Al inicio de esta sección hice una pequeña guía sobre obras de Batman que podían servir al lector para meterse de lleno en el universo del personaje. Una de las obras que destaqué en su momento fue Batman Asilo Arkham y lo hice porque dentro de las historias del caballero oscuro esta es sin duda una de las más originales y complejas que se pueden leer.
Estamos ante una obra que tiene como argumento principal una noche de auténtica locura y pesadilla con la entrada de Batman al Asilo Arkham, obligado por el Joker. El mayor villano del murciélago chantajea a nuestro héroe tras un motín dentro del psiquiátrico que acaba con los guardias del mismo como rehenes.
Para un servidor, el personaje de Batman requiere en la mayoría de las historias un tono oscuro e inquietante que haga honor al sobrenombre de "caballero oscuro". Es cierto que sobre todo cuando comparte viñetas con personajes como Superman o en grupo con la Liga de la Justicia, el bueno de Bruce Wayne tiende a ser más luminoso de lo habitual, pero cuando más destaca Batman es cuando lo hace dentro de la Gotham más terrorífica y violenta. Fijada la idea anterior, existe un sitio en Gotham que asusta incluso al propio Batman y ese es el Asilo Arkham.
Allí están todos los criminales locos y despiadados que el murciélago ha ido encerrando durante los últimos años y además cuenta con un interior repleto de pasillos laberínticos y estancias de pesadilla que convierten a este psiquiátrico en un lugar desquiciante. Entrar en Arkahm supone para Batman afrontar uno de sus peores miedos y muchos de los traumas que acumula desde su más tierna infancia. Eso lo sabe perfectamente el Joker y por eso esta historia creada en 1989 por Grant Morrison y Dave McKean atrapó a los lectores desde el primer momento.

El guion psicológico y desquiciante de Morrison se une a un dibujo de McKean que evoca un mundo onírico lleno de pesadillas. Cada viñeta es un ejercicio de locura en la que el Joker intenta destruir psicológicamente a Batman. Mientras eso ocurre, la leyenda macabra de Arkham se nos va revelando poco a poco con escenas grotescas, desfiguradas y horrorosas que hacen del trabajo de McKean un hito histórico para el personaje. Como pueden ver, el estilo de McKean le siente estupendamente al escenario, a Batman, pero sobre todo a Joker. Si alguien pudiese plasmar en viñetas la locura del payaso este sería el estilo.
Por otro lado soy consciente de que no todos los lectores han disfrutado de esta idea original de Morrison y McKean. Es un cómic que, para bien o para mal, no deja indiferente a nadie y eso también le aporta un halo de fuerza y repercusión que ni mucho menos consiguen todas las obras sobre Batman.
Allá por el 1989, Grant Morrison y Dave McKean dieron luz a una de las obras que asentaría esa revolución del género de los superhéroes que precedió Watchmen. Batman siempre ha sido uno de los héroes más oscuros de DC: atormentado, implacable, con un pasado trágico (y cuál de ellos no lo tiene)… Pero, ¿cuál es la línea que separa al héroe del villano? ¿Al loco del cuerdo? Es una frontera casi invisible, líquida, inestable, quebradiza. Un espacio que Batman: Asilo Arkham exploraró de una forma única y fascinante, llevándonos de la mano en un paseo por el horror, por ese espacio indefinido entre la vigilia y la pesadilla. En este homenaje a Lovecraft, Morrison y McKean fueron capaces de crear un cómic alabado por crítica y público.
En esta ocasión, Batman debe viajar al Asilo Arkham, puesto que todos los reclusos se han amotinado a las órdenes del Joker. Nuestro héroe sabe que ha de entrar en el manicomio, pero no sabe si podrá, o debería, salir de él. El guion nos hace ahondar en los demonios y temores del protagonista, desdibujando los límites del héroe y su impoluta y brillante armadura, haciendo que su oscuro traje sea, más que nunca, un reflejo de su psicología.
El guion es sensacional, hilvanando la historia del fundador del asilo con el mito del héroe y destrozando cualquier imagen bondadosa y prístina del mismo. Una genialidad que convierte el asilo en uno de los mejores personajes del universo Batman: una encarnación de la locura y la decadencia de Gotham, un símbolo de la corrupción física y moral de sus habitantes.

