El camino hacia el campo de entrenamiento se realizó en un silencio denso, cargado de preguntas no formuladas. Naruto, el recién llegado y desterrado ninja mercenario, se encontraba en un terreno familiar pero extrañamente distinto a sus experiencias pasadas. Las rocas y la llanura marcaban el paisaje, un telón de fondo para la tensión que envolvía al equipo. Samui, líder del grupo, lidiaba con el enigma que representaba Naruto. Omoi y Karui, sus compañeros, intercambiaban miradas de desconcierto ante la inusual actitud de su líder, normalmente fría y enfocada, ahora visiblemente afectada por el ambiente y la presencia del rubio.
Decidido a romper la gélida atmósfera, Naruto adoptó una estrategia similar a la de su antiguo sensei, Kakashi. "¿Qué tal si empezamos por presentarnos correctamente?", propuso, sentándose en una roca. El grupo lo observó con sorpresa. "Es decir, ustedes ya se conocen, pero ustedes no a mí y yo no a ustedes. Lo mejor sería una presentación, ya saben: gustos, disgustos, metas, sueños… ambiciones", añadió con un dejo de amargura.
"¿Por qué no inicias tú? Es tu idea", sugirió Samui, buscando un asiento cercano. El resto del equipo la imitó.
Naruto frunció el ceño, recordando una respuesta similar de una pelirosa. Tal vez no fue la mejor idea. "Mi nombre es Uzumaki Naruto. Por el momento soy un Ninja Mercenario que fue desterrado de su aldea natal: Konohagakure no Sato. Me gusta el Ramen, y mi gente preciosa…", agregó, pensando en Konan y Yugao, y en el misterio que rodeaba al Equipo Samui. "...me disgustan los traidores, las serpientes y los tres minutos que tengo que esperar para que se prepare el Ramen. Mi meta es restaurar mi clan y buscar un pueblo donde asentarme. Mi sueño…", hizo una pausa. Ya no había dolor al recordar sus gritos de querer ser Hokage, solo nostalgia. "...es traer paz a este mundo."
El grupo parecía tener muchas preguntas. Omoi, impulsado por sus dudas, fue el primero en hablar. "¿Te desterraron? ¿Por qué?", preguntó el moreno de cabellera blanca.
Anteriormente, Naruto habría ocultado esta información, pero ahora ya no le importaba. "Mi compañero de equipo anterior, Uchiha Sasuke, desertó a Konoha hacia Otogakure. Lo impedí y lo regresé al pueblo, pero me vi forzado a utilizar el Chakra del Kyubi para hacerlo."
"¿Ky-Kyubi… ¿Tú eres un Jinchuriki? ¿Como Killer Bee-sama?", gritó Karui.
"¿Killer Bee? ¿Ese es el Jinchuriki que puede controlar a su bestia a voluntad?", dedujo Naruto.
"Fue nuestro sensei", indicó Samui.
"Bien, supongo que ya les he dicho suficiente sobre mí, ¿Qué me dicen ustedes?", preguntó Naruto.
Lamentablemente, Samui y Karui no alcanzaron a hablar lo suficientemente rápido, ya que Omoi había alzado la mano. "Mi nombre es Omoi… Tal vez debería iniciar por lo que me gusta, ¿O sería mejor lo que me disgusta? Al decir mis sueños, podría necesitar una base como mis gustos y disgustos, pero… ¿Tengo una ambición? Nunca lo he pensado, pero tampoco he pensado sobre mi sueño, ¿Y si no tener un sueño sea malo? Debería pensar en alguno…".
Samui logró sujetar a Karui antes de que golpeara a Omoi, a pesar de la tentación, pero no detuvo los balbuceos del moreno de pelo blanco. Mientras tanto, Naruto se reía entre dientes, observando la escena y recordando a su viejo equipo en Konoha, recuerdos que no eran malos. Tal vez no tuvo tan mala suerte aquel día en la academia ninja, durante la selección de equipos.

A pesar de las divagaciones de Omoi, lograron completar las presentaciones. Ahora, debían cumplir las órdenes del Raikage: evaluar las habilidades de Uzumaki Naruto. Para Samui, como líder, esta tarea era crucial. Su evaluación se basaría en los rumores y su veracidad. Poniendo fin a las payasadas de Karui y Omoi, Samui se dirigió a Naruto con seriedad. "Raikage-sama me pidió que evaluara las habilidades de Uzumaki-san."
"Llámame Naruto, no me gustan las formalidades", confesó el rubio con desgano.
"Bien… Naruto", repitió, un tanto insegura. "Omoi, Karui, ustedes enfrentarán a Naruto en combate simultáneamente. ¿Alguna objeción?"
