Actores Cómicos Mexicanos: Un Recorrido por sus Biografías y Legado

El humor mexicano es único. Los mexicanos son así: encuentran la gracia en todo (o en casi todo), ríen y tratan de verle el lado amable a la vida. Pero esto también tiene su historia en célebres personajes que fueron forjando la manera en la que conciben la vida: para adelante y nunca para atrás y, si se puede con una sonrisa en la cara, ¡mucho mejor! Genial.guru reunió a algunos de los personajes que han hecho reír a través de la pantalla y cuyos chistes perduran hasta nuestros días.

Héctor Suárez: El Comediante Comprometido

Bajo la tutela del maestro de teatro Carlos Ancira, colaboró en el teatro de tesis de los años sesenta, junto a personalidades como Alejandro Jodorowsky, Alfonso Arau, Susana Alexander y Héctor Bonilla. Su trayectoria en cine comenzó en 1964, año en que debutó con la película El asalto. En televisión, marcó su vida el encontrarse con su hermana Leydi Hito en la forma de hacer comedia en México, ya que, por medio de un estilo espontáneo, caracterizado por el humor negro, se dedicó a hacer denuncia social, y escapó a las normas de censura establecidas en su época. Con programas como ¿Qué nos pasa? y Verdá o fixión, logró crear un sinnúmero de personajes populares que reflejaban el día a día de la idiosincrasia mexicana. Personajes caricaturescos como Flanagan, con su clásico estribillo ¡queremos rooock!, Doña Zoyla, la madre dominante y manipuladora; El no hay, un dependiente de tienda que nunca atendía bien; El Burócrata, el típico empleado público que pone más obstáculos que soluciones, etc. Tales contenidos de sátira política y crítica social llevaron a que Suárez fuera amonestado en distintas ocasiones incluso por el entonces presidente Miguel de la Madrid y que saliera en distintas ocasiones de las empresas Televisa. La primera ocurrió tras un sketch de Jesús Martínez «Palillo» en el programa Mala noche…¡no! con Verónica Castro. Suárez fue despedido y sería acusado de insultar al presidente por lo que acudió directamente con Carlos Salinas de Gortari, quien afirmó que no habían sido órdenes suyas y, por el contrario, le ofrecía un nuevo espacio. Suárez se dirigió hacia Imevisión, televisora aún pública donde comenzó el programa de sketches cómicos, La cosa resultando un éxito. Suárez saldría de la televisora ya como TV Azteca por desacuerdos económicos con el empresario Ricardo Salinas Pliego. Suárez realizó un viaje a Miami y pediría a Juan Carlos Méndez, su alumno y pareja artística que no entregara los materiales filmados de La cosa al no tener un acuerdo con Salinas Pliego. Sus inicios en el género telenovelero fueron a principios de la década de los sesenta. En mayo de 2017, denunció estar recibiendo desde enero amenazas de muerte a él y a su familia por criticar y hacer sátira política sobre el entonces presidente Enrique Peña Nieto en un sketch donde le pide, “de la manera más atenta”, que renuncie. La denuncia fue realizada en una entrevista con Carmen Aristegui en la que narró diversos actos de intimidación sufridos.

