El Hyūga (日向?), nombrado en honor a la antigua provincia de Hyūga, fue el segundo y último acorazado de la clase Ise de la Armada Imperial Japonesa. Estos buques, botados en 1917 y 1918 respectivamente, mantuvieron su configuración de acorazados durante 35 años, para convertirse en portaaviones híbridos en sus últimos meses de servicio.
Los acorazados de la clase Ise fueron concebidos originalmente como una mejora de la clase Fuso, incorporando la experiencia adquirida durante la Primera Guerra Mundial. Con un desplazamiento cercano a las 40.000 toneladas y una eslora de 216 metros, estaban equipados con seis cañones principales de 356 mm (14 pulgadas) dispuestos en tres pares de torretas, además de cañones secundarios y antiaéreos.
Inicialmente, su maquinaria generaba cerca de 85.000 HP, pero su alto consumo de combustible llevó a que antes de la guerra fueran clasificados como acorazados de tercera categoría y prácticamente enviados a la reserva. Su protección consistía en un cinturón acorazado de 12 pulgadas y un blindaje de cubierta de hasta 3 pulgadas.
Entre 1928 y 1929, estos buques sufrieron una reconstrucción parcial, destacando la modificación de sus superestructuras con la construcción de los característicos mástiles pagoda japoneses. En 1935, se llevó a cabo una modernización más profunda: los cañones principales aumentaron su elevación a 43 grados, se reforzó el blindaje de cubierta, se reemplazaron las calderas mixtas por otras de combustible líquido, se añadieron bulges y se eliminaron los tubos lanzatorpedos submarinos.
En 1942, el Ise y el Hyūga fueron de los primeros buques japoneses en ser equipados con radar. Tras la Batalla de Midway, donde Japón perdió cuatro portaaviones, el Alto Mando Naval estudió la conversión de varios acorazados en portaaviones-acorazados. Aunque se consideró la idea de acorazados de cubierta corrida, se optó por el concepto de acorazado híbrido.
Una profunda modificación tuvo lugar en 1943, cuando el Hyūga fue reconvertido junto al Ise en un híbrido de acorazado y portaaviones. Sus torretas de popa fueron eliminadas y reemplazadas por un hangar elevado, una cubierta de lanzamiento cementada y catapultas. Se retiraron las dos torretas de popa y la cubierta de vuelo se cubrió con una capa de hormigón de 8 pulgadas de espesor, en parte para proteger el hangar y en parte para compensar el peso en la popa.
La dotación antiaérea fue significativamente aumentada, instalándose numerosas piezas de 25 mm en montajes triples. Los hidros se izaban a cubierta por un ascensor en forma de T. No podían despegar ni aterrizar en la cubierta, sino en el mar, lo que hacía su recuperación poco práctica.
En febrero de 1944, el Hyūga pasó a formar parte de la 4ª División de Portaaviones, junto al Ise y otros portaaviones. Cada División contaría ahora con protección aérea desde portaaviones y estos con protección naval de acorazados. En mayo, se le instalaron más cañones antiaéreos, un radar de superficie y otro aéreo.
El IJN Ise y el IJN Hyuga tomaron parte en la Batalla del Golfo de Leyte como parte de la "fuerza señuelo" del Vicealmirante Jizaburo Ozawa. Sin embargo, en este crucial enfrentamiento, ninguno de los dos acorazados/portaaviones llevaba aviones. Durante la acción, el Ise escoltó a portaaviones aliados y el Hyūga sufrió daños submarinos por impactos cercanos.
En las últimas fases de la guerra, ambos buques fueron anclados y camuflados. Durante ataques aéreos a la base naval de Kure, el Ise fue alcanzado por bombas, mientras que el Hyūga recibió un impacto en una de sus calderas. Finalmente, en abril de 1945, fueron designados como barcos auxiliares antiaéreos y remolcados cerca de Kure.
