El episodio 20 de la cuarta temporada de "Ataque de los Titanes" marca un punto de inflexión crucial en la narrativa, dejando al espectador boquiabierto con giros argumentales inesperados y una profunda exploración de los orígenes y motivaciones de los personajes. Esta entrega, titulada "Aquel día", nos transporta al pasado de Grisha Jaeger, desvelando un mundo exterior desconocido y forzando una reflexión sobre la historia y el destino.

La comparación entre la vida de los eldianos en Marley y la situación de los judíos antes y durante la Segunda Guerra Mundial es inevitable. El gueto de Liberio y la obligatoriedad de llevar una banda identificativa son claros paralelismos que resaltan la opresión y el estigma sufridos por este pueblo. Sin embargo, la diferencia fundamental radica en que los propios eldianos consideran monstruosos los actos cometidos por sus antepasados, liderados por Ymir Fritz, y aceptan su destino como castigo.
La historia de Ymir Fritz se presenta con dos versiones contrastantes: la del padre de Grisha, quien narra un pacto con un demonio para obtener poder y someter al mundo, y la de Grisha, que la ve como una salvadora. La trágica muerte de la hermana de Grisha a manos de perros actúa como catalizador, encendiendo en él la rabia y el deseo de luchar por la libertad de su raza. De niño, Grisha siente desprecio por el sistema y la sumisión de su padre, pero con el tiempo, se resigna a la impotencia de cambiar las cosas, heredando la clínica paterna y aspirando a ser doctor, un intento que termina en fracaso.
La aparición del Búho, un infiltrado en el gobierno de Marley, le otorga a Grisha una segunda oportunidad. A partir de este punto, la historia se entrelaza con la obtención del poder del Titán Fundador por parte de Grisha, arrebatándoselo a los Reiss, y su posterior transmisión a Eren. La vida de Grisha parece girar en círculos, regresando a un hogar arrasado y encontrando a su hijo Eren con vida, quien continuará su legado, a diferencia de Zeke, quien lo traicionó.
Eren y el Legado de Grisha
Eren despierta en una celda, habiendo revivido las memorias de su padre a través de un sueño. Las palabras de Zeke, sugiriendo que ambos son víctimas de su padre, resuenan en él. La serie, a través de la brillante adaptación de Wit Studio, omite detalles escabrosos del manga para centrarse en la narrativa, sin restarle mérito a Hajime Isayama, el creador de la obra. El episodio presenta más preguntas que respuestas, pero las piezas del rompecabezas comienzan a encajar.
La ironía de que los compañeros de Grisha fueran los mismos titanes que arrasaron Trost, y que su primera esposa terminara con la vida de su segunda mujer, subraya la complejidad del destino. La aparición de un muñeco idéntico a la forma titán de Zeke en su infancia sugiere un patrón predeterminado.

Tras este episodio, "Ataque a los Titanes" da un salto cualitativo, transformándose en una historia que reinventa sus propias bases. La tercera temporada concluyó con la llegada al mar, un hito que contrastaba con el semblante sombrío de Eren, anticipando la verdadera lucha que apenas comenzaba. La revelación del porqué Eren podía controlar a los titanes con un grito, ligado a la sangre real y la voluntad del primer rey, añade una capa de complejidad a su poder.
El Viaje a Través de los Recuerdos
El episodio 20 de la cuarta temporada se centra en el viaje de Eren y Zeke a través de los recuerdos de Grisha Jaeger. Zeke insiste en que Eren ha sido víctima de un lavado de cerebro por parte de su padre, pero al recorrer la infancia de Grisha, descubren que no hubo tal crianza nacionalista. Incluso se revela que Grisha supo mucho antes del refugio de la familia Reiss, pero no actuó de inmediato.
Un momento clave ocurre cuando Grisha cree ver a Zeke en sus recuerdos, y la perspectiva cambia a la de Eren, quien toma el control de la narración. Se revisitan escenas del primer capítulo, donde Mikasa relata el deseo de Eren de unirse a la Legión de Reconocimiento. Grisha decide ir al refugio Reiss, pero Frieda Reiss, limitada por el juramento del primer rey, se niega a defender a los eldianos. Grisha revela entonces que el Titán de Ataque se opone a la voluntad del rey y puede ver los recuerdos de portadores futuros, lo que explica cómo el Búho conocía a Armin y Mikasa.

Sin embargo, Grisha se arrepiente de atacar a los Reiss. En ese momento, Eren interviene a través del recuerdo, instando a su padre a vengar a su hermana y lograr el triunfo de Eldia. Grisha, atormentado, se arrepiente de sus acciones y vuelve a ver a Zeke, a quien le pide perdón por ser un mal padre y le ruega que detenga a Eren.
Este capítulo, más calmado pero cargado de información, destaca la ambigua actitud de Eren, quien parece transitar hacia un rol de villano. Se comprende lo que Eren vio al tocar la mano de Historia, lo que motivó sus acciones posteriores. La presencia de Mikasa en los recuerdos de Eren sugiere su importancia.
La Paradoja de la Predestinación
El episodio profundiza en la naturaleza del poder de los titanes y la conexión entre el Titán Fundador y el Titán de Ataque. La capacidad de ver los recuerdos de portadores futuros, y la influencia de Eren en el pasado de su padre, crean un bucle causal o paradoja de la predestinación. Eren no cambia el pasado, sino que asegura que la línea temporal se mantenga intacta, manipulando a Grisha para que cumpla un destino que él mismo vio y provocó.
La escena de la crisis de Grisha es particularmente impactante, mostrando su trágica condición de personaje manipulado por su propio hijo. La producción de MAPPA, aunque visualmente destacable en la dirección y música, presenta inconsistencias en el dibujo de los personajes. La semana siguiente, Eren y Zeke continuarán en la Coordenada, con Eren pareciendo imponer su voluntad, dejando al espectador a la espera de descubrir su verdadero plan.
EL MAYOR PLOT TWIST | Shingeki no Kyojin Temporada 4 Parte 2 Episodio 4 (20) Review y Explicacion
La serie sigue demostrando su capacidad para reinventarse, ofreciendo una trama compleja y llena de misterios que mantienen al espectador cautivado hasta el último momento.