El mercenario se sorprendió por la actitud de mando de Samui, mientras que sus dos compañeros afirmaron sin vacilar. "¿Alguna objeción, Naruto?", repitió Samui hacia él.
Naruto la miró aturdido, pero pronto se transformó en una sonrisa de estilo zorro. "¡Por supuesto, Dattebayo!", gritó entusiasmado, brincando de su asiento rocoso y poniéndose al frente de la pelirroja y el peliblanco. Por su parte, y sin saber por qué, Samui se sonrojó levemente al ver la actitud del nuevo integrante de su equipo.

Naruto adoptó una postura bastante extraña. Las rodillas levemente dobladas eran normales, pero la posición de sus manos, simulando las de un sapo, era inusual. Omoi y Karui se miraron perplejos, pero luego sonrieron. "¿Vas a luchar como payaso?", preguntó la pelirroja.
El rubio, a quien enfrentaban, simplemente sonrió, mostrando que no le importaba lo que pensaran. Enfurecida por este comportamiento, Karui fue la primera en atacar con un intento de puñetazo, el cual Naruto evadió con un movimiento muy particular. Sus manos se movían al compás de un sapo, y con facilidad se introdujo en la defensa de Karui, pasándose por debajo de su brazo extendido. Con una especie de manotazo con la palma en el costado de su tórax, bajo el brazo, la hizo perder el equilibrio. Karui intentó retomar su postura, pero el estilo del rubio ya lo había previsto; con su pie golpeó el costado de su pie de apoyo, forzándola a caer sin punto de apoyo.
"¿Y cómo lucha este payaso'ttebayo?", preguntó Naruto en tono de burla, provocando que Karui perdiera los estribos fácilmente.
Omoi aprovechó la oportunidad e inició su ataque con una patada en su retaguardia. Naruto desvió su atención al moreno. Desde el suelo, Karui intentó darle un puñetazo, pero Naruto utilizó el reverso de su palma para desviar el brazo hacia el cuerpo de Omoi, dándole justo en el abdomen. La patada descontrolada de Omoi fue evadida por Naruto, quien dio un salto, usando el brazo de Karui como punto de apoyo, y provocó que la patada fallida de Omoi golpeara a la propia Karui.
Naruto se distanció de los dos oponentes que se habían golpeado mutuamente, volviendo a asumir su extraña postura.
Samui estaba impresionada. Que Karui y Omoi fueran burlados de tal manera y tan fácilmente era digno de aplauso. También le causaba curiosidad el extraño estilo que utilizaba el rubio; sus movimientos imitaban a un supuesto sapo luchando, lo cual resultaba gracioso de ver.
El par se levantó de nuevo, esta vez desenvainando sus katanas: la especialidad de ambos. Naruto se sorprendió. "Tú quisiste llevarlo al siguiente nivel, ahora prepárate", reclamó Karui.
Al rubio pareció no importarle. Llevó su mano derecha a su cinturón, sacando una de sus cuchillas de chakra y formando su Sable Futon. El grupo de oponentes y Samui observaron con sorpresa. La rubia había deducido que no le sería posible usar Kenjutsu al tener la funda vacía en su espalda. Al parecer, estaba equivocada.
"Bien, ¿Qué están esperando?", preguntó desafiante el rubio, asumiendo su postura. Centraba su Sable Futon en su cuerpo de forma diagonal superior hacia el frente, una posición defensiva. Todo indicaba que planeaba medir la fuerza de sus adversarios, otorgándoles el primer movimiento.
El par atacó en sintonía, causando que Naruto evadiera la hoja de Omoi para lograr contener la de Karui exitosamente. Viendo el fallo, Omoi figuró una nueva trayectoria desde el costado, donde había forzado a Karui a caer, hacia Naruto. Para evadir, Naruto dio un paso adelante, empujando a Karui con todo y espada, derribándola. Luego regresó hacia atrás, usando la espalda de Omoi como punto de apoyo, e intentó darle un corte ascendente, el cual Omoi logró responder. Esto dio inicio a una lucha directa de ataques y bloqueos, pero que en cuestión de segundos decidió quién tenía la ventaja. Naruto obligaba a retroceder a Omoi con sus coordinados ataques, demostrando una gran capacidad de combos.
