La Historia del Tebeo Español: Un Viaje por el Siglo XX

La Fundación Mercedes Calles y Carlos Ballestero en Cáceres presenta una exposición que narra la evolución de los tebeos infantiles españoles, historietas que acompañaron a generaciones en su aprendizaje y en sus sueños. La muestra, titulada "Historietas del tebeo. 1917-1977", comisariada por Antoni Guiral y organizada por el Museo ABC, ofrece un recorrido por casi un siglo de la historia del cómic en España, desde el nacimiento de TBO en 1917 hasta la publicación de Totem en 1977, fecha en que el tebeo se adentra en una etapa más adulta.

Esta exposición, que ya pudo verse en Madrid, es la primera dedicada a la historia del tebeo en España. El Museo ABC, con su objetivo de estudiar y difundir el dibujo y la ilustración, ha contado con la colaboración de la Obra Social ”la Caixa” para hacer posible esta retrospectiva. El visitante puede explorar un trayecto cronológico que destaca las principales cabeceras e hitos, así como un recorrido temático donde se descubren personajes icónicos como Cuto, Capitán Trueno, Guerrero del Antifaz, Zipi y Zape, la Familia Ulises o Mortadelo y Filemón, y a sus creadores, entre los que se encuentran Jesús Blasco, Víctor Mora, Ambrós, Manuel Gago, Escobar, Benejam, Coll o Ibáñez.

Portadas de tebeos españoles clásicos

La exposición revisa la historia de los tebeos españoles aparecidos entre 1917 y 1977, abordando su evolución y el concepto del tebeo como género literario, analizando su formato y rasgos distintivos. Se plantean preguntas fundamentales como "¿cómo eran?", "¿por qué eran así?", y "¿a qué llamamos tebeos?". Se define el tebeo como revista de historietas, cuaderno de aventuras o monográfico del género.

El año 1917 se escoge como punto de partida por ser el año de nacimiento de la revista TBO, que daría nombre a todas las publicaciones de historietas. La muestra no solo es un estudio histórico, sino también un acercamiento a la filosofía y entidad del tebeo, ofreciendo la oportunidad de disfrutar de la cultura popular española a través de sus tebeos impresos y dibujos originales.

Evolución Cronológica del Tebeo Español

La exposición se estructura en varias etapas clave:

  • 1917-1939: Desde la aparición de TBO hasta el final de la Guerra Civil. Este periodo vio nacer revistas importantes como Pulgarcito, Macaco, Aventurero, Mickey o La revista de Tim Tyler, que introdujeron las tiras de prensa norteamericanas realistas en España.
  • 1940-1966: Desde la posguerra hasta 1951. Este periodo se caracteriza por el regreso de TBO y Pulgarcito, la continuidad de Chicos y el nacimiento de Mis Chicas, Jaimito, Pocholo, El Coyote o Florita. Destacan los populares cuadernos apaisados de aventuras como Roberto Alcázar y Pedrín, El guerrero del antifaz, Azucena, El jinete fantasma y Hazañas Bélicas. En 1951, la anulación de la diversificación administrativa entre publicaciones "periódicas" y "folletos" por el Ministerio de Información y Turismo facilitó la publicación de un mayor número de tebeos.
  • 1967-1977: La última etapa de los tebeos clásicos, marcada por las estrictas normas del Estatuto de Publicaciones Infantiles y Juveniles, que incluso llevaron a la censura de contenidos previamente publicados. Los cuadernillos apaisados cedieron protagonismo a revistas y novelas gráficas para adultos. Aparecieron revistas más modernas como Tintín, DDT o Bravo, y a partir de 1968, el mercado experimentó un giro radical con títulos como Delta 99, Dossier Negro, Gaceta Junior o Trinca. Esta etapa también vio la masiva presencia de revistas de Bruguera, como Mortadelo y Zipi y Zape, la aparición de El Papus y la versión española del cómic underground norteamericano.

Ilustración de Mortadelo y Filemón

Géneros y Temáticas del Tebeo Español

Los tebeos españoles abarcaban una gran diversidad de géneros:

  • Tebeos de Humor: Fueron los primeros en aparecer y los más longevos e importantes, incluyendo cabeceras como TBO, Pulgarcito, Pumby, El DDT o Jaimito, con humor cotidiano, a veces crítico, o temática fantástica.
  • Tebeos de Aventuras: Junto al humor, fue el género más relevante por su calidad y cantidad. Incluía subgéneros como el histórico, bélico, ciencia ficción, fantástico, policiaco, del Oeste y aventuras exóticas. Se manifestaron tanto en revistas como en cuadernillos apaisados (El guerrero del antifaz, Hazañas Bélicas, El Capitán Trueno).
  • Tebeos "Oficiales": Se revisa el fenómeno de los "tebeos confesionales", financiados por el régimen político o instituciones religiosas con fines de adoctrinamiento.
  • Tebeos Románticos: Dirigidos principalmente a niñas y jovencitas, narraban relaciones sentimentales, reforzando patrones tradicionales de la mujer. Paralelamente, surgieron los primeros tebeos de "liberación femenina" con heroínas con trabajos concretos.
  • Suplementos de Tebeo: Imitando los suplementos dominicales de cómics norteamericanos, algunos diarios españoles publicaron suplementos infantiles en formato de tebeo.
  • Novelas Gráficas y Agencias: Los profesionales de la historieta española encontraron en las agencias, creadas por los propios autores, una vía para ganar dinero y formar parte del mercado internacional, especialmente a partir de 1958.
  • Tebeos Rompedores: A partir de 1968, surgieron tebeos dirigidos a públicos más adultos, con historias que, a pesar de la censura, empezaban a explorar nuevos géneros y un incipiente erotismo.

