Assane Diop no es Arsène Lupin. Assane Diop creció, como muchos de nosotros, leyendo las fantasiosas aventuras del caballero ladrón, el bandido de guante blanco, el hombre de los mil disfraces, el anarquista dandy, el Robin Hood de la Belle Epoque, el inigualable Arsène Lupin. Creado por Maurice Leblanc en 1905, el personaje ha sido tratado en estos 115 años en diversos medios: cine, cómics, anime y videojuegos.
La nueva serie de Netflix de los directores George Kay y François Uzan tiene lugar en el París actual, y tiene por protagonista a Assane Diop, un refugiado senegalés cuyo padre conoció la desesperación de la pobreza y la violencia del sistema penitenciario. Assane, el personaje interpretado por Omar Sy en la serie, utiliza el mismo modus operandi que su héroe literario para llevar a cabo sus golpes, y como él, lo hace siempre en nombre de la justicia, y de su buen gusto por lo bello, caro y hermoso.

Lupin es puro entretenimiento, una serie trepidante, tramposa e inverosímil que sin embargo provoca cierta suspensión de la incredulidad, la misma que cuando ves la actuación de un mago. Sabes que hay trampa, pero estás dispuesto a creértelo porque lo que de verdad te interesa es descubrir dónde está el truco. Eso es exactamente lo que también sucede en los libros protagonizados por Arsène Lupin; siempre engaña, invariablemente hay truco, solo tratas de averiguarlo antes de que se descubra en la ficción. Si lo logras, te sientes listísimo, con un cerebro tan prodigioso como el del mismísimo Lupin; si no, tampoco pasa nada, disfrutas de lo lindo viendo cómo te la han metido doblada en tus propias narices. Aceptas la explicación que te dan, poco verosímil, sí, pero en la que todo encaja como en un puzzle. No es verosímil, ¿y qué?
¿Por qué engancha tanto Lupin si tan poco creíble, si Omar Sy es en apariencia tan distinto a como nos habíamos imaginado el personaje al que homenajea? Pues por dos cosas: inverosímil era también la ficción literaria, y nos la creímos, y porque Assane no es tan diferente al Lupin creado por Leblanc, solo varía su color de piel, y ese es el color de piel de nuestra imaginación, que, al menos en mi caso, lo habíamos hecho blanco. Lupin, como Assane, es todo un caballero, tiene sentido del humor, es sensible, inteligente, valiente. Todo en la serie rezuma fantasía y desde luego, como también habría ocurrido hace un siglo, Lupin en la vida real no escaparía del brazo de la ley con la facilidad y frecuencia con que lo hace en la ficción.

Hay ciertos errores de documentación que internautas de todo el mundo han señalado, como que en las escenas que tienen lugar en 1995 aparecen cosas que aún no se habían fabricado: zapatillas Artengo, cuando Decathlon no creó la marca hasta 2006; un Renault Captur, producido a partir de 2013 o una scooter T-Max, un modelo de 2001. Son pequeñeces con las que los internautas disfrutan, es parte del juego, encontrar esos anacronismos que parece ser salpican la serie. Nada de eso empaña el enorme éxito que ha tenido en Francia, tal vez porque los franceses sienten el mismo cariño por Arsène Lupin que por Omar Sy. ¿Y en el resto del mundo? Pues algo tiene esta serie que te lleva de regreso a la infancia: es una historia de buenos y malos, de aventuras quijotescas, con mucho ingenio y sentido del humor, con su ajustada dosis de ternura.
El Hombre de los Mil Disfraces: Maestría y Mensaje Social
Una de las características del personaje creado por Leblanc hace más de un siglo es que nunca lo reconocen porque es un maestro del disfraz (no en vano le llaman "el hombre de los mil disfraces"). En la serie juegan a eso, cuando le describen, todos hacen un retrato robot de un tipo diferente. Para el espectador escéptico, que el papel lo interprete Omar Sy hace que este aspecto sea increíble. Todo el mundo reconoce a Sy, es seguramente el actor francés negro más famoso del mundo. Por si eso fuera poco, es un tipo con un enorme carisma, que llena la pantalla, no solo porque esté increíblemente mazas, sino por la energía que desprende, por la sonrisa que llena toda su cara y por los ojos inocentes o juguetones (según se tercie) con los que mira a cámara. Cuando se disfraza, no nos la da, parece Omar Sy con un gorrito o con gafas o con barba canosa. Un poco como Mortadelo al final de cada historieta, que no engaña.
