La comedia cinematográfica y televisiva ha sido moldeada por figuras inolvidables, muchas de las cuales dejaron una marca indeleble no solo por su talento actoral, sino también por sus distintivas características físicas, como el icónico bigote. A lo largo de la historia, varios actores cómicos ingleses y estadounidenses han utilizado este adorno facial para definir sus personajes y deleitar a audiencias de todo el mundo.
El Bigote Como Símbolo de Carácter
El bigote, en sus diversas formas y estilos, ha sido un elemento recurrente en la caracterización de actores cómicos. Desde el fino y estudiado bigote de William Powell, que aportaba ironía y atractivo a sus personajes, hasta el frondoso y simpático bigote de Burt Reynolds, que complementaba su imagen en películas de acción desenfadada, este detalle facial ha sido crucial en la construcción de personalidades memorables.
El reconocido actor estadounidense Dabney Coleman, quien actuó en películas como "Tootsie" y en series clásicas de televisión como "Petrocelli" y "Quincy", falleció en su casa de Santa Mónica, California, a los 92 años. Con su amplio y característico bigote negro, Coleman dejó su huella en numerosas películas populares.
Ben Stiller le dedicó un mensaje a Coleman para resaltar su profesionalismo. "El gran Dabney Coleman literalmente creó, o definió, realmente, de una manera singular y única, un arquetipo como actor de carácter. Era tan bueno en lo que hizo que es difícil imaginar las películas y la televisión de los últimos 40 años sin él", escribió el reconocido comediante en X.
Coleman, nacido en 1932 en la ciudad de Austin (Texas), intervino en unas 170 películas y programas de televisión, en las que pasó de papeles de dramas a comedias. Entre las películas más conocidas del ganador del Emmy en 1987 se incluyen además la comedia "Cómo eliminar a su jefe" (1980), "En la laguna dorada" (1981), "Juegos de Guerra" (1983), y "Los Muppets toman Manhattan" (1984).
Durante dos décadas, Coleman trabajó en películas y televisión como un artista talentoso pero en gran medida desapercibido. Eso cambió abruptamente en 1976, cuando fue elegido para interpretar al alcalde incorregiblemente corrupto de la aldea de Fernwood en "Mary Hartman, Mary Hartman", una telenovela satírica que se convirtió en un favorito de culto. El personaje de Coleman, el alcalde Merle Jeeter, fue especialmente popular y su actuación no fue pasada por alto por los ejecutivos de cine.

El Bigote en la Comedia Clásica
En la era dorada de Hollywood, el bigote era una característica prominente en muchos actores. William Powell, por ejemplo, ha sido uno de los pocos actores norteamericanos que han logrado acreditar en la pantalla un rostro con bigote. No era el suyo un exabrupto piloso como el que siempre se ha adjudicado en Hollywood a los temperamentos latinos. El bigote de William Powell era recortado, fino, estudiado, irónico y atractivo. La relativa novedad del adorno sobre el labio superior del actor es la de que no le impidió hacer nunca de bueno. El adorno facial de William Powell fue contemporáneo de algunos importantes mostachos de la época y precedente de uno que siguió fielmente sus pasos. Los bigotes coetáneos fueron, entre otros, los de George Brent, Clark Gable, Robert Taylor y Ronald Colman, todos intrínsecamente distintos entre sí. El del sucesor pertenecía a David Niven.
Clark Gable fue la gran estrella con pelos en la cara. Su bigote francamente poblado para los estándares anglosajones estaba justificado, sin embargo, por el carácter aventurero de su portador. Gable solía interpretar a tipos de vida bohemia, reporteros como en "Sucedió una noche", héroes poco escrupulosos como en "Lo que el viento se llevó", a los que había que perdonar algo en su pasado. Un estilo similar, aunque exento de humor, era el de Robert Taylor, de una bondad a veces antipática por lo intransigente.
George Brent sacó excelente partido a su pérfido bigote, en especial para dar la réplica a una presencia tan fuerte como la de Bette Davis, junto a la que hizo "Jezabel". Su especialización iba hacia el bigote aristocrático, de culpabilidad ladinamente insinuada por sus preferencias pilosas. Ronald Colman fue el actor del bigote romántico, deliberadamente anticuado, del amor contrariado, fácilmente apto para vestir casaca y tocar peluca, como en "Historia de dos ciudades".
William Powell, en cambio, y su gran sucesor, David Niven, son los únicos poseedores de bigotes modernos correspondientes a personajes químicamente íntegros. Niven era la idea que de un gentleman inglés tiene el cine norteamericano; Powell, la que en la época tenía Hollywood de lo que era un gentleman norteamericano. El actor dio salida a un bigote para el toreo de salón, de alta comedia, con el que dio la réplica en la serie de películas de "El hombre delgado", en la que protagonizaba al detective Nick Charles, a Myrna Loy. Era el de William Powell un bigote triunfante, mundano, regado con el mejor oporto, de excelente posición económica, que paseaba en "Cómo casarse con un millonario".

