Art Spiegelman y la Novela Gráfica: Más Allá del Cómic

Art Spiegelman es, en gran medida, responsable de haber sacado el cómic del armario de juguetes y ponerlo en los estantes de literatura. En 1992 obtuvo el Premio Pulitzer por Maus, una historia magistral del Holocausto que retrata a los judíos como ratones y a los nazis como gatos, y que también narra cómo sobrevivieron sus padres al régimen nazi y sus vidas en los Estados Unidos. Sus cómics son reconocibles por su estilo gráfico cambiante, su complejidad formal y sus controvertidos contenidos.

Spiegelman está convencido de que, en nuestra cultura post-alfabetizada, la importancia del cómic va en aumento porque "se hace eco de la forma en que funciona el cerebro; la gente piensa en imágenes iconográficas, no en hologramas; evoca ráfagas de lenguaje, no párrafos".

Obras de Art Spiegelman

Maus: El relato de un superviviente es una novela gráfica completada en 1991 por el historietista estadounidense Art Spiegelman. Se trata de un cómic alternativo publicado por entregas entre 1980 y 1991 en la revista Raw, una publicación vanguardista de cómics al frente de la cual estaban Spiegelman y Françoise Mouly. La obra, de casi 300 páginas, se publicó en dos partes: Mi padre sangra historia (My Father Bleeds History, 1986) y Y allí empezaron mis problemas (And Here My Troubles Began, 1991), unidas posteriormente en un único volumen.

La historia se desarrolla a partir de las experiencias del propio autor y las entrevistas a su padre, que narra su vida como judío polaco y superviviente del Holocausto. El libro hace uso de técnicas postmodernistas y emplea recursos convencionales, propios de las fábulas clásicas, al representar a los distintos grupos humanos como diferentes tipos de animales: los judíos son ratones, los alemanes son gatos, los polacos no judíos aparecen como cerdos, etc.

Representación de animales en Maus

Una tira de tres páginas, dibujada por Spiegelman en 1972, fue el punto de partida del autor para entrevistar a su padre sobre su vida durante la Segunda Guerra Mundial. Las entrevistas grabadas se convirtieron en la base para la novela gráfica, que Spiegelman comenzó en 1978. La temática central de Maus es la persecución que realizaron los nazis sobre el pueblo judío.

En Maus Art Spiegelman narra la historia real de su padre, Vladek Spiegelman, judío polaco, durante la Segunda Guerra Mundial, así como las complicadas relaciones entre padre e hijo durante el proceso de elaboración de la historieta, ya en Estados Unidos, donde llegaron los padres de Art tras la guerra. La historia se desarrolla por una parte en Rego Park (Nueva York), donde Vladek Spiegelman cuenta su historia a su hijo Art, que está desarrollando un cómic. Y, en otro plano, se narra en los flash-backs de Vladek sobre sus vivencias durante la guerra.

La narración en presente, que comienza en 1978 en Rego Park (Nueva York), Spiegelman habla con su padre acerca de sus experiencias durante el Holocausto con la intención de reunir material para su proyecto Maus. En la narración en pasado, Spiegelman muestra estas experiencias, comenzando con los años previos a la Segunda Guerra Mundial.

La mayor parte de la historia gira en torno a la complicada relación de Spiegelman con su padre y a la ausencia de su madre, que se suicidó cuando él tenía veinte años. Su marido, Vladek, destruyó los escritos de esta sobre Auschwitz. La mayor parte del libro oscila entre dos líneas de tiempo.

En 1958, en Rego Park, un joven Art Spiegelman se queja a su padre de que sus amigos se han ido sin él. Su padre responde en un inglés no estándar: "¿Amigos? ¿Tus amigos? Si los encerraran una semana en una sala sin comida...". Art quiere que Vladek rememore su experiencia del Holocausto. Vladek le habla de su época en Częstochowa y describe cómo llegó a casarse en 1937 con Anja, de familia adinerada, y cómo se mudó a Sosnowiec para abrir una fábrica. Vladek ruega a su hijo que no incluya esta parte de la historia en el libro, y Art acepta de mala gana.

Anja sufre una crisis nerviosa por depresión postparto tras dar a luz a su primer hijo, Richieu, y la pareja acude a un sanatorio mental en Checoslovaquia -ocupada por los nazis- para que ella se recupere. Tras su regreso, las tensiones políticas y antisemitas van en aumento hasta que Vladek es reclutado justo antes de la invasión nazi. Vladek es capturado en el frente y forzado a trabajar como prisionero de guerra.

