'Adolescencia': Un Análisis Profundo de la Serie Británica en Netflix

Vivimos en la época de mayor sobreproducción de la historia del medio audiovisual desde su creación misma. Las plataformas de streaming y su insaciable ansia por mantener la maquinaria del consumo en funcionamiento, y la pandemia del COVID 19 con el consiguiente confinamiento a nivel global, han dado pie a que la cantidad de películas y series ofrecidas por el vídeo de pago por visión sea a día de hoy tan descomunal que desde hace años impiden al espectador consumir ni el 25% de lo que productores, guionistas, directores y programadores ofrecen a sus suscriptores. Dentro de estas plataformas, la que más material de producción propia contiene en su catálogo es Netflix.

La desproporcionada oferta del titán estadounidense incita a que la mayor parte de su producción sea «comida rápida» de consumo apresurado y olvido inmediato. Las obras más reseñables de la compañía creada por Reed Hastings y Marc Randolph, sobre todo en lo concerniente a series, se suelen dividir en brutales éxitos de reproducción que llegan a millones de espectadores o piezas de culto que no consiguen una visualización tan notoria, pero s el respeto y las alabanzas de la crítica y parte del público.

'Adolescencia' es una miniserie británica creada por el guionista Jack Thorne y el actor Stephen Graham, a los que se debe sumar el realizador Philip Batantini, con las compañías It’s All Made Up Productions, Plan B Entertainment y Warp Films detrás de su desarrollo y producción de la ya citada Netflix.

De su equipo creativo cabe mencionar que su co creador, guionista y protagonista ya trabajó a las órdenes del director en la película 'Hierve' (Boiling Point, 2021) y con su colaborador a la escritura en la serie 'The Virtues' (2019), por lo tanto los tres son viejos conocidos, estrechos compañeros y, seguramente, amigos.

Equipo creativo de la serie Adolescencia

De la ya mencionada cinta sobre el mundo de la cocina, estrenada antes de la exitosa 'The Bear', cabe mencionar el leit motiv conceptual, visual y narrativo que hereda de ella 'Adolescencia', el muy comentado, para bien o para mal, recurso del plano secuencia. Cada uno de los cuatro episodios de los que consta la ficción de Netflix está rodado en un único plano sin cortes o trucaje alguno, decisión que ha hecho correr ríos de tinta digital, a favor y en contra, con respecto a la propuesta de Grahamn, Thorne y Batantini y a la que dedicaremos un apartado en esta entrada.

La estructura de 'Adolescencia'

'Adolescencia' se divide en cuatro episodios bien diferenciados. En el primero asistimos a cómo un grupo de asalto de la policía de Inglaterra, comandado por los inspectores Luke Bascombe (Ashley Walters) y Misha Frank (Faye Marsay), irrumpe en la casa de la familia Miller para detener a Jamie (Owen Cooper) el hijo pequeño acusado del asesinato de una compañera de colegio ante la atónita mirada y la incredulidad de su padre, Eddie (Stephen Graham), su madre, Manda (Christine Temarco) y su hermana, Lisa (Amélie Pease).

En el segundo los dos inspectores visitan el colegio de Jamie y, entre otros alumnos y algún profesor, hablan con Adam (Amari Bacchus), hijo de Bascombe.

En el tercero, cuyos hechos se desarrollan siete meses después, somos testigos de la última sesión de terapia de Jamie con la psicóloga Briony Ariston (Erin Doherty).

El origen y los temas de la serie

La idea de 'Adolescencia' nace después de que Stephen Graham se encontrara en la prensa con dos casos diferentes, los de Ava White y Elianne Andam, unas chicas británicas asesinadas con arma blanca por dos adolescentes varones. El actor se asoció con su colaborador, el guionista Jack Thorne, para abordar el proyecto como un retrato sobre la furia masculina arraigada en los adolescentes y el influjo que en muchos de ellos ejercen los discursos de extrema derecha de celebridades como Andrew Tate, al que se hace mención explícita en el segundo episodio de la serie, que pueblan internet con un ideario misógino, machista e intolerante que cala profundamente en niños cuyas personalidades a sus edades se antojan maleables e influenciables, siendo receptores de una oleada de odio que normalizan y toman como propio.

