El Tebeo Español en los Años 60: Entre la Tradición y la Modernidad

El tebeo, ese formato de historietas que ha marcado la infancia y adolescencia de generaciones, tiene una rica historia en España, especialmente vibrante en la década de los años 60. En esta época, el tebeo no solo era una forma de entretenimiento popular, sino también un reflejo de los cambios sociales y culturales del país.

Francisco Ibáñez (Barcelona, 15 de marzo de 1936 - Barcelona, 15 de julio de 2023) es, sin lugar a dudas, nuestro autor de cómic más reconocido nacional e internacionalmente. El 20 de enero de 1958 aparece la primera historieta de Mortadelo y Filemón en el número 1394 de la revista Pulgarcito, de la editorial Bruguera. A partir de aquí Ibáñez crea sus mejores series y personajes: «Mortadelo y Filemón», «La familia Trapisonda», «13, Rue del Percebe», «El botones Sacarino», «Rompetechos» y «Pepe Gotera y Otilio».

Los años sesenta, acompañando a la tremenda subida de la natalidad en la época, llenaron las calles de niñas y niños con pocas diversiones: la propia calle para jugar con la pelota, a policías y ladrones, la cogida o el escondite; y la lectura en la casa, donde era muy raro que no se pudiesen encontrar ejemplares de las publicaciones de Bruguera, las más populares. En cualquier estanco se encontraban DDT, DinDan, Pulgarcito, y posteriormente Mortadelo, TBO, Pumby, relatos ilustrados, sobre todo de Bruguera, una gran oferta.

Portadas de tebeos clásicos de los años 60

En España, a la historieta se la ha llamado también tebeo. Por aquellos días, el término cómic, recién acuñado por los esnobs, empezaba a desbancar la palabra tebeo acuñada por el uso, la historia y los lectores. El nuevo término se extendió con rapidez, llegando a aparecer en la denominación de los eventos de historieta que surgían por el país.

La editorial Bruguera fue una de las grandes protagonistas de esta época dorada. Sus publicaciones, como "Pulgarcito", "DDT" y "Tío Vivo", ofrecían un humor desenfadado y personajes icónicos que calaron hondo en el público infantil y juvenil. Autores como Francisco Ibáñez, Manuel Vázquez, José Escobar y Ambrosio Fuentes (Ambrós) crearon universos llenos de gags visuales y situaciones cómicas que perduran hasta hoy.

El Legado de Francisco Ibáñez y sus Personajes

Francisco Ibáñez es una figura cumbre en la historia del tebeo español. Su creación más emblemática, Mortadelo y Filemón, debutó en 1958 y desde entonces ha protagonizado innumerables aventuras, convirtiéndose en la serie más longeva del cómic español, con más de 65 años de historia. La agencia de detectives de la T.I.A., con sus disparatados agentes y su peculiar jefe, ha sido fuente de risas para varias generaciones.

Ibáñez es el dibujante más prolífico, acumulando unas 20.000 páginas dibujadas a lo largo de su vida profesional. Su capacidad para crear personajes entrañables y situaciones hilarantes lo consolidó como un maestro del humor gráfico. El Tesorero y ¡Elecciones! han sido dos de los mayores éxitos de la carrera de Francisco Ibáñez.

Ilustración de Mortadelo y Filemón

La Influencia de las Revistas y Editoriales

Las revistas de la época actuaron como plataformas fundamentales para la difusión del tebeo. "Pulgarcito", "DDT", "TBO", "Din Dan" y "Pumby" eran lecturas habituales en los hogares españoles. La editorial Bruguera, con su vasta producción, dominaba el mercado, pero otras como la Editorial Valenciana y Editorial Molino también jugaron un papel importante.

Los primeros tebeos de principios del siglo pasado, igual que los periódicos para la infancia decimonónicos, difundían una ideología burguesa y tenían una intención moralizante, dirigiéndose a los hijos de las clases altas, aunque ya no exclusivamente de dirigentes, sino también de la alta burocracia y grandes negocios.