Después de ser liberado, descubre que Sosnowiec ha sido anexionado a Alemania, por lo que es llevado al otro lado de la frontera en el protectorado polaco. Durante una de las visitas de Art, se encuentra con que un amigo de Mala ha enviado a la pareja una de las revistas underground en donde Art había colaborado con la historieta Prisionero en el planeta Infierno. A pesar de que Mala había intentado esconderla, Vladek la encuentra y la lee; en la historieta, el suicidio de la madre de Art tres meses después de su alta en el psiquiátrico lo traumatiza, y termina representándose a él mismo entre barrotes, diciendo: «¡Me mataste, mami!».

Liquidación del gueto de Sosnowiec durante la Segunda Guerra Mundial

En 1943, trasladan a los judíos del gueto de Sosnowiec a Srodula, un pueblo cercano, aunque les hacen marchar a diario a trabajar a Sosnowiec. La familia se divide, pues Vladek y Anja envían a Richieu a Zawiercie junto a su tía, con quien piensan que estará a salvo. Sin embargo, conforme aumentan las redadas y se envían más judíos a Auschwitz, la tía decide envenenar a sus hijos, a Richieu, y a sí misma, para escapar de la Gestapo.

En Srodula, muchos judíos -incluyendo Vladek- construyen búnkeres para esconderse de los alemanes. El búnker de Vladek es descubierto y lo envían a un "gueto dentro del gueto", una zona separada por alambradas. La familia de Vladek y Anja se queda sin sus últimas pertenencias. Srodula es vaciada de judíos, excepto por un grupo con quien Vladek se esconde en otro búnker.

En Sosnowiec, Vladek y Anja se mueven de un escondite a otro, estableciendo contacto ocasional con otros judíos escondidos. Vladek sale de incógnito en busca de provisiones, haciéndose pasar por polaco no judío. Por otra parte, Art pregunta acerca de los diarios de Anja, ya que Vladek le había contado que contenían las experiencias de su madre durante el Holocausto. Son la única forma de saber qué le pasó tras su separación de Vladek en Auschwitz. Vladek le revela a Art que en ellos se decía: «Espero que mi hijo, cuando crezca, se interesa por esto», pero también admite que los quemó tras el suicidio de Anja.

La historia salta hasta 1986, después de que los seis primeros capítulos de Maus se publicaran en un solo volumen. Art se encuentra abrumado por la atención inesperada que recibe el libro y admite estar «totalmente bloqueado». Art habla con su psiquiatra -Paul Pavel, de nacionalidad checa y también superviviente del Holocausto- acerca del libro. Pavel sugiere que, ya que aquellos que perecieron en los campos no podrán contar sus historias, «quizás sea mejor no contar más historias».

Vladek habla sobre sus dificultades en los campos, sobre la hambruna y el maltrato, sobre su capacidad para arreglárselas, sobre las distintas maneras de evitar la selektionen -el proceso de selección de prisioneros para más trabajos o para ejecutarlos-, etc. Aunque es peligroso, Anja y Vladek logran intercambiarse mensajes ocasionalmente. La guerra termina, los prisioneros de los campos resultan liberados, y Vladek y Anja se reúnen.

Vladek Spiegelman: Vladek es un polaco judío superviviente del Holocausto que se trasladó posteriormente a Estados Unidos a principios de la década de 1950. Se expresa en un inglés incorrecto, propio de un extranjero, y aparece como un individuo como tacaño, austero, de personalidad anal-retentiva, ansioso y obstinado, rasgos que le pudieron haber servido para sobrevivir en los campos, pero que sacan de sus casillas a su familia.

Anja Spiegelman: También una judía polaca superviviente del Holocausto, Anja es la madre de Art y la primera esposa de Vladek. Nerviosa, sumisa y dependiente, tuvo su primera crisis nerviosa tras dar a luz a su primer hijo. En ocasiones habló a Art acerca del Holocausto cuando este era joven, a pesar de que su padre no quería que supiera acerca de ello.

Françoise Mouly: Françoise está casada con Art. Es francesa y se convirtió al judaísmo para complacer a Vladek.

Art Spiegelman usa animales antropomorfos: ratones para representar a los judíos (Maus significa ratón en alemán), gatos para los alemanes, cerdos para los polacos, ranas para los franceses, ciervos para los suecos y perros para los estadounidenses, así como peces para los británicos. Aparte del evidente componente fabulístico, el empleo de esta convención de representación colectiva enfatiza visualmente la "desindividuación" propiciada por el Holocausto, con la reducción del individuo a una mera identidad nacional, étnica o racial (v.gr., alemanes, judíos, polacos) que determina su destino en ese contexto histórico.

En la novela original en inglés, Vladek Spiegelman utiliza un inglés idiosincrático que revela su origen judío como hablante habitual de yídish. Tanto en las ediciones argentinas como en la edición en español de Planeta DeAgostini, realizada por Roberto Rodríguez, 2001, este rasgo desaparecía. Por el contrario, en la edición de Penguin Random House, con traducción de Cruz Rodríguez Juiz, 2007, se mantiene este rasgo característico del personaje, usando recursos propios de la lengua española que tratan de reflejar la forma original de hablar de Vladek: el personaje confunde los tiempos verbales, los géneros gramaticales, el uso de ser y estar, las preposiciones.