Retrato de Héctor Suárez

Eugenio Derbez: Del Éxito Nacional a la Conquista de Hollywood

Eugenio González Derbez nació un 2 de septiembre de 1961. El menor de los dos hijos del matrimonio de la actriz Silvia Derbez con el publicista Eugenio González Salas. Su hermana Sylvia Eugenia Marcela nació en 1959. Desde que era muy pequeño, su gusto por la actuación se desarrolló, y en 1973 se inició como extra en telenovelas. En la década de 1980 y a inicios de 1990, Derbez tuvo pequeñas participaciones en varias novelas de Televisa como Caminemos (1980), La pasión de Isabela (1984), Tal como somos (1987), Dos vidas (1988) y De frente al sol (1992). Participó en algunos programas de En Familia Con Chabelo, en episodios de Mujer, casos de la vida real de Silvia Pinal y ¿Qué nos pasa?. De 1984 a 1987, le dio vida al personaje de “Eugenio” en el famoso programa cómico Cachún cachún ra ra!. En 1990, participó en las películas Trasplante a la Mexicana y Fotógrafo de Modelos, donde compartió créditos con el comediante César Bono. Aunque en un inicio pretendió ser actor dramático, fue en el programa ¡Anabel! En 1993, Televisa lanzó el programa de sketches Al derecho y al derbez, en el que él era el protagonista y director. En 1998, regresó con un nuevo programa de sketches llamado Derbez en cuando, cuyo índice de audiencia lo posicionó como el primer lugar de la programación de comedia de Televisa. Fue en estos años cuándo creó por primera vez a La familia P. Luche, que inició siendo un sketch ocasional y que después se convertiría en una serie cómica. El éxito de sus personajes fue tal, que a fines de la década de 1990 incursionó en la literatura de comedia al publicar “La Autobiografía no autorizada de Armando Hoyos” (1997) y “Armando Hoyos: Diccionario de la Real Epidemia de la Lengua” (1999), ambos libros basados en la historia y esencia del personaje que Derbez creó en sus sketches y que estuvieron en la lista de superventas por sus altas ventas. Fue corresponsal especial de Televisa Deportes como comediante en los Juegos Olímpicos de Sídney en 2000 y en los mundiales de fútbol de 1994 a 2010, donde realizó cápsulas y sketches cómicos dándole vida a los populares personajes que interpretó en sus programas de comedia. En 2002, en Televisa, Eugenio lanzó su nuevo programa de humor, XHDRBZ, como parte de la barra de entretenimiento nocturno y un año después, tuvo una participación pequeña en la película Zurdo. En 2007, se estrenó la película Padre Nuestro de Christopher Zalla, donde le dio vida a “Aníbal”. Ese mismo año, llegó a las carteleras la película La misma Luna, donde hizo una destacada actuación junto a Kate del Castillo, esta película obtuvo un millón de críticas positivas. En 2008, tiene una participación en la película Un Chihuahua de Beverly Hills de Walt Disney Pictures. En 2010, lanzó para Televisa la serie Ellas son... la alegría del hogar, en dónde produjo, dirigió y protagonizó, esta serie también obtuvo críticas positivas por parte de la audiencia. Ese mismo año, regresó al cine con las películas No eres tú, soy yo y Te presento a Laura, en este último donde Eugenio formó parte del elenco junto con su hija Aislinn. También regresó al cine anglosajón participando en la película Jack & Jill (2011), en donde compartió roles con los actores Adam Sandler y Al Pacino, esta película recibió críticas diversas de parte del público. Años después, Eugenio formó parte de la serie ¡Rob!, producida por Rob Schneider y que fue cancelada por la cadena televisiva CBS dos meses después de su