Adolestreinta: La Crisis de los Treinta en Viñetas Cómicas

El cero, ese signo numérico que, situado a la izquierda de otro, no modifica su valor, pero si lo hace a su derecha, lo multiplica por diez. Para nuestra desgracia, en la edad de las personas, se coloca siempre a la derecha, marcando un antes y un después en la historia de nuestras vidas.

Los ceros de nuestros cumpleaños pueden ser más o menos impactantes, pero uno de los más traumáticos es el que inaugura la treintena, porque te empuja sin poder evitarlo hacia la edad adulta. ¿Quién no quiere seguir siendo un niño para toda la vida?

El cero maldito atrapa al exveinteañero, abduce su cuerpo y transporta su mente hacia una segunda edad del pavo que algunos han denominado como la «adolestreinta». La vida durante la treintena es como la de un funambulista, cuya realidad es tan frágil que se puede romper en cualquier momento: el trabajo de tus sueños, esa relación que se inició en la universidad o la paga mensual de la abuela.

La adolestreinta es, sin duda, una época de cambio. Todos conocemos a alguien que cuando cumplió los treinta dejó de salir, de beber y de hacer pis entre los coches para hacerse runner y comprar comida ecológica. ¿Quién no ha sentido vértigo al cumplir los treinta?

Las viñetas que ilustran este libro intentan recoger algunas de las situaciones más típicas de esta edad. En el contexto de este mundo cruel, en el que las desgracias y maldades no dejan de sorprendernos, el humor se hace cada vez más necesario. Este libro pretende provocar la sonrisa de los que van a tener, tienen o han tenido alguna vez los treinta.

«-¡Mierda, tengo treinta años! ¿De verdad que son treinta? ¡No es posible! ¡Algo ha tenido que salir mal!» -gritó Rita mientras intentaba sin éxito levantarse de la cama-. Debería tener el trabajo de mi vida, una pareja estable con bebé incluido, una casa con piscina, gimnasio y entrenador personal... Treinta, treinta..., la edad a la que se retiran los futbolistas, por no decir las estrellas de rock... ¡Ya soy demasiado vieja para morir joven! ¡Que alguien me ayude! ¡Los treinta me tienen!»

Rita nunca olvidaría el día que cumplió los treinta años. Disfrutaba de unas cortas vacaciones de verano con su hermana en Lisboa. Se despertó en la habitación del hotel y, una vez desechados sus negros augurios provocados por el bajón de la ingesta de alcohol de la noche anterior, saltó de la cama en dirección al baño. Mantuvo la mirada en sí misma en el espejo a la espera de que su otro yo le dijera algo. Se levantó la camiseta y sí, ahí estaban; ni más arriba ni más abajo, justo ahí. La noche anterior se había pintado con un rotulador de tinta indeleble unas marcas que atestiguaban que sus tetas seguían en su sitio. A continuación, estiró con los dedos un lado de la cara, luego el otro, una ceja, después la barbilla... Nada. No encontró evidencias de que los treinta hubieran provocado en su cuerpo cambios significativos. Diez años llevaba martirizándose con los artículos de las revistas femeninas, que eran cualquier cosa menos feministas: «Al cumplir los treinta, la cara bla, bla, bla...; las tetas bla, bla, bla...; la tripa bla, bla, bla...», y total, para nada.

Los treinta años marcan un antes y un después en la vida de las personas. El cero maldito atrapa al exveinteañero, abduce su cuerpo y transporta su mente hacia una segunda edad del pavo que algunos han denominado «adolestreinta». Los afectados por este trastorno de la personalidad vuelven a revivir su etapa adolescente, pero no se libran de la mala conciencia que les produce conocer el final de todas las historias...

La ilustradora Laura Santolaya y su álter ego P8ladas reflexionan con humor a través de divertidas viñetas sobre algunas de las situaciones típicas a las que se enfrentan los treintañeros, con la intención de provocar la sonrisa de los que están, van a estar o han estado alguna vez en los no tan felices Años Treinta.

