Los Gigantes en la Biblia y su Interpretación

La presencia de gigantes en las narrativas bíblicas ha sido objeto de debate y diversas interpretaciones a lo largo de los siglos. Estos seres, a menudo descritos como de gran estatura y fuerza, aparecen en varios pasajes de las Escrituras, planteando interrogantes sobre su naturaleza y origen.

Menciones Bíblicas de Gigantes

En la Biblia se mencionan los gigantes en varios pasajes. Og, rey de Basán (Deuteronomio 3:11), el pueblo gigante de Canaán del que informaron los espías de Moisés (Números 13:30-33), Goliat (2 Samuel 21:19) y los hijos de Anac (Deuteronomio 9:1-2) son ejemplos de gigantes en las Escrituras. Debemos tener en cuenta que los "gigantes" de la Biblia no eran colosos de casi 12 metros que se sentaban en las casas y se escarbaban los dientes con palos de olmo. Los gigantes de la Biblia eran altos -Goliat medía quizá tres o cuatro metros- y eran poderosos, aunque eran humanos.

Ilustración de Goliat enfrentándose a David

Evidencia Arqueológica y su Cuestionamiento

En primer lugar, debemos considerar la evidencia arqueológica de los gigantes. Hay muchos relatos de arqueólogos que han encontrado huesos muy grandes y armas u otros artefactos que sólo un gigante podría haber utilizado. Por ejemplo, se cree que Stonehenge fue construido por gigantes porque las piedras son demasiado grandes y pesadas para que los hombres de tamaño normal las muevan y manipulen sin la ayuda de maquinaria. Existen ejemplos similares en muchas culturas: estructuras que no podrían haberse levantado razonablemente sin grúas u otras máquinas a las que los antiguos no tenían acceso. Estos argumentos arqueológicos hay que considerarlos con escepticismo. Puede que no sepamos cómo se construyó Stonehenge, sin embargo, este desconocimiento no demuestra automáticamente que los gigantes lo hicieran. Existen algunos artefactos de tamaño gigante en los museos, pero la gran mayoría de ellos (especialmente los ejemplos más grandes y llamativos) no existen, salvo en los relatos de testigos oculares que no se pueden verificar.

Interpretación del Arte Antiguo

En segundo lugar, está el argumento de que las representaciones visuales de personas muy grandes, como las que se encuentran en jarras y tumbas egipcias, son imágenes de gigantes. Los historiadores del arte generalmente concluyen que estas figuras gigantes son simplemente representaciones de dioses o reyes y que su gran tamaño era una forma de mostrar su importancia o su alto rango en comparación con otras figuras cercanas. Otra explicación es que las personas más pequeñas son representaciones de niños, no de hombres de menor rango. El arte anatómico fiel a la realidad no existió en ninguna cultura hasta el Renacimiento y, hasta entonces, los niños solían ser representados de forma proporcionalmente exacta a los adultos, sólo que más pequeños. Estos argumentos son válidos y lógicos. Sabemos que el arte egipcio era muy emblemático. El hecho de que los egipcios representaran al dios Anubis como un hombre con cabeza de perro no es razón para suponer que hubiera un hombre real con cabeza de perro al que adoraran. Dicho esto, no hay forma de demostrar la intención real de los antiguos artistas.

Jeroglíficos egipcios mostrando figuras de diferente tamaño

Relatos Escritos Adicionales

En tercer lugar, tenemos relatos escritos que no aparecen en la Biblia. Tres libros que son especialmente importantes son el Libro de Enoc, el Libro de Jaser y los escritos del historiador judío Josefo. Los tres libros mencionan la existencia de gigantes. Aparte de la Biblia, éste es el argumento más convincente de la existencia de los gigantes. Todos estos libros presentan historias de personas reales que se encontraron con gigantes, y las historias se presentan como relatos históricos, no ficticios. Josefo, en un pasaje sobre el traslado de los israelitas a Hebrón, menciona que los judíos se encontraron con los habitantes de esa tierra, incluyendo "la raza de los gigantes, que tenían cuerpos tan grandes y rostros tan diferentes de los demás hombres, que eran impresionantes a la vista y terribles al oído". El Libro de Jaser, que se menciona en Josué 10:13 y 2 Samuel 1:18, es uno de los tres libros, junto con el Libro de los Jubileos y el Libro de Enoc, que describen el mundo antediluviano. Estos libros cuentan esencialmente la misma historia que se encuentra en el Génesis: que los ángeles caídos dejaron embarazadas a las mujeres humanas y su descendencia fue los Nefilim, una raza de gigantes (Génesis 6:1-4). El Libro de Jaser y los demás proporcionan más detalles sobre el mundo de aquella época, diciendo que los gigantes eran crueles y violentos, y gobernaban a la humanidad como dioses.