estreno, a esto se les suman otras producciones como Anger Management y Educando a mamá, en esta última compartió escenas con Eva Mendes y Patricia Arquette. En 2013 fue invitado a sumarse al elenco de la película Aztec Warrior de Scott Sanders, misma que finalmente fue estrenada en 2016. En 2017, Eugenio protagoniza su primera película de producción estadounidense, Cómo ser un Latin Lover, en donde compartió pantalla con su compatriota, la actriz Salma Hayek. Más tarde trabajaría en producciones taquilleras estadounidenses como ¡Hombre al agua!, Geo-Tormenta, Dora y la ciudad perdida. En 2021 participa en la película, dos veces ganadora del Premio Óscar, Coda. Derbez ha participado como star talent en el doblaje de voces al español en varias películas como Dr. En 2002, fue invitado por Mark Schulman, agente de la 3 Arts Entertainment en Los Ángeles, para realizar algunos proyectos de comedia en inglés en los Estados Unidos. Durante su estancia en Los Ángeles, acudió a ver la obra Latinologues de Rick Nájera y producida por Cheech Marin, a la que fue invitado a participar diciendo monólogos en agosto de 2003 en el Coronet Theatre. La obra fue un éxito y se presentó en el Helen Hayes Theatre de Broadway en agosto de 2005, tiempo en el que Derbez ya contribuía como escritor de algunos de los diálogos de la puesta. Su participación concluyó definitivamente en 2006. Ese mismo año estrenó Un gallego en París, una adaptación de la obra Ninette y un señor de Murcia que el montó en 1993. Compartió créditos con Jacqueline Bracamontes, José Elías Moreno y Cecilia Romo, siendo además director de ésta puesta en escena. Dos años después protagonizó junto a su esposa, la cantante y actriz Alessandra Rosaldo, la comedia musical Una Eva y dos patanes, producida por OCESA. Eugenio Derbez se unió sentimentalmente a Gabriela Michel, actriz de doblaje, con quien procreó a su hija Aislinn en 1986. A principios de la década de 1990 conoció a Silvana Torres Prince, con quién en 1991 tuvo a su hijo Vadhir. Posteriormente, fue novio de la diseñadora de modas Sarah Bustani y de la actriz Dalilah Polanco. En 2006, inició su noviazgo con su hoy esposa, la actriz y cantante Alessandra Rosaldo que culminó en boda el 7 de julio de 2012 en la Parroquia Regina Coeli de la Ciudad de México. Para emprender sus nuevos proyectos, Eugenio fijó su residencia en Los Ángeles, en los Estados Unidos desde febrero de 2014, aunque también viaja con frecuencia a su casa de la Ciudad de México. En agosto de 2022, Alessandra, su esposa, anunció que Eugenio sería sometido a una cirugía sin especificar las causas; debido a la especulación de la prensa, finalmente fue él mismo quien declaró que sufrió una caída en su casa que le provocó 15 fracturas en el hombro. Ha forjado su fortuna a través de diversas fuentes de ingresos, además de su exitosa carrera en la actuación, Derbez ha incursionado en la producción, dirección y escritura de películas, programas de televisión y teatro. También ha participado en campañas publicitarias y ha establecido acuerdos de patrocinio con marcas reconocidas. Su presencia en plataformas de streaming y televisión, como la serie de viaje "De viaje con los Derbez", que se transmite en Amazon Prime Video, ha contribuido significativamente a su éxito financiero. Además, ha generado ingresos a través de derechos de autor y regalías. Según datos compartidos por celebritynetworth.com, la fortuna de Eugenio Derbez se estima en 30 millones de dólares, reflejando su crecimiento financiero a lo largo de los años.

