La vida de uno de los científicos más importantes de la historia explicada para los más pequeños. Todos hemos oído decir que Albert Einstein no fue un buen estudiante. En realidad, su único “problema” es que ya desde pequeño le encantaba preguntar el porqué de las cosas, algo que no encajaba muy bien con la rígida disciplina de la escuela de entonces.
Albert Einstein nació el 14 de mayo de 1879 en Ulm (Alemania). Se crió en una familia judía no religiosa. De pequeño era un niño tranquilo y ensimismado. Aprendió a tocar el violín a una edad muy temprana. Estudió Física y Matemáticas.
Su increíble intuición y su afán por cuestionarlo todo le llevaron a revolucionar la ciencia, demostrando que ni el tiempo ni el espacio son lo que creemos. Su teoría de la relatividad le convirtió en el científico más importante del siglo XX, y para muchos el mayor de todos los tiempos.
Pocas presentaciones hacen falta de hecho para el científico y pensador más popular del siglo XX. Desde la relatividad espacial al movimiento Browniano, su vida acumula una lista de logros y aportaciones tan extensa que pocos son los que se atreven con ella. Con la teoría de la relatividad y otras investigaciones, Albert siempre demostró tener una visión clara de los problemas de la física y estaba decidido a resolverlos. En 1921 ganó el Premio Nobel de Física y su trabajo sentó las bases para la investigación sobre la evolución del universo.
"¡Triste época es la nuestra! Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio", decía Einstein ya por aquel entonces.

Pero, ¿y lo relevante que puede ser conocerla, más si cabe, desde nuestra infancia? Así lo entienden desde 'Colección de científica', un equipo valenciano que revisita a los clásicos- y no tan clásicos- de la ciencia, para rememorar sus vidas y logros que, posteriormente, plasman en una serie de tebeos destinados a los más pequeños.
"Los grandes genios también fueron niños y en la propia infancia es además donde muchos de ellos descubrieron que les apasionaba la ciencia, o simplemente sentían gran curiosidad. Por eso, nos parece que puede ser muy inspirador para los pequeños conocer sus historias", explica Jordi Bayarri, encargado del guión y dibujo de las obras. Junto a él, Tayra Lanuza es quien realiza las tascas de documentación y Dani Seijas del color.
El 200 aniversario del nacimiento de Darwin fue el inicio de esta gran historia. Según cuenta Bayarri, la iniciativa parte de un encargo que el Consell Valencià de Cultura le pide hacer por 2008, tiempo en el que se cumplen además 150 años de la publicación del origen de las especies. De ahí nace entonces el primero de los cómics, aunque a diferencia de la colección actual, este estaba escrito en valenciano. "En estas ediciones institucionales pasa que las publican, las distribuyen y luego ya nada más se sabe. Pero yo me quedé con el run run, vi que este campo tenía muchas posibilidades y lo empecé a mover en nuestra propia editoria", explica el historietista valenciano.
Desde entonces han tejido una serie que ya alcanza, en efecto, hasta los ocho científicos: Darwin, Galileo, Newton, Marie Curie, Ramón y Cajal, Aristóteles, Hipatia y ahora Albert Einstein.
Criterios de Selección para la Colección
Pero, ¿en qué criterios se basan para decidir quién entra y quién no en la colección? "A parte de la relevancia que haya tenido su trabajo en la historia de la ciencia, queremos ofrecer una imagen que en conjunto sea lo más amplia posible. Por ejemplo, intentamos que no sean solo científicos de los últimos 100 150 años, también hay personajes en la Edad Media o el Renacimiento, como Aristóteles. Queremos que los niños vean que el trabajo científico se hace desde siempre. Por el otro, tratamos de alternar las disciplinas para que no siempre sea física o matemáticas, también hay medicina o astronomía".
No obstante, entre la lista de estas primeras series ya se empieza a detectar la invisibilidad de las mujeres científicas: "Hay muchas profesionales con trabajos muy interesantes, el problema es que no tenemos suficiente respaldo de los lectores. También nos ocurre con los muchos científicos árabes que hay. Pero desafortunadamente, el ser una editorial tan pequeña nos condiciona mucho a lanzarnos con personajes desconocidos", expone Bayarri.
En efecto, la obra no se publicará hasta alcanzar la campaña de micromecenazgo que han establecido para su distribución. Así mismo, de cara al año que viene el valenciano ya tiene claro que van a ilustrar a Ada Lovelace y Pasteur.

El Cómic como Herramienta Divulgativa
Desde su época como estudiante, a su dificultad por encontrar trabajo, condensar la vida "de los científicos de antaño" en pequeñas viñetas es una tarea, como mínimo, laboriosa. Ver como quedan tantas palabras, hojas y documentos compilados en unas cuantas palabras, se convierten en una de las herramientas "más asequible" para los lectores primerizos. Es por eso que Bayarri considera que "no se aprovecha suficiente su capacidad de divulgación".
"El cómic es un lenguaje muy visual y asequible para cualquier persona, independientemente del grado de estudios que tenga o costumbres de leer. Su lectura es muy fácil de asimilar. Claramente, se podrían hacer más cosas en educación. Por eso, también queremos tratar de aprovechar las bondades del tebeo porque es un lenguaje naturalmente dotado para ello".
Albert Einstein: La Historia de un Genio | Historia para Niños
Pequeña&Grande es una colección de biografías ilustradas que descubre la vida de personas destacadas, desde diseñadores y artistas hasta científicos y activistas. Todas ellas lograron cosas increíbles y convirtieron un pequeño sueño en una gran historia.
Hay científicos que, pese a realizar contribuciones fundamentales, apenas obtienen reconocimiento fuera de su ámbito académico. Otros adquieren fama a través de libros y programas de divulgación científica. Pero muy pocos, como Albert Einstein, han p.
En Einstein, Jim Ottaviani y Jerel Dye nos llevan a los bastidores de la fama para elaborar un retrato complejo e íntimo del científico cuyo nombre se ha convertido en sinónimo de genio. Esta es la historia de un científico que cometió muchos errores y que, incluso cuando quería que se demostrara que estaba equivocado, al final a menudo tenía razón. Es la historia de un humanista que al que le costaba conectar con la gente. Y es la historia de un revolucionario reticente que pagó un precio muy alto por vivir con un solo sueño.
