¿Cuándo dejó de importarme el paso del tiempo entre entrevista y entrevista? ¿Cuándo dejaron de prestarme atención las luces, la cámara y la acción y comenzaron a activarse por libre? ¿El mismo día en el que deposité mis esperanzas de supervivencia y creación sanguínea en la ingesta masiva de gazpacho, esa equilibradísima dieta solo comparable al absolutismo alimenticio de la caballa en la de Haru? ¿El día en el que me dijeron que el seguro no me cubre el auxilio de tanto enfermero, porque para empezar no tengo? ¿El día en el que se me informó de que no derrocharían conmigo más copias del guión? ¡Quizás! Pero no es por eso por lo que me hallo hundida en el blando sillón de este nuestro modesto estudio de grabación rodeada de cajas y cajas de pañuelos, ¡no! Es porque con esta entrada finalmente damos comienzo al fin del interrogatorio la entrevista (yaoi) a esta adorable pareja de recién casados que tenemos por invitados! [Secándose dramáticamente el seco rabillo de los ojos con uno de esos pañuelos] ¿No es una pena? ¿No es un disgusto? ¿No os arrasan las lágrimas?
Yukino - [Tira el pañuelo, dejándolo caer con un simple movimiento de dedos y giro de muñeca. El pañuelo ¡flota...! hasta adentrarse en la papelera] Claramente aquí no hay lugar para el sentimentalismo.
Makoto - ¡Ah, no te enfades, presentadora...!
Y - ¡Jumf! ¿Acaso creéis que nuestras espectadoras se contentarían sin un mínimo de emotividad inicial? [Capta un asentimiento] ¿¡Cómo que sí, director?! ¡Tch! ¡Nadie me entiende! El popular programa ficticio de ¡100 preguntas conyugales! retoma sus preguntas donde las dejó para despedirse por todo lo alto, llevándose (probablemente) consigo las almas de las espectadoras cuyas vidas y hemorragias hayan conseguido por medios inexplicables resistir, ¡qué digo!, ¡sobrevivir!
Dado que la tanda de la última parte de la entrevista dio lugar a momentos la mar de tensos, esta vez y sin que sirva de precedente comenzaremos con algo suave que no pervierta el ambiente en más de un sentido.

Makoto y Haru - . . . . .
Y - ...este guión ¡es un ESTÚPIDO! [¡PAF! con el maldito guión y se levanta y ¡pisotón, pisotón, pisotón, pisotóooooon!
Y - ¿Me acabas de insultar? Pero, ¿y la paliza que le he propinado al diabólico guión que nos lleva por el camino de la amargura? ¿Eso no cuenta? ¿No dice nada a mi favor?
Y - ¿Eh?
Y - [¿Eso no es anatómicamente doloroso para un hombre?] Hum.
Y - Tienes todo mi apoyo, Makoto-ku~♥n.
Makoto - La bañera de Haru.
Y - Teniendo en cuenta las ochenta respuestas que nos has ido dando hasta ahora, me esperaba una mucho más pervertida por tu parte en esta ocasión. [Suspira] ¡Pero es tan normal! ¡Tan decepcionante, tan exasperadamente normal...! ¡Tanto que no me fío un pelo! ¿¡Qué pasa?! ¿¡Ahora te ha entrado la vergüenza?!
Y - ¿¡E-eso es lo único que tienes que decir?! [Traga saliva] Emocionante.
Y - [Y ella se atraganta] Por favor… que alguien me dé un vaso de agua… ¡me estoy secando…!
86ª pregunta: ¿Alguna vez ha cometido el seme algún acto violento?
Makoto - Nunca.
Y - ¡Jumf! ¡Jumf! ¡Aaaaaaaah! [Haciendo pucheros con los ojos turbios] ¡No hay kichiku, no soy nada feliz!
Makoto - [Una sombra le oculta medio rostro. Y - Uh... Qué miedo.]
Haru - Intentamos no herir a nadie.
Makoto - [Mirando a Haru] Por supuesto, mi Haru-chan.
Y - Estas preguntas para esta pareja en particular resultan repetitivas... quizá deba utilizarlas con otra cuya relación sea menos armoniosa y más agresiva.
Y - ¿¡Qué, qué, qué?!
Y - ¡Nooooooooo! [Cae de rodillas] Si no me lo vas a contar, ¿¡no habría sido infinitamente mejor asegurarme desde el principio que no los utilizas?! ¿¡Por qué me atormentas?! ¡Ahhh, dímelo, dímelo, dímeloooo!
Haru - [No puede soportar más este jaleo] ¿Qué accesorios?
91ª pregunta: ¿A partir de qué momento tuvisteis ganas de compartir vuestra primera vez? Por no decir unas ansias incontrolables, irrefrenables, ¡impetuosas...!
Y - ¿De verdad?
Y - Vale, pregunta estúpida.
Makoto - La clavícula.
Y - ¡Perrito fiel! Y además, me encanta la diferencia de estatura. ¿Así es como te saluda? ¿Como te da la bienvenida? ¿Como se despide de ti? ¿Se queda enganchado y suspendido en el aire? Aunque no me digas nada me dará igual.
Y - ¿Eh? ¿Por qué?
Makoto - ¡Me gustan todas las zonas!
Haru - La clavícula.
Y - “No”. “No”. ¡Siempre "no"!.
Makoto - Ah.
Y - Elemental, mi querido invitado. [Cruza las piernas como puede, lo cual es un logro teniendo en cuenta que continúa a sus pies] ¿Haru-kun? Agua y caballa. [Pasándose la mano por la frente] Solo de imaginarte en pleno esfuerzo jurando y prometiendo para poder seguir me entra una risa desbocada...
