inventados. Están repletas de giros argumentales, pero con toque de otros géneros como la ciencia-ficción, suspense, policíaco e incluso un falso documental. Contó con la ayuda de varios guionistas como Greg y es con él cuando la serie empieza a reflejar la realidad, así en El Prisionero de los 7 budas y en QRN en Bretzelburg tenemos críticas a la Guerra Fría. Estos reflejos críticos con la realidad siempre han sido uno de los puntos más interesantes de la BD clásica, que le otorgaban distintas capas de lectura. Junto a Greg, Franquin creó los dos álbumes que tal vez sean el cenit de la colección: Z como Zorglub y El retorno de Z, un díptico que es un compendio de lo mejor de la etapa de Franquin y que nos trajo un villano inolvidable. Franquin es uno de los mejores dibujantes de la historia del cómic, a pesar de no tener un estilo realista, es capaz de dibujar cualquier cosa que se proponga y hacerlo perfectamente con una expresividad y dinamismo espectacular.

Thorgal: Fantasía Heroica Europea

La fantasía heroica europea tiene su referente en esta serie publicada en la revista Le journal de Tintín y que se ha recopilado en más de 35 álbumes. Jean Van Hamme (1939- ) y Grzegorz Rosinski (1941- ) parten de la mitología escandinava para tejer un universo a medio camino entre la edad media y los mundos imaginarios de la ciencia ficción. Thorgal y su familia; su mujer Aaricia y sus hijos Jolan y Loba, buscarán la p...

Ilustración de Thorgal

Autores Clave y Colaboraciones

R. J. M. Lofficier es la forma en que firmaban juntos los trabajos el matrimonio formado por Jean-Marc Lofficier, Toulon, Var, Francia (22 de junio de 1954) y Randy Lofficier, Filadelfia, Pensilvania, USA (3 de febrero de 1953). Son escritores, articulistas, guionistas y editores, habitualmente. Han escrito y editado novelas, libros y artículos sobre cine y televisión, escrito animación para televisión, traducido cómics y novelas y han realizado guiones de numerosos cómics para las editoriales Marvel, DC y Hexagon, entre otras.

Raymond Poïvet (Le Cateau-Cambrésis, Francia, 1910 - Nogent-le-Rotrou, Francia, 1999) se inició en el mundo de la moda. En 1945, se incorporó a la revista Vaillant, en la que en colaboración con Raymond Lecureux creó la primera serie moderna de ciencia-ficción del cómic francés, Les pionniers de l´Eséparance. Durante este periodo también dibujó el Coronel X, sobre guiones de Marijac. En 1961, crea Guy Lebleu con Jean-Michel Charlier como guionista. De nuevo en colaboración con Raymond Lécureux, dibujó de 1961 a 1964 la tira diaria de carácter policiaco Mam´zelle Minouche para el diario L´Humanité.

Obras Destacadas de Ciencia Ficción Francesa

Exterminador 17

Publicación original: Exterminateur 17 (1979). Autores: Jean-Pierre Dionnet, Enki Bilal. Editorial: Les Humanoïdes associés. Una obra sobre la conciencia de los androides y robots. Exterminador 17 (Exterminateur 17) es una obra de ciencia ficción distópica y filosófica escrita por Jean-Pierre Dionnet (uno de los fundadores de la mítica revista Métal Hurlant) e ilustrada por Enki Bilal, uno de los artistas más icónicos del cómic europeo. Se publicó originalmente en 1979 en Métal Hurlant, y con el tiempo se convirtió en un clásico del cómic de ciencia ficción. Exterminador 17 se sitúa en un futuro militarizado y decadente, donde existen unidades de combate formadas por androides humanos, los Exterminadores, creados para la guerra. El protagonista, Exterminador 17, es uno de estos androides, pero empieza a desarrollar conciencia de sí mismo tras ser reactivado en medio de una guerra interplanetaria...

Los Mundos de Aldebarán

Publicación original: Les Mondes d'Aldébaran (1994-2023). Autor: Leo. Editorial: Dargaud. Una saga sci fi, con aspectos de fantasía y mucha reflexión. Los Mundos de Aldebarán es una saga de cómics de ciencia ficción creada por el autor brasileño Leo (Luiz Eduardo de Oliveira). Es una epopeya visual y narrativa que combina exploración espacial, biología alienígena, crítica social y desarrollo humano. La serie es especialmente reconocida la construcción de mundo de forma meticulosa. Es un universo dividido en varios ciclos narrativos que siguen cronológicamente el desarrollo de la colonización humana de planetas lejanos. Todo comienza con la colonización de Aldebarán-4, un planeta lejano donde los humanos intentan rehacer su vida... pero pronto se enfrentan a misteriosas criaturas, fenómenos inexplicables y gobiernos corruptos. Si te gusta la ciencia ficción reflexiva, realista y visualmente apabullante, Los Mundos de Aldebarán es una joya. Tiene ecos de obras como Solaris de Stanisław Lem o Avatar de James Cameron.

