Mathieu Bablet, un autor con una década de carrera y un puñado de obras notables, se ha consolidado como una figura de referencia en el mundo del cómic, seguido con creciente interés por el fandom. Su obra anterior, "Shangri-La", le proporcionó reconocimiento público en España, y recientemente se ha sumado a su catálogo "Carbono y Silicio". Hoy nos centramos en reseñar su primer trabajo, "Adrastea", recuperado por Tengu Ediciones tras su reedición integral por Ankama Éditions.
"Adrastea" nos presenta a un protagonista anónimo, un ser inmortal que ostentó el título de rey de Hiperbórea durante más de mil años. Cansado de su existencia, decide abandonar su trono en busca de su esposa y de respuestas divinas sobre su maldición de inmortalidad. Su viaje lo llevará a encontrarse con una multitud de personajes de la mitología griega, tejiendo un tapiz de leyendas y realidades.
Un Espectáculo Visual Impresionante
Lo que inmediatamente cautiva en "Adrastea" es el espectacular dibujo de Mathieu Bablet. La línea artística está repleta de detalles arquitectónicos, vegetales y atmosféricos, bañada por una acuarela de exquisita belleza. El amor del autor por la arquitectura antigua se manifiesta en el placer de las perspectivas, ya sean desde lo alto o desde lo bajo, en ciudades escalonadas, escaleras de caracol, jardines exuberantes, fuentes serenas, arcos triunfales imponentes y cielos que se abren en cada viñeta.

El universo creado por Bablet es generoso y rico, ocupando todo el espacio mental del lector. Montañas que se despliegan, bosques con luces pulsantes, todo contribuye a una experiencia visual inmersiva. Las influencias del mundo de los videojuegos, como "Shadow of the Colossus", "The Last Guardian" o la saga "Zelda", son evidentes, y las guardas del cómic presentan un mapa pixel art de las tierras recorridas por el héroe, evocando un clásico JRPG.
Personajes y Narrativa
Si bien los personajes de "Adrastea" muestran una menor perfección formal en comparación con los escenarios, expresan una conmovedora fragilidad que encaja perfectamente en el conjunto. El autor nos sumerge en la búsqueda épica de un rey inmortal por el amor y la muerte en el Olimpo. Tras diez siglos en el trono, el ex-rey de Hiperbórea parte hacia el Monte Olimpo para interrogar a los dioses sobre su condición y la posibilidad de reunirse con su amada.
La obra nos presenta un cómic contemplativo y atípico, donde el autor parece deleitarse en su propio universo, comunicándose a través de sus ilustraciones. Aunque el guion no ha sido históricamente el punto más fuerte de Bablet, en "Adrastea" se percibe una mayor madurez. La narrativa, aunque intimista y con pasajes donde el protagonista afronta las adversidades en soledad, mantiene al lector inmerso en el viaje del héroe, que se aleja de las fórmulas preestablecidas.

La historia se desarrolla a través de flashbacks dispersos que, si bien al principio pueden dificultar la lectura, terminan por atrapar al lector. Al igual que en "Melmoth el Errabundo", la sensación de perdición que emana del sufrido personaje es palpable, generando un deseo creciente de descubrir más detalles.
La Mitología Griega Reimaginada
"Adrastea" juega con la rica mitología griega para construir su propia narrativa, ofreciendo un repaso de gran parte de lo escrito sobre sus deidades y héroes. El cómic se cruza con personajes mitológicos y criaturas legendarias, como el gigante metálico Talos, presente en la portada. Algunos encuentros son combativos, otros son conversaciones que abordan las dudas existenciales del protagonista sobre su inmortalidad.
El autor se vale de la historia de las deidades para introducir a los personajes en su relato, permitiendo al lector conectar con su conocimiento previo. La obra es un interesante compendio mitológico, y el apartado gráfico es especialmente espectacular. A pesar de la ausencia de un guion con mayor profundidad y un arco evolutivo más marcado para el protagonista, la obra destaca por su singularidad.
Edición y Extras
La edición de Tengu Ediciones es impecable, publicada en un gran formato y tapa dura, con papel y reproducción gráfica de la máxima calidad. Uno de los extras más valiosos es el glosario final, donde el propio autor desglosa los cameos y referencias mitológicas, enumerando cada personaje y criatura, proporcionando una descripción y marcando la página donde aparecen. Esto permite recuperar detalles que podrían haber pasado desapercibidos y analizar la particular visión de Bablet sobre la mitología.

El uso del color en "Adrastea" es otro protagonista. Bablet asocia un color específico a cada fase del viaje, dependiendo del reino visitado o del estado anímico del héroe, lo que contribuye a una experiencia más inmersiva. La paleta cromática juega con sutiles matices, demostrando un soberbio control del color por parte del artista.
Reseña: Adrastea - Bablet viaja a la Grecia mitológica
En definitiva, "Adrastea" es una obra que, a pesar de sus posibles carencias argumentales en comparación con trabajos posteriores de Bablet, se erige como un cómic contemplativo, visualmente deslumbrante y una grata sorpresa para los amantes de la mitología y el arte gráfico. Es una joya que merece un lugar destacado en cualquier comicteca.