Y - No me hagas sufrir más: ¿QUÉ es?
Makoto - Pues...
Y - ¡Espera, espera, espera, ya me estoy imaginando toda la escena! Sin duda, sería: “¿Te gusta, Haru-chan? ¡Pues grita, grita!
Y - [Hemorragia nasal] ¡Oh, cuánta información! Qué gratificante que puede llegar a ser este trabajo no remunerado~☆. [Intentando contenerla] ¿Qué? ¿Que deje de pensar en cosas raras y no tendrás que verte obligado a llamar a tanta ambulancia?
Y - ¡La media…! [Ojillos centelleantes] ¡Así que hay veces que la superáis! ¡Flores, flores!
Haru - Hum.
Y - ¡S-sigo sin poder detener la hemorragia! ¿Qué puedo hacer?
Y - ¿Qué te pasa, Haru-kun, qué te pasa? ¿Acabas de tener un recuerdo no muy bueno? ¡Ah, qué terror! ¡Qué emoción! La sombra de tu flequillo te está tapando toda tu cara bonita!
Makoto - Presentadora, tengo una petición.
Makoto - Tengo mucho que decir.
Y - Adelante.
Makoto - Siempre he sido la persona que más te ha comprendido y sé que lo que pienso es lo que piensas, por lo que creo que esta comprensión te empujará lejos de mí. Entre amantes a parte de la comprensión mutua hace falta algo más. Aún no lo he encontrado, pero lo seguiré buscando.
Y - [Lloriqueando] Y-ya se han acabado las 100 preguntas. Vamos a tener que celebrarlo por todo lo alto, chicos. ¡Que alguien descorche un champán que no nos podremos beber ninguno por edad o por abstemia! Ay, mis chicos...
El universo del yaoi, un género que explora las relaciones románticas entre hombres, a menudo se sumerge en diversas dinámicas, incluyendo aquellas que podrían catalogarse como "alimenticias". Estas dinámicas, presentes en la ficción, exploran cómo las parejas se nutren mutuamente, no solo emocionalmente, sino también a través de actos de cuidado y devoción que pueden manifestarse en la alimentación o en la forma en que uno cuida del otro.
En el contexto de la entrevista presentada, se vislumbra un programa ficticio llamado "100 preguntas conyugales" que busca desentrañar la intimidad de las parejas. Aunque el fragmento se centra en la interacción entre la presentadora y los invitados, Makoto y Haru, se insinúan las preguntas que exploran la violencia, los deseos y la intimidad, aspectos que, si bien no son directamente "alimenticios", forman parte del espectro de las relaciones que se presentan en el yaoi.
Ejemplos de Dinámicas Yaoi y su Relación con el "Amor Alimenticio"
Si bien el término "amor alimenticio" no es un concepto formalmente establecido en el análisis de género, se puede interpretar como una metáfora de cómo las relaciones en el yaoi se sustentan y fortalecen a través de actos de cuidado, nutrición y apoyo mutuo. Esto puede manifestarse de diversas maneras:
- Cuidado a través de la comida: Un personaje puede preparar comidas especiales para su pareja, asegurarse de que coma saludablemente, o compartir momentos íntimos alrededor de la mesa. Esto simboliza el deseo de nutrir y mantener el bienestar del otro.
- Apoyo emocional como sustento: En un sentido más amplio, el "amor alimenticio" puede referirse al apoyo emocional incondicional que una pareja se brinda. Saber que se tiene a alguien que te "alimenta" con comprensión, consuelo y aliento es fundamental para la fortaleza de la relación.
- Devoción y sacrificio: Los actos de sacrificio por el bienestar de la pareja, incluso si implican privaciones personales, pueden ser vistos como una forma de "alimentar" la relación con amor y compromiso.
La obra "Equipo Seven" de Sasha545, por ejemplo, describe una historia de amor lento entre Naruto, Hinata y Sasuke, donde la evolución de sus sentimientos y el apoyo mutuo son pilares fundamentales. De manera similar, "El Precio de la Paz" de Sasha545 presenta un matrimonio por deber entre Itachi y Hinata, donde, a pesar de las circunstancias, se intuye un potencial para el cuidado y la construcción de una relación.
En "Muérdago & Mortífagos" de Holofernes, la convivencia forzada entre Draco y Hermione, aunque no sea yaoi, explora la dinámica de cuidado y adaptación en un entorno inesperado. En el ámbito del yaoi, estas dinámicas de cuidado y dependencia se intensifican y se presentan como un elemento central en la construcción de la intimidad.
El fragmento de la entrevista, a pesar de su tono humorístico y a veces caótico, pone de relieve la importancia de la conexión emocional y la forma en que las parejas se entienden y se apoyan. La presentadora, a pesar de su sarcasmo, busca explorar la profundidad de la relación de Makoto y Haru, preguntando sobre actos violentos y deseos, aspectos que, en el contexto del yaoi, a menudo se entrelazan con la vulnerabilidad y la confianza.
La mención de la "caballa en la de Haru" y el "agua y caballa" para Haru-kun, aunque contextualizada en la dieta, podría interpretarse como un guiño a las preferencias personales que forman parte de la intimidad de la pareja. El cuidado de la salud y el bienestar del otro, expresado a través de la alimentación, es una faceta del "amor alimenticio" que fortalece los lazos.
El universo del yaoi, tal como se presenta en las diversas sinopsis y en el fragmento de la entrevista, se nutre de la exploración de relaciones complejas, donde el amor, el cuidado y la devoción se manifiestan de maneras diversas. El concepto de "amor alimenticio", aunque metafórico, captura la esencia de cómo las parejas en estas historias se sustentan mutuamente, creando vínculos profundos y duraderos.
