Adur, dibujante de cómics: Biografía y Trayectoria

Manuel Urda fue uno de los dibujantes con una vida profesional más longeva entre los humoristas e historietistas españoles del siglo XX. Publicó sus primeros dibujos en 1904 en Monos y en 1906 en L’Escolanet, y siguió publicando hasta poco antes de su muerte, en 1974. Como muchos otros dibujantes vocacionales de su generación, colaboró en buena parte de las publicaciones que se editaban en Barcelona con el objetivo de lograr sobrevivir de su trabajo. En 1915 creó su propia publicación, En Belluguet, de muy corta vida.

Para la mayoría de personas aficionadas al mundo de la historieta, el nombre de Urda va íntimamente ligado a TBO. Su trabajo en ese semanario fue inmenso: colaboró desde poco después de su fundación, en el número 9 de 1917, hasta poco tiempo antes de su muerte y fue su director artístico desde 1918 hasta 1922. Este autor destacaba por su aguda observación de las situaciones que contemplaba en la calle, a las que añadía su toque humorístico. La ingenuidad de sus personajes y la levedad de las anécdotas contadas casaban de manera adecuada con la intención de entretener y divertir a sus lectores. Urda fue un buen dibujante con una expresión gráfica de gran finura y elegancia: su estilo era muy personal y reconocible. El volumen que aportaba a sus personajes y la particular curvatura de sus piernas eran algunas de las características que aportaban a sus dibujos una estampa totalmente personal. El hecho de no crear personajes fijos con una continuidad relevante en ninguna de sus colaboraciones provocó, sin duda, que su popularidad no fuera tan llamativa como la de algunos de sus coetáneos.

Ilustración de Manuel Urda

El mundo del cómic español ha contado con numerosos talentos a lo largo de su historia. Desde los pioneros que sentaron las bases del noveno arte en España, hasta las nuevas generaciones que exploran formatos y temáticas innovadoras, la diversidad de creadores y estilos es vasta.

Creadores y Trayectorias Destacadas

Varios autores han dejado una huella significativa en la historieta española. Manuel Urda, con su extensa carrera y su labor en TBO, es un claro ejemplo de la dedicación y el talento que definieron a muchos dibujantes de su época.

José María Duarte inició su andadura como dibujante en la década de los años sesenta, entintando y acabando el dibujo de otros autores para la serie El Capitán Trueno. Deseoso de hacer sus propias historietas, acudió al sello Toray para realizar historietas del Oeste, género que le atraía mucho más. Trabajó dibujando recortables de wéstern, con historietas para títulos como Hazañas del Oeste, Hazañas Bélicas y, posteriormente, seguiría con este género en este mismo sello, en títulos como Apache, Sioux o Leopardo. Durante los años setenta también dibujó algunas entregas de la colección de Bruguera Joyas Literarias Juveniles, adaptando novelas de Jules Verne, como La Estrella del Sur o La Esfinge de los Hielos, y de otros escritores. Destinó mucho trabajo para editores del extranjero a través de la agencia Selecciones Ilustradas, siendo distribuido por Francia, Reino Unido, Países Bajos, México, Italia, Estados Unidos y varios países latinoamericanos. Colaboró, por ejemplo, con Corriere de la Sera y con la Casa Editrice Universo en Italia. Estuvo en la revista neerlandesa Tina, y en las colecciones alemanas Williams Maxi Album con Buffalo Bill. Para los ingleses dibujó la serie The Vroom, editada por Planet Comics. Algunos de estos materiales fueron reproducidos en tebeos austriacos y escandinavos, como en Climax Adventure Comic (editado por K. G. Murray), en los setenta, y en Seriespesial (edición de Semic), en los ochenta. Duarte también trabajó en editoriales como Firme y Thotem, y no dejó de ser ilustrador para Bruguera, siendo Los basureros del espacio uno de sus últimos trabajos para este sello. Su obra apenas fue recuperada: en 1993 vimos alguna historieta dibujada por él en la colección Grandes Aventuras, del sello Ediciones Primera Plana S.