Además, todo ello lo hace con el arte inconfundible de un Dave McKean en absoluto estado de gracia. Sería impensable, a día de hoy, pensar la obra con otro dibujante. Su composición de páginas, sus viñetas, colores, tonos… Todo ello queda realzado, y cómo, por esta nueva edición tabloide que ECC ha publicado y que nos permite gozar de todos su detalles de una manera aún más precisa y detallista.
Si todavía no tenéis en vuestras estanterías esta obra, esta es la edición que, sin duda, debéis adquirir, pues además viene con algunos artículos y reflexiones que valen su peso en oro. Única, hipnotizante, aterradora, brillante… Batman: Asilo Arkham es una obra imprescindible, una vuelta de tuerca genial y una reflexión despiada sobre el héroe. Un cómic para releer y releer en una edición preciosa.
Batman: Asilo Arkham Purgatorio - Una Inmersión en la Oscuridad
El Asilo Arkham -Arkham Asylum- es una parte fundamental del Universo de Batman. Creado por el guionista Dennis O’Neil 1974 en Batman #258. Ubicado en la ciudad ficticia de Arkham, algo que en DC suelen hacer alguna que otra vez, inventarse localizaciones. Si bien dicho lugar ha ido cambiando con los años, siendo Len Wein quien acabó dándole gran parte de su historia. Así como Grant Morrison en la obra Asilo Arkham, obra indispensable. De hospital común pasó a manicomio-cárcel, ahí es nada. Donde la gente “ordinaria” -delincuentes, asesinos, etc- podía codearse con villanos peligrosos como el Joker, Dos Caras, Clayface, Killer-Croc y otros que alberga el Panteón de supervillanos de Batman.
Así que no es raro que en más de un ocasión haya algún guionista que haya querido que su historia se desarrolle en dicho lugar. Como es el caso que nos ocupa en Batman: Asilo Arkham Purgatorio. Cabría indicar que si bien el Caballero Oscuro aparece en el título, su aparición es muy fugaz, casi como un cameo. Lo cual es de agradecer viendo cómo se va desarrollando la historia. Porque desde la primera página queda constancia de las atrocidades por las que nos va a llevar de la mano el guionista Dan Slott. Un autor que aquí cambia bastante de registro en comparación de otras obras suyas, más ligeras y con humor. Aquí no, aquí nos adentramos en una especie de pozo del Infierno donde la locura, traiciones y situaciones extremas serán lo que marca el camino. Todo ello aderezado por los lápices de Ryan Sook. Al cual solo se le pueden dar adjetivos positivos por su gran labor en la parte gráfica.
Es lo que le ocurre al protagonista, Warren White. Ignorante de su destino, prefiere declararse inocente por motivos de locura. Todo ello en un juicio por el cual le están juzgando por el mayor delito de fraude financiero en la historia de Estados Unidos. Así que en lugar de declararse culpable, asumir la culpa, e ir a la cárcel, acaba yendo al Asilo Arkham. Un destino que él mismo desconoce totalmente, como bien dice él “¿Arkham? ¿Qué es Arkham?”. De ahí que en poquísimo tiempo vaya descubriendo el error que ha cometido. Lidiando con lo peor de Gotham.
Podríamos decir que Dan Slott nos muestra un ambiente “malrollista”. Donde la parte humana representada por White es la que nos hace temblar ante cada situación que se va presentando. Esquivando como puede el ser asesinado por medio de pactos con otros presos (caso de Dos Caras o de Dumpty). Pero, aun así, y con todo el plato de locura está servido. Todo ello con otras subtramas que acaban estallando en lo que sería el clímax final de la trama. Terrorífica por momentos, inquietante en toda su extensión. Una obra coral con un Dan Slott totalmente inspirado que muestra su mejor cara y demostrando que se desenvuelve a la perfección en el género. Los entresijos más aterradores del Asilo Arkham en toda su gloria. Entren… si se atreven.