Representación del influjo de discursos de odio en internet

El plano secuencia: ¿Virtuosismo o necesidad narrativa?

Antes de profundizar en los temas que aborda 'Adolescencia' debemos hacernos la misma pregunta que todos los espectadores y representantes de la prensa especializada se han hecho desde el estreno de la ficción. ¿Era necesario que la serie de Netflix se rodara en plano secuencia?. ¿Esta decisión técnica y narrativa hace de 'Adolescencia' un mejor producto?. ¿Dicho alarde audiovisual potencia el discurso planteado por sus máximos responsables o es solo una decisión caprichosa que lo devora en pos del virtuosismo estilístico?

Para el que suscribe la respuesta la ofrece ya el primer episodio, pero en caso de que no sea suficiente recomendamos al espectador tener una visión global de la serie visionándola en su conjunto. Podríamos recurrir a lugares comunes y tópicos manidos indivisibles al recurso del plano secuencia, como que su ejecución permite una inmersión mucho más activa y orgánica para el espectador al experimentar los hechos de estas cuatro horas en la vida de la familia Miller y los inspectores que investigan el caso de Jamie en tiempo real. 240 minutos en los que vemos un núcleo familiar de clase obrera desmoronarse por un hecho trágico imposible de asimilar viniendo de un niño de trece años aparentemente normal.

Evidentemente, esta decisión por parte de Graham, Thorne y Batantini limita el desarrollo argumental de 'Adolescencia' y el retrato que plantea exponer de cara al espectador con respecto al crimen que supuestamente ha cometido su joven protagonista, ya que la ausencia de montaje anula cualquier posibilidad de que más de una subtrama discurra en paralelo, de manera que la carga dramática recae en los inspectores Bascombe y Frank primero y en Jamie y los Miller después.

Análisis por episodios

Episodio 1: La detención y el shock

Cada uno de los episodios de 'Adolescencia' cobra entidad propia y tiene una misión clara a la hora de ofrecer una visión lo más amplia posible sobre el trágico hecho que bascula su trama central. En el primero de ellos Thorne, Graham y Batantini asientan las bases conceptuales de una historia que durante sus primeros pasos transmite impotencia y confusión, sobre todo con el asalto policial a la casa de los Miller. En este capítulo los autores nos ofrecen el primer pasaje que justifica el uso del plano ininterrumpido, ese cacheo al que los agentes someten a Jamie desnudándolo en busca de heridas o marcas en el que solo vemos en primerísimo plano la cara de incomodidad de Eddie que, indudablemente, se encuentra mucho más violentado que su propio hijo.

Episodio 2: El contexto adolescente y la incomunicación

El segundo episodio, el que se desarrolla en el instituto, no solo es el más complejo en cuanto su realización con decenas de figurantes interactuando los unos con los otros en pantalla, sino que es el que más y mejor profundiza en la lectura social de 'Adolescencia'. Los alumnos haciendo mofa con el crimen, la amiga de Katie explotando violentamente por la muerte de su amiga, esa profesora cándida e ingenua totalmente desconectada de la realidad en la que se mueven los escolares y, sobre todo, la conversación de Bascombe con su hijo transmiten un mensaje desolador: la incomunicación entre adultos y adolescentes y el enorme salto generacional que los separa.

Representación de la incomunicación generacional

Episodio 3: El tour de force psicológico

El tercer capítulo, unánimemente considerado como el mejor de la producción, es un descomunal tour de force entre Jamie y su psiquiatra en una sola localización, una sala en la que tiene lugar la última sesión entre los dos personajes. En esta hora de metraje se lleva a cabo al escalpelo el mejor y más completo análisis psicológico del rol protagonista, lo que pareciera ser una víctima desvalida y confusa torna con solo un par de gestos en una figura amenazante, bordeando la sociopatía, en lo que puede considerarse una master class de interpretación por parte de unos descomunales Owen Cooper y Erin Doherty, especialmente reseñable la labor del primero si tenemos en cuenta que este es su primer trabajo y que no contaba con más de catorce años cuando rodó la serie.