No se trata de un error de la serie, no, para nada. Es algo deliberado, a Assane no se le reconoce porque es negro. Con eso denuncia ese mito racista tan extendido de "todos los negros se parecen". De hecho, el primer gran robo de Assane se basa en su "invisibilidad"; su negritud le hace prácticamente invisible a los ojos de los blancos. En la serie hay constantes guiños contra el racismo y el clasismo. En el primer capítulo, por ejemplo, el director de la casa de subastas se sorprende al verlo y confiesa, "No me lo imaginaba a usted así" y Assane abre mucho los ojos, finge inocencia y suelta con firmeza… "¿Así, cómo?, ¿Cómo me imaginaba usted?". Ese diálogo es toda una declaración de intenciones. Assane se vale de los prejuicios de los demás no solo para ponerlos en evidencia, sino que se aprovecha de esos prejuicios para poder realizar sus robos. Son debilidades que él sabe aprovechar en su beneficio.

Un Robin Hood del Siglo XXI: Justicia y Lucha de Clases
Assane, como tantos afrodescendientes, se enfrenta constantemente a la ardua batalla de vivir en un país predominantemente blanco. Procede de la clase trabajadora y lucha por sacar a la luz los defectos de un sistema que favorece a los ricos. Esto justifica los robos y lo convierte en un personaje parecido a Robin Hood. Tiene un archienemigo, el Sr. Pellegrini, la encarnación del poder y el mal, que se regodea en sus privilegios de hombre blanco, millonario y sin escrúpulos. La serie es un divertimento, algo para ver cuando queremos animarnos o evadirnos, pero no por eso deja de ser un alegato antirracista y anticlasista cuya trama gira en torno a la tragedia personal que sufrió de niño Assane.
Profundamente Antirracista: Omar Sy y la Ruptura de Estereotipos
Omar Sy es una excepción dentro del panorama de actores negros en Francia, de hecho es el único actor afrodescendiente de talla internacional. Algo que no sucede en el Reino Unido, un país también con un pasado colonial, en el que destacan en la pantalla varias figuras negras, como Idris Elba, Chiwetel Ejiofor o David Oyelowo. Omar Sy no es un actor negro, es un actor, como el mismo ha subrayado en más de una ocasión. Cuando interpreta a Lupin, no es un papel de negro. Ha superado el estereotipo. Es la excepción que confirma la regla y al mismo tiempo un pie en la puerta por la que se pueden colar otros. Como sucede en nuestro país, en Francia a los actores afrodescendientes también se les llama siempre para los mismos roles: prostituta, mantero, atracador y, en el mejor de los casos, espía. Sy pudo salir de ese estereotipo cuando triunfó en Intocable, precisamente dando vida a uno de esos papeles cliché, el de inmigrante espabilado que sobrevive a base de subsidios de desempleo y delitos menores.
Tras Jurassic World y X-Men: Días del futuro pasado, Sy está ahora en un punto de su carrera en el que puede elegir qué papeles interpreta. Esta libertad es, sin embargo, un privilegio al que tienen acceso muy pocos actores afrodescendientes. Por otro lado, el éxito de Omar Sy también refuerza los argumentos de los que niegan la existencia de desigualdades: para muchos, como este actor está en tantas películas, es la prueba incuestionable de que no hay desigualdad, de que un actor negro tiene las mismas oportunidades que uno blanco. Nada más lejos de la realidad. De hecho, solo hay que fijarse qué papel hace Adama Niane, el otro actor afrodescendiente que aparece en la serie.
Pero las Mujeres Negras, ¿dónde Están?
Apenas aparecen mujeres negras en ninguno de los dos mundos por los que se mueve Assane, ni en el de los desfavorecidos, ni en el de la esplendorosa élite francesa. Hay alguna excepción, como la funcionaria en la oficina de empleo a la que embauca haciéndose pasar por un paisano. Assane jura vengarse de su padre pero nunca menciona a su madre. Las pocas referencias parecen sugerir que aparecerá en un episodio posterior. Tal vez sea deliberado. En cualquier caso, la falta de otras figuras negras, sobre todo mujeres, resulta chocante. Sin más afrodescendientes, Assane pasa a no ser más que "el negro que ha conseguido adaptarse", no muestra la diversidad. Su denuncia a los estereotipos racistas queda soterrada en un mundo de blancos, donde los negros lo tienen difícil, pero en el que las mujeres negras ya no son invisibles, sino inexistentes. Queda una segunda parte, de otros cinco episodios, que llegará a las pantallas este verano y en la que nos desvelarán todo lo que ha quedado sin resolver. ¿Repararán ese descuido, o no es tal, sino un golpe de efecto perfectamente orquestado? No olvidemos que Lupin pertenece al mundo de la magia y la ilusión, de la prestidigitación, donde, todo ¡todo! puede suceder. Hasta dar voz a una mujer negra.