Eugenio Derbez en una escena cómica

Carlos Villagrán: El Inolvidable Kiko

Carlos Villagrán Eslava (Ciudad de México, 12 de enero de 1944) es un actor y comediante mexicano. Es conocido principalmente por haber interpretado al personaje de Quico, en la serie El Chavo del 8. Su estilo gestual y su caracterización de personajes infantiles le otorgaron notoriedad a lo largo de varias décadas, que incluyó apariciones en televisión y cine, así como giras artísticas internacionales, e incursiones en medios de comunicación y actividades públicas de diversos países. Nacido en una familia de origen humilde, creció en la capital mexicana y trabajó desde joven junto a su padre, quien era fotógrafo callejero. En 1967 se incorporó como reportero gráfico al periódico El Heraldo de México, donde cubrió eventos como los Juegos Olímpicos de 1968. Ese mismo año comenzó a acercarse al medio televisivo, participando como extra en diversos programas de comedia. Su primera oportunidad como actor la obtuvo en espacios como El Club de Shory y El Club de los Millonarios, hasta que en 1970 fue invitado por Rubén Aguirre a una reunión donde conoció a Roberto Gómez Bolaños, quien poco después lo integró a sus programas de televisión. Villagrán alcanzó fama internacional interpretando al personaje de Quico en El Chavo del 8, transmitido entre 1973 y 1978, además de participar en El Chapulín Colorado y otros segmentos de Chespirito. También formó parte del elenco de humoristas de la cadena venezolana Radio Caracas Televisión, destacándose por protagonizar las series El Niño de Papel (1981), Federrico (1982-1983) y Las nuevas aventuras de Federrico (1983), producidas para dicho canal. Posteriormente trabajó en producciones mexicanas como ¡Ah, qué Kiko! (1988). Su uso del personaje en distintos países generó conflictos legales con Gómez Bolaños en torno a los derechos de autor. A lo largo de su carrera ha participado en giras, homenajes y apariciones esporádicas en medios. Carlos Villagrán Eslava nació el 12 de enero de 1944 en Ciudad de México, siendo el segundo hijo de los cuatro que procrearon Carlos Villagrán Chávez y Eva Adela Eslava, ambos provenientes de familias de escasos recursos. Su padre trabajaba como fotógrafo callejero y él solía acompañarlo. Ya que alternaba sus estudios con el trabajo informal de su padre para poder ayudarlo a sacar adelante a su familia, solo logró cursar académicamente hasta el segundo grado de secundaria. En 1967, obtuvo su primer trabajo formal, siendo contratado como reportero gráfico para el periódico El Heraldo de México, en el que cubrió los Juegos Olímpicos de México 1968. Sin embargo, aprovechando su credencial de fotógrafo de prensa, en 1968 comenzó a frecuentar las instalaciones de Telesistema Mexicano. En dichas visitas, se fue adentrando a otro ambiente, el cual sería su verdadera vocación: la actuación. Él mismo pedía trabajo a productores y cómicos de la época, como es el caso de Capulina o Los Polivoces; ellos le daban trabajo como extra en sus programas, siempre actuando pero nunca hablando. También formó parte del elenco del programa Bartolo de Enrique Guzmán, cuyas apariciones eran de diversos papeles como banquero, representante artístico, gánster, policía, etcétera. Ese mismo año, muchos actores emigraron a Televisión Independiente de México, Carlos estuvo entre ese grupo. Pronto surgió el primer personaje que le daría popularidad, Pirolo, dentro del programa El Club de los Millonarios (1968). En 1970, Roberto Gómez Bolaños realizó una fiesta en su casa, a la que invitó a todos los que trabajaban con él en ese momento. Rubén Aguirre llevó a Villagrán a dicha fiesta como un invitado. En el lugar, Carlos interpretó un pequeño sketch cómico junto con Aguirre. La creatividad de ambos, así como su ingenio, caracterización y naturalidad, hicieron que Bolaños quedara impresionado. Días más tarde, este último contactó a Villagrán para invitarlo a unirse al reparto de Los supergenios de