Karui se levantó, yendo a la posición donde luchaban a unos pasos de distancia los dos jóvenes. Intentó dar un corte a la espalda del rubio, quien fácilmente lo bloqueó. La batalla tomó una alternancia: Naruto bloqueaba intercaladamente a Karui y Omoi, frustrando cada intento de dañarle. A pesar de la velocidad de la situación, no se veía afectado, mostrando su gran maestría en su estilo de esgrima. Finalmente, bloqueó un desliz horizontal de Karui con su sable hacia abajo, movió el mismo brazo hacia el frente, forzando a la pelirroja a retroceder. Omoi intentó un ataque diagonal desde el otro lado, que Naruto rápidamente bloqueó, dando al mismo tiempo una patada a Karui en el abdomen, haciéndola caer sentada en un derrape por el suelo. En una segunda ejecución, Naruto dejó que Omoi ganara en fuerza, guiando el filo de su katana hacia un costado; con un giro de tres cuartos de vuelta, el rubio golpeó con la zona cercana a su mano, en su brazo, la espalda de Omoi, haciendo que este diera varios pasos torpes hacia adelante, tropezando sobre la derribada Karui.
Samui, quien había observado todo el espectáculo, quedó aún más impresionada. No solo su Taijutsu era fuerte, sino que su Kenjutsu era poderoso, con un estilo nunca antes visto por ella. "¿Qué estilo de Kenjutsu utilizaste? Nunca vi algo parecido."
"Es esgrima del Clan Uzumaki. De las siete variaciones de esgrima, es la Forma V: Shien/Djem So", informó Naruto con gran orgullo por el trabajo y esfuerzo que le había costado desarrollar aquella forma, solo escrita en papel. Samui siguió en su sorpresa; después de todo, los esgrimidores Uzumaki fueron grandes, pero nunca contemporáneos a los Espadachines de la Niebla. Aquella hubiera sido una batalla digna de admirar. Estaban marcados como alertas importantes en los archivos de Kumogakure, formando parte de la historia permanente. Era grandioso que ella misma estuviera viendo uno en persona, tal vez el único en el mundo.

"¿Eso es todo 'ttebayo?", preguntó divertido al ver a los dos jóvenes derribados. Estos, aturdidos y torpemente, se levantaron de nuevo con intenciones claras de afrontar a Naruto otra vez. Riéndose entre dientes, Naruto tomó otra postura de la misma forma, esta vez de ataque, con su espada hacia un costado, atrás de su cintura y el sable hacia abajo. Esta vez, él fue quien inició la batalla, tomando a los dos ninjas desprevenidos; era inevitable que ambos estuvieran a la defensiva.
"Es inútil; tanto Karui como Omoi son rangos Chunin y, por lo que puedo ver, Naruto ha superado aquel nivel hace mucho, solo está jugando", pensaba Samui, observando la difícil situación de sus compañeros de equipo. "Supongo que hay que subirle un nivel". Samui sacó, situado al reverso de su cadera, en forma horizontal, un Tanto. La rubia se situó en el punto ciego de Naruto y, desde allí, procedió a atacar.
Naruto sintió el aura eléctrica de Samui acercándose a sus espaldas. Era rápida, muy rápida, lo que explicaba que el Tanto fuera el arma adecuada para ella. Siendo capaz de moverse así, sería muy fácil introducirse en la defensa del oponente para un ataque definitivo. También pudo notar el rango de sus habilidades, siendo muy superiores a las del par que enfrentaba ahora. Por aquella razón, debía ser el líder del equipo. Si ella se agregara a la ecuación, la batalla sería mucho más difícil.
Justo en el instante en que Samui iba a atacar, Naruto logró intencionalmente aplazar a Karui y Omoi. Con ese tiempo adicional, logró dar un cuarto de giro en la dirección de Samui, lo que la sorprendió inicialmente. Fue mayor cuando solo le mostró su palma, revelando que era su mano sin sable. Naruto atacó con una Onda Alfa. El brillo electromagnético empujó a Samui a una velocidad sorprendente, lejos de su oponente. Mientras tanto, Karui y Omoi no tenían tiempo de sorprenderse al presenciar tal técnica sin sellos de mano.
Samui se recuperó en el aire, aterrizando sobre un muro de rocas. Rápidamente reinició su ataque, demostrando su ya usada alta velocidad. "Él no me subestima, tiene un buen instinto al juzgar mis habilidades y me mantiene lejos para poder seguir aplazando a los otros, pero ahora no podrías sorprenderme con lo mismo", sonrió levemente la rubia. Tal parece que él era un oponente digno; los rumores indicaban estar en lo cierto.
Sintiendo el aura de Samui acercándose otra vez. Pero en esta ocasión, Naruto cambió el rumbo de la lucha, teniéndola dentro del rango de su ojo derecho. En los intervalos que lograba tener libres durante el duelo de espadas, comenzó a lanzar una bandada de Flujo de Rayos. Pequeños paquetes de energía eléctrica a gran velocidad, pero con poca capacidad de daño, que podrían ser lanzados en una consecución impresionante, como si se tratara de lanzar kunai simultáneamente.
