El Legado del Humor: De los Cómicos del Cine Mudo al Stand-Up Moderno

El cine mudo sentó las bases de la comedia visual, y sus figuras icónicas continúan inspirando hasta nuestros días. La compañía "El Chonchón", nacida en Concepción, Chile, en 1967, rinde homenaje a estos maestros a través de su espectáculo "Los Cómicos del novecientos".

Este espectáculo personifica a legendarios cómicos como Charles Chaplin, Buster Keaton, Harold Lloyd, Ben Turpin, y Laurel y Hardy mediante títeres de guante. Las pantomimas que integran la función están musicalizadas con la típica melodía del cine mudo, y tanto los personajes como la escenografía se presentan en los característicos blanco, negro y gris.

Entre las piezas destacadas se encuentran:

  • "El viaje": narra las peripecias de "El Gordo y el Flaco" con su viejo automóvil.
  • "Carlitos pescador": muestra a Chaplin arriesgando su vida para salvar a un niño.
  • "Un día tempestuoso": Buster Keaton se enfrenta a un mal tiempo que lo lleva a perder piernas y cabeza.
  • Harold Lloyd espera "desesperadamente" a su novia en un banco de la plaza.
  • Ben Turpin se deja embriagar por la noche bajo un farol.
Títeres de guante representando a cómicos del cine mudo

La compañía "El Chonchón" tiene sus raíces en la voz araucana que se refiere a un candil utilizado por los campesinos para iluminar sus hogares y caminos. La labor profesional de sus fundadores, Manuel, Roberto y Miguel Oyarzún, se inició en 1979, formando el grupo Pirulín Pirulero.

El stand-up comedy, aunque hoy nos parezca algo cotidiano, tiene una historia rica y evolutiva. La idea de un comediante solo en el escenario, con un micrófono y su presencia, es la esencia de este género.

Los historiadores sitúan los orígenes del stand-up comedy en la variedad de espectáculos burlescos y de vodevil que florecieron a principios del siglo XX en Nueva York. El vodevil, originario de Francia en el siglo XVIII como una comedia ligera con números musicales, llegó a Estados Unidos entre 1880 y 1930, ofreciendo una mezcla de danza, comedia, magia y pantomimas para entretener al público. El burlesque, por su parte, además de ser conocido por sus atrevidos striptease, presentaba comedias enérgicas.

Cartel de vodevil de 'The Sandow Trocadero Vaudevilles' (1894)

Las audiencias de la época estaban familiarizadas con el caos de la vida urbana moderna, y estos espectáculos servían como una vía de escape, llenos de payasadas. Los gags típicos incluían persecuciones, suegras insistentes, pasteles en la cara y desafíos a la autoridad, a menudo culminando en escenas caóticas.

Se cree que el primer monologuista fue Charlie Case, un artista afroamericano que, entre 1880 y 1890, actuó en teatros de vodevil de Nueva York interpretando monólogos cómicos sin accesorios ni disfraces, algo inédito hasta entonces. Aunque se sabe poco de él, su figura contribuyó a forjar la imagen del comediante neurótico, falleciendo en 1916.

La industria cinematográfica, en su desarrollo, eclipsó a los teatros de vodevil, pero el estilo cómico sobrevivió. La nueva ola de cómicos de los años 50 introdujo la sátira social, abordando temas como la política, el sexo y las relaciones raciales. Figuras como Moms Mabley, Fran Fay, Jack Benny, Bob Hope y Fred Allen fueron pioneros. En la década de 1950, Mort Sahl y Lord Buckley llevaron sus actos a pequeños clubs, explorando temas más atrevidos.

Lenny Bruce siendo cacheado por un policía en San Francisco en los años 60

Lenny Bruce fue una figura clave en esta evolución, enfrentándose a detenciones y condenas por obscenidad, lo que afectó su carrera y vida personal. Tras Lenny, los arrestos por lenguaje obsceno disminuyeron hasta la detención de George Carlin en 1972. En los años 70, proliferaron los clubes dedicados al monólogo, y la televisión, con programas como "The Ed Sullivan Show" y "The Tonight Show", popularizó aún más el formato.

En España, la evolución fue diferente. Los chistes de Gila en los años 50 son un antecedente, pero el verdadero auge del stand-up llegó en los años 90 con canales como Paramount Comedy y programas como "El club de la comedia".

A pesar de los debates actuales sobre los límites del humor, es poco probable que los monólogos desaparezcan, dada la importancia del sentido del humor a lo largo de la historia humana. El chiste más antiguo conocido, proveniente de los sumerios, demuestra que el gusto por lo cómico es ancestral.

Catando pobres (LOST MEDIA) - Diego Martinez - Stand Up Comedy (Colombia)

La comedia cinematográfica también ha rendido homenaje a los grandes del humor. La película "El Gordo y el Flaco" (2019) de Jon S. Baird narra la gira de Stan Laurel y Oliver Hardy por el Reino Unido en la década de 1950, cuando ya retirados y enfrentando dificultades. Estas historias, a menudo, exploran la fugacidad de la fama y el impacto de las transformaciones tecnológicas en el mundo del espectáculo.

Películas como "El crepúsculo de los dioses" o "El viaje a ninguna parte" abordan la temática de los cómicos al final de su carrera, enfrentándose a un futuro que a menudo los deja atrás. Muestran lo despiadado que puede ser el mundo del espectáculo y la facilidad con la que la sociedad puede olvidar a sus artistas.

John C. Reilly y Steve Coogan en 'El Gordo y el Flaco'

En España, el humor ha sido una herramienta vital para afrontar las adversidades históricas. Durante la dictadura franquista, surgieron grandes cómicos que garantizaban la carcajada, conformando un "Dream Team" del costumbrismo cómico español. Películas como "Atraco a las tres" (1962) destacan por la vigencia de su comicidad, demostrando que el tiempo no merma su efectividad.

La película "Dale duro" (2015), protagonizada por Will Ferrell y Kevin Hart, aborda temas de actualidad como la corrupción empresarial y los chistes racistas de una manera cómica. La trama sigue a un empresario blanco condenado a prisión que busca la ayuda de un hombre negro para adaptarse, basándose en estereotipos raciales que generan situaciones cómicas.

El humor en blanco y negro de la televisión española también es recordado. Programas como "Cómo nos reímos" han ofrecido especiales dedicados a cómicos de la talla de Gila, Cassen, Tip y Coll, Kiko, Los Hermanos Calatrava y Lina Morgan. A pesar del paso de los años, el material en blanco y negro conserva su magia, sorprendiendo con un humor libre y surrealista.

Maestros como Tip y Coll son recordados como pioneros y genios imprevisibles que marcaron el humor y a generaciones posteriores de humoristas. La comedia española, a pesar de su particular evolución, ha sabido crear momentos inolvidables y cómicos que perduran en la memoria colectiva.

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