El 28 de julio de 1945, el Hyūga fue hundido en aguas poco profundas tras sufrir numerosos impactos de la aviación naval norteamericana. El Ise también recibió impactos, pero fue reflotado temporalmente. Entre 1946 y 1947, ambos acorazados fueron desguazados en el lugar donde se hundieron, sin ser reflotados.

La historia de estos acorazados híbridos es un testimonio de los complejos desafíos y las difíciles decisiones tomadas durante la Segunda Guerra Mundial, reflejando tanto la innovación como las limitaciones de la Armada Imperial Japonesa en sus últimos años.
Los últimos portaaviones japoneses: Clase Unryu/Ikoma
Los acorazados de la clase Ise, el Ise y el Hyuga, nacieron como dos unidades mejoradas de la clase Fuso. Fueron botados en 1917 y 1918, con un desplazamiento de casi 40.000 toneladas y una eslora de 216 metros. Su armamento principal consistía en seis cañones de 356 mm, complementados por veinte cañones de 140 mm y un número creciente de cañones antiaéreos de 25 mm. Su maquinaria, de cerca de 85.000 HP, tenía un alto consumo, lo que llevó a su clasificación como buques de tercera categoría y su pase a la reserva antes de la guerra.
La protección de estos buques incluía un cinturón acorazado de 12 pulgadas y un blindaje de cubierta de hasta 3 pulgadas, diseñado para proteger a su tripulación de casi 1500 hombres. Nacieron como dos unidades más de la clase Fuso, pero demoras permitieron incorporar la experiencia de la guerra en Europa para crear una versión mejorada. En 1921, se modificó la elevación de los cañones principales a 30 grados, aumentando su alcance. Entre 1928 y 1929, se realizó una reconstrucción parcial, incluyendo la modernización de las superestructuras con los mástiles pagoda.
En 1935, otra reconstrucción profunda elevó la alza de los cañones a 43 grados, se aumentó el blindaje de cubierta, se reemplazaron las calderas mixtas por otras de combustible líquido, se añadieron bulges y se eliminaron los lanzatorpedos submarinos. En 1942, se les instaló radar, y tras la Batalla de Midway, se estudió su conversión en portaaviones de cubierta corrida, pero se optó por el concepto de acorazado híbrido.
En mayo de 1942, un proyectil estalló en la torre número 5 del Hyuga durante un ejercicio de artillería, la cual nunca fue reemplazada, siendo cubierta por un chapón circular. En febrero de 1943, ambos buques entraron en dique seco para su reconstrucción. Se retiraron las torres 5 y 6, y las secundarias traseras, añadiendo una pista de vuelo de 70 metros. La cubierta de vuelo contaba con una cobertura de 20 centímetros de concreto para compensar el peso de los cañones retirados, además de cemento alrededor de la sala de máquinas del timón y un aumento de 15 centímetros en la cintura acorazada. Se añadieron radares de búsqueda aérea y de superficie.
Cada acorazado cargaba 22 hidroaviones, diseñados para ser lanzados con catapultas, pero no para aterrizar en la cubierta, sino en el mar, lo que hacía el sistema poco práctico. En octubre de 1944, el Ise y el Hyuga formaron parte de la "fuerza señuelo" en Leyte, pero no llevaban aviones. Durante la Batalla de Cabo Engaño, se defendieron de múltiples ataques aéreos, con el Ise intentando dar cobertura antiaérea a otros buques hundidos.
El 25 de octubre, el radar del Hyuga detectó la primera oleada de aviones enemigos. El Ise intentó proporcionar cobertura antiaérea, pero fracasó en evitar el hundimiento de varios portaaviones. En ataques posteriores, el Ise sufrió impactos cercanos que causaron inundaciones y bajas, mientras que el Hyuga también sufrió daños submarinos. El submarino USS Halibut disparó torpedos contra el Ise, que logró evitarlos.