Viendo los rayos en su dirección, Samui inició maniobras evasivas: salto a la izquierda, a la derecha, en diagonal izquierda al frente. Tan solo el mercenario, leyendo su aura, se sorprendió. "Su velocidad no es broma. Demonios, su capacidad de evasión es sorprendente." Pronto ella ya estaba al alcance de Naruto. El Tanto de Samui se aproximaba a su zona de guardia, por lo que se vio forzado a actuar y cambiar su estrategia.
"¡Ahora!", gritó Samui, dirigiendo una estocada directa acompañada por un ataque en horizontal hacia abajo por las katanas de Karui y Omoi. El ataque de katana doble fue fácilmente bloqueado por el Sable Futon conocido. La estocada de la líder del equipo fue sorprendentemente bloqueada por un segundo Sable Futon, con un corte hacia abajo. Naruto actualmente contenía las tres variedades de armas filosas con sus dos sables.
"¡Wow! Eso es a lo que yo llamo trabajo en equipo 'ttebayo", gritó el rubio sorprendido. Ni siquiera habían tenido algún diálogo verbal; todo se basaba en el trabajo en equipo previo. "¿Superó tus expectativas, Samui?", preguntó curioso el rubio durante el choque de espadas.
"Bien, por algo entré al…"
Naruto y el Arte de sus Peleas|| Análisis
La narrativa se desvía hacia una lista de fanfics, que no se relaciona directamente con la trama de la batalla o las ambiciones de Naruto, pero podría interpretarse como un reflejo de las múltiples historias y destinos que los personajes de Naruto pueden tomar.
La historia retoma el hilo argumental tras un evento significativo: el ataque de los Otsutsuki durante los exámenes Chunnin en Konoha. A pesar del sacrificio de Naruto Uzumaki, el Nanadaime Hokage, y la contención del ataque, el mundo shinobi se encuentra en un estado de alerta. La paz se había logrado, pero la amenaza de lo desconocido se cierne sobre ellos.
En la Mansión Uzumaki, un nuevo día comienza para la familia del héroe del mundo shinobi. Himawari Uzumaki, la hija menor de Naruto e Hinata, se enfrenta a una encrucijada: elegir entre una blusa rosa y una morada. Mientras tanto, un pequeño ser emerge de debajo de su cama: Kurama, el Kyubi No Yokou, ahora un compañero de armas de Naruto y considerado un héroe de guerra. Años después de la Cuarta Guerra Mundial Shinobi, los Bijuu son aceptados como compañeros, y Kurama, gracias a un clon de energía natural creado con ayuda de Naruto, puede salir del sello de su Jinchuriki.
Himawari, con la ayuda renuente de Kurama, elige la blusa rosa. El pequeño zorro, ahora el peluche personal de la princesa Uzumaki-Hyuga, disfruta de las galletas que ella le compra en secreto, demostrando el profundo afecto que siente por las crías de su mejor amigo.
En el comedor principal, Naruto, Hinata y Boruto se preparan para desayunar. La armonía familiar se ve interrumpida por la pregunta de Boruto sobre escuchar voces en su cabeza, a lo que Naruto responde afirmativamente, refiriéndose a Kurama. La discusión entre padre e hijo es interrumpida por Hinata, quien pone fin a la disputa con su autoridad.
La mañana tranquila se ve empañada por la inminente llegada de un evento que cambiará sus vidas para siempre.
En otra dimensión, el Ángel Michael y Hagoromo Otsutsuki discuten los eventos que llevaron a la Cuarta Guerra Mundial Shinobi, un conflicto que marcó un antes y un después en el mundo shinobi.
Tras la batalla contra Pain, Danzo, quien asumió el título de Hokage interino, asiste a una cumbre de Kages convocada por el Raikage A para discutir medidas contra Akatsuki. Sasuke Uchiha irrumpe en la cumbre con la intención de destruir a Danzo, declarando su odio hacia el mundo shinobi.
El Equipo #7 se reúne nuevamente, no en las condiciones deseadas. Una pelea entre Naruto y Sasuke se inicia, pero ambos son conscientes de las fatales consecuencias de luchar con todas sus fuerzas. La guerra entre ellos, y la Cuarta Guerra Mundial Shinobi, ha sido declarada.
Naruto debe aprender a dominar el chakra del Kyubi. Viaja con Killer Bee a la Cascada de la Verdad, donde se enfrenta a su propia versión oscura, Dark Naruto. A través de esta lucha, Naruto comprende que sus miedos e inseguridades son representados por Dark Naruto. En lugar de luchar, Naruto abraza a su versión oscura, un acto que simboliza la aceptación de sus propios demonios.
La historia concluye con una referencia a eventos posteriores, incluyendo la infiltración de Mizuki en el Centro de Investigación del Clan Nara y la transformación de Mizuki en una forma monstruosa, sugiriendo que las amenazas persisten y que la lucha por la paz continúa.
