Alpuente Comic Lápiz: Un Viaje por el Humor y el Dibujo

El humor se presenta como un bálsamo en tiempos de crisis, una herramienta para navegar las dificultades con una sonrisa. En este contexto, el ingenio de profesionales como los que dan vida a la revista mensual "El Churro Ilustrado" se vuelve esencial. Esta publicación, lanzada por Panini, cuenta con la colaboración de figuras destacadas del humor como El gran Wyoming, Álvarez-Solís, Carlos Tena y Moncho Alpuente, entre otros.

La revista nació de una idea surgida en una churrería, de ahí su peculiar nombre, elegido también por razones económicas. "Hubiéramos preferido llamarnos el Langostino Ilustrado, pero no está la cosa para mariscadas", comentan sus coordinadores. El logo de la revista, un churro solitario, es una representación literal de este momento fundacional. La propia revista reconoce la existencia de un debate sobre si la figura es un churro o una porra, lo que añade un toque de humor a su identidad.

"El Churro Ilustrado" se define como una revista satírica en papel, apostando por este formato frente a la fugacidad de internet. Sus creadores creen firmemente en la viabilidad del humor crítico e inteligente en el mercado actual, recordando una época en la que varias revistas de humor convivían en los quioscos españoles. La publicación busca diferenciarse ofreciendo un humor más reflexivo y "serio", aunque reconocen la dificultad de aportar algo verdaderamente nuevo en el ámbito del humor.

En cuanto a sus referentes, los creadores señalan con ironía que "El Congreso de Diputados está repleto de grandes humoristas". El equipo de "El Churro Ilustrado" es heterogéneo, con miembros de distintas edades y orígenes, cada uno con sus propios referentes. No tienen un modelo único, sino que han aprendido de diversas publicaciones, tanto nacionales como internacionales.

La periodicidad mensual de la revista permite a sus autores alejarse de la inmediatez de las redes sociales y dedicar tiempo a la reflexión. "Somos muy partidarios de la reflexión siempre que eso no suponga flexionarnos dos veces porque el ejercicio físico está sobrevalorado", afirman.

El número cero de "El Churro Ilustrado" incluye un resumen del 2014, un año que, según el Gobierno, ha marcado el fin de la crisis. La revista aborda este tema con humor, invitando a los lectores a descubrir su particular visión dentro de sus páginas. Los temas elegidos para el resumen son aquellos que más divierten y, a la vez, más irritan a los autores, buscando transformar el enfado en risa y "meter caña" a los asuntos que lo merecen. La política es uno de los temas recurrentes, ya que, aunque los políticos no siempre acierten, la política afecta a la vida de las personas. La revista busca tratar temas que importan a la gente, sin dejar de lado otras clases de humor.

Este número cero también rinde homenaje a Vázquez de Sola, considerado un maestro del humor gráfico y un referente para muchas generaciones. Destacan su prestigio internacional, forjado en publicaciones francesas, y su condición de "autor de culto" en España. Lo describen como un "insumiso" que nunca se ha doblegado ante el poder, un verdadero referente para algunos de los colaboradores de la revista.

El número 1 de la revista está en preparación, y sus creadores prometen que será el siguiente en salir, aunque no descartan sorpresas, como la posibilidad de publicar el número dos antes que el primero, o incluso un número 0,75, jugando con la idea de los recortes.

Portada de la revista El Churro Ilustrado

El Humor como Reflejo de la Realidad

En el mundo del cómic, el humor a menudo sirve como un espejo de la sociedad, permitiendo abordar temas complejos de una manera accesible y entretenida. Bartolomé Seguí, un histórico dibujante de cómics español, comparte su perspectiva sobre la evolución del humor gráfico y su propia trayectoria.

Seguí recuerda sus primeras lecturas de tebeos como "Lucky Luke", "Astérix" y "Anacleto", destacando los guiones de Goscinny como una influencia temprana. El humor, para él, es el "más inteligente de los sentidos", y se inspiró en autores como Morris para aprender a dibujar cómics. La complejidad de dibujar caballos, presentes en "Lucky Luke", le hizo dudar de abordar el género western en su obra.

La aparición de la revista "Totem" en 1977 supuso un punto de inflexión, presentando a autores con estilos innovadores y narrativas adultas. Esto llevó a Seguí, como a muchos otros, a explorar un dibujo más realista, alejándose de los personajes caricaturescos. Su formación artística se desarrolló en la Escola Massana de Barcelona, donde estudió Pintura, y aprovechó para presentar sus trabajos a diversas editoriales.

