La Ley de Registro, ya sea como Ley de Registro de Mutantes (LRM), Ley de Keene, Ley de Registro de Súper Humanos (LRS o LRSH), los Acuerdos de Sokovia o la Ley de Registro de Vigilantes (LRV), representa un concepto recurrente y fundamental en las tramas de cómics y películas de superhéroes. Estas legislaciones ficticias, al ser promulgadas, imponen la regulación de la actividad de vigilantes o el registro obligatorio de individuos con superpoderes ante el gobierno dentro de sus respectivos universos ficticios.
Este punto argumental ha sido explorado de manera especialmente densa en los universos de Marvel Comics. La primera alusión al concepto general se remonta a Uncanny X-Men #141 (enero de 1981), en un futuro distópico donde Kate Pryde viaja en el tiempo para advertir sobre la "Ley de Control de Mutantes". Aunque el término "Ley de registro" no se utilizó en esa ocasión, el personaje de Moira MacTaggert hizo referencia a la noción de "registro".
El término específico "Ley de Registro de Mutantes" apareció por primera vez en Uncanny X-Men #181 (mayo de 1984), escrito por Chris Claremont. Esta ley se centró en el registro de mutantes, y su impacto se extendió a la serie animada original de X-Men y a las películas de la franquicia.

La idea de una legislación similar para individuos con superpoderes no mutantes, es decir, una Ley de Registro de Superhumanos, surgió durante el crossover "Actos de Venganza" (1989-1990). Este tema fue desarrollado en Fantastic Four #335-336 por Walter Simonson, y posteriormente revivido en Alpha Flight (vol. 1) #120 (mayo de 1993) por Simon Furman, donde una "Ley de registro de súper humanos" se convirtió en ley en Canadá.
En 2006, el escritor Mark Millar revitalizó el concepto como eje central del crossover Civil War de Marvel. En esta edición, la Ley de Registro de Superhumanos se convirtió en un punto crucial de la trama, adaptada posteriormente en la película Capitán América: Civil War (2016) bajo el nombre de los Acuerdos de Sokovia, que también fueron mencionados en Spider-Man: Homecoming (2017).
Evolución y Adaptaciones de la Ley de Registro
La primera mención directa de una legislación enfocada en superhumanos en el Universo Marvel se encuentra en Uncanny X-Men #141 (enero de 1981). En esta historia, se presenta una "Ley de Control de Mutantes" de un futuro distópico. Tras la inconstitucionalidad de esta ley por parte de la Corte Suprema, el gobierno recurrió al programa de robots Centinela para vigilar a los mutantes, lo que derivó en un régimen severo de persecución.
La "Ley de Control de Mutantes" se menciona de nuevo en Uncanny X-Men #181 (mayo de 1984), donde el Senador Kelly discute su introducción. Posteriormente, en Uncanny X-Men #183 (1984), se hace referencia a que la ley ha "agitado el nido de avispas". La aprobación de la LRM no tuvo un impacto inmediato en las tramas, pero continuó siendo referenciada.
La legislación cobró mayor relevancia cuando la agente del gobierno Val Cooper y la terrorista mutante Mystique formaron la Fuerza de Libertad, un equipo sancionado por el gobierno, en Uncanny X-Men #199 (noviembre de 1985). La Fuerza de Libertad se encargó de hacer cumplir la LRM, arrestando a mutantes no registrados, incluyendo miembros de los X-Men, X-Factor y los Nuevos Mutantes.

En un intento por controlar a la población mutante, Simon Trask lideró la coalición "Humanity Now!" en apoyo de la "Proposición X", que proponía un control químico de la natalidad obligatorio para todos los mutantes. Esta propuesta generó resistencia y culminó en disturbios en San Francisco, llevando a Norman Osborn a declarar la ley marcial.
La Ley de Registro de Superhumanos y la Guerra Civil
El concepto de la Ley de Registro de Superhumanos se exploró en profundidad durante el debate sobre su necesidad en Fantastic Four #335-336. Reed Richards argumentó que dicha ley era innecesaria, ya que los superhumanos habían sido efectivos y confiables en sus acciones, y la regulación gubernamental solo limitaría su capacidad de proteger al mundo.
En 2006, el concepto fue revivido por Mark Millar en el crossover Civil War. Tras un trágico incidente donde los New Warriors se enfrentaron a supervillanos, resultando en la muerte de cientos de personas, la opinión pública exigió una respuesta gubernamental. Esto llevó a la promulgación de la Ley de Registro de Superhumanos (LRSH), que exigía a todos los individuos con habilidades sobrehumanas registrarse como "armas vivas de destrucción masiva".

La LRSH provocó una profunda división entre los superhéroes. Por un lado, el bando anti-LRSH, liderado por el Capitán América, consideraba la ley una violación de las libertades civiles. Por otro lado, el bando pro-LRSH, liderado por Iron Man, la veía como una evolución natural y necesaria para que los superhumanos recuperaran la confianza pública.
Los Acuerdos de Sokovia, una adaptación de la Ley de Registro de Superhumanos, jugaron un papel importante en el Universo Cinematográfico de Marvel, apareciendo en películas como Capitán América: Civil War y Spider-Man: Homecoming. Estos acuerdos requerían que los superhumanos se registraran y estuvieran bajo supervisión gubernamental.
La GUERRA de SECESIÓN en 10 minutos | La Guerra Civil Estadounidense
La implementación de la LRSH tuvo consecuencias significativas, incluyendo el envío de individuos no registrados a una prisión en la Zona Negativa. Iron Man argumentó que, al estar fuera del territorio estadounidense, estos individuos tendrían derechos civiles limitados, lo que llevó a Spider-Man a reconsiderar su apoyo a la ley.
Otros países también adoptaron sus propias leyes de registro de superhumanos. Tras la invasión Skrull y la caída de Iron Man, Norman Osborn asumió el control de la Iniciativa y S.H.I.E.L.D., pero Tony Stark logró evitar que Osborn obtuviera su registro y, por ende, las identidades de la mayoría de los superhéroes.