Arturo Moreno, valenciano de nacimiento, se trasladó a Barcelona con 8 años. Allí estudió en la escuela de dibujo Baixas y en la Escuela del Trabajo. Ya desde los 18 años se especializó en el dibujo de historietas, sobre todo humorísticas. Hasta la Guerra Civil colaboró en revistas infantiles como En Patufet, TBO, Pulgarcito, Virolet, Esquitx, Lo Noi Català, Pocholo o Mickey, con series como Tommy, aventuras de un joven sportman (1926), Formidables trapisondas del grumete Mick, el viejo Mock y el perro Muck (1930), Punto Negro (1935), Faustino de la O (1936) o Freddy, el pequeño botones (1936). Entre 1932 y 1937 fue el director artístico de la revista KKO, el primer tebeo valenciano de difusión nacional. También trabajó para publicaciones satíricas como Xut!, Papitu (donde firmó con el seudónimo de Moro), El Be Negre o L’Esquella de la Torratxa, así como en prensa generalista (revistas Lecturas y Hogar y Moda). Heredero de la escuela clásica de los grandes dibujantes de En Patufet, su estilo se tornó limpio y dinámico, claramente influenciado por la estética disneyniana. En la mayoría de sus obras la temática era la acción grotesca e hilarante, exceptuando aquellos encargos pensados para las revistas satíricas o sus trabajos publicados durante la Guerra Civil para el Sindicat de Dibuixants Professionals. Tras la Guerra Civil colaboró en algunos de los tebeos más populares de la primera posguerra como Chicos, Mis Chicas, Flechas y Pelayos o Maravillas. En 1942 fundó la productora Diarmo Films para dedicarse a otra de sus grandes pasiones: los dibujos animados. Produjo varios cortos publicitarios y un cortometraje, El capitán Tormentoso, hasta que en 1944 inició la producción de su primer largometraje. Se trataba de la primera película de animación en color producida en Europa, Garbancito de la Mancha, film que fue producido por Blay y Balt y que él mismo dirigió. A pesar de las extremas dificultades de la España de posguerra y de la falta de materias primas, Garbancito de la Mancha se estrenó en 1945 con un importante éxito comercial, lo que favoreció la producción de una segunda parte, Alegres vacaciones (1948). Pero Arturo Moreno no llegó a ver el estreno de Alegres vacaciones ya que en 1948 emigró junto a su familia a Venezuela al recibir una oferta del Ministerio de Educación venezolano para ejercer de director de una revista pedagógica, Tricolor. Permaneció en este país sudamericano hasta 1956, dedicándose sobre todo a dirigir y dibujar varias series para Tricolor y al rodaje de cortos publicitarios, algunos de ellos junto a otro grande de la historieta: Àngel Puigmiquel. A su regreso a España continuó colaborando para la revista venezolana Tricolor mientras publicaba chistes en el periódico La Vanguardia y realizaba nuevas series para revistas como Paseo Infantil, Pinocho, Balalín y, sobre todo, TBO, semanario del que se convirtió en colaborador habitual y autor de referencia durante la última etapa de la revista. Una de sus últimas series fue Chito (1974), realizada para la revista del mismo nombre.

Ilustración de Arturo Moreno

La historieta aragonesa contemporánea cuenta con una pléyade de autores que abarcan diversas facetas del medio. Desde guionistas y dibujantes hasta coordinadores de eventos y editores, la escena se muestra vibrante y activa.

Autores y sus Obras

Daniel Foronda Saz es un zaragozano que lleva dibujando toda la vida. Hacía cómics por su cuenta hasta que cayó en el mundo fanzinero de El Hombre Mosca y Alert Boy. Con un grupo de guionistas y dibujantes, formó la editorial Burz Cómics, con la que publicó tres volúmenes de su personaje Pinball. En el último ya aparecían unos pequeños extraterrestres que protagonizarían su siguiente cómic, Zak y El Secreto del Monolito. La gran carrera de Tina, un spin off de Zak, fue su siguiente trabajo. Como guionista: Tierra negra, TeBeO Labordeta, Viñetas, Señoría Labordeta, 13 grados 13 millas. Además de su trabajo como editor es el coordinador del Salón del Libro de Villanueva de Gállego, Marzo de Cómic de la Fundación Caja Rural de Aragón, Ultimate Manga Zaragoza y el Congreso de Historia, Divulgación y Literatura de Calatayud.

El dibujante e ilustrador, con vocación por el dibujo que deriva de su gran afición por el cómic norteamericano, realizó sus primeros trabajos para pequeñas editoriales de corte erótico como Ironworks o Sulaco. Más tarde, publicó su primer cómic como autor completo, Valeria, para la editorial Dibbuks.