la Mesa Cuadrada. Tiempo después, también lo incorporó a otro de sus programas, Chespirito. En 1978, Villagrán dejó el elenco del programa para comenzar su propio espectáculo con el personaje de Quico, para lo cual le solicitó autorización a Gómez Bolaños, quien accedió. Sin embargo, tiempo después el primero consideró que el personaje era de su autoría y demandó a Gómez Bolaños. El resultado fue favorecedor para Chespirito. Más tarde, Villagrán dijo que su salida del elenco se debió a problemas de «celos y envidia» entre su personaje y el del Chavo. De acuerdo a Vivar, este último solía escribir los mejores chistes de la serie para Quico, pues sabía de su popularidad en la audiencia. A pesar del conflicto con el creador de la serie, Villagrán grabó sus últimos capítulos con sus compañeros en 1978, con aparente normalidad. Una vez que abandonó El Chavo del 8, Villagrán quiso usar el personaje para otro programa de Televisa, a lo cual se rehusó Gómez Bolaños ya que aquel no quería reconocer su autoría. Debido a esto, Azcárraga Milmo optó por cancelar el proyecto independiente de Quico. De todos los actores que renunciaron, la renuncia de Villagrán fue la más polémica, y nunca esclarecida en su totalidad. Las versiones de la salida de Carlos Villagrán del programa son muchas entre las que se dice que una pudo haber sido celos profesionales de parte de Roberto Gómez Bolaños ya que en su momento el personaje de Quico llegó a ser más popular que el propio Chavo. Otras versiones indican que Carlos Villagrán y Florinda Meza eran pareja en los inicios del show, hasta que Bolaños logró la ruptura de la pareja y ocupar el lugar de Villagrán en la relación. Entrevistas realizadas al mismo Villagrán, Rubén Aguirre y Roberto Gómez Bolaños revelan que, tras el último capítulo donde apareció Quico en El Chavo ("Todavía no es hora de clases"), Carlos recibió una oferta de trabajo en Venezuela donde le pagaban 10 veces más que en Televisa. Al consultarlo con Chespirito, este le dijo que no había ningún problema pero, según Villagrán, Bolaños le pidió que no usara al personaje Quico, ya que el personaje era de su autoría además que lo llevaría a un encasillamiento. El mismo Bolaños señala que Emilio Azcárraga Milmo, presidente de Televisa, lo llamó en una ocasión para hablarle de la intención de Villagrán de hacer una serie sobre Quico, bajo la dirección por Bolaños, y para saber si él le daba la autorización para ello, algo que no solo aceptó sino que señaló que él no quería cobrar nada por los derechos del personaje y que era suficiente con que, en los créditos de las series y películas en las cuales Villagrán interpretara a Quico, se expusiera un agradecimiento a Bolaños por haberle permitido hacer uso del personaje. Sin embargo, Villagrán se negó a ello, señalando que el personaje era suyo ya que él fue quien había creado los caracteres peculiares del personaje (sus mofletes, su llanto, expresiones tales como el "cállate, cállate, que me desesperas" o "chusma, chusma", así como la elección de la vestimenta del personaje; a pesar de que Bolaños fue el creador original del mismo); esto ocasionó una disputa por el uso del personaje. Por su parte, Villagrán señala que Azcárraga lo llamó a su despacho, y le solicitó que le hiciera un proyecto para otro programa estando él como protagonista principal pero supervisado por Roberto Gómez Bolaños. Villagrán intentó explicarle las diferencias que existían entre él y Chespirito, pero Azcárraga se concretó a preguntarle si le interesaba o no la propuesta. Luego de intentar otros proyectos cómicos en otros países, Villagrán se fue a Venezuela en 1981, donde trabajó con los humoristas venezolanos Honorio Torrealba y Emilio Lovera y donde produjo tres programas para Radio Caracas Televisión, canal que transmitió en ese país los episodios de El Chavo del 8 y El Chapulín Colorado (1975-1979, 1989-1993). El primero de estos programas fue El Niño de Papel (1981-1982), que se mantuvo al