Ilustración de Los Mundos de Aldebarán

El Castillo de las Estrellas

Publicación original: Le Château des étoiles (2014). Autor: Alex Alice. Editorial: Soleil Productions. Una obra steampunk, bella y con tintes de Julio Verne. 'El castillo de las estrellas' (Le Château des étoiles) es una serie de cómics de ciencia ficción histórica creada por Alexis Laber (guion) y Dominique Bertail (dibujo). La obra se ambienta en una realidad alternativa en el siglo XIX, durante la época de la Revolución Industrial, y sigue los avances científicos y la exploración espacial desde un punto de vista imaginativo y fantástico. La serie nos sitúa en el año 1869, en un mundo donde el progreso científico está adelantado, y los vuelos espaciales están al alcance de la humanidad. El joven protagonista, Seraphin, se embarca en una serie de aventuras para descubrir el misterio detrás del "castillo de las estrellas", un enigma relacionado con la exploración del espacio y los avances de la ciencia. A lo largo de la historia, se mezclan temas como la innovación tecnológica, la conquista del espacio y los conflictos personales...

Antes del Incal

Publicación original: Avant L'Incal (1988-1995). Autores: Alejandro Jodorowsky, Zoran Janjetov. Editorial: Les Humanoïdes associés. Antes del Incal mantiene el tremendo nivel de El Incal. Antes del Incal (Avant l'Incal) es una serie de cómic de ciencia ficción escrita por Alejandro Jodorowsky e ilustrada por Zoran Janjetov, publicada entre 1988 y 1995 por la editorial Les Humanoïdes Associés. Esta precuela enriquece el universo narrativo del Incal, profundizando en el pasado de su protagonista con una mezcla potente de drama urbano, existencialismo, y ciencia ficción psicodélica... todo ello con un arte gráfico de Zoran Janjetov a la altura de la empresa. No solo es ideal para quienes quieren explorar más allá de la obra principal, sino que se hace totalmente necesaria para entender la saga. Jodorowsky estaba en plena forma, y aunque siempre se mencionan obras como 'El Incal' (1980-1988) o La casta de los metabarones (1992-2003) como su bibliografía principal, nos olvidamos que creó esta historia en su plenitud artística como creador de cómics, y se nota en el desarrollo de la trama. Es, como El Incal, una obra maestra.

Moebius y Jodorowsky: Explorando el Incal, una Odisea Gráfica

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Figuras Destacadas y su Legado

Philippe Druillet es autor de una obra densa y proteica. Si bien algunas de sus historias han dejado su huella en la historia del cómic, hay otras, obras tempranas o experimentos artísticos, que han permanecido en las sombras. Ediciones Glénat, que desde hace varios años reedita la obra completa de Druillet, recopiló en un tomo todas estas aventuras olvidadas... Y descubrimos en particular al guionista Druillet, autor en esta colección de dos historias ilustradas por Picotto y Bihannic, pero también su trabajo con otros famosos autores de cómics como Jacques Lob o Alexis, así como una excepcional colaboración dibujada a cuatro manos con Gotlib!.

François Boucq (nacido en 1955) es un destacado dibujante/guionista, considerado una figura clave en la bande dessinée contemporánea. Su carrera comenzó en los años 70, y rápidamente se hizo conocido por su estilo único, que fusiona realismo detallado con humor negro y cierto enfoque satírico de la sociedad. Boucq es conocido por su versatilidad y su capacidad para trabajar en diversos géneros. Entre sus obras más importantes se encuentran Les Aventures de Jérôme Moucherot, Le Marque du Diable y su colaboración con Alejandro Jodorowsky en las también grandes maravillas de la bande dessinée, Cara de Luna y Bouncer.

Jacques Tardi (1946) es un destacado historietista francés, reconocido por su estilo detallado y su enfoque crítico e histórico. Es autor de cómics sobre la Primera Guerra Mundial como 'La guerra de trincheras' (C’était la guerre des tranchées) o '¡Puta guerra!, donde muestra una postura fuertemente antibelicista y socialmente comprometida. También ha adaptado novelas estilo noir al cómic. Ganó el Gran Premio de Angoulême en 1985 y es considerado una figura clave del cómic europeo contemporáneo.

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