El 34º Salón del Cómic de Barcelona reconoció la trayectoria del dibujante Josep Maria Blanco, mientras que la obra "El fantasma de Gaudí" (Dibbuks), de El Torres y Jesús Alonso, se alzó con el premio a la mejor obra española de 2015. Este galardón subraya la importancia del cómic como medio para explorar la figura y el legado de Antoni Gaudí.
"El fantasma de Gaudí" es un thriller de toques góticos que se desarrolla en una Barcelona palpable, marcada por el turismo y la búsqueda de vestigios modernistas. La narrativa se centra en Antonia, una cajera de supermercado cuya vida da un giro inesperado al salvar a un anciano. Este acto desencadena una serie de crímenes en serie que tienen como escenario los monumentos icónicos del arquitecto Antoni Gaudí.
En esta obra, el guionista El Torres combina magistralmente intriga, terror, pasión y locura, elementos que se complementan a la perfección con el elegante dibujo de Jesús Alonso Iglesias. El cómic se convierte así en un gran suspense que narra una serie de crímenes truculentos en las obras maestras del arquitecto catalán, descubiertos por Antonia, quien afirma haber visto el fantasma del propio Gaudí.

El Torres, guionista de la historieta, buscó presentar al arquitecto catalán de una manera natural, a través de una protagonista sin formación académica que se maravilla ante las creaciones de Gaudí. Los organizadores de la exposición asociada al cómic esperaban que las historias presentadas inspiraran al público del Salón del Cómic a recorrer los lugares y edificios donde se desarrollan los crímenes relatados en la obra.
El ilustrador Alonso Iglesias describió el proceso de creación de este cómic como el más complicado de su carrera, afirmando que a través de él han logrado "que la gente conozca más a Gaudí sin ser pesados, a través de pequeñas anécdotas que te despiertan la curiosidad".
La Exposición "Gaudí entre Viñetas"
El 35º Salón Internacional del Cómic de Barcelona presentó la exposición "Gaudí entre viñetas", la cual profundiza en el proceso creativo de "El fantasma de Gaudí". La muestra reunió bocetos, guiones, maquetas, artefactos y esbozos inéditos proporcionados por el Gaudí Research Institute, elementos que el propio arquitecto utilizó para concebir sus obras más emblemáticas.
"El objetivo de esta exposición es explicar el proceso creativo de Gaudí, más que hablar de sus obras, en comparación con las láminas del cómic", explicó Marià Marín, uno de los comisarios de la exposición. La muestra se propuso un diálogo entre la obra galardonada y el material original de Gaudí, explorando tanto el proceso creativo del cómic como el del propio arquitecto.

La exposición exhibió todo el proceso de creación de un cómic, desde las páginas del guion hasta los bocetos y las páginas terminadas a tinta y color, al mismo tiempo que ahondaba en los mecanismos creativos de Antoni Gaudí. Tras su paso por el Salón del Cómic, la exposición continuó en el Gaudí Exhibition Center, ubicado en el Museo Diocesano de Barcelona, hasta finales de año.
La exposición surgió de la colaboración del Museu Diocesà de Barcelona con el Gaudí Exhibition Center y FICOMIC. Su objetivo principal fue destacar el proceso creativo de los artistas, desde las ideas iniciales vertidas en los bocetos hasta la página final, estableciendo paralelismos con las láminas del cómic y el proceso creativo de Gaudí.
El cómic "El fantasma de Gaudí" es un thriller policíaco donde los protagonistas deben resolver el misterio de los asesinatos ocurridos en Barcelona, con cadáveres mutilados encontrados en edificaciones de Gaudí, mientras una testigo asegura haber visto al mismísimo arquitecto como un fantasma.
Antoni Gaudí, un visionario de la arquitectura, el diseño, el reciclaje, la eficiencia energética, el coworking y la seguridad laboral, se convirtió en personaje de cómic a través de esta exposición, que buscó indagar en su proceso creativo y su particular imaginario artístico. La muestra se concibió como una celebración de la obra ganadora del Premio a la Mejor Obra 2016.
El guionista El Torres explicó que al recibir el encargo de una obra sobre Gaudí, decidió enfocarla hacia el thriller, un género con el que se sentía más cómodo, en lugar de una biografía tradicional. El dibujante Jesús Alonso Iglesias, aunque inicialmente confesó su aversión por dibujar edificios, se sintió atraído por el reto de dar vida a las obras de Gaudí, que consideraba "un personaje más con vida propia".
La exposición "Gaudí entre viñetas" se trasladó del Salón del Cómic al museo, donde estuvo abierta al público hasta finales de año, permitiendo a los visitantes conocer la obra del genial arquitecto a través de la historieta y explorar diversos aspectos de su universo.