aire solo unos pocos meses. Luego de la cancelación del anterior en 1982, hizo la serie Federrico (1982-1983), que fue la más exitosa de su carrera en solitario. Su primera temporada contó con la actuación de Ramón Valdés. La personificación de Villagrán en este programa estaba basada en su conocido personaje de Quico en El Chavo del 8, y la trama era una especie de parodia de dicha serie. La segunda temporada y final fue rebautizada como Las Nuevas Aventuras de Federrico (1983-1984). Villagrán también fue durante unos meses parte del elenco de humoristas del exitoso programa Radio Rochela también de RCTV. Posteriormente, fue protagonista de un espacio televisivo infantil en vivo llamado El Circo de Monsiueur Cachetón. El actor interpretaba a Monsieur Cachetón, el dueño de un circo. Este programa era una especie de reminiscencia del programa de Bozo, con una gran interacción con el auditorio y llamadas telefónicas de televidentes. Su tercera y última serie fue Kiko Botones, en 1986, entre otros; estos programas fueron recibidos tibiamente por la audiencia. Luego de su experiencia en Venezuela tuvo una aventura en el exterior. El actor regresó con su personaje a México en 1987, donde logró un contrato con la pequeña televisora Tele Rey para realizar un nuevo proyecto de comedia, denominado ¡Ah, qué Kiko!, en 1988. En un principio contó una vez más con la presencia de Ramón Valdés, siendo sustituido posteriormente por Sergio Ramos «El Comanche» a causa de un avanzado declive de salud por su cáncer de estómago. El 1 de abril de 2000, durante un especial de El Chavo del 8 que Televisa organizó como un homenaje a Gómez Bolaños por su trayectoria, se produjo una reconciliación parcial entre Villagrán y este. Esta también fue la primera ocasión en que se volvieron a ver tras 22 años de alejamiento. Roberto Gómez estableció batallas legales con los antiguos actores de El Chavo del 8 para evitar que usaran los personajes del programa sin su consentimiento. Esta fue una de las razones por las que Villagrán se mudó a Argentina, donde puede usar libremente el personaje de Kiko ya que Chespirito no tenía poder de derechos de autor en ese país y el nombre está registrado en México como «Quico», mientras que Villagrán lo registró como «Kiko». No se tuvo constancia de reconciliación real ni de acercamiento entre Gómez Bolaños y Villagrán, ni tampoco con María Antonieta de las Nieves, con quien el primero también mantuvo una lucha legal por el uso del personaje de la Chilindrina. En 2010, estuvo en Brasil para participar en la segunda edición del Festival da Boa Vizinhança, un evento organizado por el Club de Fans de Chespirito Brasil y que reúne a los fanes de la serie de televisión El Chavo del 8, en São Paulo. El evento tuvo lugar el 24 de abril. Durante su estancia en el país, Villagrán se reencontró con Edgar Vivar, el Sr. El 23 de enero de 2013, se reencontró con María Antonieta de las Nieves en un reportaje para Estrella TV, un canal hispano de Estados Unidos. Desde esta reunión, se hicieron grandes amigos. Ese mismo año, aparecieron juntos en televisión dos veces más. En esa ocasión, se reencontró con Florinda Meza. Tras dejar las series de Chespirito en 1979, Villagrán la acusó de influir en Bolaños para que redujera el papel del personaje Quico en El Chavo del Ocho. Villagrán y Meza no se habían visto en más de treinta años. En octubre de 2017, estuvo en São Paulo para asistir al estreno de la película brasileña Cómo ser el peor estudiante de la escuela. El actor también concedió varias entrevistas a la prensa sobre la película. En la película, interpreta al director de la escuela, llamado Ademar F. Melquior. El actor admitió que tuvo dificultades con el portugués y que tomó clases para solventarlas. También encontró emocionante interpretar a un personaje tan diferente a Quico. En 2021, incursionó en la política como candidato del partido Querétaro Independiente en las elecciones federales de México de ese año.