A principios de 1945, el Ise fue dañado por una mina y un arrecife, pero no fue reparado debido a la falta de combustible, aviones y pilotos. Fue anclado y camuflado. El 19 de marzo, durante un ataque aéreo a Kure, el Ise recibió impactos en la pista, mientras que el Hyuga sufrió un impacto en una caldera, causando 40 muertos. En abril, ambos fueron designados buques auxiliares antiaéreos y remolcados a Ondo Seto.
El 24 de julio de 1945, durante un ataque final a la flota, el Ise recibió varios impactos de bomba, uno de ellos en el puente de mando, matando al capitán y sus oficiales. Comenzó a hundirse, pero fue reflotado. El Hyuga fue atacado por docenas de bombarderos, recibiendo 10 impactos de bomba que destrozaron su cubierta delantera y torre de mando, matando a un almirante. El barco se asentó en aguas poco profundas.
El 28 de julio, el Hyuga fue atacado nuevamente, recibiendo 16 impactos de bomba que lo inclinaron y lo hicieron asentarse en el fondo. Entre 1946 y 1947, ambos acorazados fueron desguazados en el lugar donde se hundieron. La historia de estos buques ilustra errores de concepción, transformaciones inútiles y el desperdicio de recursos limitados.
| Característica | Acorazado Hyūga (Clase Ise) |
|---|---|
| Desplazamiento | ~40.000 toneladas |
| Eslora | 216 metros |
| Armamento Principal | 6 x 356 mm (14 pulgadas) |
| Armamento Secundario | 20 x 140 mm |
| Armamento Antiaéreo (Post-reforma) | Hasta 104 x 25 mm |
| Maquinaria | ~85.000 HP |
| Velocidad Máxima | ~25 nudos |
| Protección | Cinturón acorazado: 12 pulgadas; Cubierta: hasta 3 pulgadas |

Los acorazados de la clase Ise, el Ise y el Hyuga, fueron botados en 1917 y 1918 respectivamente. Inicialmente, su desplazamiento era cercano a las 40.000 toneladas, con una eslora de 216 metros, manga de 32 metros y un calado de 9,25 metros. Alcanzaban una velocidad máxima de 25 nudos. Su armamento principal consistía en seis cañones de 356 mm (14 pulgadas), ordenados en tres pares de torretas, dos en proa y popa sobreelevadas y una en el centro. Junto a estos, contaban con 20 cañones de 5,5 pulgadas y llegaron a utilizar hasta 104 cañones AA de 25 mm. Su maquinaria, que generaba cerca de 85.000 HP, tenía un alto consumo, lo que llevó a que antes de la guerra fueran clasificados como acorazados de tercera categoría y prácticamente enviados a reserva. Su protección se basaba en un cinturón acorazado de 12 pulgadas y una cubierta de hasta 3 pulgadas, protegiendo a los casi 1500 tripulantes.
La clase Ise nació como una evolución de la clase Fuso, incorporando mejoras basadas en la experiencia de la Primera Guerra Mundial. En 1921, se modificó la elevación de los cañones principales de 20 a 30 grados, aumentando su alcance. Entre 1928 y 1929, se realizó una reconstrucción parcial, enfocada en la superestructura del puente y la construcción de los característicos mástiles pagoda japoneses. En 1935, otra reconstrucción más profunda elevó la alza de los cañones a 43 grados, se aumentó el blindaje de cubierta, se reemplazaron las calderas mixtas por calderas de combustible líquido que aumentaron la velocidad a casi 26 nudos, se agregaron bulges y se removieron los 6 lanzatorpedos submarinos.
