Las décadas de los años 50, 60 y 70 fueron la época dorada de las comedias españolas. En plusesmas.com recogemos algunos de los inolvidables cómicos y cómicas del cine, teatro y televisión. No están todos los que son, pero sí son todos los que están.
El cine cómico español de los años 50 representa el mejor bloque de nuestra industria fílmica. Me encanta, en todos los niveles y sentidos. La idea apasionó al editor, Pablo Herranz, que ha debutado así en publicar libros de cine, antes editaba comics. Y me ha dado absoluta libertad y plena confianza, amén de volcarse respecto a medios, puesto que ha contratado al que probablemente sea el mejor maquetador de libros que existe ahora en España, Javier G. Romero, que se ha superado a sí mismo en el diseño, el cual incluye cientos de imágenes diversas, en color y en blanco y negro, en gran parte inéditas. El libro destaca por su amenidad, su gran documentación y sus numerosas fotografías, y que Carlos Aguilar ha dividido en cuatro partes. La primera describe el contexto social, político, cultural y administrativo, así como las variantes del humor que se cultivó entonces en el cine español; la diferencia básica, repito, está en esa corriente negra que puede representar Plácido y en esa rosa que simbolizaría Las chicas de la cruz roja. Las tres partes siguientes delimitan períodos, con base en los criterios correspondientes: 1950-1955, 1956-1959 y 1960-1961. Acto seguido, viene la filmografía, con la ficha técnico-artística de todas las películas comentadas, una bibliografía y, por último, el índice onomástico, que considero utilísimo. Otra de las particularidades del libro es que Analía Gadé ha escrito el prólogo: Me ha hecho mucha ilusión. Nunca se lo agradeceré bastante, porque es la actriz fundamental del período, por entidad y significación. Aceptó porque le enseñé el primer capítulo, ya maquetado, y le encantó. Para mí, contar con su prólogo representa un placer y un honor, porque además es una actriz formidable, que supo ampliar su campo genérico al drama, triunfando en idéntica medida que en la comedia.

Las circunstancias de origen de este cine son, básicamente, la convergencia entre la memoria del sainete castizo y la influencia del neorrealismo italiano, en lo que podemos llamar “bloque negro”, amén de, cine aparte, el surgimiento de la denominada “cultura del realismo”. Pero el bloque, digamos, “rosa” surge de otra influencia italiana, concretamente del género que ellos denominaban “cinema di fidanzatine”.
Lo más meritorio de este cine es que se rodó en medio de una grave crisis económica. La modestia económica del decenio se refleja en todos los niveles de aquel cine, desde los medios de producción a la propia dramaturgia. De ahí también que encierre un valor inapreciable como documento histórico. ¡Y por supuesto que la necesidad agudizó el ingenio! Sin ir más lejos, ¿qué hubiera sido de Azcona sin poder reflejar la miseria, en todos los niveles? También es muy curioso advertir que en 1961, el año en que cierro el libro, surgen las dos mejores películas producidas hasta entonces en España, Viridiana y Plácido, que coinciden además en usar la indigencia como núcleo temático.

Estas comedias eran un fiel reflejo de la sociedad española de la época. Tanto las negras, que hablaban de lo terrible que era la vida de entonces, aun dentro de una distorsión irónica, como las rosas, que afirmaban un optimismo social que desembocaría en esa especie de “milagro económico” que irrumpió con los años 60.
Además, las comedias supieron sortear mejor la censura o tuvieron un poquito más de libertad. Existía un cierto paternalismo en la actividad censora, siempre lo existió respecto a los géneros, por así denominarlos, populares. Y el humor suponía una especie de bálsamo, de endulzamiento, para el rigor de la dictadura. Imaginad si se hubiera hecho como drama Bienvenido, Mr. Marshall, la que se habría armado… Con todo, vista aquí y ahora, y ya que estamos hablando de Berlanga, parece imposible que Plácido hubiera pasado Censura, porque la visión que vierte de la España de entonces es desoladora.
A partir de 1961 bajó mucho la calidad de las comedias españolas. Ya lo creo que baja, en términos estéticos, y no poco. El humor español va vulgarizándose progresivamente, al hilo de la mayor permisividad. Por tanto, el ingenio, la sutileza, la sugerencia, se van perdiendo, en beneficio de una explicitud que va cayendo en la chabacanería. Decaen incluso Berlanga y Fernán Gómez. Aunque suene muy bestia, procede afirmar que la Censura benefició a la comedia española, ¡ja, ja, ja!
La Perturbadora Verdad Sobre La Industria Cinematográfica De Los Años 50
Este libro sirve para que algunos espectadores rescaten títulos que son imprescindibles en la historia de la cinematografía española y mundial. Se conservan casi todos los títulos fundamentales de la época, con excepción de un par del gran Edgar Neville. Desde siempre ha existido un interesantísimo en el cine español, de ahí que se haya ido formando una buena colección. Hace veinticinco años se publicó un diccionario de intérpretes españoles, "Las estrellas de nuestro cine", y hace diez la "Guía del cine español". Además, se han escrito libros sobre personalidades atípicas de nuestro cine: Joaquín Romero Marchent, Ricardo Palacios, Jesús Franco, Eugenio Martín, Julián Mateos... Por lo demás, la mayoría de estas películas son accesibles en diferentes formatos y modalidades, basta molestarse un poco en buscarlas.
Directores, guionistas y actores destacados
Berlanga y Azcona, por descontado, suponen los debuts cardinales del humor fílmico español de los años 50. Ahora bien, a nivel humano, este cine está simbolizado por José Isbert, Manolo Morán, José Luis Ozores y Fernando Fernán Gómez. Cabe destacar también que en este contexto es cuando Fernán Gómez accede a la realización, mediante una película magnífica, "Manicomio", que aún aguarda la altísima valoración merecida.
Imprescindibles del cine cómico español de los 50:
- El último caballo
- Esa pareja feliz
- Viaje de novios
- Manolo guardia urbano
- El inquilino
- La vida por delante
- El pisito
- Ha llegado un ángel
- Salto mortal
- Plácido