Carlos Villagrán como

Un Legado de Risas: Otros Grandes Comediantes Mexicanos

La carrera de Mario Moreno «Cantinflas» ha traspasado los límites del tiempo gracias a su personaje del Peladito que inicio a ganarse el corazón de los mexicanos con su estilo cínico y desparpajado. De los cómicos más queridos y recordados. El galán de galanes del cine mexicano, Mauricio Garcés supo hacer de la sátira una gran herramienta para sus interpretaciones en el cine del hombre maduro y sofisticado, asediado por las mujeres. Aunque al inicio de su carrera sus papeles fueron dramáticos, el galán que cautivara con sus simpatía se fue forjando a lo largo de sus 69 películas. Otro artista que inició en las carpas y que además de su simpatía, destacó por su extraordinaria forma de bailar. Dupla cómica que encontró en el humor blanco la forma de ganarse el cariño de la gente. Su primera aparición fue en el programa de Cómicos y Canciones en la XEW, posteriormente en la versión para televisión, lo que los catapultó para llevar su talento al cine en más de 25 películas en las que juntos ganaron mucha fama. Don Susanito Peñafiel y Somellera y Kikoskikos Makakikus son tan sólo algunos de los personajes más recordados. Una mujer que inicia su gusto por el espectáculo al estudiar ópera y con una carrera plena y multifacética. Encontró en la comedia la forma de llegar a un público y ganarse su cariño. Pionera de la Asociación Nacional de Actores y la televisión mexicana. A pesar de que no tienen un gran número de películas juntos, esta pareja de cómicos son recordados por su gran química en las carpas y posteriormente en el cine de la época de oro. Mejor conocido como Chespirito, creador de personajes memorables como El Chavo del Ocho, El Chapulín Colorado y muchos más.

Personajes Icónicos del Humor Mexicano:

  1. Cantinflas: Su plática era confusa, dicharachera y pícara, tanto así que conquistó la risa de todos los mexicanos. “Cantinflas”, personaje que encarnaba Mario Moreno, ocupó un lugar en el cine de México y se le ha llegado a considerar como el Charles Chaplin mexicano. Cuando hablaba con alguien más, nadie le entendía, tanto así que cuando escuchamos a alguien decir una cosa y luego decir otra, pero en realidad no dice nada, decimos que “cantinflea”, término que finalmente acuñó la Real Academia Española.
  2. Resortes: El buen “Resortes” también conocido como “Resortes Resortín de la Resortera”, personaje de Adalberto Martínez, quien participó en películas como La niña de la mochila azul, marcó una época en el cine y en la manera que se hacía reír desde la década de los 70. Su apodo se derivó por la manera en la que bailaba, ya que parecía un resorte que brincaba hacia todos lados.
  3. Tin Tan: “¡Ya llegó su pachucote!”, decía “Tin Tan” y todos sabíamos que el gran personaje de Germán Valdés se había hecho presente. Valdés creció en la frontera con Estados Unidos, por lo que el personaje de “Tin Tan” mezcla muchas cosas de la cultura de ese país y la mexicana. La ropa característica del pachuco que popularizó “Tin Tan” constaba de “un pantalón holgado (ceñido en la cintura y los tobillos), camisa de cuello grande, corbata mal ajustada, gabardina, sombrero italiano con una pluma y zapatos bicolor”.
  4. Clavillazo: “¡Pura vida!”, nos diría el buen “Clavillazo” ante cualquier situación que le alegrara. El personaje que interpretó Antonio Espino y Mora forma parte de la querida época de oro del cine mexicano. Una de sus películas más conocidas es, precisamente, Pura vida, frase que también se utiliza en Costa Rica para hacer referencia a la vida simple, algo que Clavillazo sabiamente nos quiso heredar.
  5. Viruta y Capulina: “"Capulina, interpretado por Gaspar Henaine, protagonizó junto con “Viruta”, Marco Antonio Campos, diferentes películas con las que “Capulina” se consagró como el “rey del humorismo blanco”. Ambos se convirtieron en la versión mexicana de la pareja estadounidense de “el Gordo y el Flaco”, con un repertorio de chistes inocentes que hacían reír a la gente.
  6. Chavo del 8: Roberto Gómez Bolaños, mejor conocido como “Chespirito”, interpretó diversos personajes a lo largo de su carrera como actor, entre ellos, el Chavo del 8. Este personaje representaba la imagen de un niño de ocho años, cuyos padres no figuraban en escena y que se metía en problemas por sus despistes, “Se me chispoteó”, decía. El Chavo del 8 se convirtió en un icono de México en diferentes partes del mundo.
  7. Los Polivoces: Eduardo Manzano y Enrique Cuenca conformaron la pareja de cómicos Los Polivoces, que marcó la década de los 70. Entre los personajes que interpretaron se encuentran “Gordolfo Gelatino”, cuya madre, doña “Naborita Gelatino”, dedicaba su vida entera a cuidar a su primoroso, bello, lindo y gracioso hijo, quien de niño descubrió una sorpresa: que en él todo era belleza. Otros de los personajes que interpretaron con mucha chispa fueron “el “Maistro y el Saltamontes”, “Chano y Chon”, “Andobas y don Teofilito”.
  8. La India María: María Elena Velasco le daba vida a “La India María”, una mujer indígena que retrata con gracia cómo sobrevivía día a día en la ciudad. Encuentros chuscos donde se refleja su timidez, su sentido de solidaridad y sus ganas de salir adelante.
  9. El Pirruris: Luis de Alba personificó a “El Pirruris”, quien simulaba ser el hijo de una familia de millonarios, por lo que representaba cómo vivía la clase alta. Empleaba frases como “Papi paga” y hacía chistes en lo que comúnmente se conoce como un tono “fresa”.
  10. El Güiri Güiri: En la década de los 80, Andrés Bustamente estrenó un programa llamado El Güiri Güiri, donde encarnaba a diferentes personajes que tenían diversas características: “Doctor Chun-ga”, “Ponchito”, “El Hooligan”, “Greco Morfema”, con ocurrencias como la frase “El sufijo, prefijo mefijo (para hacerlo bien)” que lo hicieron hacerse notar en la escena humorística.
  11. Vitola: “Vitola”, personaje que interpretó la actriz Fanny Kauffman, nacida en Canadá, pero nacionalizada mexicana años después. Fue una comediante que hizo mancuerna con actores como “Tin Tan”, con quien participó en películas como El rey del barrio, filme que se convirtió en un clásico del cine mexicano. El sueño de “Vitola” era convertirse en cantante de ópera, pero la vida la convirtió en una de las comediantes femeninas que también escribió la historia del humor mexicano.
  12. Chabelo: Uno de los personajes más emblemáticos de México. Xavier López, “Chabelo”, el amigo de todos los niños, comenzó su historia como actor en la década de los 50, en películas como Pepito y la lámpara maravillosa, Chistelandia y Chabelo y Pepito detectives. Pero, además, desde 1967 hasta 2015, condujo el programa En familia con Chabelo, que reunía a chicos y grandes frente a la pantalla y que le ha valido dos récords Guinness por tener la mayor trayectoria como conductor de un programa infantil y el segundo por tener el mayor tiempo representando un personaje como “Chabelo”, el eterno niño, creador de las catafixias.
  13. Chiquidrácula: Carlos Espejel era quien encarnaba a “Chiquidrácula”, un pequeño vampiro que parodiaba a la versión creada por Bram Stoker y al buen “Cantinflas”. Su humor era simple, pero lograba enternecer con sus chistes y lo que menos causaba era “mello”.
  14. Ludovico P. Luche: Ludovico P. Luche es el padre de la familia P. Luche. El personaje es interpretado por Eugenio Derbez y su humor conquistó el horario nocturno en el que se transmitía su programa. El personaje de Ludovico es un poco torpe y siempre se mete en problemas, algo que robaba las risas de los televidentes.
  15. El Vítor: Adrián Uribe es “valedor” que interpreta al buen “Vítor”, quien representa a un chófer de autobús de transporte público que hace chistes y más llevadera su labor diaria, que inicialmente salía en el programa La Hora Pico. Posteriormente, el personaje participó en el programa de Nosotros los guapos y como conductor en 100 mexicanos dijieron.

[Documental] La Vida y Muerte del Ícono de la comedia Cantinflas #history #mexico #comedy

Collage de rostros de comediantes mexicanos famosos

tags: #actores #mexicanos #comicos