La revista "Madriz" se convirtió en una plataforma para experimentar con un cómic más gráfico y experimental. Seguí reconoce estar desconectado de la vanguardia actual en pintura y escultura, pero considera el cómic un medio de expresión libre con un campo inagotable para la experimentación.

Viñeta de cómic humorístico con estilo de Bartolomé Seguí

A lo largo de su carrera, Seguí ha trabajado en revistas de cómic muy diversas, experimentando con técnicas y herramientas. La revista "Madriz" le permitió publicar este tipo de trabajos, mientras que otras como "El Víbora" o "Cairo" acogieron historias costumbristas sobre la vida joven y la modernidad. También ha explorado los cómics de género, con tiras en prensa al estilo de los clásicos.

La búsqueda de un estilo propio fue una preocupación inicial para Seguí, pero con el tiempo, su experimentación y la mezcla de pintura y cómic se convirtieron en una ventaja. Las revistas de cómic, aunque atravesaron una "debacle", han experimentado un cierto resurgimiento, pero aún enfrentan dificultades para consolidarse. Seguí lamenta la desaparición de las revistas, que servían como plataforma para autores emergentes y permitían un sustento mientras se acumulaba material para álbumes.

Actualmente, la creación de obras completas, como novelas gráficas, se ha vuelto más compleja debido a los plazos y los anticipos. La difusión a través de cómics digitales e internet ofrece una alternativa para la promoción, aunque la rentabilidad inmediata sea menor. Seguí también fue editor de la revista infantil "Esquitx", la primera revista de cómic en catalán enfocada al público infantil, que sirvió de plataforma para autores baleares.

Respecto a las publicaciones infantiles y juveniles, Seguí observa obras de calidad, pero con escasa difusión. Subraya la importancia de los cómics en la formación del hábito lector desde la infancia, no solo para pasar a leer libros, sino para disfrutar del cómic adulto.

La pregunta sobre cómo vivir del cómic es recurrente. Seguí cita a Howard Chaykin: "nadie escoge el cómic como segunda opción". Los aficionados al cómic lo hacen por pasión, no necesariamente con la expectativa de grandes ganancias. Si bien la rentabilidad de las ilustraciones puede ser mayor, el dibujo de cómics tiene un atractivo especial. El autor recibe un porcentaje del precio de venta, y las ventas en España, a menudo, no permiten cifras millonarias, con tiradas que rara vez superan los cinco mil ejemplares.

La ciudad, en las obras de Seguí, es un "personaje" importante. En sus cómics sobre Carvalho, Barcelona es protagonista, pero evita el enfoque puramente postal. En "Historias del barrio", retrata una Palma que ya no existe, buscando representar la ciudad de forma emocional. La vinculación emocional con Barcelona, donde llegó como un chico de provincias, le inspira a crear escenarios reconocibles donde el lector pueda sentirse identificado.

Mapa de Barcelona con puntos de interés de cómics

Seguí confiesa ser negado para la ciencia ficción, ya que le resulta difícil retratar espacios inventados con realismo. La masificación y la gentrificación han transformado ciudades como Barcelona, convirtiendo el recuerdo de lugares familiares en un tesoro. La experiencia de la masificación en Mallorca le preocupa, temiendo que se convierta en un destino similar a Venecia si no se gestiona adecuadamente.

Jorge Jiménez: El Superhéroe de la Ilustración

Jorge Jiménez, a sus 30 años, se ha consolidado como un reconocido dibujante en Estados Unidos, demostrando que el talento español puede triunfar en los mercados internacionales. A pesar de su éxito, mantiene una humildad admirable, atribuyendo gran parte de su logro a la suerte y al trabajo duro.

Jiménez relata cómo, tras un período de incertidumbre en su vida, decidió dedicarse por completo al dibujo, su verdadera vocación. Se dio cuenta de que el cómic era el medio que mejor se adaptaba a sus habilidades. A diferencia de quienes buscan crear sus propios personajes exitosos desde el principio, Jiménez optó por un camino diferente: convertirse en un hábil ejecutor para guionistas.

Su evolución artística fue rápida, y con un estilo cada vez más pulido, comenzó a buscar oportunidades profesionales. Su primer representante, Eduardo Alpuente, vio su potencial y le abrió las puertas al mercado francés y norteamericano. Su primer trabajo profesional fue para la adaptación de la película "Transformers: Dark of the Moon", una experiencia que lo marcó profundamente y le permitió ver su apellido impreso en un cómic por primera vez.