“Incómoda” en positivo, obviamente. Sobre todo porque Warren White tiene que purgar sus pecados, que no son pocos. Viendo una transformación tanto mental como física en unos momentos que son difíciles de olvidar por el lector. Llegando a un final donde la palabra “Infierno” se hace totalmente palpable. Con decisiones vitales que hacen que no puedas dejar de leer hasta su última página. Esperando cual será la conclusión de este viaje endemoniado.
Poco importan los villanos clásicos, aunque hacen su acto de presencia. Así que al Joker o Dos Caras acabamos dejándolos de lado a cambio de otros personajes que sí aportan más a la historia. Aunque era evidente que tenían que estar ahí. Aunque como todos sabemos… poco suelen durar en el Asilo Arkham. Batman: Asilo Arkham Purgatorio se acaba convirtiendo en una obra muy recomendable. Así como posiblemente una de las que mejor toca el tema de dicho lugar. Acompañado por una ilustraciones, como he comentado en párrafos anteriores, que adentran totalmente al lector en ese mundo siniestro y perturbador. Sería una pena que pasase desapercibido y por ello su lectura no acabase ejecutándose.
Análisis Profundo de "Batman: Asilo Arkham"
Al inicio de esta sección hice una pequeña guía sobre obras de Batman que podían servir al lector para meterse de lleno en el universo del personaje. Una de las obras que destaqué en su momento fue Batman Asilo Arkham y lo hice porque dentro de las historias del caballero oscuro esta es sin duda una de las más originales y complejas que se pueden leer.
Estamos ante una obra que tiene como argumento principal una noche de auténtica locura y pesadilla con la entrada de Batman al Asilo Arkham, obligado por el Joker. El mayor villano del murciélago chantajea a nuestro héroe tras un motín dentro del psiquiátrico que acaba con los guardias del mismo como rehenes.
Para un servidor, el personaje de Batman requiere en la mayoría de las historias un tono oscuro e inquietante que haga honor al sobrenombre de "caballero oscuro". Es cierto que sobre todo cuando comparte viñetas con personajes como Superman o en grupo con la Liga de la Justicia, el bueno de Bruce Wayne tiende a ser más luminoso de lo habitual, pero cuando más destaca Batman es cuando lo hace dentro de la Gotham más terrorífica y violenta. Fijada la idea anterior, existe un sitio en Gotham que asusta incluso al propio Batman y ese es el Asilo Arkham.
Allí están todos los criminales locos y despiadados que el murciélago ha ido encerrando durante los últimos años y además cuenta con un interior repleto de pasillos laberínticos y estancias de pesadilla que convierten a este psiquiátrico en un lugar desquiciante. Entrar en Arkahm supone para Batman afrontar uno de sus peores miedos y muchos de los traumas que acumula desde su más tierna infancia. Eso lo sabe perfectamente el Joker y por eso esta historia creada en 1989 por Grant Morrison y Dave McKean atrapó a los lectores desde el primer momento.
El guion psicológico y desquiciante de Morrison se une a un dibujo de McKean que evoca un mundo onírico lleno de pesadillas. Cada viñeta es un ejercicio de locura en la que el Joker intenta destruir psicológicamente a Batman. Mientras eso ocurre, la leyenda macabra de Arkham se nos va revelando poco a poco con escenas grotescas, desfiguradas y horrorosas que hacen del trabajo de McKean un hito histórico para el personaje. Como pueden ver, el estilo de McKean le siente estupendamente al escenario, a Batman, pero sobre todo a Joker. Si alguien pudiese plasmar en viñetas la locura del payaso este sería el estilo.
Por otro lado soy consciente de que no todos los lectores han disfrutado de esta idea original de Morrison y McKean. Es un cómic que, para bien o para mal, no deja indiferente a nadie y eso también le aporta un halo de fuerza y repercusión que ni mucho menos consiguen todas las obras sobre Batman.
La Línea Fina entre Cordura y Locura
¿Cuál es el secreto del éxito del cómic de Grant Morrison y Dave McKean? ¿cuáles son los temas principales de la novela gráfica? ¿Por qué sigue siendo tan vanguardista y aterradora incluso hoy en día? En una angustiosa lucha contra la locura, Batman deberá enfrentarse a sus peores enemigos y descender a lo más profundo de la oscuridad.