Maus: El relato de un superviviente (V/1989). Editado por Norma Editorial y Muchnik Editores en tapa blanda con solapas. Traducido del inglés por Eduardo Goligorsky.

Maus: Historia de un sobreviviente (1994). Editado por Emecé Editores (Argentina) en tapa blanda con solapas, en dos volúmenes (Maus I y Maus II). Traducción del escritor argentino César Aira.

Maus: Relato de un superviviente (XI/2001). Editado por Planeta DeAgostini, en tapa dura, en su colección Trazado. Traducido del inglés por Roberto Rodríguez. En esta edición se recogen las dos partes de la obra.

Maus: Relat d'un supervivent (2003). Editado por Inrevés SLL (Palma), con varias reediciones.

Maus: Relato dun supervivente (2008). Editado por Inrevés SLL (Palma). Traducido al gallego por Diego García Cruz.

Maus (VI/2007). Editado por Mondadori. Traducido por Cruz Rodríguez Juiz.

En su conferencia "¿Qué %$&*! pasó con los cómics?", Spiegelman trazó un recorrido cronológico de la evolución de los cómics mientras explicaba el valor de este medio y por qué no debe ser ignorado.

MAUS ✏️ Una novela gráfica de Pulitzer ✔️ ART SPIEGELMAN

Will Eisner está considerado mundialmente como el maestro de la narración en cómic, conocido sobre todo por The Spirit, su serie publicada en periódicos, y por Contrato con Dios, la primera novela gráfica americana de relevancia. Su publicación en 1978 sirvió para iniciar una nueva corriente de cómics con historias personales y temáticas adultas como la moralidad, la religión o la sexualidad, cambiando para siempre la concepción que autores y artistas tenían del cómic como medio narrativo. Eisner continuaría su carrera escribiendo y dibujando más de veinte novelas gráficas, en todas ellas buscando ampliar los límites del medio.

Es innegable que desde hace mucho tiempo, las novelas gráficas han captado más y más público y que ha incursionado en varios géneros. Una novela gráfica es un punto intermedio entre un cómic y un libro de literatura. Las novelas gráficas cuentan su historia en un número definido de volúmenes, aunque normalmente suele ser uno. Por tanto su trama tiene inicio y final. Una novela gráfica tiene mayor número de páginas que un cómic. Al igual que los cómics, las novelas gráficas son ricas en ilustraciones. Otras diferencias notables son que la historia que cuenta una novela gráfica resulta más compleja entregándose en formatos de mayor calidad en cuanto al empastado y tipo de hojas.

La obra de Art Spiegelman, innovadora y provocativa, ha dejado una huella imborrable en el mundo del cómic y la literatura visual. Una parte importante del legado de Spiegelman reside no solo en sus cómics, sino en las novelas gráficas de decenas de artistas que se han inspirado en Maus y sus otras obras.

Portadas icónicas de The New Yorker por Art Spiegelman

Entre 1991 y 2002, Spiegelman colaboró con la popular revista The New Yorker, para la que creó tiras cómicas y portadas icónicas, algunas de las cuales provocaron mucha controversia. También publicó en la revista entrevistas y ensayos sobre dibujantes de cómics influyentes como Harvey Kurtzman y Charles M. Schulz («Abstract Thought is a Warm Puppy», 2000). Algunas de sus portadas fueron modificadas o criticadas por considerarse demasiado controvertidas. Una de esas portadas apareció en 1995 en el número «Valentine’s Day», poco después de los disturbios por motivos raciales entre judíos y afroamericanos en Crown Heights, Nueva York, y en ella muestra a un rabino besando a una mujer negra.

Otras obras icónicas de Spiegelman tratan del trauma posterior al 11 de septiembre de 2001. Spiegelman y Françoise Mouly se encontraban en Nueva York durante aquel trágico día: en aquel momento sus hijos asistían a una escuela no lejos del World Trade Center. Como siempre, Spiegelman decidió expresar sus sentimientos en forma de cómic, declarando durante una entrevista que «la tragedia parece ser mi musa». La serie de cómics, titulada In the Shadow of No Towers, se publicó por primera vez en el periódico alemán Die Zenit desde el 2002 hasta el 2004 y luego se publicó como libro.

Ilustración de

En 2015 colaboró con el célebre artista francés JR en The Ghosts of Ellis Island y, más adelante, editó un libro sobre el artista Si Lewen titulado Si Lewen's Parade: An Artist's Odyssey. También ha ilustrado la edición limitada de Street Cop en colaboración con Robert Coover (Isolarii, abril 2021).

Arte de JR y Art Spiegelman

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