Dibujo de Batman y Superman por Jorge Jiménez

Gracias a su trabajo en "Jurassic Park", Jiménez dio el salto a DC Comics, adaptando la serie "Fringe". Su dedicación y talento le valieron la confianza de los editores, lo que le llevó a dibujar para series como "Tierra 2", una versión alternativa de la "Liga de la Justicia". Finalmente, cumplió su sueño de dibujar a Superman.

Jiménez explica que, en DC Comics, varios dibujantes colaboran en las distintas series para asegurar la puntualidad de las entregas. Una de las grandes ventajas de su trabajo es la flexibilidad geográfica; puede trabajar desde cualquier lugar siempre que cumpla con los plazos. Esto le ha permitido viajar y conocer mundo, cumpliendo su sueño de visitar Nueva York y asistir a la Comic-Con.

El proceso de creación de un cómic suele involucrar a un lápiz, un entintador y un colorista. Jiménez, al trabajar digitalmente, puede encargarse del lápiz y la tinta, colaborando con coloristas como Alejandro Sánchez. El mercado francés, a diferencia del estadounidense, permite un enfoque más artístico y con más tiempo para la creación.

El tiempo dedicado a cada página varía, desde unas pocas horas hasta dos días, dependiendo de la complejidad. Jiménez describe el trabajo como a veces angustioso, pero la capacidad de sintetizar la narrativa y el dibujo le permite ser más eficiente. Considera el dibujo de cómics como la creación de una película, y a menudo se le encarga el diseño de personajes nuevos, como el hijo de Superman, Superboy, para quien creó un estilo moderno y funcional.

El máximo logro para Jiménez sería que los lectores compren sus cómics no solo por el personaje, sino por su nombre. Aspira a seguir aprendiendo y creciendo, y que su firma se convierta en un reclamo por sí misma. Con humor, bromea sobre el origen de Superman, vinculándolo a su tierra natal, la Alpujarra granadina.

Jorge Jiménez trabajando en su estudio

Jorge Jiménez, originario de Cádiar, Granada, es un ejemplo de cómo la pasión y el esfuerzo pueden llevar a alcanzar grandes metas. A pesar de su éxito, mantiene una vida aparentemente normal, alejada de los superpoderes que dibuja. Su historia demuestra que el talento y la dedicación pueden abrir puertas en cualquier ámbito, incluso en el competitivo mundo del cómic estadounidense.

Desde niño, Jiménez mostró una gran habilidad para el dibujo, influenciado por series como "Dragon Ball" y "Batman". Su madre, lejos de desalentarlo, le ayudó a desarrollar su imaginación. A pesar de las dudas sobre la viabilidad de dedicarse profesionalmente al cómic en España, su pasión lo impulsó a seguir adelante. Decidió estudiar Educación Física en INEF, pero el dibujo seguía siendo su principal interés.

Una visita al salón del cómic de Barcelona y el encuentro con su primer representante, Eduardo Alpuente, marcaron un punto de inflexión. Jiménez dejó la carrera y apostó por su sueño, viajando a Estados Unidos y Francia para buscar oportunidades. Su primer contrato profesional le permitió empezar a cobrar por su trabajo, un impulso crucial para continuar.

Tras su debut con "Transformers", llegó "Jurassic Park" y, posteriormente, la oportunidad de trabajar para DC Comics. Su adaptación de "Fringe" y otros proyectos le abrieron las puertas a series importantes como "Tierra 2" y, finalmente, a dibujar a Superman. Su trabajo en DC Comics le permite dedicar entre nueve y diez horas diarias al dibujo, manteniendo un equilibrio entre su vida personal y profesional.

Jiménez reflexiona sobre la importancia del dibujo como una forma de expresión y cómo la sociedad tiende a juzgar los resultados sin valorar el proceso. Defiende que cualquiera puede disfrutar dibujando, y que la ilusión infantil por el arte es algo que debe preservarse. En Estados Unidos, los superhéroes son parte de la mitología, mientras que en España aún existe cierto estigma hacia quienes se salen de lo común.

A pesar de tener el respeto de su sector, Jiménez aspira a que su nombre sea reconocido en las portadas de los cómics, no solo los títulos de las series. Su estudio, un espacio creativo en su hogar, es donde da vida a los superhéroes que cautivan a lectores de todo el mundo. Su historia es un testimonio de que, con perseverancia, los sueños, incluso los más extraordinarios, pueden hacerse realidad.

Entrevista a Jorge Jiménez

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