Juan Pérez ha sido reconocido con el Premio Tran al mejor guion de cómic aragonés en 2020 por Frontera de Ordesa. Red de evasión Ponzán. En 2022, recibió el premio al mejor guion aragonés del Salón del Cómic de Zaragoza por La Pitillera Húngara. Una historia de las Brigadas Internacionales. Sus trabajos incluyen también Plomo y Gualda. Entierro mexicano de Azaña en Francia (GP ediciones, 2023), Hijos de la Noche (para el álbum colaborativo «Historias del Universo 36», editado por Carmona en Viñetas, 2022), La Pitillera Húngara. Una historia de las Brigadas Internacionales (GP ediciones, OSTA, publicado por la Organización Sindical de Trabajadores de Aragón, 2021), Frontera de Ordesa. Red de Evasión Ponzán (GP ediciones, 2020), Pepe Buenaventura Durruti (GP ediciones, 2019), y La Bondad y la Ira. Últimas horas de Ramón Acín (GP ediciones, 2016).

Valencio-aragonés, nacido en Valencia y residente en Barbastro hace 17 años, ha realizado diferentes títulos sobre la historia medieval del Reino de Aragón, como El último templario, El renegado, Templario, Amantes la leyenda de Teruel y la adaptación de la novela de Miguel Mena Alerta Becquer.

Julio Embid (1983) es Licenciado en Ciencias Políticas y en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y autor de ensayos como Hijos del Hormigón. ¿Cómo vivimos en la periferia sur de Madrid ? (Ed. Els Llums) y Con capa y antifaz. La ideología de los superhéroes (Ed. La Catarata) y del libro de cuentos Tránsfuga (Libros del Gato Negro). Ha sido Director General de Relaciones Institucionales y Desarrollo Estatutario del Gobierno de Aragón. Ha colaborado como columnista ocasional en El País, Diario de Teruel o eldiario.es. En la actualidad trabaja como Coordinador del Grupo Parlamentario Socialista en las Cortes de Aragón.

Tras maravillarse por el mundo del manga y el anime a sus catorce años, descubrió su vocación por escribir y dibujar sus propias historias. Con este objetivo en mente, estudió el ciclo académico de cómic en la Escuela de Artes de Zaragoza. Su primera obra (Zilia Quebrantahuesos, Gp Ediciones, 2015), fue también el primer cómic en contar con una traducción al aragonés con la actual grafía del Gobierno de Aragón.

Luis Armand (Albacete, 1991) siempre ha vivido en Valencia, soñando con llegar al 16 Toneladas balanceándose por el Miguelete mediante telarañas. Licenciado en Bellas Artes por la Universitat Politècnica de València, ha trabajado ilustrando en revistas como VICE España o Principia magazine. Pero lo más importante es que, desde que tuvo uso de razón, nunca soltó el lápiz ni perdió la ilusión por las telarañas, ni dejó de divertirse dibujando.

Comenzó a dibujar desde pequeño, estudió en la escuela de artes de Zaragoza y fue aprendiendo a hacer sus proyectos de forma autodidacta.

El pasado viernes, 1 de octubre, en la librería Elkar de Iruñea, Nabarralde Fundazioa y Peña Beterri de Tudela presentaron el cómic El extraordinario viaje de Benjamín de Tudela, con sus autores, el guionista Mikel Begoña y el dibujante Iñaket. Se trata del siguiente capítulo de una colección dedicada a personajes históricos y episodios del pasado de Navarra, que año tras año viene publicando Nabarralde con la colaboración de varios artistas.

Angel Rekalde explica que la iniciativa de Nabarralde nace de un komikilari, Joseba Larratxe, Josebisky. Presentó su propuesta y vieron enseguida que el cómic es un vehículo de comunicación muy accesible para la gente. Su inquietud siempre ha sido recuperar personajes emblemáticos de su historia y Josebisky les planteó hacer un cómic con ello. Joseba Larratxe comenta que, en aquel momento, no sabía que estaba haciendo el primer tomo de una colección, pero tuvo la oportunidad de decidir el formato, material y técnica a utilizar, y quedó muy satisfecho con el resultado.

Adur Larrea, en relación a un cómic sobre brujas, señala que se basa en el personaje real de Maria Baztan. No se sabe gran cosa de su vida salvo que fue quemada viva en el transcurso del Proceso de Zugarramurdi. Muchas veces se banaliza el tema o se trata dejando de lado el pánico que supuso en la zona. Adur tiene lazos con una asociación de Zugarramurdi que es también crítica con la imagen que de esas mujeres se transmite. Ella es de la zona, de Elizondo, y enseguida se tomó el proyecto como algo propio.