En 1942, fueron de los primeros barcos japoneses en tener radar. Tras la Batalla de Midway, se estudió su conversión en portaaviones de cubierta corrida, pero se decidió por el concepto de acorazado híbrido. En mayo de 1942, un proyectil estalló en la torre número 5 del Hyuga durante un ejercicio, la cual nunca fue reemplazada, siendo tapada con un chapón circular. En febrero de 1943, entraron a dique seco para su reconstrucción. Se removieron las torres 5 y 6, y las secundarias traseras, agregando una pista de vuelo de 70 metros. La cubierta de vuelo se cubrió con 20 centímetros de concreto para compensar el peso, y se añadieron 15 centímetros más a la cintura acorazada. Se instalaron radares de búsqueda aérea tipo 21 y dos de superficie tipo 22.
Cada acorazado cargaba 22 hidroaviones, diseñados para ser lanzados con catapultas. No podían aterrizar en la cubierta, sino en el mar, lo que hacía el sistema poco práctico. En octubre de 1944, el Ise y el Hyuga formaron parte de la "fuerza señuelo" en la Batalla de Leyte, a pesar de no llevar aviones. Durante la Batalla de Cabo Engaño, se defendieron de ataques aéreos, con el Ise intentando proporcionar cobertura antiaérea a otros buques hundidos. En ataques posteriores, el Ise sufrió daños por impactos cercanos, mientras que el Hyuga también recibió daños submarinos.
A principios de 1945, el Ise fue dañado por una mina y un arrecife, pero no fue reparado debido a la falta de recursos. Fue anclado y camuflado. El 19 de marzo, durante un ataque aéreo a Kure, el Ise recibió impactos en la pista, y el Hyuga sufrió un impacto en una caldera. En abril, ambos fueron designados barcos auxiliares antiaéreos y remolcados cerca de Kure. El 24 de julio de 1945, el Ise recibió varios impactos de bomba, uno de ellos en el puente de mando. El Hyuga fue alcanzado por 10 bombas, destrozando su cubierta delantera y torre de mando. El 28 de julio, el Hyuga fue atacado nuevamente, recibiendo 16 impactos de bomba que lo hicieron asentarse en el fondo. Entre 1946 y 1947, ambos acorazados fueron desguazados en el lugar donde se hundieron.

Los acorazados de la clase Ise, el Ise y el Hyuga, fueron botados en 1917 y 1918 respectivamente. Con un desplazamiento de casi 40.000 toneladas y una eslora de 216 metros, estaban equipados con seis cañones principales de 356 mm. Su maquinaria generaba cerca de 85.000 HP, pero su alto consumo de combustible llevó a su clasificación como buques de tercera categoría antes de la guerra. Su protección incluía un cinturón acorazado de 12 pulgadas y un blindaje de cubierta de hasta 3 pulgadas.
Originalmente concebidos como una mejora de la clase Fuso, sufrieron varias modernizaciones. En 1921, la elevación de los cañones principales se incrementó a 30 grados. Entre 1928 y 1929, se modernizaron las superestructuras con mástiles pagoda. En 1935, la elevación de los cañones se aumentó a 43 grados, se reforzó el blindaje de cubierta, se reemplazaron las calderas y se eliminaron los tubos lanzatorpedos. En 1942, se les instaló radar.
Tras la Batalla de Midway, se decidió la conversión en acorazados híbridos. En 1943, se eliminaron las torretas de popa y se instaló una cubierta de lanzamiento con catapultas. La dotación antiaérea se reforzó significativamente. Los hidroaviones se lanzaban desde catapultas y aterrizaban en el mar. En 1944, el Hyuga se integró en una división de portaaviones.
En la Batalla del Golfo de Leyte, el Ise y el Hyuga participaron como "fuerza señuelo" sin aviones. Sufrieron daños por ataques aéreos y torpedos. A principios de 1945, la falta de recursos llevó a su inmovilización y camuflaje. Fueron alcanzados por bombas en ataques aéreos en Kure. El 28 de julio de 1945, ambos fueron hundidos en aguas poco profundas tras ser atacados repetidamente por la aviación naval estadounidense. Entre 1946 y 1947, fueron desguazados en el lugar donde se hundieron.