La locura es el tema principal de la historia, pero ¿qué es la locura? ¿qué es la normalidad? ¿está loco Batman? La historia se divide en dos líneas temporales diferentes que finalmente confluyen en el presente: la de Amadeus Arkham, el fundador del asilo, y la actual protagonizada por Batman y sus enemigos. Pero ambas líneas temporales tienen una temática común, ambas son un viaje hacia la locura que recuerda a Alicia en el País de las Maravillas (referencia muy reconocida de esta obra) pero también a la mítica película Apocalipsis Now (1979) y a su referente literario El corazón de las tinieblas de Joseph Conrad.
El Joker psicoanalizando a Batman. Pero yo no quiero estar entre locos -observó Alicia.-¡Pues no tienes más remedio! -replicó el Gato de Cuesnire-. Aquí estamos todos locos. Yo estoy loco y Tú estás loca.- ¿Cómo sabes que estoy loca?
Por supuesto, la misma regla de tres se aplica a Batman al internarse en el Asilo Arkham, está loco. El propio héroe dice, antes de marchar hacia allá, que «Me asusta que el Joker pueda tener razón sobre mí. A veces me… pregunto si mis actos son racionales. Pero no se trata únicamente de la locura de Batman y Amadeus Arkham, Morrison se detiene especialmente en analizar la psicología de Dos Caras y el Joker.
Para ello utiliza el personaje de la psicoterapeuta Ruth Adams que evalúa a ambos y al propio Batman más tarde. Es sorprendente la terapia que lleva a cabo con Dos Caras: sustituye el dólar de plata con una de las caras marcada (2 posibilidades) por un dado (6 posibilidades), más tarde por una baraja de cartas del tarot (78 posibilidades) y finalmente tenía intención de sustituirla por un ejemplar del I-Ching. La psicoterapeuta dice que ha sido un éxito pero el pobre Harvey Dent no puede decidirse ni para ir al baño. El mismo Batman le dice a Adams que ha destruido su personalidad a lo que ella responde «A veces tenemos que destruir algo para reconstruirlo, Batman. Así es la psiquiatría». La psiquiatría se muestra como una ciencia inútil para curar a los pacientes, por esto mismo el bienintencionado Amadeus Arkham acaba alienado y encerrado en su propio Asilo.

El análisis que expone la psicoterapeuta de la psicología del Joker es todavía más interesante «Es bastante posible que sea una especie de supercordura. Una nueva y brillante alteración de la percepción humana. Más adaptada a la vida urbana a finales del siglo XX.» Opina que está más allá de todo tratamiento y que no es correcto definirle como un «loco». El Joker no tiene ningún control sobre la información sensorial que recibe del mundo exterior, se deja llevar por los estímulos exteriores. El Joker acaba siendo un espejo oscuro de nosotros mismos. «Se ve como el rey del caos, y al mundo como teatro del absurdo» dice Ruth Adams. Al final volvemos al viejo conflicto: el caos y la anarquía frente al orden (Batman). Desde luego el Joker es más libre que cualquiera de nosotros, no tiene límites morales pero su libertad interfiere con la de sus víctimas. Al mismo tiempo carece de todo sentido (concibe el mundo como un teatro del absurdo). Desde luego no se detiene ante lo políticamente correcto como se puede comprobar en su acoso sexual a Batman. Morrison acentúa la homosexualidad del Joker pero, como acabamos de ver, se trataría de un mero espejo inverso de la propia figura asexual de Batman.