Asisko Urmeneta, al realizar su cómic, tuvo que captar el texto de Lostauren. Comenta que si fueran un pueblo normal, Ihardespena sería conocida por todos, pero en esta nación negada y rota, hay que investigar a fondo para sacar a la luz lo esencial. El texto ocupa la mitad del álbum, y le ha dado un tono de bitono dorado, fiel a la época barroca. Ha realizado una explicación histórica del antes y después de Ihardespena, en blanco y negro: Navarra de 1527 [desde la liberación de las ocho comarcas] hasta 1789 [hasta que Francia secuestró el estado]. Se pregunta en qué año se le quitó la independencia a Navarra, y responde que automáticamente se diría en 1512. Y aunque ese año se produjo la invasión y la ocupación militar de la capital, Enrique II logró liberar una parte del territorio, y allí se restableció el estado soberano en 1527. Un siglo después, Francia dictó un decreto contra el estado de Navarra, y unió las dos coronas, por la fuerza.

La propuesta de guion para un cómic sobre Catalina de Foix fue trabajada de manera genial por la autora. La propuesta nace de una polémica surgida en Navarra. Fue la última reina navarra, el marido era consorte. Era un personaje muy significativo. Abre unas formas de gobierno que se ha llamado el Renacimiento navarro. Hereda un reino medieval y en plena guerra le dió la vuelta. En medio le tocó la invasión de Fernando el Católico y le partió el reino. En otro contexto se destacaría su historia porque forma parte de una serie de reinas muy significativas como Margarita de Angulema, Juana de Albret… que son muy cultas y le dan mucha proyección pero que son poco reivindicadas. El alcalde de Iruña le quiso dar una calle pero no aguanto mucho y en menos de un año se la quitaron. El cómic narra la agonía de la retirada junto con la pérdida del pequeño Francisco. Es una doble pérdida: el reino se desmorona a su vez que un hijo enferma. La autora ha tratado de centrarse en cómo dar forma visualmente a la retirada de Catalina y al dolor que le invade. La colección es en negro y un color, y ella escogió un amarillo anaranjado para abordarlo. Es el cómic más largo que ha hecho hasta la fecha y en dos tintas. Ha sido interesante y un buen calentamiento para obras más largas, que tenía ganas de hacer. Le ha gustado la experiencia de las dos tintas y el tamaño de 24 páginas. Piensa que es una manera acertada de dar unas primeras pinceladas de un tema, y crear la suficiente curiosidad para que quien quiera saber más busque por su cuenta.

Mikel Begoña y Iñaket trajeron la idea de hablar sobre tal o cual rey. Como parece que siempre se está hablando de reyes, se eligió hablar sobre otro personaje como es Benjamín de Tudela. Ese ha sido el proceso, partir de una idea general y después ir concretando. Tenemos un personaje muy interesante, Benjamín de Tudela, que no es nada conocido. Todo el mundo conoce a Marco Polo pero tenemos a un personaje navarro que, cien años antes, hace más o menos lo mismo pero con más rigor. Es un mercader judío que hace un informe de lo que ve en su viaje. Es muy interesante y no se conoce apenas.

El gran viaje de Benjamín de Tudela es un cómic que trata de explicar la historia de Benjamín, según se recoge en su Libro de los viajes, en el contexto de la situación del reino de Nabarra en la época (años 70 del siglo XII). Generalmente asociamos el cómic histórico con un enfoque más clásico, sin embargo aprovechan la oportunidad para experimentar nuevos registros. Mikel Begoña suele decir que muchos cómics que pensamos que no son históricos lo son. Una biografía, por ejemplo Píldoras Azules, él lo encuadraría en el cómic histórico. Un cómic histórico no es sólo el que se desarrolla en la Edad Media o aborda grandes sucesos, sino que también las pequeñas historias personales, que se abordan en muchas novelas gráficas, son cómic históricos.