El Tebeo en la Industria y la Sociedad

En 1950, la industria del tebeo se consolidó, pero la censura franquista dificultó la difusión. La creación del Ministerio de Información y Turismo en 1951 supuso un desbloqueo, permitiendo una mayor libertad administrativa para la publicación de tebeos. A pesar de ello, la Junta Asesora de Prensa Infantil, creada en 1952, dictó normas estrictas que prohibían contenidos considerados perjudiciales para los niños, como crímenes, suicidios, o descripciones que pudieran despertar "curiosidad malsana", así como cualquier cosa que atentase contra los principios del Movimiento Nacional.

Ejemplar de la revista infantil TBO (nº 307, 1957)

A pesar de las restricciones, el carácter lúdico del tebeo y su escasa trascendencia cultural percibida a menudo permitieron que se colasen críticas veladas o testimonios de la época, reflejando escenarios de hambre, explotación y miseria. Personajes como Doña Urraca o Carpanta, a pesar de su amoralidad o sadismo, alcanzaron gran popularidad.

La década de 1950 y 1960 fue considerada la "época dorada" del tebeo español, con Editorial Bruguera como la dominante. Los tebeos reflejaban la sociedad española de la época, con personajes de aventuras que encarnaban valores tradicionales y personajes humorísticos que captaban la realidad cotidiana.

La Censura y la Evolución del Contenido

La censura franquista tuvo un impacto significativo en los tebeos, afectando a temas como la política, la religión, la sexualidad o la violencia. Para sortearla, las editoriales a menudo ambientaban sus historias en lugares míticos o imaginarios, evitando referencias directas a España. El Estatuto de Publicaciones Infantiles y Juveniles de 1967 marcó de forma aún más estricta los contenidos permitidos.

En los años sesenta, los tebeos femeninos comenzaron a reflejar una mujer más independiente. Historietas como "Lilian, azafata del aire" (1960) presentaban mujeres jóvenes y modernas en roles profesionales. Sin embargo, el tebeo sentimental seguía evolucionando. Si las colecciones de los cuarenta presentaban escenarios rurales y fantásticos, las de los cincuenta se ambientaban en la época contemporánea, con conflictos más cercanos y protagonistas que se parecían a las lectoras. A pesar de una apariencia más realista, los argumentos seguían reforzando valores tradicionales, con la mujer supeditada al matrimonio y la familia.

Portada del nº 5 de la serie ‘Capitán Trueno’

Hitos y Personajes Emblemáticos

Los años cincuenta vieron nacer dos de los mayores éxitos del tebeo español: El Capitán Trueno (1956) de Víctor Mora y Ambrós, y Mortadelo y Filemón (1958) de Ibáñez. El Capitán Trueno, con su renuncia al privilegio y su entrega a la justicia, se distancia de héroes más anclados en el linaje y el honor. Su afabilidad y gestualidad permitieron una mayor identificación del lector. Mortadelo y Filemón, por su parte, renovaron el humor a través de intrigas disparatadas y mutaciones permanentes, alejándose de las miserias de la realidad para crear un universo ficcional.

Otras series de gran popularidad incluyen El Jabato (1958), Piel de Lobo (1959), Roberto Alcázar y Pedrín (1940-1976), considerada la serie más longeva del cómic español, y El Guerrero del Antifaz (1944), junto a Roberto Alcázar y Pedrín, las más influyentes de los años 40.

El Declive y la Renovación

En los años setenta, los tebeos clásicos comenzaron a perder popularidad. A pesar de los intentos de adaptación de editoriales como Bruguera con revistas más modernas, el sector experimentó un declive. La llegada de la democracia en 1978 supuso una apertura cultural que, sin embargo, no impidió una crisis en la industria en los años noventa, marcada por la competencia de nuevos medios de entretenimiento y la saturación del mercado.

El "boom" del cómic para adultos a partir de 1967, con revistas como El Víbora, Totem y Cairo, promovió un cómic más experimental. Sin embargo, la saturación del mercado y la crisis económica llevaron al cierre de muchas publicaciones y editoriales. A pesar de ello, el siglo XXI ha traído consigo una renovación, con la aparición de nuevas editoriales independientes centradas en la novela gráfica y la consolidación de festivales y premios que valorizan el medio, como el Premio Nacional del Cómic.

La Historia de los Tebeos

El término "tebeo", acuñado en España, ha sido gradualmente reemplazado por "cómic", aunque para muchos aficionados, "tebeo" evoca un mundo propio y entrañable. Ya sea a través de El Capitán Trueno o Mortadelo y Filemón, los tebeos han marcado la infancia y la madurez de generaciones, dejando una huella imborrable en la cultura popular española.

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