Ilustración cómica de una mujer celebrando su 30 cumpleaños con un toque de humor

Laura Santolaya y su famosa P8ladas, nos cuentan en este libro todos los cambios (o, mejor dicho, todas las crisis) por las que atraviesa un individuo cuando sopla las treinta velas, y lo hace a través de las historias de Rita y las desternillantes viñetas de P8ladas.

Rita es una treitañera a la que le suceden situaciones un poco atípicas. Tenía un camino tradicional: un novio, viviendo juntos, con planes de boda y un trabajo estable. Y de repente, ¡zas! Toda su vida cambia por completo.

En sus viñetas muestra distintas situaciones por las que pasan los treitañeros. La del alcohol y las resacas o el tema de las relaciones. Por un lado, si te casas y tienes hijos. Por otro, quedarte soltero a los treinta y pico. Es bastante duro. Sobre todo cuando te tienes que enfrentar a los nuevos métodos de ligar, con las nuevas tecnologías y las redes sociales. Ahí, o te adaptas o te compras un gato.

Veremos esas temidas resacas que empiezan a ocurrir a partir de los treinta, donde el cuerpo sencillamente no es capaz de levantarse de la cama. Veremos que la protagonista tiene muy mala química con casi todos sus ligues de Tinder, hasta que llega un hombre con el que por fin consigue fluir y tener buena conversación, pero sus propias inseguridades hacen que sienta un miedo terrible a meter la pata y le haga ‘ghosting’. Veremos cómo en un acto de desesperación se enrollará con un hombre casado y con su primer ex.

«Ya soy demasiado vieja para morir joven y dejar un bonito cadáver.»

Viñeta de cómic mostrando la dualidad de la vida a los 30: responsabilidades vs. ganas de fiesta

Laura Santolaya del Burgo (Pamplona, 1982) es graduada en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad de Navarra. Ha desarrollado su formación en el mundo de la comunicación, el marketing y las relaciones institucionales. En la actualidad trabaja en el Departamento de Innovación de una consultora internacional.

En 2008 publica su blog Prohibido escuchar canciones ñoñas en el que da vida a P8ladas, un personaje de cómic definido como su álter ego: una versión políticamente incorrecta de ella misma.

P8ladas fue descubierta por el diario El País en 2013 en su sección Se busca talento. Desde ese mismo año, publica con asiduidad sus viñetas en la edición española del periódico online Huffington Post.

Sus historias y dibujos tienen una gran aceptación en las redes sociales.

La dibujante Laura Santolaya del Burgo (Pamplona, 1982) presentó primero a la divertida P8ladas, protagonistas de muchas viñetas y de su primer libro, Los lunes me odian, y ahora regresa con Rita y sus Crónicas de la adolestreinta.

«La autora sabe plasmar muy bien situaciones con las que la mayoría nos podemos sentir identificados, cómo cambian los gustos y las prioridades con el paso de los años».

Crónicas de la adolestreinta es una novela gráfica llena de situaciones absurdas y cómicas con las que cualquier persona que haya vivido o esté viviendo la treintena podrá sentirse identificada.

Laura Santolaya (P8ladas) es una de las humoristas gráficas españolas más seguidas. Ha cosechado una importante fama en Instagram, donde acumula cientos de miles de seguidores.

Artistas del Barrio. P8ladas

«Perfecta para desconectar».

Comencé dibujando en papel porque es donde me sale más fácil. Pero ahora ya todo lo dibujo en digital. Me ahorra mucho tiempo y me gusta más el resultado. Cuando recupero dibujos de aquella época pienso en cuánto han cambiado mis dibujos.

Sí, estoy preparando mi siguiente libro, una vuelta a los orígenes de P8ladas. En él va a haber mucha música. Dibujar, la música y el chocolate son mis tres pasiones y le tengo que rendir un homenaje al tema musical.

DATOS RELEVANTES:

  • Título: Crónicas de la adolestreinta
  • Autora: Laura Santolaya (P8ladas)
  • Género: Novela gráfica, humor
  • Temática: La crisis de los treinta, situaciones cómicas y cotidianas de la treintena.
  • Público objetivo: Personas que están viviendo, han vivido o están a punto de cumplir treinta años.

tags: #adolestreinta #comic #moviles