El cómic en España: Historia y evolución

Jaume Font Rosselló, profesor de escuela y dibujante mallorquín, es el creador de la popular cuenta de Instagram 'Tutor por sorpresa', donde ilustra la realidad escolar a través de tiras cómicas, que ya cuenta con más de cincuenta mil seguidores. Sus viñetas retratan las trastadas de sus alumnos, personificadas en el travieso Luisito, las surrealistas conversaciones entre un tutor y los padres de los niños, donde se humoriza sobre la falta de límites y reglas en casa, o la frustración de Jaume porque sus alumnos no conozcan Star Wars o El Señor de los Anillos, algunas de sus grandes pasiones.

Abrió la cuenta en 2020, durante la pandemia, después de que se le concediera una tutoría sorpresivamente. Estaba muy contento, hasta que se dio cuenta de los dolores de cabeza que le esperaban. Decidió hacer "pequeñas tiras cómicas sobre esa experiencia". Esa misma noche vio la película 'Princesa por sorpresa y fue entonces cuando la bombilla se le iluminó: el nombre ya estaba decidido. La gente se siente identificada y le gusta, pero admite que "la realidad escolar es más dura de lo que muestro en mis cómics". En ese sentido, explica: "Una amiga lloró al ver mis viñetas y me confesó que, a pesar de todo, las encuentra edulcoradas".

Jaume Font destaca el valor del noveno arte como herramienta educativa: "Quiero que mis cómics se usen en las escuelas como una herramienta contra el bullying". El dibujante señala que ya comparte fragmentos de sus obras con sus alumnos "para que vean que está mal". Evita las polémicas, comenta: "Intento ser muy neutral". El único momento en que se generó controversia fue cuando creó una tira cómica ironizando sobre cómo una madre le pedía al profesor que su hijo pudiera hacer el examen de catalán en castellano: "En la sección de comentarios se dijo de todo; podría hacerse un serie de tiras cómicas con todo lo que se escribió".

Para el mallorquín, el noveno arte sigue siendo un hobby: "Aunque el libro de 'Tutor por sorpresa' se ha vendido bien, sé que no da para vivir, por lo que compagino mi trabajo como docente con esto". Sin embargo, este hobby le exige mucho esfuerzo: "No tengo las vacaciones típicas de un profesor, me levanto a las 6:30 de la mañana y hasta las 12:30 dibujo. Ahora estoy terminando 'La Saga del 99' y me han puesto una fecha límite que quiero cumplir".

'La Saga del 99' es una historia basada en hechos reales que retrata la dura experiencia de abusos escolares que sufrió el propio Font durante su etapa en primaria: "Es cierto que hay personajes inventados, pero la gran mayoría de los sucesos son reales". Sin embargo, Font aclara que no quería ser "catastrofista" y que en el cómic siempre muestra "la otra cara de la moneda, la del buen docente".

La pasión por el cómic de Font nació de la mano del maestro Ibañez, como en el caso de la gran mayoría de jóvenes nacidos en este país: "Mi padre me traía cómics de Mortadelo y Filemón". Más tarde descubrió Bola de Drac, y todo empezó a rodar. La influencia de la serie de Akira Toriyama se nota de sobras en los personajes de la portada de su primer cómic Accelion Rebirth, los cuales recuerdan ipso facto al carismático Son Goku y su pandilla.

Font empezó a estudiar Bachillerato artístico en un instituto con la intención de convertirse en dibujante profesional. Sin embargo, al apuntarse al grado de ilustración, la realidad le dio una bofetada y "quedó desencantado": "Mallorca está muy limitada para todo lo que quería conseguir, de la industria del cómic no se puede vivir aquí".

Font abandonó el grado para estudiar Magisterio; no obstante, nunca dejó de lado su pasión por el cómic y comenzó a impartir la extraescolar de manga en la escuela de Bunyola mientras cursaba la carrera: "Sigo dibujando cómics porque me lo paso bien. Si has de estar pendiente de la demanda del público, te vuelves un esclavo".

En 2020, comenzó con 'Tutor por Sorpresa': "Los inicios, obviamente, fueron lentos, llegué a acumular 2.000 seguidores en dos años". La primera gran subida llegó con una viñeta: "Hice una sobre cómo los niños copiaban las pruebas del Juego del Calamar, lo que preocupaba a la gente, y la Guardia Civil de un municipio la publicó. Esto creció y apareció en todos los sitios".

Viñeta de cómic de Jaume Font

La diversidad de autores y estilos en el cómic español actual es notable. Desde veteranos con carreras consolidadas hasta jóvenes talentos que exploran nuevos caminos, el panorama sigue en constante evolución.

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