Los Nefilim: Un Enigma Bíblico

Aparentemente de la nada, la expresión “gigantes en la Tierra” aparece en Génesis 6:4. ¿Quiénes fueron estos gigantes? ¿De dónde vinieron? El significado de algunos pasajes de la Biblia no es tan evidente cuando lo ves a primera vista. Un ejemplo es el acontecimiento inusual en Génesis 6:1-4 sobre “gigantes” antes del diluvio global. Aconteció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra, y les nacieron hijas, que viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas…Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos. Estos fueron los valientes que desde la antigüedad fueron varones de renombre.

Representación artística de los Nefilim

Interpretaciones sobre los "Hijos de Dios" y los Nefilim

Distintos comentaristas de la Biblia han ofrecido variadas explicaciones sobre la identidad de los nefilim mencionados en el versículo citado. Estas hacen referencia a dos versiones de origen humano, siendo primeramente de la línea piadosa de Set y la segunda de origen noble u hombres poderosos que abusaron de su poder.

La Posición Setita

Según la interpretación más contemporánea, los “hijos de Dios” mencionados en el pasaje de Génesis son interpretados como hombres devotos de la línea genealógica de Set y las “hijas de los hombres” como mujeres malvadas de la línea de Caín. Caín había asesinado a su hermano Abel, y la Biblia no dice nada bueno sobre su descendencia. Sin embargo, dice sobre Set que de él descendieron hombres devotos como Enoc y Noé, Abraham entre otros, mientras que algunos cainitas como Lámec fueron malvados. También afirma que fue enviado en reemplazo de Abel, quien según Génesis 4:4 había agradado a Dios con su ofrenda. La segunda mitad de Génesis 4 y todo el capítulo 5 se enfocan en el linaje de Caín y Set; por lo tanto, no se necesita importar ideas fuera del texto. Sin embargo, esta explicación ha recibido algunas objeciones. Por ejemplo, en ningún otro lugar del antiguo testamento se usa la frase "hijos de Dios" para referirse a seres humanos. También, el texto no declara que todos los cainitas fueron malvados. Si los hombres setitas fueron devotos, no hay explicación del por qué continuaron casándose con mujeres impías.

La Posición de la Realeza o Nobleza

Aquellos que sostienen la interpretación de que los "hijos de Dios" eran parte de algún tipo de reyes, nobles, o tiranos polígamos quienes se ven a sí mismos como dioses. Estos reyes con una gran lujuria por el poder “tomaron esposas” de entre la gente común, en vez de casarse con mujeres de su misma posición. La literatura antigua del cercano oriente revela que algunos reyes se veían asimismo como dioses. Los descendientes de los reyes y nobles podrían fácilmente convertirse en “hombres de fama”. Pese a lo anterior, el principal argumento contra esta interpretación es que los judíos nunca usaron la frase "hijos de Dios" para referirse a sus gobernantes. Otro punto a considerar es que tampoco explica por qué los hijos que les nacieron a estas parejas eran tan grandes, fuertes o dignos de ser llamados héroes o valientes. La frase “tomaron mujeres” no implica poligamia ni que las mujeres fueron obligadas a hacer esta unión.

La Posición de los Ángeles Caídos

Esta es la interpretación más antigua de todas e identifica a los ángeles caídos (o demonios) como los “hijos de Dios” mencionados en Génesis 6:4. Estos seres celestiales denominados Grigori se habrían materializado en cuerpos carnales, casado con mujeres y engendrado hijos. Esta prole, los nefilim, fueron “los valientes”, “héroes” y “gigantes” mencionados en la Biblia. Pero algunos eruditos modernos rechazan la idea y creen que ellos fueron totalmente humanos, como lo indican las palabras “hombres valientes”. El principal argumento a favor, corresponde al común uso de la expresión hebrea “los hijos de Dios” (בני האלהים, bnei ha'Elohim) para referir a seres celestiales (compare con Job 1:6; 2:1 y 38:6-7). La versión de la Septuaginta del códice Alejandrino, traduce esta expresión, tanto en los pasajes referenciados como en Génesis, como “ángeles”. Por otro lado, el Nuevo Testamento menciona ciertos ángeles que abandonaron su morada y ahora están sometidos en “cadenas” o en “prisión” hasta el día del juicio por su pecado en los tiempos de Noé (1 Pedro 3:18-20; 2 Pedro 2:4-10; Judas 1:6). Y los espíritus de los gigantes, de los Nefilim, que afligen, oprimen, invaden, combaten y destruyen sobre la tierra y causan penalidades, ellos aunque no comen tienen hambre y sed y causan daños.

Representación de ángeles caídos

El Significado de "Nefilim"

El significado de nefilim es controversial. Muchas personas han intentado enlazarlo al verbo hebreo naphal, que significa “caer” sin embargo, hablando específicamente, el participio plural podría ser nophelim o nephulim, y no nephilim. Así que algunos eruditos han señalado que la lengua aramea tiene un sustantivo que podría ser nephilim en su forma plural, y en hebreo es nephilim. Mientras que algunos argumentan que los nefilim prediluvianos en Génesis 6, eran gigantes, hay pocas dudas que aquellos mencionados en Números 13 fueran personas muy altas y poderosas. Josué y Caleb no cuestionaron las afirmaciones de los otros espías sobre los habitantes de Canaán. “También vimos allí gigantes, ahijos de Anac, raza de los gigantes, y éramos nosotros, a nuestro parecer, como langostas; y así les parecíamos a ellos.” (Números 13:33).

