En la vida puedes planificar lo que te va a ocurrir y pelear por esos objetivos; pero también puedes ir trabajando por impulsos que luego generan etapas que son objetivos en sí mismas.
La historia de Agua del Chorro sirve como ejemplo de la segunda idea. «Ninguno de nosotros pensó demasiado en cómo enfocar el proyecto a largo plazo, simplemente queríamos disfrutar de interpretar los temas en directo e ir viendo cómo funcionaban y cuál era nuestra sensación de cara al público. Lo cierto es que hubo un momento en el que sin darnos cuenta, estábamos haciendo bastantes directos, casi sin tener material audiovisual en ninguna plataforma más que dos o tres singles que habíamos grabado que además, se correspondían con canciones cuyo estilo está más enfocado en la onda musical que hemos consolidado actualmente», explica Aidán Febles, voz y guitarra.
Agua del Chorro tiene esa cosa de sobre la marcha y ya si eso vamos viendo. Aidán relata la por ahora breve historia del grupo: «Yo formé parte de varios grupos antes de conformar la banda y al mismo tiempo mantenía mi proyecto en solitario como cantautor. En el caso de Isi Díaz (cantante), también estaba relacionado con la música a través del rap compartiendo canciones y colaboraciones con su grupo de rap y otros artistas locales. La historia de la banda comienza cuando Isi y yo nos conocemos y empezamos a hacer música juntos, por puro placer, sin ninguna idea preconcebida».
Comparten alguna canción, tienen su impacto, les llaman para tocar en Los Realejos y ahí empiezan a montar banda. Y así hasta la configuración actual, con Isi, Aidán, más Dani Hdez (bajo), Gabriel Martín (guitarra solista), Hugo García (baterista), Isaac de Ara (congas y percusión menor) y Oscar Tiraida (teclados).
En pocos años no paran de dar conciertos con un estilo jovial, cercano, playero, divertido y muy canario. Cada vez con más cariño de la gente, con directos desenfadados y pegadizos, Agua del Chorro plantea el mundo al revés: ahora que nos conocen, es el momento del disco. Así nace el recién editado La destiladera.
«Decidimos que debíamos agrupar unas cuantas canciones que nos acompañaron desde el origen para homenajear, precisamente, esos inicios, que fueron el primer paso en este camino. Si lo piensas, hemos hecho prácticamente lo contrario que cualquier banda o artista: primero nos centramos en trabajar el directo y luego nos metimos en el estudio, por lo que había una especie de desajuste entre el material que teníamos en redes y las canciones que mostrábamos en directo». Todo se resume en una frase: «La edición del disco ha sido el casillero de salida».

Actividades Refrescantes y Planes Familiares
Las actividades con agua en Madrid para niños son una opción para refrescarse. En la Comunidad de Madrid, aunque, esta semana vamos a tener una tregua contra el calor, se espera que el domingo vuelvan a subir las temperaturas.
Por tanto, la mejor opción ante las altas temperaturas que se esperan es buscar un plan fresquito, sobre todo, si tenemos hijos. No obstante, ahora en Madrid está disponible una opción gratuita, que se trata de un parque infantil que cuenta con actividades acuáticas.
Las actividades refrescantes son una de las mejores opciones con niños durante el verano, sobre todo, con la subida de las temperaturas que se espera de cara al fin de semana. Para ello, en la Comunidad de Madrid, contamos con varias opciones, pero hay una novedad y es gratuita.

«El parque de juegos cuenta con un sistema de recirculación de agua, de circuito cerrado que filtra, desinfecta y reutiliza el agua. Ante esta situación, lo mejor es buscarse un plan refrescante en que puedan participar también los más pequeños de la casa. Se trata de una fiesta del agua permanente, ideal para que los niños combatan el calor con máquinas de espuma, mangueras y pistolas de agua, acompañado de música y los mejores foodtrucks y cócteles. La entrada se puede adquirir desde 5 euros».
Desde el punto de vista lúdico el nuevo ordenamiento de la ribera del Manzanares ofrece un marco extraordinario para pasar un buen rato en familia. Los niños se lo pasan en grande en las 17 áreas de juegos infantiles que podemos encontrar a lo largo del Salón de Pinos, todas ellas con columpios fabricados con materiales sostenibles y naturales como la madera y la cuerda de cáñamo, que forman telas de araña, hamacas, puentes colgantes o lianas para trepar.
Lo que sin duda pone de acuerdo a todos, niños y mayores, es la Playa de Madrid Río, formada por tres recintos acuáticos ovalados con chorros de agua ideales para refrescarse en verano, rodeados de una amplia zona de descanso con hamacas (fuentes en funcionamiento en el verano de 2022 de 11:00 a 21:00 h).

Dentro del espacio de Madrid Río, se encuentra lo que muchos llaman «la playa de Madrid». Es un espacio acuático de 6500m2 junto a la zona de Arganzuela, donde diferentes chorros de agua sirven para refrescar a niños y mayores. Los días más calurosos, esta playa urbana es una zona muy frecuentada por familias, y los más pequeños pueden jugar en las zonas habilitadas. Hay tres espacios acuáticos: el de los chorros de agua, otro con agua pulverizada y otro con una lámina superficial donde poder tumbarse y mojarse. Hay también una zona habilitada con algunas hamacas.
Los Chorros de Yamaguchi y la Cultura
En Pamplona tenemos una estupenda opción para que los peques se refresquen mientras se lo pasan en grande: los famosos”Chorros de Yamaguchi”…. ¿los conoces? Una fuente cibernética que en un horario establecido de mañana y de tarde, se pone en marcha para divertimento de los más pequeños. Chorros que salen intermitentemente del suelo y que los peques utilizan como ducha, son una fuente asegurada de risas.
Conviene que vayan preparados como si fueran a la piscina: bañador, chancletas y toalla son imprescindibles. Y os cuento mi experiencia: sabía de su existencia pero, por pillarme a desmano, hasta la semana pasada no los habíamos probado! Fuimos el viernes por la mañana y me sorprendió ver un montón de toallas en el suelo como si de una piscina se tratara (aunque creo que había una especie de campamento). Los peques estuvieron una hora felices a remojo y yo me senté tranquilamente (aunque sin quitar los ojos de mis pequeñuelos claro) en una de las terrazas a tomarme un refresco a la sombra. Repetiremos seguro.

Después del rato lúdico a remojo, tocaba bajar energía. Queríamos coger unos cuentos y yo no conocía la Biblioteca infantil de Yamaguchi así que para allá fuimos (justo enfrente de los chorros). Un baúl lleno de cuentos de piratas fue el objetivo de mi peque. Bigger localizó uno de “Dónde está Wally” y un cómic de Asterix y Obelix y de ahí no salió. Mesitas para ellos, un sofá para mí, un ambiente relajante….y libros.
Y después de refrescar el cuerpo y cultivar la mente, sólo quedaba alimentar la panza. Ese día tenía el frigorífico un poco vacío y la mente sin ganas de pensar qué cocinar y sabía que se me iba a hacer tarde y que mis polluelos no iban a aguantar con el pico cerrado así que…..a por un pincho de tortilla al Otero. ¿Las habéis probado? Al ladito del parque (en la calle Rioja 2, pegando a Pio XII). Y los dueños muy muy amables. Lo dicho. Repetiremos seguro. Cuando estén mis hermanas aquí seguro que nos vamos toda la tropa.