TODA la VERDAD sobre ADOLESCENCIA: El Trastorno Psicológico de Jamie

Episodio 4: Las consecuencias y la desolación

Hay quien dice que el cuarto episodio es el menos redondo de la ficción e incluso que su existencia podría ser innecesaria. Un servidor no puede estar en más desacuerdo, ya que no solo me parece el mejor de los cuatro, sino el más desolador y triste. En esta cuarta hora somos testigos privilegiados del infructuoso y fracasado intento de los Miller por intentar llevar una vida normal durante el cumpleaños del padre de familia. No solo el rechazo social en forma de insultos o pintadas resquebrajan esa normalidad que nunca volverá a ser tal, es que hablamos del capítulo en el que la presencia de Jamie sobrevuela con más fuerza la narración sin aparecer físicamente en ningún momento, ya que solo llegamos a escuchar su voz.

El desgarrador final

Cuando 'Adolescencia' baja el telón, con un pasaje final por el que a Christine Tremarco, Amélie Pease, y sobre todo a un Stephen Graham que no es de este mundo, deberían ganar todos los premios de interpretación; este último y sus dos colaboradores no ofrecen respuestas, de hecho abren más interrogantes. Solo quedan dos padres derrotados, incapaces de asimilar que la situación en la que se encuentran es aterradora, ya que han perdido a su hijo, pero no en un plano físico (algo que podría gestionarse de manera mucho más orgánica, como suponemos lo están haciendo, con todo el dolor imaginable, la familia de Katie Leonard) sino en el moral.

Eddie se abre en canal por primera vez en la serie, afirma que juró no corresponder a los malos tratos de su padre negándose el legarlos a sus hijos, lamentando si esos partidos de fútbol en los que Jamie no estaba a la altura y él sentía vergüenza por las burlas que le proferían fueron la causa primigenia de que cometiera el acto inenarrable por el que ha sido condenado.

En el último pasaje, la habitación del niño, esa en la que sus progenitores creían que estaba a salvo, está coronada por el set up de Jamie, un ordenador como gargantuesco emisor de odio que sirvió de catalizador para que un adolescente alienado se empapara del odio de una horda de misóginos que no dejan de ser el resultado de la masculinidad tóxica a la que nos aboca una sociedad que señala a los «hombres débiles» para dejar en evidencia lo que no es una virilidad hegemónica que somete a las mujeres o las cosifican hasta convertirlas e una idealización que no se corresponde con la realidad.

Una obra maestra necesaria

'Adolescencia' me ha tocado tan profundamente, de tantas maneras y formas, como para poner la mano en el fuego con respecto a que no se va a estrenar este 2025 otra serie que la supere en cuanto a calidad, trasfondo, profundidad dramática y visionado obligatorio para padres e hijos y, sobre todo, que me haga estremecerme como lo hace ese final con un padre compungido pidiendo perdón a su hijo ausente que jamás volverá a ser el mismo con todo lo terrible que supondrá, una vez cumpla su condena, su reinserción social para él y los suyos.

Con 'Adolescencia', Stephen Graham, Jack Thorne y Philip Batantini han facturado la, posiblemente, mejor y más necesaria serie de producción propia salida de Netflix. Una obra maestra en fondo y forma que debería ser de visión obligada para adultos y adolescentes.

Datos Clave de 'Adolescencia'
Aspecto Detalle
Género Drama, Crimen
Número de Episodios 4
Creadores Jack Thorne, Stephen Graham
Director Philip Barantini
Plataforma de Streaming Netflix
Técnica de Rodaje Principal Plano secuencia
Temas Principales Adolescencia, masculinidad tóxica, radicalización online, violencia juvenil, incomunicación familiar.

tags: #adolescencia #documental #comic