Actores y actrices icónicos de la época
- José Isbert (1886-1966): El abuelo por excelencia del cine nacional, trabajó con todos y con los mejores.
- Rafael Alonso (1920-1998): Actor que transitaba del drama a la comedia con gran maestría.
- Paco Camoiras (n. 1929): Eficaz secundario cómico, rostro inevitable en la producción española desde los años 40.
- Félix Fernández (1897-1966): Conocido por sus roles en películas de Berlanga como 'Plácido'.
- Rafaela Aparicio (1906-1996): La "chacha" por antonomasia de la gran y la pequeña pantalla.
- Florinda Chico (1926-2011): Comadre profesional de Rafaela Aparicio, también reclamada para películas de mayor ambición artística.
- Manuel Alexandre (1917-2010): Voz personal y actor épico en comedias como 'Atraco a las tres'.
- Matilde Muñoz Sampedro (1900-1969): Dama del teatro que ennoblecía cualquier film en el que aparecía.
- Antonio Ozores (1928-2010): Humorista nato que patentó una comicidad basada en el absurdo y el surrealismo.
- Frank Braña (1934-2012): Rostro imprescindible en el espagueti western y en el cine de la Transición.
- Aldo Sambrell (1931-2010): Chico/bandido de Sergio Leone y todoterreno en el cine de género.
- Helga Liné (n. 1932): Representante de personajes sofisticados y sexys, alcanzó la gloria con el fantaterror.
- Margot Cottens (1922-1999): Aportaba un toque de locura e histeria en películas estelares.
- José Orjas (1906-1983): Gigante de la profesión actoral española, capaz de interpretar cualquier tipo de personaje.
- Guillermo Marín (1905-1988): Galán con aristas o directamente malvado en clásicos de Edgar Neville.
- Miguel Ligero (1890-1968): Actor inmensamente popular, compañero y alivio cómico de Imperio Argentina.
- Manuel de Luna (1898-1958): Alcanzó la fama con Florián Rey y su musa, Imperio Argentina.
- Carlos Casaravilla (1900-1981): Inolvidable como el pianista chantajista en 'Muerte de un ciclista'.
- Manolo Gómez Bur (1917-1991): Prototipo del españolito medio, voluntarioso y siempre sobrepasado por las circunstancias.
- José Bódalo (1916-1985): Actor que lo bordaba, haciendo creíble cualquier papel.
Otros nombres relevantes de la época incluyen al dúo humorístico Tip y Coll (activos entre 1967 y 1992), la vedette y actriz Lina Morgan, el actor cómico mexicano Cantinflas (Mario Moreno), la actriz Gracita Morales, famosa por su voz aguda, Alfredo Landa (creador del fenómeno del Landismo), Antonio Ozores (especializado en lo absurdo y esperpéntico), Laly Soldevilla (con voz característica), y el actor, humorista y dibujante Gila.

También son dignos de mención los actores de revista Tomás Zori, Fernando Santos y Manolo Codeso ("Zori, Santos y Codeso"), Conchita Sánchez y José Orjas, y artistas como Artur Kaps, Franz Johan, Herta Frankel (con sus marionetas), y Olga Ramos.