Los Gigantes Después del Diluvio

El relato del Génesis sobre el diluvio está precedido por un pasaje que menciona a los Nefilim. La Biblia llama a Noé "era perfecto en sus generaciones" (Génesis 6:9). Sin embargo, la Biblia menciona a los hijos de Anac y a los gigantes después del diluvio, así que o bien la línea de sangre "gigante" permaneció, o también es posible que los ángeles caídos hicieran un segundo intento de contaminar a la humanidad después del diluvio.

Mapa de la antigua Canaán

Gigantes en la Historia Reciente

Además de la evidencia anterior, hay personas que han sido documentadas como muy altas en la historia reciente: Robert Wadlow midió en junio de 1940 dos metros y medio de altura; John Carroll, en 1966, dos metros y medio; y Sultan Kösen, en 2011, dos metros y medio de altura.

El verdadero origen de los GIGANTES NEFILIM 🤯 ¡Cuidado con este error! ‼️

En la Biblia solo un mal informe deliberadamente exagerado compara a los habitantes de Canaan a nefilim. (Números 13:33). Habitantes originales de Canaán, ocupaban el Líbano y el área del Monte Hermón, se separaron al norte de la costa de Siria y Transjordania donde construyeron una cadena de ciudades fortificadas. En la época patriarcal, el rey Quedorlaomer y sus aliados los subyugaron cuando invadieron Transjordania. En la parte occidental de Palestina, se aliaron y entrecruzaron con los Caftorim, que habían venido desde Creta y se establecieron en las áreas costeras, siendo conocidos como filisteos y fenicios. Porque únicamente Og rey de Basán había quedado del resto de los gigantes. Su cama, una cama de hierro, ¿no está en Rabá de los hijos de Amón? El nombre (anak = gigante) se explica en el Midrash con una indicación de que llevaban cadenas al cuello. Anac era hijo de un refaíta, probablemente hijo de Arba, y sus hijos fueron Sesai, Aiman y Talmai, cabezas de los clanes arameos. Estos nombres parecen ser arameos, pero su significado no es claro.

Tabla comparativa de interpretaciones sobre los Nefilim

La referencia bíblica acerca de Noé: "perfecto en sus generaciones" hace referencia al no contenido nefilim en su linaje (o sea 100% humano descendiente de Adán); de lo cual se infiere que, según el texto de Génesis, que no habría "hibridación" Nefilim en Noé y este sería 100% humano. Referente a la Iglesia Ortodoxa Etíope, explica que Génesis 6:1 alude a ciertos seres humanos, del linaje de Set (tercer hijo de Adán y Eva posterior al Caín asesino de Abel y luego de muerto éste, para continuar el linaje Humano hasta Noé), e interpreta el escrito Deuteronomio 14:1 Hijos sois de Yahwéh vuestro Dios; no os sajaréis, ni os raparéis a causa de muerto, como un texto que haría referencia a ellos. Según su interpretación, estos hombres habían comenzado a sentir intereses carnales, de modo que tomaron como esposas a las hijas de los hombres, las descendientes de Caín. Sexto Julio Africano (c. 160 - c. 240) condena la opinión de que los "hijos de Dios" eran ángeles, y san Agustín de Hipona, en su libro La ciudad de Dios, dio la interpretación que se ha dado desde entonces como tradicional en la Iglesia católica, que enseña que la expresión "hijos de Dios" en ese pasaje bíblico se usa para referirse a los descendientes de Set, llamados así por su amor al Dios judeocristiano, y quienes se unieron con las descendientes de Caín para dar lugar a aquellos caídos.

La verdad: Jehová trajo un diluvio universal para destruir aquel mundo violento. Los nefilim murieron junto con la gente malvada. La verdad: A los padres de los nefilim se les llama “hijos del Dios verdadero” (Génesis 6:2). La Biblia usa esa misma expresión para referirse a los ángeles (Job 1:6; 2:1; 38:7). Los ángeles podían tomar forma de hombres (Génesis 19:1-5; Josué 5:13-15). El apóstol Pedro habló de “los espíritus en prisión, que en un tiempo habían sido desobedientes cuando la paciencia de Dios estaba esperando en los días de Noé” (1 Pedro 3:19, 20). La verdad: El contexto de Génesis 6:4 indica que los nefilim no eran ángeles, sino híbridos, es decir, hijos que nacieron después de que los ángeles y las mujeres tuvieran relaciones sexuales. Los ángeles “se pusieron a tomar esposas para sí”, y luego Jehová anunció que cuando pasaran 120 años tomaría medidas en contra de la humanidad rebelde de aquel entonces (Génesis 6:1-3).

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