El Bigote y los Tres Chiflados
Jerome Lester Horwitz, conocido como Curly Howard, fue un comediante y actor estadounidense, famoso por integrar los Tres Chiflados junto con su hermano Moe Howard y su amigo Larry Fine. Se unió a los Chiflados en 1932, cuando su hermano Shemp dejó el grupo. Una de las condiciones para entrar en la serie era la de afeitarse su gran bigote y raparse su larga cabellera que tenía al estilo Buffalo Bill, con lo que a partir de entonces pasó a ser conocido mundialmente como Curly.
Curly era una persona tranquila e introvertida y como muchos otros no pudo afrontar la presión de la fama. Además, el hecho de raparse el cabello y cortar su frondoso bigote lo afectaron anímicamente, y sintió que ya no sería atractivo con las mujeres. Comenzó a comer y a beber en demasía, y a derrochar dinero en viviendas, coches, mascotas y mujeres. Se casó cuatro veces.
El 6 de mayo de 1946, sufrió un derrame cerebral durante el rodaje del corto número 97 de los Tres Chiflados, "Half-Wits' Holiday". A raíz de este suceso tuvo que abandonar el grupo, aunque se esperaba que se recuperara y volviera a actuar, pero su salud no le permitió volver a la actuación. Durante su convalecencia, Curly hizo una breve aparición (haciendo su rutina de ladrido de perro) en el tercer filme en que apareció Shemp, "Hold That Lion!" de Jules White. Este fue el único corto en el que aparecieron los tres hermanos Howard junto con Larry Fine.
A pesar de la pérdida de su distintivo bigote, el legado de Curly Howard como uno de los cómicos más queridos de todos los tiempos perdura.

La Trágica Historia de Charles Chaplin
Charles Chaplin, el genio del cine mudo que creó al inolvidable vagabundo de bastón, bombín y bigote negro, dejó un legado artístico que atravesó continentes y generaciones. Su icónico personaje Charlot, con su pequeño y característico bigote, se convirtió en un símbolo universal de la comedia y la humanidad.
Chaplin falleció el 25 de diciembre de 1977 a los 88 años, mientras dormía en su residencia junto al lago de Ginebra. Fue enterrado en el cementerio local de Corsier-sur-Vevey. Sin embargo, su descanso fue breve. En la madrugada del 2 de marzo de 1978, la tumba de Charles Chaplin había sido profanada. Dos hombres desenterraron el ataúd de roble y se lo llevaron en un vehículo. El plan surgió de forma improvisada, creyendo que robar el cadáver de Chaplin les permitiría obtener dinero “fácil y sin violencia”.
La viuda de Chaplin, Oona O’Neill, se negó rotundamente a pagar el rescate exigido, afirmando que "Charlie lo habría encontrado ridículo". La policía suiza desplegó una operación de espionaje para atrapar a los ladrones, quienes finalmente fueron detenidos. El ataúd fue recuperado en un maizal a solo un kilómetro y medio de la casa de Chaplin. La familia decidió volver a enterrar el ataúd en el mismo cementerio, esta vez protegido por una tumba de hormigón armado.