Las Novelas de Arsène Lupin: La Fuente de Inspiración
El ladrón de guante blanco más famoso de la literatura en mi infancia no se llamaba Arsène sino Arsenio, porque entonces se traducía el nombre de los personajes como si fueran realeza. En la serie, Arsène Lupin no solo inspira a Assane, sino también a uno de los policías que le sigue el rastro, y por supuesto al lector, que reconoce en numerosas situaciones detalles de las novelas. Casi todas las alusiones son al primer libro de la serie, Caballero ladrón, en el que se hace referencia a las distintas aventuras que vivió Lupin en el libro y que Assane imita para conseguir sus propósitos. Así son evidentes en algunos capítulos del libro como Arsene Lupin en prisión, El collar de la reina o El 7 de corazones.
Si aún no los has leído, o hace mucho de ello, te los recomiendo: además de como entretenimiento, si no has visto la serie, te servirán de pista; si ya la has visto, entenderás mejor algunos guiños literarios y te servirá para seguir indagando en la segunda temporada. También se hace referencia a otros libros de Lupin como La Aguja hueca. Porque ya hay una cosa que adelanto, y no es spoiler para los que no la han visto: verás la segunda temporada, que llega a Netflix en verano de 2021, aunque solo sea para cerrar las cuestiones que se han dejado abiertas y sin resolver en la primera. Lo dicho, si quieres tener pistas sobre qué va a pasar en esa segunda parte, ya sabes qué libros tienes que revisitar.
Obras Clave de Arsène Lupin:
- Arsène Lupin, caballero ladrón: El primer libro de la serie creada por Maurice Leblanc que recopila relatos como "La detención de Arsène Lupin", "Arsène Lupin en prisión", "La fuga de Arsène Lupin", "El viajero misterioso", "El collar de la reina", "El siete de corazones" y otros más en los que se inspira Assane Diop.
- Arsène Lupin contra Herlock Sholmès: Publicado por primera vez en 1908, contiene dos historias: "La dama rubia" y "La lámpara judía".
- La aguja hueca: Publicada por primera vez en dos entregas en 1908 y 1909. El secreto de la aguja hueca se menciona a menudo al final de la primera temporada de la serie de Netflix.
- La doble vida de Arsène Lupin y Los tres crímenes de Arsène Lupin: Publicadas originariamente en 1917, son adaptaciones de otra historia de Arsène Lupin que apareció con el título 813.
- Todas Las Aventuras De Arsenio Lupin: Una compilación que incluye "Arsenio Lupin Caballero Ladrón", "Arsenio Lupin contra Herlock Sholmes", "La aguja Hueca", "813" y "La condesa de Cagliostro".

El Legado de Lupin III: El Nieto del Ladrón Maestro
Arsenio Lupin III es el nieto de Arsenio Lupin. Es el ladrón más buscado del mundo y habitualmente en sus aventuras él y sus compañeros frustran a otros criminales o ayudan a terceras personas. A veces aparenta ser un incompetente, incluso tonto o despistado, pero eso es sólo una fachada. Ha sido detenido y encarcelado en varias ocasiones, pero siempre ha logrado escapar. Su arma predilecta es una pistola Walther P38.
La historia relata las aventuras de una banda de ladrones liderada por Arsène Lupin III, el nieto de Arsenio Lupin, un caballero ladrón francés creado en las veintiuna novelas de Maurice Leblanc hasta 1941. Se llegaron a publicar un total de 12 volúmenes. También se ha adaptado la historia en 6 películas, 6 series de anime, varios especiales para la televisión, un musical, varios OVAs, CD de música y múltiples videojuegos.
Los Compañeros de Lupin III:
- Daisuke Jigen: Es el tirador del grupo de Lupin. Puede disparar en 0.3 segundos y con asombrosa exactitud. Prefiere ocultar sus ojos debajo de su sombrero, para darle un aspecto más enigmático. Su arma predilecta es un revólver Smith&Wesson Modelo 29.
- Goemon Ishikawa XIII: Es la 13.ª generación de samuráis renegados. Tiene una espada llamada Zantetsuken (la espada que corta hierro), con la que puede cortar casi todo.
- Mina Fujiko: Es el amor de Lupin (o más bien la lujuria). A veces, es una socia más en los planes de Lupin, pero también una rival. Es una persona sumamente inteligente y hábil y usará sus encantos femeninos para conseguir lo que ella quiere de cualquier hombre.
- Inspector Zenigata: Su nombre completo es Koichi Zenigata. Es un inspector de policía que trabaja para la Interpol. Ha hecho la misión de su vida en arrestar a Lupin y está basado en el famoso personaje japonés, Zenigata Heiji.
La serie de manga Lupin III creada e ilustrada por Monkey Punch se publicó por primera vez el 10 de agosto de 1967. Cada capítulo dentro del universo de Lupin III tiene su propio argumento. En líneas generales, la historia relata la vida de un ladrón internacional llamado Arsene Lupin III junto a sus amigos.