El Legado Artístico de Dave McKean
Una gran parte del éxito de Arkham Asylum se debe al magnífico apartado artístico de Dave McKean. No soy de los que piensan que el guion de Grant Morrison tiene un valor mucho menor en esta novela gráfica. Creo que, visto el texto anterior, queda demostrada la complejidad, valentía y riqueza de las ideas desarrolladas por Morrison (mucho más complejas que las desarrolladas por Alan Moore en La broma asesina por ejemplo). Pero volvamos al trabajo de McKean que merecería una entrada del blog dedicada únicamente a hablar de su talento. Nos encontramos ante una auténtica obra de arte, una de las cumbres expresivas del mundo del cómic, que utiliza una amplia variedad de recursos para plasmar gráficamente el guion de Morrison: del expresionismo pictórico a la fotografía y el collage, pasando por el dibujo a lápiz. Es una de esos cómics que consiguen crear un microcosmos propio a través de numerosos elementos de diseño como los collages de las páginas iniciales, las diferentes tipografías, las imágenes de fondo del cómic, la rotulación, el estilo artístico etc. Hay mucho más arte y talento en este cómic que en muchas galerías de arte contemporáneo. Es uno de los motivos por los que pienso que esta novela gráfica está infravalorada, especialmente en su sentido artístico. Vaya paradoja, una de las novelas gráficas más vendidas de todos los tiempos no obtiene el reconocimiento crítico que merece. Esperamos desde el blog Terrores poner nuestro granito de arena para que se empiece a comprender y valorar esta cumbre del arte popular de finales del siglo XX.

Dave McKean utiliza todo lo que tiene a mano, y cualquier técnica que se nos pueda ocurrir; desde el mix media al collage, pasando por múltiples tipos de pintura y materiales hasta el uso de fotografías retocadas. Una obra tan aclamada como esta, ha pasado por múltiples ediciones de todo tipo; sin ir más lejos, en España fue publicada incluso en formato Absolute por Planeta DeAgostini. En el americano tenemos tanto un trade paperback (TPB) como una edición a tamaño oversized, en tapa dura. En el español, hasta hace poco teníamos únicamente el tomo de la línea de Grandes Autores dedicado a esta obra de Grant Morrison, que también recogía el guión original anotado y múltiples bocetos del propio Morrison. Pero con la Colección de Novelas Gráficas de DC de Salvat, en junio llegó la entrega #59 que recogía Asilo Arkham y Batman: El hombre que ríe de Ed Brubaker y Doug Mahnke junto con algunos bocetos de Morrison y una interesante historia del Batman de Len Wein (Batman #327) que trataba por primera vez la retorcida atmósfera de locura del Asilo Arkham.
Edición y Formato
Analizada la historia, vamos con la edición que nos trae ECC. Como su propio nombre indica estamos ante un cómic Deluxe repleto de extras y cuyo principal reclamo es el tamaño. Superior incluso al habitual del cómic europeo. De esta forma el dibujo gana en fuerza y algunos problemas como el uso del color en la letra de los diálogos, que en otras ediciones se leían con dificultad, aquí mejora muchísimo. Bocetos, apuntes de los personajes, biografía de los autores... Conclusión: una gran edición a modo tabloide para todos aquellos que quieran un nuevo formato de esta obra o para aquellos que nunca se hayan atrevido con ella y quieran entrar a lo grande. No es para todo el mundo, pero aquellos que adoran esta historia, como es mi caso, no dudan en colocarla siempre en los Top 10 de lecturas del personaje.
ECC Ediciones publica este Batman: Asilo Arkham Purgatorio en un tomo de tapa dura sin sobrecubiertas. En el interior papel y reproducción gráfica de máxima calidad. Como extras tenemos portadas originales de la edición USA. Páginas originales de la propuesta de Dan Slott a DC sobre esta historia. Bocetos originales de diversos personajes de la mano del dibujante Ryan Sook.
| Edición | Editorial | Fecha de Lanzamiento (España) | Contenido Original |
|---|---|---|---|
| Batman: Asilo Arkham (ECC Ediciones Deluxe) | ECC Ediciones | (Consultar fecha específica de la edición Deluxe) | Batman: The Aslyum |
| Batman: Asilo Arkham Purgatorio | ECC Ediciones | 22/05/2024 | Arkham Asylum: Living Hell núms. 1-12 |
BATMAN: ARKHAM ASYLUM ¿Por qué sigue siendo BUENÍSIMO? | Clásicos Modernos
Ojo, si es tu primer cómic de Batman, espera un poco para leer esto y empieza por obras más sencillas. Si ya llevas tiempo con Bruce Wayne, no lo dudes. Si gustan, disfruten de la lectura.