La Editorial Valenciana implantó poco después el cuaderno de aventuras con series tan populares como Roberto Alcázar y Pedrín (1940) de Eduardo Vañó, y El Guerrero del Antifaz (1944) del prolífico Manuel Gago, destacando, por su factura gráfica, Silac, el Hombre-León (1945), de Enrique Pertegás. En 1947, nuevas revistas de Bruguera, como Pulgarcito y El Campeón incluyen también series de aventuras, como El Inspector Dan de la Patrulla Volante de Eugenio Giner, Silver Roy de Bosch Penalva y Dr. Niebla de Francisco Hidalgo. Ya en los 50, logran un gran éxito El Cachorro (1951) de Iranzo; Aventuras del F.B.I. (1951) de Luis Bermejo; Diego Valor (1954) de Jarber/Buylla/Bayo; Red Dixon (1954) de Joaquim Berenguer Artes/Martínez Osete; Mendoza Colt (1955) de González Casquel/Martín Salvador y sobre todo, El Capitán Trueno (1956) de Mora/Ambrós, que llega a vender hasta 350 000 tebeos semanales y provoca, con su éxito, que se desdramaticen las aventuras, ganando en tono festivo.

Las series humorísticas, por el contrario, son autoconclusivas y siempre en formato vertical. Al principio, destacan Pepe Carter y Coco (1942) de Ángel Puigmiquel o Sherlock López y Watso de Leche (1943) de Gabi. El sempiterno TBO (1941) de la Editorial Buigas, Estivill y Viña, que, aunque tradicionalmente había optado por evitar los personajes fijos, popularizó en esta época La familia Ulises de Benejam. Pulgarcito (1947), El DDT (1951), Tío Vivo (1957) y Din Dan (1965) de Editorial Bruguera, en los que se desarrolla un amplio repertorio de personajes, obra de autores como Peñarroya, Cifré, Jorge, Escobar, Conti, Vázquez, Martz Schmidt, Enrich, Ibáñez, Segura, Nené Estivill o Alfons Figueras.

La Historia de los Tebeos

El Tebeo como Reflejo de la Sociedad

El tebeo de los años 60, si bien mantenía un fuerte componente de entretenimiento familiar, también reflejaba, a menudo de forma sutil, los cambios y aspiraciones de la sociedad española. La llegada de nuevas tecnologías, los cambios en la moda y las costumbres, se filtraban en las páginas de las revistas.

En 2017 publica ¡Miseria, la Bacteria!, donde el autor crea un nuevo personaje, la mujer del Profesor Bacterio, y Drones Matones, en el que las nuevas tecnologías llegan a la T.I.A. Celebramos los 25 años del efecto 2000 con esta nueva edición de la colección Súper Humor recopila cinco historietas de finales del siglo XX y comienzos del XXI, para ver con una nueva perspectiva cómo afrontábamos todos aquellos cambios.

* ¡Llegó el Euro! Y los agentes de la TIA tienen que perseguir a los nuevos falsificadores que se extienden por Europa.

* El ordenador, ¡qué horror! Un virus informático está sembrando el mal digital, y solo un invento del profesor Bacterio conseguirá erradicarlo.

* Fórmula Uno. Mortadelo y Filemón deben preservar los planos y estrategias de las escuderías para que la competición sea justa entre los pilotos.

* Siglo XX, ¡qué progreso! Los agentes logran ir al futuro siglo XXI para averiguar cómo ha avanzado la sociedad.

* ¡Misión Triunfo!

Algunas publicaciones de tebeos destacadas en los años 60
Título Editorial Género Principal
Pulgarcito Bruguera Humor
DDT Bruguera Humor
TBO Boigas Humor, Aventuras
Din Dan Bruguera Humor
Mortadelo y Filemón Bruguera Humor, Parodia
El Guerrero del Antifaz Valenciana Aventuras

La transición a la democracia propició una apertura cultural que se reflejó en la historieta. Surgieron revistas como El Víbora, Totem y Cairo, que promovieron un cómic más experimental y dirigido al público adulto.

Comparativa de portadas de tebeos de los 60 y la actualidad

La década de 1990 estuvo marcada por una crisis en la industria del cómic español, debido a factores como la competencia de otros medios de entretenimiento y la saturación del mercado. Muchas revistas cerraron, y editoriales como Bruguera desaparecieron o fueron absorbidas por otras compañías. En el siglo XXI, el cómic español ha experimentado una renovación, con la aparición de nuevos autores y la consolidación de la novela gráfica como formato. Además, iniciativas como el Premio Nacional del Cómic, establecido en 2007, han contribuido a la valorización del medio.

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